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Amarres al celibato I

Publicado: 5 diciembre, 2011 en REFLEXIONES
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AMARRES AL CELIBATO I
JOSÉ Mª RIVAS CONDE, CORIMAYO@telefonica.net
MADRID.

ECLESALIA, 05/12/11.- Cuando el comprometido a celibato descubre que la libertad, la generosidad y la ilusión con que hizo su opción, no le suplen la capacidad de vivirlo sin desazones desquiciantes y graves trastornos anímicos, o ve que hace agua hasta sin casi olas, lo razonable es que piense que se ha equivocado, y que desde la fe no le queda otra que pasarse a embarcación más segura para él y bastante a mano por lo general.

Para decir “desde la fe” sólo recurro, por brevedad, al tenerse por palabra de Dios lo de «Si no pueden guardar continencia, que se casen» (1Cor 7,9). Y digo “bastante a mano por lo general”, porque así es en teoría. En la práctica sin embargo se sentirá amarrado al celibato, como galeote a su puesto. Pero él con cadena triple, de la que le costará un triunfo librarse de forma que no le quede ni rastro en su psicología posterior de secularizado.

Las tres cadenas tienen en la vida sus argollas todo enredadas, aunque aquí por razones obvias las trate por separado. Hoy me fijo en la que es de índole psicorreligiosa. En síntesis puede enunciarse como temor angustioso a condenarse eternamente por desistir de ese compromiso.

Tal temor proviene de lo entrañado sin sentir en la propia conciencia desde la infancia. Entrañamiento provocado en todos por la “tradición”, nutrido de continuo, través de la piedad doméstica y cultual, y del lenguaje común y el litúrgico. Ya lo pergeñé en escritos anteriores (ECLESALIA, 25/10/11 y ECLESALIA, 15/11/10). Entrañamiento además robustecido durante la formación sacerdotal con fuerte adoctrinamiento expreso.

Me refiero a todo eso de la mayor perfección cristiana del celibato en comparación con el matrimonio, cosa obviamente imposible sin empequeñecer y rebajar al último. Es inadmisible que pese más un platillo de la balanza sin que el otro pese menos. “Pese más”, a tenor de los que se dice, dada la condición de estado consagrado del primero y su preeminencia en generosidad, en indivisión liberadora, en intimidad con nuestro Padre, en disponibilidad benefactora, en eficacia apostólica, en testimonio vital de la “angelicidad” que nos espera a todos en la otra vida (Mt 22,30), e incluso en plenitud humana.

Este es el contexto ―ineludible por ahora― en que se recuerda a los seminaristas el dato de fe señalado arriba (1Cor 7,9). Así éste se percibe, lo más común sin caer expresa y reflexivamente en la cuenta de ello, como concesión o escape abierto a los cicateros con Dios y a los pobres de ideales. No puramente como la opción propia de quienes se ven sin alas para volar “angelicalmente” por encima de la naturaleza humana, tal cual fue diseñada por el Creador. Esto es: “una sola carne” (→ “un solo ser terrenal”) integrado por la dualidad mujer/varón (Mt 19,4-6), por no ser bueno en general para el hombre estar solo en este mundo (Gn 2,18).

Con esa percepción distorsionada, lo que sobrenada en la conciencia del afectado no es la realidad de su incapacidad; sino su supuesta preferencia de la sexualidad al amor a Dios y al prójimo, y su afirmada escasez de grandes ideales. Todo lo contrario a lo que de hecho ha movido lo más frecuente a buscar con toda ilusión la ordenación sacerdotal.

Además, dicho escape se capta insensiblemente como abierto para “el antes” de asumir el compromiso. Su recuerdo se hace normalmente para urgir a sopesar bien la decisión; a fin de no verse luego abocado al aprieto de otro dato de fe: «No es apto para el reino de Dios quien mira atrás después de haber puesto la mano en el arado» (Lc 9,63). De esta forma, lo que en principio sólo era escape para los “tacaños”, resulta sin sentir metamorfoseado para “el después” en sumidero de no aptos para el Reino.

Inaptos en este caso sólo desde la gratuita convicción de ser el abandono del celibato, no un simple cambio de “vehículo” por coherencia con la fe profesada; sino ignominioso desprecio de un particular “don divino”, perfectivo y encumbrador, con el que se cree haber sido incuestionablemente “distinguido”, ya por el hecho mismo de haber llegado a asumir el compromiso.

Inaptos también por valorar tal cambio como caprichosa defección de obligación libremente contraída; como profanación de la consagración al Evangelio; como deserción, infidelidad y deslealtad con Jesús. O abiertamente –así se podía oír en mis años mozos– como traición análoga a la de Judas, sólo que aquí por treinta monedas de carnalidad…

Parecería como si el no comprometido a celibato no estuviera también consagrado al Evangelio desde su bautizo y su matrimonio le impidiera caminar tras Jesús; como si el arribo al compromiso celibatario fuera en sí mismo garantía infalible de acierto en la opción hecha; como si por haber llegado a ésta, hasta Jesús mismo resultara incapacitado para perdonar su incumplimiento en el supuesto de que realmente fuera culpable.

Todo supuestamente sólo por culpa propia. Porque aun en el caso de carecer verdaderamente de “alas”, Dios siempre las otorga si se le piden rectamente, y nunca permite que seamos tentados más allá de nuestras fuerzas. Es lo que se dice. Por ejemplo en el decreto Presbyterorum Ordinis y en la Sacerdotalis Caelibatus, pese a ser difícilmente armonizable con el peligro de “abrasarse”, que Pablo supuso incluso en el que se abstiene con el fin precisamente de vacar a la oración (1Cor 7,5).

Con ello, a la frustración interior por el “fracaso” respecto de ideales con los que se ha soñado, se une un fuerte sentimiento de culpabilidad y la angustia de verse sin salida, como entre murallón y precipicio. Sin salvación al frente ni a la espalda.

El arraigo de las ideas apuntadas y las de la inerrancia romana taponan muy seriamente la percepción de su desenfoque. Y cuando éste llega a percibirse, acosan el temor a decantarse interesadamente por el error y el pavor a tener que decidir sólo. Sin poder ampararse en nadie, pese a haberse acostumbrado a lo contrario durante la formación. Decidir contra viento y marea. Contra familiares, amistades, consejeros buscados o, en síntesis y al final de cuentas, contra el murallón del “Roma hablada, cuestión zanjada”, en el que todos ellos suelen andar parapetados.

Esas dudas y pánicos frenan la petición de la secularización muchísimo más de lo que la mayoría se cree con cierta ingenuidad. Normalmente ese paso se da después de un prolongado tiempo de angustias y luchas, cuando la situación no puede ya soportarse más. Y esto es precisamente una de las causas de la edad un tanto avanzada de bastantes de los que acaban dándolo.

No sucedería nada de eso si desde el principio se captara con nitidez que “lo de mirar atrás” no puede referirse nunca al matrimonio, y menos teniéndole por sacramento de la Iglesia. Ciertoque desde tiempos lejanos se mantuvo eso, y se tildó de heterodoxas las protestas de muchos al respecto, pese a sintetizarse ellas en lo de: «Todos tengan en gran honor el matrimonio» (Heb 13,4). Pero todo aquello, tan gratuito entonces como lo sería ahora, parece haber quedado superado con la Gaudium et Spes. Salvo que el hablar dela Iglesia, en vez de ser firme como el de Dios y siempre idéntico a sí mismo (1Pe 1,25), fuera pendular y acomodaticio según lo que interesara destacar en cada momento. Sin embargo, ni aún así sería jamás deslealtad a Jesús la salvaguarda de lo más básico del compromiso de la fe en Él (Mt 19,16), cuando lo creído mejor es enemigo de lo bueno y lleva al “abrasarse”.

Tampoco sucedería, si se percibiera netamente el equívoco encerrado en lo de que Dios no permite que seamos tentados más allá de nuestras fuerzas. Siendo ello así cuando la tentación sobreviene en y por sumisión a postulados de la «justicia de Dios», no sucede cuando es uno mismo quien él solo se mete en el atolladero. Es lo que acaece en esta cuestión al desechar la solución a mano establecida por Dios como norma general. Ya la sabemos: “Le haré una ayuda semejante a él y serán los dos un solo ser” (Gn 2,18; Mt 19,4-5).

Lo mismo por último, si se apreciara palmariamente el fallo oculto en lo de que Dios siempre concede “alas” a quien se lo pide, si lo hace «humilde e instantemente». No es Él en efecto quien tiene que avenirse y subordinarse a nuestras decisiones y actos en la tierra, por más firmes que sean ni por más buena fe que los hayan guiado. Somos nosotros lo que debemos acoplarnos a su a su modo de pensar, a su criterio, a su voluntad tal cual éstos son en el cielo (Mt 6,10). Y no admite duda el dictamen suyo respecto del carecer de “alas”: «que se casen los que no puedan guardar continencia» (1Cor 7,9).

Este fallo y el equívoco anterior recuerdan demasiado la propuesta del tentador a Jesús: «Si eres hijo de Dios, échate de aquí abajo, pues está escrito: A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que tu pie no vaya a tropezar en una piedra».

La situación de Jesús ante esa tentación fue idéntica a la del que careciendo de “alas” oye que se le dice: “Persevera en el celibato, vive una ascesis adecuada y ora; pues escrito está que Dios nunca permite que seamos tentados sobre nuestras fuerzas (1Cor 10,13), ni que éstas nos falten si rezamos (Mt 26,41)”.

La respuesta de Jesús todos la conocemos: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios». Pero con todo eso que he dicho llevamos entrañado desde la infancia en nuestra conciencia, a todos, no sólo al que sufre el problema, nos cuesta agonías considerarla la adecuada al caso. Hasta el punto de sentirnos herejes si la aplicamos, por contradecir ella lo afirmado por el Concilio de Trento en respaldo del anatema de su canon 9 sobre el sacramento del matrimonio. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

PUBLICACIONES RECIBIDAS EN ECLESALIA
Septiembre 2011
REDACCIÓN de ECLESALIA
MADRID.

ECLESALIA,19/09/11.- Títulos llegados a nuestra redacción durante los últimos meses, como novedades editoriales, reediciones o por envío de los autores. La presentación de publicaciones en esta sección pretende ser un servicio informativo para las suscriptoras y suscriptores de Eclesalia Informativo sobre distintas ofertas bibliográficas, discográficas, informáticas y videográficas.

  • ‘VALORES DE CINE 8’(DVD)
  • ‘VALORES DE CINE 8. MATERIALES DIDÁCTICOS’
  • ‘VALORES DE CINE 9’(DVD)
  • ‘VALORES DE CINE 9. MATERIALES DIDÁCTICOS’
  • ‘OTRA IGLESIA ES POSIBLE’
  • ‘LOS PRIMEROS CRISTIANOS’ (DVD)
  • ‘PALABRAS AL OÍDO DE UN EDUCADOR’
  • ‘ESPIRITUALIDAD PARA VOLUNTARIOS’
  • ‘UN CATECISMO CON SABOR A LIBERTAD’
  • ‘CELEBRACIONES DE PRIMERA COMUNIÓN’
  • ‘PLEGARIAS ATEAS’
  • ‘LA FE, DIOS Y JESUCRISTO’
  • ‘VIVIR PARA AMAR’
  • ‘DIDÁCTICA DE LA RELIGIÓN’
  • ‘LA FIESTA DE NUESTRO MATRIMONIO’
  • ‘LA TIERRA Y LA CRUZ’
  • ‘SALGAMOS A BUSCARLO FUERA DE LA CIUDAD’
  • ‘GRACIA Y GLORIA’
  • ‘EDUCACIÓN DE LA CONCIENCIA’
  • ‘DICCIONARIO DE TEOLOGÍA FUNDAMENTAL’
  • ‘MIS PRIMERAS HISTORIAS DE LA BIBLIA’
  • ‘EL PROYECTO DE JESÚS’
  • ‘MISA DE LA TIERRA SIN MALES’
  • ‘EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA. CARTAS ABIERTAS’
  • ‘UNA PALABRA PARA TI’
  • ‘JÓVENES, RELIGIÓN E IGLESIA’
  • ‘LA MUJER DEL PAPA’
  • ‘DIEZ CAMELLOS ARRODILLADOS’
  • ‘VOLVIENDO A CASA’
  • ‘EL COLOR DE LOS SENTIMIENTOS’
  • ‘EDUCACIÓN SEXUAL EN CÓMIC’
  • ‘EL DESAFÍO DE CREER HOY’
  • ‘LA GOTA’
  • ‘NUEVAS VITAMINAS’
  • ‘UN MUCHACHO CINCO PANES Y DOS PECES’
  • ‘EL CUERPO DEL AMOR’
  • ‘PÁGINAS PARA ENCONTRARSE CON DIOS’
  • ‘DOS MIL AÑOS DE HISTORIA DEL PUEBLO JUDÍO’
  • ‘DICCIONARIO GEOGRÁFICO DEL NUEVO TESTAMENTO’
  • ‘OBRA DE CEREZO BARREDO’
  • ‘JOSÉ MARÍA DÍEZ-ALEGRÍA, LA FUERZA DE LA RESURRECCIÓN’
  • ‘EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA: POETA DE LIBERACIÓN, DEFENSOR DEL OTRO’

 ‘VALORES DE CINE 8’ (DVD)

VV.AA.

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

«Valores de Cine» es una colección de materiales audiovisuales (DVD) y materiales didácticos complementarios para educar en valores a partir del visionado de fragmentos de películas que por su temática o por las actitudes de sus personajes son un punto de partida para la reflexión sobre los propios comportamientos. Cada DVD «Valores de cine» ofrece 3 programas, cada uno dedicado a un valor concreto. Cada valor es presentado y analizado a través del visionado de fragmentos de 5 películas y entrevistas a jóvenes y adolescentes. Educar el corazón, ternura y empatía, son los valores a los que se dedica este quinto volumen.

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘VALORES DE CINE 8. MATERIALES DIDÁCTICOS’

VV. AA.

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

Materiales, organizados en sesiones, con propuestas didácticas para el trabajo en grupo sobre los valores presentados en el DVD Valores de Cine (Educar el corazón, ternura y empatía). Incluyen: guías de trabajo con actividades y dinámicas, fichas fotocopiables, fichas técnicas de las películas y nuevos recursos para profundizar en los valores presentados en las películas.

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘VALORES DE CINE 9’ (DVD)

VV.AA.

