Río JordánLUGARES
GRAÇA ALVES, escritora y poeta, gracaleonor@hotmail.com (traducido por Arantza Uriarte).
MADEIRA (PORTUGAL).

ECLESALIA, 03/09/13.- Hay lugares donde el mar anochece de lunas y el aire no tiene urgencias, ni los pasos tienen prisa, ni las mañanas tienen sueño.

Son los lugares del silencio y de la paz.

Son los lugares de los reinicios y de la invención de un tiempo nuevo:

– a partir de ahora va a ser así

Y ese “así” es revestido de una nueva espiritualidad, hecha de secretos de Dios, hecha de las sonrisas del sol, hecha de luz.

Debería ser obligatorio parar, de vez en cuando, y olvidar la locura de los días sin sentido. E inventar el tiempo de los abrazos. Y dejar que nuestros ojos se encuentren con los ojos de los que son vecinos de nuestras caras. Y las manos. Y las palabras.

Hay lugares donde la poesía se escribe con árboles rasgados por el viento, con velas plantadas en el suelo, con recuerdos adolescentes de alegrías y compartires.

Son los lugares donde los días beben la posibilidad de volver a encontrar la serenidad:

– a partir de ahora va a ser así

Y ese “así” es un legado de futuro, una sugerencia de arco iris invertido, en la forma básica de una sonrisa, con un futuro escondido en la parte más alta.

Hay lugares que nos enseñan a percibir nuestra pequeñez y la grandeza que tenemos a nuestra puerta, bien cerca de nuestra casa, al alcance de nuestras manos.

Hay lugares de caminos abiertos, de puertas abiertas, de geranios plantados en nuestras ventanas. Hay lugares donde la vida nos pide para ser cambiada, en la cresta blanca de una ola, en el madurar de nosotros mismos.

Son los lugares del mundo, los lugares de la vida, los lugares de la libertad. Son los lugares de estar, donde Dios vive y espera nuestro regreso.

Hay lugares así. Son los lugares que nos interrogan, que nos interpelan, que nos preguntan qué hemos hecho de la vida, de nuestra vida.

Solo tenemos que tener valentía para ir. De parar. De escuchar, callados, la voz de la Naturaleza. E permitir que ella nos cure de las enfermedades que nos quieren matar.

Hay lugares así. Que curan. Que nos curan de nosotros mismos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).