La fe empieza pequeña

Publicado: 8 octubre, 2013 en ACTUALIDAD
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FEADULTALA FE EMPIEZA PEQUEÑA
Primera Jornada FEADULTA, 5 octubre 2013
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 08/10/13.- La FE, como la vida, se inicia, tan pequeña, que no se percibe y va creciendo a base de confianza.

La FE, plantada en el seno de nuestra arcillosa tierra, duerme escondida pero latente; y a base del alimento y el agua del Espíritu, un día aparece tímidamente, exhibiendo un verde esperanza, que es fruto de la innegable confianza con la que se dejó hacer, se puso en movimiento y llegó a ser.

La FE es don que hay que poner a funcionar, no es para guardar, es para entregar y compartir.

Y como de FE se trataba la PRIMERA JORNADA FEADULTA, celebrada en Madrid, el pasado 5 de octubre, reconocimos en el transcurso del día, como FEADULTA www.feadulta.com, siguió la misma trayectoria de vida del don de la FE.

Alguien (Rafael Calvo) se puso en marcha, imagino que con esa sensación interna y urgente de que hay que compartir en gratuidad lo que se recibe y a otros puede venirle bien y a muchos nos pone en contacto.

Luego otros se fueron uniendo y colaborando con sus escritos. La cosa se fue haciendo más grande y amigos suyos e, incluso su familia. se fueron implicando. La semilla empezó a crecer y a crecer, incorporando cada vez a más personas, más ideas, más creatividad, todo para entregar, todo para compartir, todo gratis.

En este mundo que vivimos casi nada es gratis, pero al mismo tiempo están surgiendo cada vez más iniciativas que se dan sin que circule el dinero por medio, a las que pueden acceder quienes no podrían hacerlo si fuera tema de compraventa.

La creatividad de muchos en lo mismo es infinita y en FEADULTA eso se está dando. Las más de 150 personas que participamos en la Jornada pudimos darnos perfecta cuenta de la evolución y de la ilusión con que se ha hecho el recorrido de FEADULTA ¡Hay tantas formas de colaborar para que una cosa así salga adelante! Y se demuestra una vez más que “los pequeños” hemos de unirnos y ponernos en marcha, sin esperar, atendiendo al impulso de compartir y animados a aportar una pequeña semilla para que otra forma de vivir en el mundo sea posible.

En la mañana se presentaron a muchos de los colaboradores y otros que no pudieron asistir se hicieron presentes a través de cartas y vídeos. Después hubo una mesa redonda con el tema: Cómo entender y vivir una fe adulta, con Dolores Aleixandre, José Arregui, Julián Mellado, Susana Merino y Alberto Giráldez, seguida de un espacio de preguntas y buen compartir de todos los asistentes.

En la tarde hubo un tiempo sosegado para la oración preparada (música y letra) por Salomé Arricibita y comentada por Teresa Nécega. Y como final una celebración comunitaria presidida por José Arregui, acompañada con música y voces de miembros de los Coros de la Parroquia de Guadalupe.

Entre acto y acto, en un agradable y sencillo ambiente, hubo muchos encuentros y reencuentros e intercambio de direcciones de correo para seguir en contacto, compartiendo lo que tenemos: vida, en forma de escritos, oraciones, saludos, abrazos, etc.

Curiosamente, el sábado 5, fecha de la Jornada de FEADULTA, la Iglesia celebraba la fiesta de Témporas de Acción de Gracias. Habitualmente no creo que muchos nos percatemos de qué va esto de las Témporas pues vivimos alejados de la actividad del campo y esta fiesta, que tiene unos orígenes de lo más profano, la Iglesia la integró como “días de acción de gracias y de petición que la comunidad cristiana ofrece a Dios, terminadas la recolección de las cosechas y la vacación, al reemprender la actividad habitual”.

La FE, como las plantas, empieza en formato pequeño; empieza en minúscula semilla y va creciendo… hasta convertirse en frondosa planta o en árbol majestuoso.

FEADULTA es ya pequeño árbol como el que figura en la portada del folleto de la Jornada: un árbol de colores, notas musicales, mano que ayuda, voz que se expande y un sólido tronco en color rojo-vida.

Quien tiene FE, planta la semilla, confía y espera, sin preocuparse de qué forma y que color tendrá el fruto… eso sólo Dios lo sabe.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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