Cómo sería La Vida

Publicado: 1 marzo, 2006 en BIBLIA

Hoy comienza una nueva sección en Eclesalia: “Detornos”, del verbo “detornar” que significa “volver”. En ella trataremos de volver el pensamiento a la Palabra, dirigir la mirada al Evangelio, regresar a la vida con buenas noticias. Cada miércoles recogeremos el comentario al Evangelio del domingo del sacerdote y teólogo José Antonio Pagola. Es la cuaresma un buen momento, es Eclesalia un buen lugar, es Detornos la nueva sección que hoy comienza.

Paz y bien

Palabra que iluminaCÓMO SERÍA LA VIDA
Marcos, primer domingo de cuaresma
JOSÉ ANTONIO PAGOLA.
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 01/03/06.- Propiamente, Jesús no enseñó una «doctrina religiosa» para que sus discípulos la aprendieran y difundieran correctamente. Jesús anuncia, más bien, un «acontecimiento» que pide ser acogido, pues lo puede cambiar todo. Él lo está ya experimentando: «Dios se está introduciendo en la vida con su fuerza salvadora. Hay que hacerle sitio».

Según el evangelio más antiguo, Jesús «proclamaba esta Buena Noticia de Dios: se ha cumplido el plazo. Está cerca el reino de Dios. Convertios y creed la Buena Noticia». Es un buen resumen del mensaje de Jesús: «Se avecina un tiempo nuevo. Dios no quiere dejarnos solos frente a nuestros problemas y desafíos. Quiere construir junto a nosotros una vida más humana. Cambiad de manera de pensar y de actuar. Vivid creyendo esta buena noticia».

Todos los expertos piensan hoy que esto que Jesús llama «reino de Dios» es el corazón de su mensaje y la pasión que alentó toda su vida. Lo sorprendente es que Jesús nunca explica directamente en qué consiste el «reino de Dios». Lo que hace es sugerir en parábolas inolvidables cómo actúa Dios y cómo sería la vida si hubiera gente que actuara como él.

Para Jesús, el «reino de Dios» es la vida tal como la quiere construir Dios. Ése era el fuego que llevaba dentro: ¿cómo sería la vida en el Imperio si en Roma reinara Dios y no Tiberio?, ¿cómo cambiarían las cosas si se imitara, no a Tiberio que sólo buscaba poder, riqueza y honor, sino a Dios que pide justicia y compasión para los últimos?

¿Cómo sería la vida en las aldeas de Galilea si en Tiberiades reinara Dios y no Antipas?, ¿cómo cambiaría todo si la gente se pareciera, no a los grandes terratenientes que explotaban a los campesinos, sino a Dios que los quiere ver comiendo y no de hambre?

Para Jesús el reino de Dios no es un sueño. Es el proyecto que Dios quiere llevar adelante en el mundo. Él único objetivo que han de tener sus seguidores. ¿Cómo sería la Iglesia si se dedicará sólo a construir la vida tal como la quiere Dios, no como la quieren los amos del mundo?, ¿cómo seríamos los cristianos si viviéramos convirtiéndonos al reino de Dios?, ¿cómo lucharíamos por el «pan de cada día» para todo ser humano?, ¿cómo gritaríamos «Venga tu reino»? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

5 de marzo de 2006
1 Cuaresma (B)
Marcos 1, 12-15

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