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

«Valores de Cine» es una colección de materiales audiovisuales (DVD) y materiales didácticos complementarios para educar en valores a partir del visionado de fragmentos de películas que por su temática o por las actitudes de sus personajes son un punto de partida para la reflexión sobre los propios comportamientos. Cada DVD «Valores de cine» ofrece 3 programas, cada uno dedicado a un valor concreto. Cada valor es presentado y analizado a través del visionado de fragmentos de 5 películas y entrevistas a jóvenes y adolescentes. Raíces-costumbres, terrorismo y más allá de las estrellas, son los valores a los que se dedica este quinto volumen.

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘VALORES DE CINE 9. MATERIALES DIDÁCTICOS’

VV. AA.

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

Materiales, organizados en sesiones, con propuestas didácticas para el trabajo en grupo sobre los valores presentados en el DVD Valores de Cine (Raíces-costumbres, terrorismo y más allá de las estrellas). Incluyen: guías de trabajo con actividades y dinámicas, fichas fotocopiables, fichas técnicas de las películas y nuevos recursos para profundizar en los valores presentados en las películas.

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘OTRA IGLESIA ES POSIBLE’

Joaquín Perea

EDITORIAL HOAC

MADRID.

El título no debe dar lugar a equívocos. No se pretende inventar ahora una Iglesia que no sea la de Jesús. Desde el primer momento queda claro en este libro qué Iglesia quiso Jesús, que ella es un ser viviente y que, como todo auténtico ser viviente, es igual a sí misma precisamente en su constante renovación. Y ésa es la gran tarea que nos ha tocado a nosotros. Tras un primer esplendor en el inmediato posconcilio, las fuerzas conservadoras han ido apoderándose de los resortes del poder eclesiástico, han ido “reconduciendo” el Concilio hacia posiciones preconciliares maquilladas de modernidad en las palabras y están deshaciendo el sueño de una radical adecuación al proyecto de Jesús. Eso afirma el autor y que otra Iglesia es posible, distinta de la que se nos presenta públicamente a través de órganos institucionales que asumen una autoridad y un protagonismo de sujetos que solo pertenece a la totalidad del pueblo de Dios.

Para más información: difusión@hoac.es

‘LOS PRIMEROS CRISTIANOS’ (dvd)

VV.AA.

GOYA PRODUCCIONES

MADRID.

El Imperio persigue a los cristianos y… acaba por convertirse. Los bárbaros arrasan Roma, pero también se convierten. ¿Cómo logró prevalecer la religión del Amor sobre el paganismo y la barbarie? ¿Cómo vivían los primeros cristianos? ¿Quiénes fueron sus enemigos más temibles: los leones… o las herejías? ¿Cómo defendieron su fe? ¿Cómo la propagaron? Presentamos 3 DVDs cada uno de los cuales consta de tres capítulos: DVD-1, 1. El Escándalo de la Cruz. 2. La Conversión del Imperio. 3. Acoso y Defensa del Cristianismo. DVD-2, 4. La Amenaza de las Herejías. 5. El Fin de las Persecuciones: Constantino. 6. Un Coloso de la Fe: San Agustín. DVD-3, 7. Monjes, Vírgenes y Eremitas. 8. El Bautismo de los Bárbaros. 9. Bizancio; la Nueva Roma.

Para más información: productos@goyaproducciones.es

‘PALABRAS AL OÍDO DE UN EDUCADOR’

José Ramón Urbieta Jócano

EDITORIAL PPC

MADRID.

Esta páginas son una invitación a todo educador –profesor o padre– a escuchar su propio interior como palabras al oído, porque seguramente las necesita para vivir su nada fácil tarea de educar hoy, con las alas desplegadas y volando sobre un mar demasiado revuelto.
Espigando –dice el autor– entre mis reflexiones, estudios, desvelamientos, búsquedas, desaprendizaje de teorías y malas prácticas; revisando con serenidad mi práctica educativa; releyendo mis apuntes pedagógicos; bebiendo de la sabiduría de autores de prestigio, sobre todo de filosofía, ética, poesía y pedagogía, han nacido estas Palabras al oído de un educador, que solo desean susurrar. No pretenden demostrar ni convencer, solo necesitan un oído que atienda. No pretenden, querido lector, que tragues sin masticar… pero sí te invitan a que, si lo que masticas te parece interesante, aunque al principio se te haga un poco duro, ácido o amargo, lo rumies despacio en tu corazón.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘ESPIRITUALIDAD PARA VOLUNTARIOS’

Joaquín Gª Roca

EDITORIAL PPC

MADRID.

¿Cabe pensar en una mística o espiritualidad de la solidaridad, más allá de la fragmentación de las sabidurías, las religiones y las morales, compartida en el espacio público? El hecho que obliga a caminar hacia una espiritualidad común de la solidaridad es el carácter global de los procesos de exclusión y empobrecimiento, que traspasa fronteras nacionales. En la producción de la exclusión hay elementos estructurales que empujan y orillan, elementos subjetivos que destruyen los dinamismos vitales y contextos de proximidad que fragilizan las relaciones y las redes sociales. Ninguno de ellos puede entenderse hoy sin referencia a los procesos actuales de mundialización. Las fronteras actuales no detienen las finanzas, ni las mercancías, ni el turismo, ni la movilidad. Pero tampoco detienen las exclusiones, que condenan a gran parte de la humanidad a no dar por supuesta la vida. Este libro pretende colaborar en la actualización de una espiritualidad para el voluntariado del siglo XXI.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘UN CATECISMO CON SABOR A LIBERTAD’

Jacques Gaillot y Alice Gombault

EDITORIAL PPC

MADRID.

Hoy se parte de lo humano, de las realidades cotidianas de las mujeres y hombres de nuestro tiempo para interrogarnos sobre el sentido de la vida, sobre la posible existencia de una presencia trascendente en la médula de la condición humana. No dejamos lo humano para ir a Cristo. Hay personas que dicen, como disculpándose: «Yo no creo en Dios, pero creo en el hombre». Pero resulta que ambos son inseparables. ¿Acaso no es el hombre la revelación de Dios? Así pues, la aventura humana, que conduce a tomar conciencia y descubrir a Dios, parte en mayor medida de las realidades de todos los días. Todos podemos acceder a la belleza del Evangelio.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘CELEBRACIONES DE PRIMERA COMUNIÓN’

Pedro Olalde Biain

EDITORIAL PPC

MADRID.

En la introducción de estas páginas, el autor rememora una Primera Comunión a la que asistió. La fiesta con Jesús, el día más feliz de la vida de los niños, dejó en el alma de alguno de ellos, por otra parte repleta de vida, un gran poso de aburrimiento, capaz de disuadirle de volver a asistir a semejantes ceremonias. Ese día se despertó la decisión de escribir un libro de celebraciones de Primera Comunión –que está dedicado a los sacerdotes, catequistas, agentes de pastoral y padres– para que pueda ser ayuda que motive e ilusione a los pequeños que se inician en el seguimiento de Jesús, que es, ante todo, vida, es decir, todo lo opuesto al aburrimiento. «Me sentiré afortunado –prosigue el autor– si logro que una sola persona encuentre en este libro la manera práctica de provocar interés, devoción y entusiasmo por la causa de Jesús». Un libro eminentemente práctico que ayudará a celebrar la Primera Comunión con hondura y sentido, sabiendo lo que se celebra, que es mucho.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘PLEGARIAS ATEAS’

Ignacio Rueda

EDITORIAL PPC

MADRID.

¿Puede rezar un ateo? Este libro dice que sí: «También los que no creen en Dios tienen derecho a engolosinarse de vez en vez con una plegaria que les rebrinque del corazón, acaso como beso, o a echar las muelas a causa de una agria dentera perniciosa. Rezar no es privilegio exclusivo de creyentes. El contenido de estas páginas nació inicialmente del corazón de amigos no creyentes. Ellos han sido mis colaboradores a partir de sus confidencias… Ellos me brindaron su grito, la duda, la negación o la búsqueda. Yo aderecé sus vivencias y me atreví a endomingarlas un poco en ocasiones». Pero también el creyente puede sacar fruto de esta oración: «¿Puede servir de algo a los creyentes orar de cuando en vez con plegarias laicas? Pienso que sí. A mí me resulta excitante, por aleccionador, ver cómo un ateo vuelca su espíritu en la contemplación de los acontecimientos que la vida diaria le depara, alegres o tristes, plausibles o reprobables. La plegaria le lleva al compromiso, porque no tiene a nadie más a quien acudir para suplicar o exigir justicia, alguien a quien echar el fardo, sea quien fuere». En estas páginas, el corazón humano, con un lenguaje lleno de fuerza y poesía, da rienda suelta a sus sentimientos y deseos más profundos.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘LA FE, DIOS Y JESUCRISTO’

Equipo de investigación de Teología sistemática Deusto

EDITORIAL PPC

MADRID.

Vivimos un cambio de paradigma en la forma de vivir nuestra fe cristiana. La crisis es de tal magnitud que la respuesta no puede circunscribirse a una mera adaptación del discurso a nuestro contexto cultural, a una simple adaptación del lenguaje. Como en todas las grandes crisis que ha tenido que afrontar el cristianismo, nos vemos obligados a acudir a las fuentes, para que iluminen cómo puede recrearse hoy la experiencia original del cristianismo: es decir, la fe, la imagen de Dios y la figura de Jesucristo. El libro se presenta como un tanteo, como una búsqueda. No es un ejercicio de adaptación teológica a los momentos del presente ni un análisis de la crisis eclesial. Contiene más bien unos tanteos teológicos en donde se formulan incertidumbres, dudas. Por eso es una teología del riesgo, una teología despojada, es decir, humilde. Es la teología del camino. Esta obra es el resultado del trabajo conjunto del Equipo de Investigación de Teología Sistemática Deusto, coordinado por Manuel Reus, y forma parte de un trabajo de investigación más amplio, La reconstrucción del creer, que recibió en 2009 el premio de investigación Universidad Deusto-Grupo Santander de Investigación. La primera parte del mismo, Experiencia y gratuidad, ya fue publicada en PPC en el año 2010.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘VIVIR PARA AMAR’

Hermano Roger de Taizé

EDITORIAL PPC

MADRID.

Estas son algunas páginas que permiten descubrir la vida y el pensamiento del Hermano Roger. En ellas se presentan algunos de sus textos, extraídos de sus numerosas publicaciones y reunidos bajo los títulos de sus principales libros. La herencia que ha dejado está viva. Él tenía una certeza: Dios permanece unido a cada ser humano, incluso a aquellos que no son conscientes de ello. En esta confianza en la presencia de Dios, él encontraba una paz que trataba de comunicar a los demás. La confianza en Dios le dio el valor de anticipar a menudo el movimiento de la historia. Abrió caminos allí donde otros no los podían ver, y todo esto tanto para suscitar la reconciliación entre los cristianos como para contribuir a la paz en la familia humana. Su atención hacia los jóvenes le llevó a repetir frecuentemente: “Si pudiera, iría hasta el fin del mundo para repetir una y mil veces mi confianza en las nuevas generaciones”. Su muerte sigue siendo un misterio. Durante toda su vida experimentó dolorosamente el sufrimiento de los inocentes. Y fue así, por medio de una muerte violenta y sin razón, como él mismo se unió a estos inocentes.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘DIDÁCTICA DE LA RELIGIÓN’

Mª Eugenia Gómez Sierra

EDITORIAL PPC

MADRID.

La experiencia humana acumulada y meditada da al hombre una sabiduría que le hace más auténtico. La persona aprende de sí misma y de la realidad que le rodea. Este libro pretende contribuir al desarrollo de esa sabiduría desde una parcela muy concreta, la didáctica, y a través de un área educativa fundamental que hoy no está de moda, la religiosa. «Tesoro escondido de la escuela» es el subtítulo que hemos elegido para estas páginas por un doble motivo. Es en ella donde se produce la personalización del individuo, que no es auténtica cuando le falta el cultivo de la religiosidad. Y es, además, el lugar donde el Estado debe garantizar los derechos de la persona a ser educada desde la libertad y para la libertad. Su contenido es el fruto de una reflexión reposada sobre aspectos muy importantes de la acción educativa, y es también una respuesta a las sospechas constantes sobre el carácter curricular, o exclusivamente pastoral, de la asignatura de Religión.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘LA FIESTA DE NUESTRO MATRIMONIO’

VV.AA.

EDITORIAL PPC

MADRID.

Esta guía pretende ofrecer un apoyo sencillo y claro a las parejas que se presentan para casarse por la Iglesia, y que les pueda ser de ayuda a ellas y a su entorno para caer verdaderamente en la cuenta del paso que van a dar.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘LA TIERRA Y LA CRUZ’

Antonio González Paz

EDITORIAL PPC

MADRID.

Las páginas de este libro pretenden ayudar al educador, al catequista, al padre de familia a enseñar a los niños a rezar partiendo de la vida y a descubrir en los entresijos de la existencia la presencia real y misteriosa del Señor de la historia. Una mirada superficial o distraída nos impide, con frecuencia, poder hacerlo. Solo escarbando, profundizando, saboreando, reflexionando en la presencia del Señor de nuestros días, nos podemos encontrar con él en la opacidad y aparente trivialidad de lo cotidiano. La función del que preside la oración es centrar la atención de los participantes para que sean capaces de encontrarse con Dios en los avatares de su existencia concreta. Las propuestas de oración de este libro, que han sido ampliamente experimentadas en hogares, colegios y parroquias, están articuladas en torno al año litúrgico. Rezar al ritmo que nos marca la liturgia de la Iglesia es una forma pedagógica de acercarse, conocer y vivir los misterios del Señor. Volviendo cada año sobre los mismos temas vamos profundizando en ellos y descubriendo matices nuevos en consonancia con la situación vital. Es como ir describiendo una hélice que vuelve sobre los mismos puntos a distinta altura o profundidad.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘SALGAMOS A BUSCARLO FUERA DE LA CIUDAD’

Toni Catalá

EDITORIAL PPC

MADRID.

Toda lectura teológica supone para nosotros, creyentes cristianos, acercarnos a los contextos de marginación social desde la tradición de Jesús de Nazaret –él es el que nos ha interpretado al Dios vivo–, y en este acercamiento captar el sentido global de la implicación y el trabajo en dichos contextos. Pero no podemos acceder a los contextos de marginación sin mediaciones. La precipitación crea frustración y rompimientos si no tenemos instrumentos para orientarnos con lucidez por esos caminos. Los contextos de marginación nos llevan a un quehacer teológico que no se conforma con una lectura ética de la actuación de Jesús, sino que lleva a buscar al Dios comunidad de amor implicado en la historia de los excluidos. No se trata de una teología parcial (teología de la marginación), sino de pronunciar, con temor y temblor, una palabra sobre el Dios comunidad de amor implicado compasivamente y excluido con los excluidos, humillados y ofendidos.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘GRACIA Y GLORIA’

José Luis Pérez Álvarez

EDITORIAL PPC

MADRID.

Los acontecimientos divinos, cuya memoria y actualización meditamos, constituyen la gran novedad de nuestra fe personal y comunitaria, de forma permanente y nueva. La vivencia entrañable de los acontecimientos de la salvación nos hace vivir y servir como testigos del amor universal de Dios a todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo. La estructura del libro sigue el orden del año litúrgico en sus etapas fundamentales: el Adviento como tiempo de itinerancia, la Cuaresma como apertura a una conversión y a una expectativa nuevas, la Pascua como paso de la liberación a la vida y Pentecostés como presencia y acción del Espíritu en el que revivir la profecía de la misión cristiana. Esta obra puede ser útil para comunidades y personas que desean, en los diversos tiempos litúrgicos, interiorizar la Palabra de Dios que nos revela los acontecimientos cristianos que hay que celebrar y que comprometer en la vida. La Palabra interiorizada nos ha de llevar a una vivencia afectiva de la fe, movida por el Espíritu en la oración y en la comunicación. El contenido del libro puede ser útil para aquellas personas que hayan de dirigir retiros comunitarios o personales o que tengan que aconsejar lecturas y meditaciones adecuadas, ofreciendo contenidos que brotan de una entrañada acogida de la Palabra de Dios y del acontecimiento del amor provocador de Dios.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘EDUCACIÓN DE LA CONCIENCIA’

Quintín Calvo Cubillo

EDITORIAL PPC

MADRID.

Esta reflexión sobre la educación de la conciencia consta de tres partes diferentes. La primera trata, en general, sobre la conciencia y sobre algunas de sus características; la segunda aborda específicamente el tema de su educación; y la tercera se ocupa de su formación en unos temas muy concretos y muy propios de nuestra cultura. Reconociendo, por supuesto, que hay una disociación entre fe y sociedad, entre ética cristiana y praxis social, y que no existen ideales comunes, salvo instrumentales y de utilidad.

Para más información: comunicacion@grupo-sm.com

‘DICCIONARIO DE TEOLOGÍA FUNDAMENTAL’

VV.AA.

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

Se trata de la tercera edición española del Diccionario de Teología Fundamental. La edición original italiana del presente diccionario dirigido por R. Latourelle y R. Fisichella ha sido traducida al inglés, francés y portugués, así como al español pero en este caso con una adaptación dirigida por prof. Salvador Pié-Ninot, centrada en una actualización bibliográfica española y en diversas nuevas voces obra de especialistas en teología fundamental de España y Latinoamérica. Esta nueva edición que se presenta ahora incorpora además una nueva introducción actualizadora de la Teología Fundamental con su bibliografía y una breve relectura teológica de la Dei Verbum. El Diccionario de Teología Fundamental es un estudio sistemático en 23 8 voces, estructurado de la siguiente forma: 1. La revelación cristiana y su singularidad 2. La credibilidad de la revelación 3. La fe: respuesta del hombre a la revelación 4. Las implicaciones de la singularidad de la revelación cristiana 5. La perspectiva histórica

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘MIS PRIMERAS HISTORIAS DE LA BIBLIA’

Dowley Tim

EDITORIAL SAN PABLO

MADRID.

Un sorprendente e interactivo libro sobre algunas historias de la Biblia que permite a los niños crear sus propias escenas: Moisés atravesando el Mar Rojo, Daniel y los leones hambrientos, Jonás y el gran pez, La oveja perdida, El hombre que bajó por el tejado y Pedro intenta caminar sobre el agua. Con las páginas magnéticas y las figuras de los personajes y de los animales, los niños podrán crear historias bíblicas divirtiéndose durante horas.

Para más información: promocion@sanpablo.es

‘EL PROYECTO DE JESÚS’

Pedro Casaldáliga

EDITORIAL NUEVA UTOPÍA

MADRID.

Recoge encuentros tenidos por el obispo Pedro en Cuba con diversos colectivos. Según el propio Casaldáliga afirma La Iglesia católica a través de los siglos ha pecado por plantear la pérfida dicotomía Iglesia-Mundo, orden natural-ordeb sobrenatural. Hay un solo Dios, una sola creación, un sola humanidad”.

Para más información: bforcanoc@terra.es

‘MISA DE LA TIERRA SIN MALES’

VV.AA.

EDITORIAL NUEVA UTOPÍA

MADRID.

Sale por primera vez en castellano, con las partituras para que pueda ser interpretada en España y Latinoamérica. “La misa de la tierra sin males se refiere al pasado, pero a un pasado que sigue presente”.

Para más información: bforcanoc@terra.es

‘EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA. CARTAS ABIERTAS’

Pedro Casaldáliga

EDITORIAL NUEVA UTOPÍA

MADRID.

Recoge las cartas escritas por Pedro a amigos y colaboradores desde 1980 hasta 2010. Las Cartas llevan fecha y lugar, chispean como crónicoa y cantan como melodía, trabajadas en el día a día, en el escenario real de las luchas, frustaciones, alegrías y esperanzas de las gentes del Mato Grosso, dentro de la floresta amazónica de Araguaia.

Para más información: bforcanoc@terra.es

‘UNA PALABRA PARA TI’

Carlo M. Martini

EDITORIAL KHAF

MADRID.

El cardenal Martini es un gran conocedor del mundo bíblico. En esta obra hace un esfuerzo para presentar a los más pequeños algunos textos bíblicos fundamentales. Para ello, engloba diversos fragmentos de sendos testamentos en torno a siete valores fundamentales: perdón, amistad, libertad, coraje, lealtad, oración y paciencia. A partir de sencillas cartas les explica la experiencia que está bajo los textos y despierta el interés por la Biblia. Una lectura fundamental para padres, educadores, catequistas.

Para más información: afernandez@edicioneskhaf.es

‘JÓVENES, RELIGIÓN E IGLESIA’

José Luis Moral

EDITORIAL KHAF

MADRID.

La relación de la iglesia con el mundo juvenil es una constante en la reflexión pastoral de las últimas décadas. Esta obra ofrece un marco que facilita el replanteamiento de esta relación por parte de las diversas comunidades cristianas. Una praxis cristiana con jóvenes, que quiera mantenerse a la altura de los tiempos que corren, ha de colocarse sobre los carriles de la búsqueda de sentido a fin de presentar una identidad humana y cristiana que sepa vivir y proponer la fe sin tener que renunciar al estado de conciencia de la mujer y del hombre contemporáneos.

Para más información: afernandez@edicioneskhaf.es

‘LA MUJER DEL PAPA’

Rafael Paz Fernández

EDITORIAL LOBO SAPIENS

LEÓN.

La mujer del Papa es una ficción tan real que, por serlo, desvela las profundidades de la Iglesia Católica. Se trata de una novela de intrigas de alto voltaje que aterrará a algunos implicados, a quienes nada les gustaría tanto como que fuera simplemente eso: mera ficción… Después de la muerte del último Papa, algo nuevo, trascendente, sacude los basamentos seculares del gobierno de la Iglesia Católica. La revelación liberadora llegará de la mano de quien proclama: ‘Todos los nombres de Dios, son todos nombres de mujer’.

Para más información: comercial@lobosapiens.net

‘DIEZ CAMELLOS ARRODILLADOS’

Ermes Ronchi

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

La oración es ese espacio que permite al olvido dar paso al encuentro. Si hay una manera de expresar la oración es precisamente la de narrarla, contarla, dejando hablar a las figuras, las imágenes, las metáforas con su capacidad de despertar ecos y fuentes personales. Estas páginas no siguen un esquema preconcebido, sino los pasos de personajes bíblicos, la energía de algunas grandes palabras y, sobre todo, la luz inesperada de una estrella oculta en la sed que existe en el ser humano desde siempre. Toda experiencia de Dios es válida si produce un crecimiento en humanidad: sólo entonces podemos decir que es verdadera. El autor nos va a conducir por unos caminos que nos sorprenderán, llenos de belleza, de profundidad, de emoción. Caminos que nos llevarán, a través de una oración renovada, al encuentro con Jesús, quedando así inundados de una vida nueva.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘VOLVIENDO A CASA’

Alberto Campoleoni

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

La aventura de Cleofás y de su compañero, narrada por el evangelista Lucas, puede ser  para cualquier cristiano una buena introducción a la experiencia cristiana: sencilla y el mismo tiempo completa. Por eso cada capítulo de este libro propone momentos diferentes: el texto del Evangelio, los desafíos nacidos de la lectura del mismo, para terminar con algunas aclaraciones, que se puede utilizar para la reflexión personal o para un comentario en grupo. De alguna forma, nosotros también somos compañeros de camino de Cleofás y de su amigo. A nosotros, como a ellos, nos ha salido al encuentro, en algún momento de nuestra vida, aquél caminante misterioso capaz de enardecer el corazón y de volver a darnos entusiasmo, de hacernos «volver a casa». Y, al mismo tiempo, de volver a salir de ella para anunciar la buena noticia, porque la senda del seguimiento de Jesús no termina nunca.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘EL COLOR DE LOS SENTIMIENTOS’

Annalisa Strada y Cosetta Zanotti

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

Para comprender la esencia de sentimientos como la rabia, la envidia, la felicidad, el miedo, el aburrimiento, la ansiedad, la avaricia, la alegría, la generosidad o la satisfacción, hemos decidido darle a cada uno de ellos un color, para intentar rectificar en lo posible lo que ande descaminado, y florezca así la armonía con quienes los niños y las niñas tengan un contacto diario. Los maestros, los educadores, los catequistas, los padres y las madres podrán tratar estos sentimientos con niños y niñas de seis años en adelante, eligiendo el que se desee tratar y desarrollando las divertidas actividades que hay al final de cada capítulo, en la clase, en el grupo o en casa.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘EDUCACIÓN SEXUAL EN CÓMIC’

Pierluigi Diano

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

L a educación sexual se puede dar a conocer exclusivamente a nivel académico, con un detallado estudio químico, físico y biológico de su contenido o, como en el presente libro que, sin descuidar en absoluto estas informaciones científicas, se presenta con un lenguaje muy actual, vivo y lleno de buen humor. Pero lo que hace diferente a este texto de tantos otros muchos como hay en el mercado sobre el tema, son las viñetas que el autor del libro, Pierluigi Diano, ha realizado también, para que sea más didáctico, rebose buen humor y se lea así con mayor agrado. Dedicado a los padres y a los hijos, es también capaz de suscitar el interés de la «clase médica», por la exactitud del mensaje científico y por la simpatía de las explicaciones, que ayudarán a entender la sexualidad como una parte vital de los sentimientos, la afectividad, el amor, como un elemento esencial de la vida, siempre abierto a la vida.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘EL DESFÍO DE CREER HOY’

Ermes Ronchi

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

En este libro se ofrecen dos reflexiones de Ermes Ronchi, sobre la belleza de la fe y la necesidad ineludible de la esperanza. Como dirían en publicidad, se trata de una gran oferta: 2×1. Dos libros diferentes en su origen, pero que hemos querido reunirlos en uno solo, porque pensamos que la fe no puede separarse de la esperanza, ni la esperanza de la fe. Son como dos hermanas inseparables, como dos sustancias que al disociarlas pierden su función, su sabor, su color, su calor. El autor nos ofrece unas reflexiones muy hermosas y profundas sobre estas dos virtudes, tan necesarias y vitales para el hombre y la mujer de hoy. Sus palabras nos conducen hasta las fuentes de la fe y la esperanza humana y cristiana. Y las sendas por las que nos acompañan sus reflexiones están llenas de belleza, que brotan de sus palabras y de las imágenes que aporta para llegar al corazón del lector.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘LA GOTA’

Paz Matud Juristo

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

En este pequeño libro están contenidas más de trescientas gotas de sabiduría, de espiritualidad, de sensibilidad, que nos invitan a emprender una experiencia, un reto, un nuevo camino. Dejándonos empapar suavemente, gota a gota, iremos convirtiendo nuestro desierto en un jardín, que vaya floreciendo y dando frutos.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘NUEVAS VITAMINAS’

Humberto A. Agudelo C.

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

El autor del libro Vitaminas, después de la magnífica acogida que ha tenido entre nuestros lectores, nos ofrece en esta nueva obra, otras más recientes, estimulantes y originales. Humberto A. Agudelo nos invita a profundizar en los valores, a través de estas narraciones, como un proceso que lleve hacia un crecimiento que combine la transformación del mundo, con el desarrollo personal responsable. Para ello ofrece estos relatos tan sugerentes. Después del provecho que nos proporcionará su lectura y la reflexión posterior, debería dar lugar a un diálogo y a la confrontación de sentimientos y discernimientos con las personas que nos rodean en nuestra vida cotidiana, para poder responder juntos a la realidad que nos rodea. Estamos seguros que estas nuevas Vitaminas darán un renovado impulso a nuestras vidas

Para más información: editorial@paulinas.es

‘UN MUCHACHO, CINCO PANES Y DOS PECES’

Francisco Cerro Chaves

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

Estas profundas reflexiones que ofrece D. Francisco Cerro Chaves, Obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres, nos invitan a reflexionar sobre el signo de la multiplicación de los panes, según nos lo presenta el Evangelio de san Juan. Jesús siempre estaba dispuesto a curar cualquier enfermedad o dolencia, pero no se olvidaba, de las necesidades vitales de quienes le seguían. Por eso, viendo el hambre de la gente que le escuchaba, realiza un signo que va más allá de lo concreto del mismo: cuando compartimos lo que somos y tenemos hay para todos y, además, sobra. Esta meditación desde el Evangelio (que se ofrece para todos, aunque especialmente a los jóvenes), la podríamos resumir en tres claves para llevar a nuestra vida cristiana: la pasión por Cristo, la pasión por la Iglesia y la pasión por los jóvenes y los más pobres.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘EL CUERPO DEL AMOR’

Xavier Quinzà

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

Xavier Quinzà nos presenta el misterio de la Eucaristía como una Presencia escondida y, a la vez, encarnada en la realidad, que transforma nuestra óptica de lo cotidiano en nuestras vidas, mediante un don que es presencia dinámica, entrega y comunión. La Eucaristía es también un lugar privilegiado para aprender a adorar a Dios en espíritu y en verdad, redescubriéndole en la realidad de cada día y en los demás, especialmente en los más desfavorecidos. Esta nueva cultura eucarística hará de nosotros cuerpos entregados por amor, que dignificará nuestra entrega. Después de leer este excepcional libro sobre la Eucaristía, nuestra percepción de la misma habrá cambiado, llevándonos a descubrir la belleza y el compromiso vital al que estamos invitados, si nos dejamos seducir por la llamada a participar y celebrar el  misterio que encierra.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘PÁGINAS PARA ENCONTRARSE CON DIOS’

Antonio Gil Moreno

EDITORIAL PAULINAS

MADRID.

Cada capítulo de este libro encierra y puede convertirse en un manantial de belleza espiritual y de humanismo cristiano. El autor ha seleccionado textos esenciales y hermosos; testimonios fuertes, luminosos; vivencias profundas; plegarias llenas de savia, para que produzcan buenos frutos en nuestra vida. Son textos excelentes que nos hablan de Dios, del mensaje del cristianismo, que nos descubrirán nuevos horizontes, nuevos caminos, la buena noticia de siempre en palabras de hoy, para el hombre y la mujer de nuestro mundo actual. Es un libro para leer despacio, saboreando cada frase, cada idea, para que nos sirvan de de aliento y estímulo, como una fuente que invita a beber agua fresca, para poder seguir caminando y descubriendo los mejores valores que brotan del anuncio de Jesucristo.

Para más información: editorial@paulinas.es

‘DOS MIL AÑOS DE HISTORIA DEL PUEBLO JUDÍO’

José Ramón Ayaso

EDITORIAL EL ALMENDRO

GRANADA.

El autor ofrece una mirada crítica, pero respetuosa del pasado judío,  haciendo un rápido recorrido por dos mil años de la historia de este pueblo antiguo y memorioso, superviviente de las grandes culturas del Próximo Oriente Antiguo, que vive hoy en el año 5770 de su calendario. Alguien se preguntará si se puede hacer un rápido recorrido por dos milenios de historia. Por eso, el autor afirma que, tal vez, más que de una historia, se trata de una  reflexión sobre  la vida y la identidad judías en la Diáspora desde la fecha mítica del año 70 d.C., cuando los romanos destruyeron el Segundo Templo, hasta nuestros días.

Para más información: ediciones@elalmendro.org

‘DICCIONARIO GEOGRÁFICO DEL NUEVO TESTAMENTO’

Pope Godoy

EDITORIAL EL ALMENDRO

GRANADA.

Tras la publicación de Quién es quién en el Nuevo Testamento. Diccionario de nombres propios de persona, aparece este Diccionario Geográfico del Nuevo Testamento, que reúne todos los nombres propios de lugar que aparecen en el Nuevo Testamento, un por un total de 225. Al igual que el primero, este diccionario susrge dentro del marco del proyecto científico del Diccionario Griego-Español del Nuevo Testamento (DGENT) que prepara el Gurpo de Análisis Semántico de la Universidad de Córdoba (GASCO) y del que ya se han publicado los cuatro primeros fascículos, culminando el ánálisis semántico de todos los lexemas de la letra Alfa del diccionario. Aunque la tarea prioritaria de este grupo de investigación es la de ofrecer a los investigadores lo que, cuando esté concluido, será el primer mayor Diccionario Griego-Español del Nuevo Testamento hasta ahora publicado, nos pareció oportuna, sin embargo, brindar al público no especializado de modo paralelo otros diccionario menos de todos aquellos términos que no precisan un detenido análisis semántico, como son los nombres de personas, de lugar, de utensilios y de términos relativos a la ecología en el Nuevo Testamento

Para más información: ediciones@elalmendro.org

‘OBRA DE CEREZO BARREDO’

Cerezo Barredo

EDITORIAL ASSISI

VALENCIA.

Se trata de un estuche con 2 DVD’s. Un DVD-video con su biografía, entrevistas y propuestas pedagógicas (breves videos sobre algunos temas interesantes que pueden servir para dinamizar una reunión de grupo) y un DVD-Rom con más de 3.000 imágenes de dibujos, murales, cuadros, carteles, etc… muy útiles para la creación de nuestros folletos, tarjetas, carteles, etc.

Para más información: info@assisiproducciones.com

‘JOSÉ MARÍA DÍEZ-ALEGRÍA, LA FUERZA DE LA RESURRECCIÓN’

VV.AA.

EDITORIAL NUEVA UTOPÍA

MADRID.

Homenaje de amigos “in memoriam”. Con textos de Javier Morán, Pedro Casaldáliga, Juan Bedoya, Juan José Tamayo, Domingo Melero, Juan Masiá, Javier Domínguez, Alfonso Valverde, Benjamín Forcano y del propio José María Díez Alegría, junto con referencias de san Francisco de Asís.

Para más información: bforcanoc@terra.es

‘EL OBISPO PEDRO CASALDÁLIGA: POETA DE LIBERACIÓN, DEFENSOR DEL OTRO’

Zofia Marzec

EDITORIAL NUEVA UTOPÍA

MADRID.

Pedro Casaldáliga, obispo de Sao Felix do Araguaia, (Brasil) poeta, teòlogo, defensor de los indígneas, de los negos, de los pobres, de los otros en cuanto otros, ha llegado a ser un personaje emblemático en la historia de la Iglesia en América del siglo XX y XXI. A través de su poesía explica la realidad que le rodea, la critica, llora y ríe, se entusiasma o lamenta. Él mismo afirma que, por la poesía expresa su fe y su ministerio, evangeliza. Pero también nos hace descubrir la realidad que tanto le afecta, en la que vivie y ha sobrevivido.

Para más información: bforcanoc@terra.es

El altar vacío, ¿ateos o creyentes?

Publicado: 5 septiembre, 2011 en DENUNCIA / ANUNCIO
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EL ALTAR VACÍO, ¿ATEOS O CREYENTES?
JAUME PATUEL i PUIG, jpatuel@copc.es
MATARÓ (BARCELONA).

ECLESALIA, 05/09/11.- El título del presente artículo es la conjunción de dos títulos de libros que acabo de leer El primero, de forma novelada, es la vida de una persona ordenada de sacerdote, la cual pasa al estado laico o secularizado. Esta novela es como un paradigma que incluye muchas experiencias de diversas personas en una sola. Vicisitudes, frustraciones, indecisiones enfrontadas, en primer lugar, con su interior para poder mantener una coherencia donde el Espíritu tiene que estar por encima las leyes, las normas. En segundo lugar, frente a la institución donde el derecho canónico, los dogmas pueden, no siempre, ahogar la capacidad de los que gobiernan, los cuales actúan de acuerdo con aquello que piensan que con lo que sienten y son. La narración es un buen reflejo de esta contradicción en el interior de la institución. Dicho con otras palabras, refleja la lucha de las personas que han de tomar una decisión vital que les obliga a renunciar a una dimensión por derecho canónico y no por el valor evangélico: el ejercicio de una alteridad en tanto que responsables de una comunidad, pero compartida con otra persona. Esta mentalidad eclesiástica que no eclesial hace –y es la realidad que se contempla hoy en día- que los altares se vayan vaciando. De aquí “el altar vacío”, el título del libro.

Un indicador claro, a mi entender, del final de un paradigma o modelo religioso. Final de la Edad Media. Sea el estilo románico, la inmanencia. Sea el estilo gótico, la transcendencia. Sean las iglesias actuales donde continúan habiendo rejas aunque invisibles, separando el alar del pueblo, el altar está vacío. Este paradigma ha perdido su valor sagrado y simbólico. Es arte. No en vano, se pueden contemplar iglesias recicladas en bibliotecas o museos o mercados o restaurantes o lugares administrativos o cerradas y estropeándose. Además, estas gran obras de arte, patrimonio del pueblo, piden un mantenimiento y restauración ya que son monumentos y momentos de la historia humana.

Expresan la vivencia de la Comunidad. Pero, sea el que sea, el tiempo lo dirá, el valor simbólico del altar es vigente. Puede haber un altar vacío material, pero el altar interior, vacío o lleno, está en manos de cada persona. Un altar interior, un lugar interior. Esta dimensión interior que todo ser humano tiene. Y la tiene para vivirla. La realización o vivencia total de una persona. El altar es la dignidad interior de todo ser humano. Altar que ha de ser respetado. Y como dice un pensador, parece que a partir del 1989, en practicar la idea de la globalización, este valor ha estado sierpe ignorado. No ha entrado en la consideración globalizante.

Y esta ambivalencia de ser o no ser la dignidad, todavía comporta un diálogo entre ¿Ateos o creyentes? Título de un libro donde hay el diálogo entre tres filósofos: Vattimo, Onfray, D’Arcais. Diálogo que tiene razón de ser en función de un altar vacío de una iglesia, pero no de la vida del ser humano. A mi entender, también es un diálogo de la Edad Media. Altar lleno, ¿hay Dios? Altar vacío, no hay Dios. El diálogo debe ir en pro de la dignidad humana. Todo ser humano tiene esta dimensión profunda gratuita, pero necesaria. No es una creencia. Es un dato antrópica. Existencial. Constatada. Las neurociencias dan fe de esta dinámica en el cerebro de toda persona que medita, reza, silencia su mundo interior. No es cuestión de creerlo o no: ateo o creyente. Es ponerse para vivirlo. La poesía, la música, el arte pueden dar lugar a muchas discusiones teóricas e incluso científicas. Pero, ¿dejará o no de existir la poesía, el arte o la música? La realidad estética continuará siendo una dimensión gratuita, pero necesaria para una antropología integral. Hoy en día, en otro modelo o paradigma, la dignidad humana tiene que ser el nuevo altar. En el mundo globalizado el valor más alto o básico para construir más que nuevos edificios, dinámicos, de transición, debiera ser el que todo ser humano pueda vivir, ser libre y ser respetado.

Pero, probablemente, o sin tan probablemente, aún estamos en una encrucijada donde cabalgan modelos diferentes y a veces opuestos. Y en nombre del “altar vacío” o de ausencia de diálogos, y de hecho es así, se impone una visión única para la nueva construcción del mundo. Un poder familiar, social, civil, administrativo, político, eclesiástico y no digamos económico (un altar vacío) que no busca la verdad, sino imponer una verdad, la suya, como la sola y única válida. Una época de total de Edad media y moderna (¿ateos o creyentes?)

Por lo tanto, para adentrarnos en un nuevo paradigma humano donde no preocupe ni el altar vacío ni el diálogo racionalista sino encontrar el lugar del nuevo altar y dialogar razonablemente en pro de su libertad existencial: la dignidad humana. Libertad que está totalmente amenazada por los nuevos poderes en nombre de los sistemas religiosos como de los cientificotécnicos donde se intenta que todo ser humano sea “un hombre técnico” o “informático”, es decir, mucha información pero sin formación, sin propio pensar. Muchas creencias cerradas y mucha técnica, pero en ningún momento un hombre de símbolos, pensamiento y lenguaje personales. Una liberad para una creatividad, innovación, nuevos conocimientos y considerando el ser humano en su dignidad, profundidad y singularidad. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para comentar: atrio.org “El altar vacío, ¿ateos o creyentes?

Reavivar la memoria de Jesús

Publicado: 22 junio, 2011 en BIBLIA
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El Cuerpo y la Sangre del Señor Juan 6,51-58
REAVIVAR LA MEMORIA DE JESÚS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA). 

ECLESALIA, 22/06/11.- La crisis de la misa es, probablemente, el símbolo más expresivo de la crisis que se está viviendo en el cristianismo actual. Cada vez aparece con más evidencia que el cumplimiento fiel del ritual de la eucaristía, tal como ha quedado configurado a lo largo de los siglos, es insuficiente para alimentar el contacto vital con Cristo que necesita hoy la Iglesia.

El alejamiento silencioso de tantos cristianos que abandonan la misa dominical, la ausencia generalizada de los jóvenes, incapaces de entender y gustar la celebración, las quejas y demandas de quienes siguen asistiendo con fidelidad ejemplar, nos están gritando a todos que la Iglesia necesita en el centro mismo de sus comunidades una experiencia sacramental mucho más viva y sentida.

Sin embargo, nadie parece sentirse responsable de lo que está ocurriendo. Somos víctimas de la inercia, la cobardía ola pereza. Undía, quizás no tan lejano, una Iglesia más frágil y pobre, pero con más capacidad de renovación, emprenderá la transformación del ritual de la eucaristía, y la jerarquía asumirá su responsabilidad apostólica para tomar decisiones que hoy no nos atrevemos ni a plantear.

Mientras tanto no podemos permanecer pasivos. Para que un día se produzca una renovación litúrgica de la Cena del Señor es necesario crear un nuevo clima en las comunidades cristianas. Hemos de sentir de manera mucho más viva la necesidad de recordar a Jesús y hacer de su memoria el principio de una transformación profunda de nuestra experiencia religiosa.

La última Cenaes el gesto privilegiado en el que Jesús, ante la proximidad de su muerte, recapitula lo que ha sido su vida y lo que va a ser su crucifixión. En esa Cena se concentra y revela de manera excepcional el contenido salvador de toda su existencia: su amor al Padre y su compasión hacia los humanos, llevado hasta el extremo.

Por eso es tan importante una celebración viva dela eucaristía. Enella actualizamos la presencia de Jesús en medio de nosotros. Reproducir lo que él vivió al término de su vida, plena e intensamente fiel al proyecto de su Padre, es la experiencia privilegiada que necesitamos para alimentar nuestro seguimiento a Jesús y nuestro trabajo para abrir caminos al Reino.

Hemos de escuchar con mas hondura el mandato de Jesús: “Haced esto en memoria mía”. En medio de dificultades, obstáculos y resistencias, hemos de luchar contra el olvido. Necesitamos hacer memoria de Jesús con más verdad y autenticidad.

Necesitamos reavivar y renovar la celebración de la eucaristía.

 

REAVIVAR A MEMÓRIA EM JESUS

José Antonio Pagola. Tradução: Antonio Manuel Álvarez Pérez

A crise da missa é, provavelmente, o símbolo mais expressivo da crise que se está a viver no cristianismo actual. Cada vez aparece com mais evidência que o cumprimento fiel do ritual da eucaristia, tal como ficou configurado ao longo dos séculos, é insuficiente para alimentar o contacto vital com Cristo que necessita hoje a Igreja.

O afastamento silencioso de tantos cristãos que abandonam a missa dominical, a ausência generalizada dos jovens, incapazes de entender e gostar da celebração, as queixas e pedidos de quem continua a assistir com fidelidade exemplar, gritam-nos a todos que a Igreja necessita no centro mesmo das suas comunidades uma experiência sacramental muito mais viva e sentida.

No entanto, ninguém parece sentir-se responsável pelo que está a ocorrer. Somos vítimas da inércia, da cobardia ou da preguiça. Um dia, quem sabe não afastado, uma Igreja mais frágil e pobre, mas com mais capacidade de renovação, empreenderá a transformação do ritual da eucaristia, e a hierarquia assumirá a sua responsabilidade apostólica para tomar decisões que hoje não nos atrevemos nem a expor.

Entretanto não podemos permanecer passivos. Para que um dia se produza uma renovação litúrgica da Ceia do Senhor é necessário criar um novo clima nas comunidades cristãs. Temos de sentir de forma muito mais viva a necessidade de recordar Jesus e fazer da Sua memória o princípio de uma transformação profunda da nossa experiência religiosa.

A última Ceia é o gesto privilegiado em que Jesus, ante a proximidade da Sua morte, recapitula o que foi a Sua vida e o que vai a ser a Sua crucificação. Nessa Ceia concentra-se e revela-se de forma excepcional o conteúdo salvador de toda a Sua existência: o Seu amor ao Pai e a Sua compaixão para com os humanos, levado até ao extremo.

Por isso é tão importante uma celebração viva da eucaristia. Nela actualizamos a presença de Jesus no meio de nós. Reproduzir o que Ele viveu no término da Sua vida, plena e intensamente fiel ao projeto do Seu Pai é a experiência privilegiada que necessitamos para alimentar o nosso seguir a Jesus e o nosso trabalho para abrir caminhos ao Reino.

Temos de escutar com mais profundidade o mandato de Jesus: “Fazei isto em memória de Mim”. No meio de dificuldades, obstáculos y resistências, temos de lutar contra o esquecimento. Necessitamos fazer memória de Jesus com mais verdade e autenticidade.

Necessitamos reavivar e renovar a celebração da eucaristia.

 

RAVVIVARE LA MEMORIA DI GESÙ

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

La crisi della messa è, probabilmente, il simbolo più espressivo della crisi che sta vivendo il cristianesimo oggi. Appare con sempre maggiore evidenza che eseguire fedelmente il rituale dell’Eucaristia, così come è rimasto configurato lungo i secoli, è insufficiente per alimentare il contatto vitale con Cristo di cui oggi ha bisogno la Chiesa.

L’allontanamento silenzioso di tanti cristiani che abbandonano la messa domenicale, l’assenza generalizzata dei giovani, incapaci di intendere e gustare la celebrazione, le lamentele e le domande di quelli che continuano ad assistervi con fedeltà esemplare, stanno gridando a tutti che la Chiesa ha bisogno nel centro stesso delle sue comunità di un’esperienza sacramentale molto più viva e sentita.

Nessuno, tuttavia, sembra sentirsi responsabile di quello che sta accadendo. Siamo vittime dell’inerzia, della mancanza di coraggio o della pigrizia. Un giorno, forse non tanto lontano, una Chiesa più fragile e povera, ma con maggiore capacità di rinnovamento, intraprenderà il rinnovamento del modo di celebrare l’Eucaristia, e la gerarchia assumerà la sua responsabilità apostolica per prendere decisioni che oggi non abbiamo il coraggio nemmeno d’immaginare.

Nel frattempo non possiamo rimanere passivi. Perché un giorno si produca un rinnovamento liturgico della Cena del Signore è necessario creare un nuovo clima nelle comunità cristiane. Dobbiamo sentire in maniera molto più viva la necessità di ricordare Gesù e fare della sua memoria il principio di una trasformazione profonda della nostra esperienza religiosa.

L’ultima Cena è il gesto privilegiato in cui Gesù, di fronte all’avvicinarsi della sua morte, ricapitola quello che è stata la sua vita e quello che sta per essere la sua crocifissione. In questa Cena si concentra e rivela in maniera eccezionale il contenuto salvifico di tutta la sua esistenza: il suo amore al Padre e la sua compassione per gli uomini, portati fino all’estremo.

Per questo è tanto importante una celebrazione viva dell’Eucaristia. In essa attualizziamo la presenza di Gesù in mezzo a noi. Riprodurre quello che egli visse al termine della sua vita, pienamente e intensamente fedele al progetto del Padre, è l’esperienza privilegiata di cui abbiamo bisogno per alimentare la nostra sequela di Gesù e il nostro lavoro per aprire strade al Regno.

Dobbiamo ascoltare con più profondità il mandato di Gesù: Fate questo in memoria di me. In mezzo a difficoltà, ostacoli e resistenze, dobbiamo lottare contro la dimenticanza. Abbiamo bisogno di far memoria di Gesù con più verità e autenticità.

Abbiamo bisogno di ravvivare e rinnovare la celebrazione dell’Eucaristia.

 

RAVIVER LA MEMOIRE DE JESUS

José Antonio Pagola, Traducteur: Carlos Orduna, csv

La crise de la messe est probablement le symbole le plus expressif de la crise que vit le christianisme actuel. Il apparaît de plus en plus évident que l’accomplissement fidèle du rituel de l’eucharistie, tel que configuré tout au long des siècles, est insuffisant pour nourrir le contact vital avec le Christ dont l’Eglise d’aujourd’hui a besoin.

L’éloignement silencieux de tant des chrétiens qui abandonnent la messe dominicale, l’absence généralisée des jeunes, incapables de comprendre et de prendre goût à la célébration, les plaintes et les demandes de ceux qui continuent d’assister avec une fidélité exemplaire, crient aux oreilles de tous que l’Eglise a besoin, au cœur même de ses communautés, d’une expérience sacramentelle beaucoup plus vivante et plus sentie.

Personne, cependant, ne semble se sentir responsable de ce qui arrive. Nous sommes victimes de l’inertie, de la lâcheté et de la paresse. Un jour, peut-être pas si lointain, une Eglise plus fragile et plus pauvre, mais plus capable de renouvellement, entreprendra la transformation du rituel de l’eucharistie, et la hiérarchie assumera sa responsabilité apostolique pour prendre des décisions qu’aujourd’hui, nous n’osons même pas poser.

En attendant, nous ne pouvons pas rester passifs. Pour qu’un renouvellement liturgique de la Cène du Seigneur soit possible un jour, il nous faut créer dans nos communautés chrétiennes un nouveau climat. Il nous faut éprouver d’une façon beaucoup plus vivante le besoin de nous souvenir de Jésus et de faire de son mémorial le fondement d’une transformation profonde de notre expérience religieuse.  

La dernière Cène est le geste privilégié où Jésus, à l’approche de sa mort, a récapitulé ce qu’a été sa vie et ce que va être sa crucifixion. C’est dans cette Cène qu’est concentré et révélé d’une manière exceptionnelle, le salut offert à travers toute son existence : son amour du Père et sa compassion à l’égard des hommes, portés jusqu’à l’extrême.

De là, la grande importance d’une célébration vivante de l’eucharistie. La présence de Jésus au milieu de nous y est actualisée. Reproduire ce qu’il a vécu à la fin de sa vie, dans une fidélité pleine et intense au projet de son Père, constitue l’expérience privilégiée dont nous avons besoin pour nourrir notre vie à la suite de Jésus et notre effort pour ouvrir des voies au Royaume.

Il nous faut écouter avec plus d’attention le l’ordre de Jésus: “Faites cela en mémoire de moi”. Au milieu des difficultés, des obstacles et des résistances, il nous faut lutter contre l’oubli. Nous avons besoin de faire mémoire de Jésus d’une façon plus vraie et plus authentique. Nous avons besoin de raviver et de renouveler notre célébration eucharistique.

 

IN REMEMBRANCE OF JESUS

José Antonio Pagola. Translator: José Antonio Arroyo

Attendance at Holy Mass is, perhaps, the most recognized symbol of the crisis that Christianity is experiencing at present. It is becoming more and more evident that the ritual of the Holy Eucharist, as observed all along the past centuries, has become insufficient as a vital contact with Christ the way the Church needs.

The silent withdrawal of so many Christians from the Sunday Mass and the general absence of most young people, who are unable to understand and much less enjoy the celebrations, as well as the complaints and the petitions of those still attending faithfully the services, are a loud cry that proclaims the need within the Church for a more living and acceptable sacramental experience.

Apparently, nobody seems to feel responsible for what is happening. We are all victims of inertia, cowardice or laziness. Some day, perhaps not too far off, a more fragile and poor Church, but with a greater capacity for renewal, might launch the transformation of the Eucharistic ritual. The hierarchy, then, might assume apostolic responsibility and take resolutions that today they don’t dare even to suggest.

In the meantime, however, we cannot remain passive. In order to see

a day of liturgical renewal of the Lord’s Supper there must also be a new climate in the Christian communities. We must experience, in a more living manner, the remembrance of Jesus and make of such memory the beginning of a profound transformation in our religious experience.

The Last Supper is a very distinct gesture in which Jesus, knowing that his departure was near, summarizes his life and forecasts his crucifixion. It is this Last Supper that proclaims and reveals in a most exceptional way the saving content of his whole existence: his Father’s love and his compassion for all humans until the Cross.

This explains the great importance of having a living celebration of the Eucharist, in which we represent Jesus’ presence among us. Reliving all that Jesus went through at the very end of his life, in complete fulfilment of his Father’s will, is a unique experience that we need to live as true followers of Jesus as well as the best way to come to the Father.

We must listen to Jesus’ last will more seriously. “Do this in memory of me.” In the midst of so many difficulties, obstacles and opposition, we must resist all kinds of forgetfulness. We must remember Jesus in all its truth and authenticity. We must renew and revive the celebration of the Eucharist.

 

JESUSEN OROITZAPENA BIZIBERRITU

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Mezaren krisia da, segur aski, gaur egungo kristautasunean bizitzen ari garen krisiaren ikurrik adierazgarriena. Gero eta begi-bistagokoa da: eukaristiaren errituala leial betetzea, mendetan barna eratua izan den bezala, ez da aski Kristorekiko bizi-harremana elikatzeko, gaur egungo Elizak behar duen moduan.

Hainbat kristauk igandeko meza alde batera uztea, gazteen absentzia orokortua, ospakizuna ulertzeko eta dastatzeko gai ez direlako, leialtasun eredugarriz mezara joaten jarraitzen dituztenen kexuak eta eskakizunak: hori guztia ari zaigu oihu egiten, esanez Elizak bere elkarteen erdian sakramentu-esperientzia biziagoa eta sentituagoa behar duela.

Halere, ematen du inor ez dela sentitzen gertatzen ari denaren erantzule. Inertziaren, koldarkeriaren edo alferkeriaren biktima gara. Halako batean, agian ez hain berandu, Eliza ahulago eta pobreago baina eraberritzeko gaiago izango den batek ekingo dio eukaristiaren errituala eraldatzeari, eta hierarkiak baitaratuko du bere apostolutar erantzukizuna erabakiak hartzeko, gaur egun planteatzera ere ausartzen ez garen erabakiak bestalde.

Bitartean ezin geldi gintezke besoak tolesturik. Egunen batean Jaunaren Afariaren berrikuntza liturgikoa gertatu bada, kristau-elkarteetan beste giro bat sortu beharrean gara. Askoz ere era biziagoan sentitu beharko genuke Jesusen oroitzapena egiteko premia; baita oroitzapen hori geure esperientzia erlijiosoa sakon eraldatzeko oinarri bihurtzea ere.

Azken Afaria Jesusen keinu pribilegiatua da. Hartan, heriotza hurbil sumaturik, bere bizitza osoa zer izan den eta gurutzean hiltzea zer izango den laburbildu nahi izan du. Afari hartan bildu eta jarri zuen agerian bere existentzia guztiaren eduki salbatzailea: Aitari dion maitasuna eta gizakiari dion errukia, azkeneraino eramana.

Horregatik da hain garrantzizkoa eukaristia bizi-bizi ospatzea. Hartan Jesus gure artean izatea gertaberritzen dugu. Jesusek, Aitaren egitasmoari bete-betean eta leialtasun biziz atxikirik, bere bizitzaren azkenean bizi izan zuena berregitea dugu esperientziarik pribilegiatuena; horren premia dugu Jesusi jarraitzea eta Erreinuari bideak irekitzeko gure lana elikatzeko.

Barruagotik hartu behar dugu Jesusen agindu hau: «Egizue hau nire oroigarri». Zailtasun, oztopo eta egoskortasunen artean, gogor jokatu beharra dugu ahaztearen aurka. Egiatasun eta zinezkotasun handiagoz egin behar dugu Jesusen oroitzapena. Eukaristia ospatzea biziberritu eta eraberritu beharra dugu.

 

REVIFAR LA MEMÒRIA DE JESÚS

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

La crisi de la missa és, probablement, el símbol més expressiu de la crisi que s’està vivint en el cristianisme actual. Cada vegada apareix amb més evidència que el compliment fidel del ritual de l’eucaristia, tal com ha quedat configurat al llarg dels segles, és insuficient per alimentar el contacte vital amb Crist que necessita avui l’Església.

L’allunyament silenciós de tants cristians que abandonen la missa dominical, l’absència generalitzada dels joves, incapaços d’entendre i de fruir amb la celebració, les queixes i demandes dels que continuen assistint-hi amb fidelitat exemplar, ens estan demanant a tots que l’Església necessita en el centre mateix de les seves comunitats una experiència sacramental molt més viva i més sentida.

No obstant això, ningú sembla sentir-se responsable del que està passant. Som víctimes de la inèrcia, la covardia o la mandra. Un dia, potser no tan llunyà, una Església més fràgil i més pobre, però amb més capacitat de renovació, emprendrà la transformació del ritual de l’eucaristia, i la jerarquia assumirà la seva responsabilitat apostòlica per a prendre decisions que avui no ens atrevim ni a plantejar.

Mentrestant no podem romandre passius. Perquè un dia es produeixi una renovació litúrgica de la Cena del Senyor cal crear un nou clima a les comunitats cristianes. Hem de sentir de manera molt més viva la necessitat de recordar Jesús i fer de la seva memòria el principi d’una transformació profunda de la nostra experiència religiosa.

L’últim Sopar és el gest privilegiat en què Jesús, davant la proximitat de la seva mort, recapitula el que ha estat la seva vida i el que serà la seva crucifixió. En aquest Sopar es concentra i revela de manera excepcional el contingut salvador de tota la seva existència: el seu amor al Pare i la seva compassió cap als humans, portat fins a l’extrem.

Per això és tan important una celebració viva de l’eucaristia. Hi actualitzem la presència de Jesús enmig nostre. Reproduir el que ell va viure al final de la seva vida, plena i intensament fidel al projecte del seu Pare, és l’experiència privilegiada que necessitem per alimentar el nostre seguiment de Jesús i el nostre treball per obrir camins al Regne.

Hem d’escoltar amb més profunditat el manament de Jesús: “Feu això en memòria meva”. Enmig de dificultats, obstacles i resistències, hem de lluitar contra l’oblit. Necessitem fer memòria de Jesús amb més veritat i autenticitat. Necessitem revifar i renovar la celebració de l’eucaristia.

 

REAVIVAR A MEMORIA DE XESÚS

José Antonio Pagola. Traduciu: Xaquín Campo

A crise da misa é, probablemente, o símbolo máis expresivo da crise que se está a vivir no cristianismo actual. Cada vez aparece con máis evidencia que o cumprimento fiel do ritual da eucaristía, tal como ficou configurado ao longo dos séculos, é insuficiente para alimentar o contacto vital con Cristo que necesita hoxe a Igrexa.

O afastamento silencioso de tantos cristiáns que abandonan a misa dominical, a ausencia xeneralizada dos mozos, incapaces de entender e gustar a celebración, as queixas e demandas dos que seguen asistindo con fidelidade exemplar, estannos a berrar a todos que a Igrexa necesita no centro mesmo das súas comunidades unha experiencia sacramental moito máis viva e sentida.

Non obstante, ninguén parece sentirse responsábel do que está a acontecer. Somos vítimas da inercia, a covardía ou a preguiza. Un día, quizais non tan afastado, unha Igrexa máis fráxil e pobre, pero con máis capacidade de renovación, emprenderá a transformación do ritual da eucaristía, e a xerarquía asumirá a súa responsabilidade apostólica para tomar decisións que hoxe non nos atrevemos nin a formular.

Mentres tanto non podemos permanecer pasivos. Para que un día se produza unha renovación litúrxica da Cea do Señor é necesario crear un novo clima nas comunidades cristiás. Temos de sentir de xeito moito máis vivo a necesidade de recordar a Xesús e facer da súa memoria o principio dunha transformación profunda da nosa experiencia relixiosa.

A última Cea é o xesto privilexiado no que Xesús, ante a proximidade da súa morte, recapitula o que foi a súa vida e o que vai ser a súa crucifixión. Nesa Cea concéntrase e revélase de xeito excepcional o contido salvador de toda a súa existencia: o seu amor ao Pai e a súa compaixón cara aos humanos, levado ata o extremo.

Por iso é tan importante unha celebración viva da eucaristía. Nela actualizamos a presenza de Xesús no medio de nós. Reproducir o que el viviu ao termo da súa vida, plena e intensamente fiel ao proxecto do seu Pai, é a experiencia privilexiada que necesitamos para alimentar o noso seguimento a Xesús e o noso traballo para abrir camiños ao Reino.

Temos de escoitar con mais fondura o mandato de Xesús: “Facede isto en memoria miña”. No medio de dificultades, obstáculos e resistencias, temos de loitar contra o esquecemento. Necesitamos facer memoria de Xesús con máis verdade e autenticidade.

Necesitamos reavivar e renovar a celebración da eucaristía.

 

 

PREPARADOS Y DISPUESTOS PARA SERVIR LA MESA DE LA COMUNIDAD
JULIO PÉREZ PINILLOS, jppinillo@yahoo.es
RIVAS VACÍAMADRID (MADRID).

ECLESALIA, 21/04/11.- El Jueves Santo es fecha indicada para conmemorar y celebrar en muchos círculos de opción cristiana el regalo de la Eucaristía, centro y culmen de la Comunidad… Me pregunto: ¿Por qué a muchas comunidades serias y buscadoras se les priva de ese Don-Regado necesario para “caminar sin desfallecer en el camino?

Varias son las argumentaciones histórico-pastorales y, sobre todo, canónicas que fuerzan a ese “desfallecimiento” a muchos cristianos buscadores de la Iglesia inspirada en el Evangelio de Jesús. Cada argumento tiene su estudio y su espacio propios. Yo quiero referirme en esta ocasión al celibato impuesto por ley medieval a los Servidores de la Mesa de la Comunidad. Resumo el fondo argumental que presento en el libro “Curas Casados. Historias de fe y ternura” (Albacete. Marzo 2011) donde reflejo mi aporte honesto –creo- madurado a lo largo de 35 años de búsqueda y de ejercicio de cura, célibe o casado, en distintos Grupos y Comunidades parroquiales y no parroquiales con este telón de fondo: Servir a la comunidad. Ello me permite resaltar:

1. Es este un momento oportuno para ratificar, junto a otras voces de mayor peso jerárquico, lo que el MOCEOP , “movimiento pro celibato opcional”, viene publicando e intentando practicar desde hace treinta y dos años:

- El Celibato Opcional de los curas, o sea la coexistencia de presbíteros, casados y célibes, es una riqueza tanto para la correcta interpretación del Nuevo Testamento que recoge claramente esta práctica ministerial, como para la vida cristiana de las comunidades eclesiales cada día más “corresponsables” al par que más carentes de curas que les acompañen desde dentro y, también, para los propios curas que, según el Evangelio y la Tradición, deben procurar vivir su espiritualidad-sicología y la vocación presbiteral conforme a los dones y carismas que el Espíritu tiene a bien comunicar.

- En este sentido es correcto concluir que “tanto” -ni más ni menos- es el cura casado como el célibe, ya se refiera esta comparación al concepto “santo-pecador” -regalo de Dios que solo se nos permite “ponderar” por el grado de amor, perdón y compromiso que practican, en este caso, los presbíteros- o se refiera al concepto “servidor de la comunidad”, ya que está demostrado que tan dispuestos y servidores de las comunidades –y tan débiles, visto desde la otra cara- son los curas célibes como los casados, dando por admitido que según el tipo de comunidad cristiana (más itinerante o más establecida, rural o urbana, mayoritariamente joven o anciana, con predominio de lo catequético y sacramental o de lo profético, “más vertical o más horizontal” etc.) le resultará más “adecuado” un presbítero célibe o casado. Por lo tanto: el mayor o menor grado de “servicialidad” del cura –casado o célibe- dependerá en parte del tipo de comunidad y de tareas mayoritarias para las que estamos “visualizando” al presbítero.

- Lo que la gente pide al cura, célibe o casado, es otra cosa más honda: que, por un lado, sepa a Evangelio y se le note la pasión por la Persona y aporte de Jesús… Por otro que esté metido en la cultura y problemática del pueblo con el que está comprometido. Y, en tercer lugar, que se entregue a la comunidad que le llama: tanto en las necesidades del barrio -los emigrantes, los derechos sociales olvidados, los marginados, etc- como al acompañamiento lúcido y esperanzador de las personas y grupos que son o acuden a la comunidad, procurando al mismo tiempo unas Celebraciones significativas de la Palabra y del Sacramento.

2. Ya existen experiencias significativas de curas casados ejerciendo el ministerio presbiteral en comunidades. No partimos de cero. Solo citar aquí, de pasada, las comunidades eclesiales –algunas parroquiales- que pude contactar en distintos países de Europa y de América gracias a mi responsabilidad de presidente de la Federación Internacional de Curas Casados: las de Brasil. Ecuador, Perú, Estados Unidos, Paraguay, Francia, Bélgica e Italia, para subrayar el hecho y el significado de algunas experiencias de Colectivos presbiterales de España: Las de

- Los curas obreros –reconocidos por el Concilio vaticano II- de los que un 15% son casados. ¿Qué resaltar de esta forma ministerial? Que se ejerce como servicio gratis para bien del erario público y de la economía de la comunidad, ya que el sustento del presbítero proviene de su profesión laica. Además se ejerce desde el corazón del mundo obrero, viviendo y trabajando “como uno de tantos” (vivienda, estilo de vida, salario etc…) y participando en sus organizaciones y reivindicaciones lo que acentúa el carácter profético de su ejercicio presbiteral.

- Los curas casados al servicio presbiteral de Comunidades de Base: Aquí conviene subrayar que la comunidad tiene un papel muy importante a la hora de llamar, acompañar y decidir sobre el aporte del cura, lo que refuerza el papel de la comunidad y, además, las celebraciones suenan más cercanas, más “entre iguales” que se ponen a la escucha del Señor en torno a la vida y a la Mesa.

- Los curas casados llamados y aceptados en comunidades parroquiales: Esto significa que te llama la comunidad parroquial, la tarea es gratis y reflexionas-propones-decides con el conjunto del Consejo Parroquial… con todo lo que esto conlleva de “corresponsabilidad”. Varias preguntas clave: ¿En base a qué tipo de experiencias puede llamarte una parroquia? ¿Cuál considera que puede ser tu servicio y aportación? ¿Por qué te llaman aún a sabiendas de que eres casado?: En el fondo de esta llamada hay muchos años de presencia silenciosa y esperanzada compartiendo desde dentro la vida habitual y las reivindicaciones tanto de los compañeros de fábrica como de los vecinos del barrio-parroquia o de los sectores marginales. Es el “estar con”, “al servicio”, “como uno de tantos”, “en diálogo paciente y respetuoso tanto a la comunidad como a sus “pastores”. Subyace en ellas un lema evangélico clave: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, no dará fruto”. Los procesos históricos suelen ir acompañados de paciencias históricas, aunque lúcidas y constantes. A nosotros nos ha tocado “acumular experiencia que muestre que un ministerio presbiteral no célibe es posible y rico para la comunidad”.

3. Muchos Cardenales y Obispos vienen dando apoyos a estos pasos renovadores desde hace años. Reflejaré solo los de aquellos a los que pude visitar con ocasión de mi responsabilidad internacional, en Brasil, Londres, Viena, y España:

- El cardenal Lorscheider, (Fortaleza. Brasil) nos hizo saber a los participantes en el Primer Congreso latinoamericano de curas casados de Brasil –Curitiva. Enero de 1989-: “Uds., “padres” casados, no solo no son fugitivos o desertores, sino pioneros de un movimiento que necesita la Iglesia”.

- Tres años más tarde el cardenal Dom. Luciano –entonces presidente de la Conferencia Episcopal Brasileña- nos dijo con motivo de una visita “ad hoc” de una delegación de los curas casados de Brasil: “¿A qué este desperdicio?… Gastamos cantidad de dinero para formar a los sacerdotes y luego los abandonamos porque no nos sirven (¿Porqué?). Me recuerda a esos coches nuevos y perfectamente equipados, relucientes en el “parque de la Factoría” pero que no deben ponerse en funcionamiento ni siquiera ante una emergencia… ¿Por decisión de quién?”

- El entonces Cardenal de Londres -Basil Hume- a quien visitamos en el año 1994 los miembros del Comité Ejecutivo de la FISCC, después de dos horas de escucha, bolígrafo en mano, nos dijo aquella frase memorable: “Esto no debe seguir así…, hablaré con Roma”.

- El hoy Cardenal titular de Viena -Christof. Schörborn- a quien los miembros del Comité Ejecutivo de la Federación visitamos en 1995 –más fugazmente, es verdad, que a Basil Hume- nos dijo en tono prudente: “lo del celibato de los sacerdotes es un tema importante… que seguramente tendrá que cambiar… Ya veremos”.

- Con D. Pedro Casaldáliga compartimos mi esposa y yo durante cinco días casa, mesa y largas conversaciones sobre el ministerio presbiteral; fuimos a pedirle un mensaje para nuestro Cuarto Congreso Internacional –Brasilia/1996-. Al momento de despedirnos, en el abrazo de paz de la Eucaristía nos dijo: “Os ha tocado defender el celibato opcional, como a mí defender a los pobres de Brasil… Hacedlo con esperanza y perseverancia… acompañando a las comunidades y haciéndoos creíbles”.

- D. Alberto Iniesta era nuestro obispo en Vallecas y amigo con quien conversábamos con frecuencia. Emilia, -hoy mi esposa- y yo le planteamos nuestra intención de casarnos y procurar defender el ministerio presbiteral no célibe en medio de las comunidades que lo entendieran. Nos escuchó y nos dijo: “…Va a ser un camino muy difícil… pero el Evangelio no me autoriza a deciros que lo que intentáis no sea evangélico… Si os creéis llamados a intentarlo procurad no romperos como pareja porque va a ser largo… y caminad junto con las comunidades. Que en adelante nos veamos para hablar de cómo vivimos el Evangelio vosotros y yo…”.

4. Es necesario un cambio sobre este tema en diálogo respetuoso con las Comunidades eclesiales y con sus “pastores” o “guías”. Al margen de que es un clamor general y de que las estadísticas entre los cristianos muestran un apoyo a este cambio cifrado en el 75% en Estados Unidos, un 73% en Europa y un 70 en España, este cambio debe procurarse por bien de:

- La Biblia y de la teología: no parece creíble evangélicamente que se haya querido interpretar el mensaje original del Nuevo Testamento y de la Tradición sobre los presbíteros en la comunidad en el sentido restrictivo y exclusivista que nos quieren imponer algunas corrientes conservadoras. Es obvio que el respeto al pluralismo bíblico y teológico nos obliga –y con cierta urgencia- a otras interpretaciones y prácticas en un tema bíblico y teológico tan vital para la comunidad eclesial. Muchos obispos, teólogos y comunidades así lo están pidiendo.

- La sana espiritualidad y afectividad de los curas saldrían ganando al evitárseles imposiciones que nada tienen que ver con el espíritu del Evangelio, ni con lo que hoy nos muestran la sicología y la libertad profundas. Igualmente saldrían ganado las comunidades eclesiales que percibirían un enfoque plural y más tierno de la sexualidad y del rol de la mujer -¿también presbítero/a?-, tanto en lo referido a la sicología como a la ministerialidad presbiteral que dibuja el Nuevo Testamento.

- El servicio pastoral a la Iglesia y a las comunidades cristianas que no tienen por qué ser castigadas a caminar sin la fuerza de la Palabra-Eucaristía y sin el acompañamiento de aquellas personas a las que ellas llaman, razonablemente, como presbíteros. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Proconcil está trabajando en red esta propuesta
MINISTERIO PRESBITERAL COMUNITARIO
Propuesta del obispo Fritz Lobinger en “Equipos de ministros ordenados” y “El altar vacío” de la editorial Herder
EMILIA ROBLES BOHÓRQUEZ, Proconcil, proconcil@proconcil.org
MADRID.

ECLESALIA, 21/03/11.- Se trata de dos libros que serán publicados en el mes de abril, en castellano por la Editorial Herder (España). El autor es Fritz Lobinger, obispo católico de origen alemán, incardinado más de 50 años en Africa del Sur. Los títulos de los libros son “Equipos de ministros ordenados” y “El altar vacío”. Este último es un novedoso libro ilustrado que acompaña al primero (aunque pueden ser adquiridos de forma independiente) útil para el trabajo en comunidades, parroquias y grupos eclesiales. El formato de dibujos acompañados de texto puede acompañar la reflexión.

La propuesta de Lobinger en ambos libros es clara. Ante la gran cantidad de comunidades en el mundo que están viviendo con dificultades la celebración de la Eucaristía por falta de ministros ordenados; y ante la pasividad de muchas de ellas, que no llegan a tomar conciencia de ser Iglesia y dependen en exclusiva de un cura “proveedor de servicios”, convendría -según el autor- volver a la experiencia paulina (adaptada a nuestras sociedades). Si en los primeros comienzos de la Iglesia se percibía la efusión de los dones y carismas del Espíritu, que cristalizaban en diversos ministerios ordenados en las comunidades, retomemos esa experiencia -sugiere Lobinger- de un ministerio presbiteral que emerge de las propias comunidades, adaptándola a nuestros contextos eclesiales y sociales.

El autor , buen conocedor de las experiencias y las dificultades de otras iglesias cristianas, no católicas romanas, insiste en la necesidad de combinar ,en nuestra Iglesia, dos tipos de presbíteros, con dos estilos de formación y de compromiso diferenciados. Siempre aprovechando la experiencia, formación y disponibilidad de los actuales curas. Estos dos tipos de presbíteros trabajarían de manera combinada; y los sacerdotes actuales seguirían prestando un gran servicio específico a la Iglesia, relacionado con la formación y la coordinación vinculada al obispo. La propuesta no pretende tener un alcance inmediatamente universal, sino que ofrece ir desde procesos locales, -consensuados, que mantengan la cohesión eclesial- a una propuesta más global.

El centro de esta propuesta es el servicio a la Eucaristía y la maduración de las propias comunidades. La vocación no es considerada como algo intimista y ajeno a la vida de las comunidades. Sólo se propone desarrollar esta alternativa en comunidades sólidas, con una trayectoria probada; y donde exista, desde hace tiempo, existencia de líderes, de reconocido compromiso desinteresado, con un actitud de servicio y capaces de trabajar en equipo. Ordenar equipos daría más garantías -para el autor- que ordenar individuos aislados. El primer paso, en una trayectoria a seguir, no es solicitar la ordenación de presbíteros locales, sino ayudar a las comunidades a ser activas y a reconocer los propios carismas.

El autor insiste en la necesidad de que los sacerdotes actuales, célibes y formados largamente en seminarios, encuentren el sentido de su vocación al presbiterado distinta de la de los nuevos ministros ordenados, (que tendrían una vida similar al resto de la comunidad, no harían la promesa celibataria y prestarían sus servicios gratuitos a tiempo parcial); y que asuman directamente el papel de formadores, en vez de el de proveedor de todos los servicios, que ahora, con frecuencia, muchos de ellos desempeñan, en la mayoría de ocasiones muy a su pesar. Este reparto de tareas mejoraría las posibilidades de formación continua y diferenciada de unos y de otros; y también la profundización de los sacerdotes célibes en una espiritualidad de los consejos evangélicos.

Caminar en esta propuesta, con un compromiso eclesial, exige una visión de proceso. “Sin prisas y sin pausas”, hay que mantener una actitud dialogal y de colaboración, tomando notas de las dificultades que van surgiendo y fortaleciendo aspectos claves de la vida comunitaria y diocesana, así como del diálogo con Roma. Sin olvidar que nos urge la vida eucarística de las comunidades y la fidelidad a la llamada evangélica de cada cristiano/a a la misión.

Ambos libros van apoyados -cada uno- con una contribución teológica importante, al servicio de las intuiciones del autor. El primero lleva la coautoría de Antonio José de Almeida, reconocido teólogo brasileño de la diócesis de Apuracana y una introducción de D. Demetrio Valentini, obispo de Jales (Sao Paulo). “El altar vacío” lleva una introducción teológica a cargo de Juan Antonio Estrada, s,j, eminente y conocido profesor de la Universidad de Granada (España).

Proconcil ha asumido un compromiso con este proyecto y con el autor. Se trata de dar a conocer los libros y de trabajar en red sobre su contenido, facilitando el desarrollo de habilidades de comunicación y mediación, que ayuden a un desarrollo conciliar de la propuesta, propiciando un clima de diálogo y colaboración eclesial y un sentido de proceso. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más información: entrevista de Emilia Robles a Fritz Lobinger en el número 2.742 de Vida Nueva.

Carta a un seminarista

Publicado: 18 marzo, 2011 en REFLEXIONES
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CARTA A UN SEMINARISTA
ANDRÉS MUÑOZ, almaruecha@gmail.com
GETAFE (MADRID).

ECLESALIA, 18/03/11.- Querido seminarista: No tengo el gusto de conocerte, porque hace tiempo que no voy por el seminario, debido a problemas alérgicos. Pero deseaba ponerme en contacto contigo, ahora que llega el Día del Seminario, para ofrecerte el Servicio de Atención de la Comunidad, (S.A.C.), que se ocupa del cuidado, participación e igualdad entre todos sus miembros, y del que no creo que te hayan hablado tus formadores.

El S.A.C. ha lanzado el Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), en el que se incluye una Campaña de Prevención de Riesgos Laborales, dirigida expresamente a seminaristas que, como a ti, os están modelando en la actual estructura eclesial para ser futuros profesionales de la religión.

A través de estudios, investigación, encuestas y diagnóstico popular se han detectado riesgos, accidentes y/o enfermedades en el clericalato que perjudican a varones célibes y, por extensión a toda la sociedad, por lo que urge su prevención.

Los riesgos profesionales clericales más agresivos son, como se sabe, la pederastia, la pedofilia, el abuso de menores y la discriminación de la mujer, víctima del celibato impuesto, de cuya gravedad y prevención no hace falta insistir.

Pero hay otra serie de peligros igualmente dañinos como la “Robotitis”, virus que se inocula por la demasiada exposición y contacto con materiales de chatarra y desecho provenientes de la teología escolástica, el derecho canónico, el magisterio eclesiástico, la moral sexual vaticana o la espiritualidad pietista, que pueden degenerar en ceguera o dependencia.

También está “El síndrome de poder”, popularmente conocido como “Cojonitis Aguda”, que es la inflación de los ganglios machistas por ponerlos encima de la mesa reiteradamente, que producen exclusión, ordeno y mando y la parroquia es mía.

El “Mobbing Celibatario” es la opresión que sufren muchos curas, localizada en la zona cardiaca y lumbar baja, utilizándose como falsos paliativos el ocultamiento o el apaño sentimental.

Otro riesgo es el “Mal de Sacristía” que se objetiva en una claustrofobia a lo social, reivindicativo, político y laical, para refugiarse en lo ritual y sagrado. Este problema se somatiza en el ombligo.

“Feminalergia” es otra dolencia eclesial y clerical de tipo crónico que se produce por el endoparásito institucional que contagia a los más cercanos y cuyos efectos colaterales lo sufren el 50% de los creyentes, es decir, las mujeres.

El “Traumatismo Múltiple” son las lesiones en los órganos y tejidos vitales de profesionales como teólogos, investigadores, exegetas, profesores, curas casados, homosexuales…, provocadas por prácticas jerárquicas abusivas.

Sin querer ser exhaustivo, te menciono, por último, otros cuantos riesgos de forma abreviada, a los que tendrás que estar atento para no ser víctima de ellos, como pueden ser una parálisis doctrinal, miopía comunitaria, estados climatéricos, asfixia ortodoxa, modorra litúrgica, numismática febril, manía persecutoria, morbosidad privilegiativa y otras manifestaciones curiales que pueden derivar en sarpullidos, eccemas y pruritos sociales.

Para evitar todos estos riesgos, problemas, conflictos, accidentes y/o enfermedades del clero te remito al Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), anteriormente mencionado, que consiste básicamente en un cambio radical del modelo productivo eclesial: cambio estructural, teológico y litúrgico, que da como resultado que otra Iglesia es posible y necesaria.

Para ser eficaz este plan se apoya en estos presupuestos: la comunidad antes que la institución, todos creyentes y no curas y laicos, la vida antes que el culto, Dios antes que ortodoxia, el espíritu por encima de la ley, igualdad varón-mujer, el amor en lugar de derecho canónico, ministerios y no privilegios, el reino de Dios y su justicia y después, mucho después la Iglesia.

De este planteamiento se deduce que no se trata de una reforma, ni una renovación, ni una restauración sino de una refundación o vuelta a la Iglesia de los primeros tiempos, en la que, entre otras cosas, no existía el status clerical o ministerio ordenado como casta y se daba el protagonismo a la comunidad, grande y pequeña, para repartir funciones y ministerios según la necesidad y los carismas.

No me puedo extender más en la descripción detallada de esta otra Iglesia, porque sería objeto, no de una carta, sino de un diálogo en profundidad, pero me gustaría que pensaras esta propuesta y la dieras a conocer a tus compañeros, porque se evitarían todos los riesgos, accidentes…propios de los clérigos y porque creo que esta visión eclesial tiene futuro.

Te puedes informar con más detalle en estos lugares de referencia: Teología de la Liberación, Comunidades de base, Redes Cristianas o movimientos como Somos Iglesia, Comunidades Populares, Moceop, Mujeres y Teología entre otras. Aquí encontrarás personas que te acogerán y te mostrarán sus experiencias comunitarias y en donde verás que no solo Otra Iglesia es posible sino que Otra Iglesia es ya realidad.

Espero verte por aquí. Nos conoceremos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Andrés Muñoz

 

HISTORIAS DE FE Y DE TERNURA
Presentación en el libro “Curas casados”
TERE CORTÉS, Coordinadora Nacional de Moceop, almarail@yahoo.es
MADRID.

ECLESALIA, 18/02/11.- “Como Coordinadora del Movimiento pro Celibato Opcional (MOCEOP) y como mujer, es para mi un honor presentar este libro de testimonios de vida de curas casados.

Nace de la voluntad de dar a conocer la realidad de unas personas que dieron un vuelco a su vida y superando dificultades lograron vivir con normalidad en medio de un mundo cambiante y una Iglesia jerárquica prepotente. Así mismo quiere ser un modesto referente para tantas personas que viven su fe en la frontera.

Estos relatos son fruto de sueños realizados y no narraciones de “batallas clericales”. Son retazos, como señala el subtítulo, de vida, de fe, de ternura, de humanidad, de libertad y de terca esperanza, que jalonan el camino.

Desde aquí mi gratitud a todos los curas casados que han sido capaces de mostrarse sencilla y llanamente humanos, por haber logrado ser libres superando las servidumbres legales y jerárquicas, por apostar por una Iglesia que se fía del Espíritu de Jesús de Nazaret y optar por los pobres y víctimas.

De sus escritos se deduce que todos ellos han pasado por un periodo de reflexión y maduración, de profundos cambios, de tener que despojarse del lastre que con tanta fuerza les echaron encima en sus años con una formación espartana basada en el poder y dirigida a hacer líderes para que guiaran “las almas a Dios” y sentirse enviados por Dios y en posesión de toda la verdad.

Es duro caerse del caballo, como San Pablo. Para ellos suponía bajarse del caballo del clericalato, desclericalizarse, pero lo hicieron. Menos mal que en la mayoría de los casos han tenido cerca mujeres que les acompañaron y les ayudaron a ver las cosas a ras de suelo. Solo ellas saben lo que en muchas ocasiones les ha costado permanecer a su lado, defender su amor frente a todo y vivirlo en público, al aire libre y al intemperie. Mi reconocimiento a todas ellas, así como mi solidaridad con otras mujeres, víctimas de la ley del celibato obligatorio, que tienen o tuvieron que vivir su relación amorosa en la clandestinidad.

En todo el proceso personal por el que han pasado los curas casados de España ha sido de gran ayuda el movimiento Moceop; un movimiento con mucha libertad, que se atreve a pensar, a decir lo que piensa y, sobre todo, a vivir lo que piensa; un movimiento que va roturando caminos nuevos en el seguimiento de Jesús, promoviendo e impulsando pequeñas comunidades igualitarias e inclusivas; un movimiento que se empeña en dar a conocer el mensaje liberador cristiano, necesario en el mundo de hoy, porque puede ayudar a mucha gente a vivir y encarar las dificultades de otra manera; un movimiento que apuesta por una espiritualidad, distinta de la que propone la institución jerárquica y que necesitan y demandan hoy muchas personas. Moceop ha proporcionado horizontes más amplios de ecumenismo real, de hermandad, de humanidad entre todos los pueblos y creencias.

En estas páginas encontramos luchas y esperanzas humanas de unas personas que lograron superar la ley y apostaron por la fidelidad al código de la vida; que se bajaron del pedestal y se encontraron en igualdad con los demás creyentes. Pero también encontramos sentimientos, calor de hogar, ambiente familiar, porque hablar de curas casados es hablar también de parejas, de padres, de hijos. de creyentes que se viven, se quieren, se reúnen, se encuentran. Doy fe de estas vivencias, porque participo de ellas y porque sé que “el encuentro en el amor mutuo nos ha acercado al valor de las cosas sencillas, diarias y aparentemente con poco valor

Y por último decir que por este libro cabalga la locura quijotesca de seguir al Galileo andante, que, aunque loco para muchos, es el que puso cordura en el mundo y en la vida. Y hoy estos curas casados, entre aproximaciones, intentos y limitaciones, van de escuderos de su mensaje, junto con otros muchos caminantes de movimientos cristianos de base”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más información: www.moceop.net

 

Hambre de espiritualidad

Publicado: 12 enero, 2011 en BIBLIA
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2 Tiempo ordinario (A) Juan 1, 29-34
HAMBRE DE ESPIRITUALIDAD
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 12/01/11.- Las primeras generaciones cristianas sabían muy bien que “bautizarse” significa literalmente sumergirse en el agua, bañarse o limpiarse. Por eso, diferenciaban muy bien el “bautismo de agua” que impartía el Bautista en las aguas del Jordán y el “bautismo de Espíritu Santo” que reciben de Jesús.

El bautismo de Jesús no es un baño corporal que se recibe sumergiéndose en el agua, sino un baño interior en el que nos dejamos empapar y penetrar por su Espíritu, que se convierte dentro de nosotros en un manantial de vida nueva e inconfundible.

Por eso, los primeros cristianos  bautizaban invocando el nombre de Jesús sobre cada bautizado. Pablo de Tarso dice que los cristianos están bautizados en “Cristo” y, por eso, han de sentirse llamados a “vivir en Cristo”, animados por su Espíritu, interiorizando su experiencia de Dios y sus actitudes más profundas.

No es difícil observar en la sociedad moderna signos que manifiestan un hambre profunda de espiritualidad. Está creciendo el número de personas que buscan algo que les dé fuerza interior para afrontar la vida de manera diferente. Es difícil vivir una vida que no apunta hacia meta alguna. No basta tampoco pasarlo bien. La existencia termina haciéndose insoportable cuando todo se reduce a pragmatismo y frivolidad.

Otros sienten necesidad de paz interior y de seguridad para hacer frente a sentimientos de miedo y de incertidumbre que nacen en su interior. Hay quienes se sienten mal por dentro: heridos, maltratados por la vida, desvalidos, necesitados de sanación interior.

Son cada vez más los que buscan algo que no es técnica, ni ciencia, ni ideología religiosa. Quieren sentirse de manera diferente en la vida. Necesitan experimentar una especie de “salvación”; entrar en contacto con el Misterio que intuyen en su interior.

Nos inquieta mucho que bastantes padres no bauticen ya a sus hijos. Lo que nos ha de preocupar es que muchos y muchas se marchan de nuestra Iglesia sin haber oído hablar del “bautismo del Espíritu” y sin haber podido experimentar a Jesús como fuente interior de vida.

Es un error que en el interior mismo de la Iglesia se esté fomentando, con frecuencia, una espiritualidad que tiende a marginar a Jesús como algo irrelevante y de poca importancia. Los seguidores de Jesús no podemos vivir una espiritualidad seria, lúcida y responsable si no está inspirada por su Espíritu. Nada más importante podemos hoy ofrecer a las personas que una ayuda a encontrarse interiormente con Jesús, nuestro Maestro y Señor. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

CRISTIANISMO CON OREJERAS E INFALIBILIDAD
JOSÉ Mª RIVAS CONDE, CORIMAYO@telefonica.net  
MADRID.

 ECLESALIA, 11/01/11.- Con el correr de los siglos se han ido añadiendo a la Buenanueva de nuestra liberación (Lc 2,10-11) afirmaciones comúnmente tenidas por dogmas, uno de cuyos efectos es reducir seriamente el campo visual de la fe. Analizadas a la luz de ésta, se evidencian incompatibles con ella. Pero no suele advertirse esta incompatibilidad, ni su carácter limitante y constrictor. Son capas de las que llamo orejeras del cristianismo.

Resultan tanto más opacas y grandes cuanto con más esmero se pretende ser fiel a la fe, por estar esas afirmaciones entremezcladas y confundidas con ésta. Mientras no se las reduzca públicamente a cenizas, es poco probable que el católico de a pie vea más horizonte que el frontal de la senda por la que camina y el bilateral de las orejeras, paredes de angostura artificial montada sobre campo abierto y dilatado, como escenario por el que se ahocine la acción cinematográfica.

Sin verlos ni saber si existen es difícil aceptar espacios más amplios que los de “siempre”. También, despojarse de unas orejeras con las que no es raro sufrir el como “síndrome de Estocolmo” de sentirse a gusto con ellas y religiosamente seguro. Más difícil todavía, tolerar que a uno se le levanten sólo un poquito, cosa que ya suele tenerse por quebranto de la fidelidad a Dios, si es que además no interfiere el aguijonazo de una legítima autoestima.

Porque llevar cualquier clase de orejeras se tiene por lo general como signo inequívoco de inmadurez humana. Sin embargo en este caso sólo lo es de una herencia recibida, casi tan irresistible e ineluctable como la genética y a la que lo más seguro es que todos contribuyamos con aportación inconsciente, aunada a la mejor de las voluntades, como ya he dicho más de una vez.

Tradición es el nombre común de esa herencia. La recibe todo hombre sean cuales fueren los rasgos y el signo del posicionamiento de su grupo respecto de lo religioso. Afirmar su existencia y su influjo en la vida no es poner en duda la madurez de nadie, sino hablar de un hecho universalmente reconocido. En cualquier caso, yo ni afirmo ni dudo en modo alguno de la de nadie. De lo contrario dejaría de escribir: mi intención es hacerlo para adultos maduros, no para niños; aunque juzgaría formidable que a éstos también les llegara cuanto propalo sin que en ello pueda demostrarse “error” distinto al de su discordancia con lo oficial.

Tampoco atribuyo a intenciones perversas el influjo en la vida de esa como “herencia genética religiosa”, sino a su propio dinamismo similar al de una avalancha de la que es muy difícil escapar. Por ello, diga lo que diga y cite lo que cite, no es mi intención condenar a nadie, sino argumentar contra hechos e ideas. Con la pretensión de ayudar a la depuración de esa “herencia genética religiosa”, al escape de su “avalancha” y al despojo de las orejeras que encasqueta.

Una de las capas que las forman es el significado que tiene la traducción que se dado a lo de Mt 16,19 y 18,18, tan recordado en mis escritos: “Cuanto atareis/desatareis en la tierra, atado/desatado será en el cielo”. Como ya expuse en “¿No será que en la Iglesia no hay autoridad?”, es inadmisible en ese sentido. Me remito a aquel artículo. Con todo aquí especifico y destaco que el único significado, compatible a la vez con la fe y con la expresión original del texto griego, es el de “lo que atéis/desatéis en la tierra será lo ya atado/desatado en el cielo”.

Así la frase de Jesús es primariamente limitadora de la capacidad de decidir conferida a sus enviados. Es llamada a la propia responsabilidad de éstos, mucho más que a sumisión de los demás a ellos. Es facultad recibida no para “inventar” nada, ni para ejercerla alegremente; sino en desvelo serio por que se implante y viva en la tierra la voluntad de nuestro Padre que está en los cielos, tal cual ella acampa en ellos (Mt 6,10).

Debiendo presuponer ese desvelo (Heb 13,17), lo razonable es aceptar en principio las decisiones de la iglesia a que se pertenece. Pero sólo en principio; nunca bajando del todo la guardia, aunque se quiera seguir perteneciendo a ella. El valor de las mismas no está en ser de la iglesia de uno, ni en que provengan de Cefas en vez de Pablo o Apolo (1Cor 3,22), o del primado en vez de tal o cual concilio; sino en ser de veras, y en cuanto que lo sea, expresión de lo establecido en el cielo desde siempre y para siempre.

Bajando del todo la guardia no hay remedio a la posibilidad de asumir errores y desmesuras que acaban por tiranizarnos a lo de este mundo (Col 2,20-23). Hablo de la posibilidad aludida en las propias palabras de Jesús en cuanto reductoras de la autoridad conferida: si no se diera sobraría la advertencia. Hablo, de la igualmente implícita en la diversidad de criterios entre Pablo, Apolo y Cefas, entre unos papas y otros, o entre concilios, como ya tendré ocasión de concretar más de lo que ya llevo apuntado. Hablo de la que Pablo anuncia expresamente con lenguaje un tanto enardecido como hecho que habría de consumarse: «Yo sé que después de mi partida […] también de entre vosotros se levantarán hombres que hablarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos detrás de sí» (Hch 20,29-30).

Se lo decía a los presbíteros de la iglesia de Éfeso (v. 17), a los que «el Espíritu Santo puso por obispos para pastorear la Iglesia de Dios, que Él hizo suya con su propia sangre» (v. 28). El ser obispo puesto por el Espíritu Santo para el pastoreo de la comunidad, no garantiza en consecuencia la fidelidad en la transmisión del mensaje. Al menos esto es lo que pone de manifiesto este pasaje de los Hechos, en consonancia plena con la historia de “los sí y los no” producidos respecto de un mismo asunto, como si no nos salváramos por la palabra permanentemente inmutable de Dios, sino por la que es como flor de heno (1Pe 1,23-25).

Otra capa de esas orejeras es la inteligencia abusiva de lo Lc 10,16: «El que a vosotros oye, a mí me oye; el que a vosotros desecha, a mí me desecha; más el que a mí me deshecha, desecha al que me envió». Es frase inaceptable sin relación al cometido esencial del enviado como mensajero y testigo: trasladar con fidelidad el mensaje que le ha sido confiado y dar fe verazmente de lo visto, oído y palpado (1Jn 1,1-3). Al cometido de mensajero se ajusta el encargo que dio Jesús a sus apóstoles a modo de síntesis final: «Id, pues, y amaestrad a todas las gentes […] enseñándoles a guardad todas cuantas cosas os ordené» (Mt 28, 19-20). Al de testigo, sus últimas palabras de despedida: «Seréis mis testigos […] hasta el último confín de la tierra» (Hch 1,8).

«Seréis mis testigos»: los de Jesús; esto es, los de una persona cuya vida humana y visible en este mundo quedó cerrada hace dos mil años. Ya no puede verse, ni oírse, ni palparse directamente de ella nada nuevo. Por más buena fe que a uno le guíe, nunca dejará de ser fraude endilgarle lo que en su momento no se vio, ni se oyó, ni se palpó en ella.

«Cuantas cosas os ordené», es decir: “no lo que vosotros fabuléis o juzguéis razonable y acertado a tenor de los cambiantes signos de los tiempos, incompatibles con la inmutabilidad de mi palabra”. La enseñanza de Jesús nunca jamás pasará, aunque cambien el cielo y la tierra (Mt 24,35). Subsiste eternamente como palabra que es del Dios (1Pe 1,25) “en quien no hay cam­bio ni sombra de rotación” (Sant 1,17). Ella no sufre la temporalidad del hoy es pecado lo que ayer no lo era, o al revés; ni tampoco la localización del ser pecado o ilícito en un sitio lo que en otro no lo es. Así sucede en este mundo con los preceptos humanos, pero nunca jamás puede ocurrir en los cielos con la ley de Dios, por cuya implantación en la tierra rogamos (Mt 6,10).

Supuesta esa “herencia genética religiosa”, no cabe como decía presuponer necesariamente mala fe en el enviado/testigo que desfigure el mensaje de Jesús y testimonie en falso sobre Él. Pero menos admisible es que sea rechazar a Jesús y al Padre que le envió, desoír y repudiar a su enviado cuando éste fallare en su tarea y en lo que fallare. Ni el mismo Jesús apeló a su autoridad de Unigénito de Dios para que sus palabras fueran recibidas como del Padre; sino a la identidad entre ambas.

Jesús recalcó “que trasladaba al mundo lo que había oído de boca de quien le envió (Jn 8,26); “que no hacía nada por propia iniciativa, sino que hablaba según le había enseñado el Padre” (v. 28); “que contaba lo que había visto en la casa de su Padre” (v. 38); que “no nos trasladaba sus ideas; sino lo que su Padre que le había enviado le dejó mandado que debía decir y proponer. Y que consciente de que tal «mandato es vida eterna» nos hablaba tal cual el Padre se lo había encargado” (Jn 12,49-50).

¿Cómo saber si el mensajero/testigo de Jesús y del Padre cumple con fidelidad y veracidad su cometido? Es mucho tema para incorporarlo a estas líneas. Lo dejo para otra ocasión, que espero se me dé. Lo que sí puedo hacer aquí, aunque sin explayarme, es sacar a plena luz la conclusión latente de cuanto llevo escrito: la iglesia católica no tiene garantizado por Dios el acierto en la transmisión de la Buenanueva, ni la veracidad en el testimonio de Jesús, suposiciones ambas que aglutinan todas las capas de las orejeras. Bastará con recordar dos datos históricos, a modo de síntesis de todos los que se podrían aducir.

Primero: ¿Fue testimonio de Jesús al mundo el dado por los papas, obispos y fieles que participaron en las Cruzadas y en la Inquisición? Cierto que tales excesos obedecieron a un contexto histórico complejo y difícilmente extrapolable. Es la matización que según la prensa hizo el redactor que presentó en París el documento vaticano “Memoria y Reconcilia­ción”. Pero ello no anula la índole de contra testimonio de Jesús que tuvo congregar a los cristianos contra el Islán al grito expreso de «Dios lo quiere», lanzado entonces como consigna, aunque ahora el hecho se repruebe. Tampoco invalida la falsía cristiana de los métodos, tribunales y hogueras de la “Santa” Inquisición, la mar de aprobadas y respaldadas por la jerarquía, una jerarquía por lo demás incursa en el contrasentido de haber tenido excluida del cristianismo la cremación de… ¡cadáveres!, hasta el 5 de julio de 1963, fecha de la Instrucción del Santo Oficio aprobada por Paulo VI, que la autorizó.

Tan obvia es la imposibilidad de convertir en testimonio de Jesús lo que fue todo lo contrario, que hasta la iglesia del presente se ha visto impelida a pedir perdón por ese pasado irreversible. Pero el meollo del asunto no está en el contexto que tuvieron esos excesos; ni en su comprensión benévola, a la que parece invitar aquél presentador; ni en que la iglesia pida o no perdón por sus actuaciones contra testimoniales; sino sólo en cómo ese contexto pudo más que el supuesto compromiso divino de evitar siempre que eso sucediera. No creo que haya nadie que se atreva a achacarlo abiertamente a impotencia, a descuido, a holgazanería de Dios.

Segundo: ¿Fue contenido del mensaje divino todo lo de la inmoralidad de la sexualidad, incluso conyugal, enseñada durante casi dieciséis siglos en multitud de documentos eclesiales de lo más oficial (decretales, constituciones apostólicas, encíclicas, decretos sinodales y conciliares, etc.), con intención formal de enseñar lo cristiano al pueblo de Dios, incluso invocando alguna vez de forma expresa la condición de Primado y urgiendo la sumisión a esa doctrina hasta con penas severísimas, lo mismo que a varias de sus consecuencias prácticas o aplicaciones?

Pese a los flecos que quedan, debemos congratularnos por haber rectificado la iglesia su postura también en esto de forma muy sustantiva. Sin embargo, nuestra congratulación también queda fuera del meollo del problema. Éste está en que de ser dogma de fe la infalibilidad de la iglesia y de su Primado, tal enseñanza no se habría impartido nunca jamás en modo alguno ni por un instante. Como se ha impartido y durante siglos, ha de ser falso ese dogma. No puede ser verdad revelada por Dios lo que es falsedad histórica irrebatible. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).