Radicales

Publicado: 10 junio, 2016 en DENUNCIA / ANUNCIO
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GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 10/06/16.- Radical viene de raíz en el sentido que afecta a la parte esencial de una cosa de una manera total o completa. En el terreno político, la RAE define como radical a quien pretende reformar total o parcialmente el orden político, científico, moral y aun religioso. Sin embargo, Rajoy y otros como él utilizan mucho esta palabra pero como adjetivo peyorativo para desprestigiar a los rivales, como sinónimo de extremistas, irresponsables y totalitarios. A pesar de que en la semántica del idioma castellano, no haya rastro negativo de este término.

Pero entiendo muy bien a Rajoy y a los que piensan como él porque necesitan desacreditar a las verdaderas posturas radicales que buscan el fondo de las cosas para cambiar aquello que es injusto y no funciona. Por ejemplo, la distribución de la renta en este sistema neoliberal cada vez más intervencionista en la política democrática.

Hace unos días, el Instituto Nacional de Estadística publicaba una encuesta sobre la evolución de la renta en el Estado. Lo más grave, es que los datos evidencian con claridad el desigual reparto generacional en los costes del descenso del nivel de vida. Lo que nos lleva a otra cuestión: la sostenibilidad del sistema de pensiones, al que además el gobierno mariano ha desfondado la hucha ahorrada en anteriores legislaturas.

El problema aparece cuando se quiere vender el crecimiento del PIB sin poner el acento en la desigualdad injusta de la renta; y la denuncia no viene no solo de los “radicales” que Rajoy despacha despectivamente, sino de otros radicales a los que él y sus amigos neoliberales no se atreven a desprestigiar, de momento: El secretario general de Cáritas, Sebastián Mora, ha denunciado los datos “obscenos” sobre el aumento de la desigualdad en España. “Es inaceptable que exista una desigualdad tan grande, porque “millones de familias que quedan orilladas” y además, “se degrada la democracia”. Ha pedido a los gobernantes que afronten con urgencia el problema de la fiscalidad pues España “no tiene una fiscalidad redistributiva que genere igualdad”.

Ante la desigualdad, Cáritas propone una renta mínima para entre 500.000 y 600.000 hogares españoles que no perciben ningún ingreso. “Es algo asumible”, aseguran. Suiza parece que también se radicaliza yendo a la raíz del problema: debate implantar una renta mínima universal a todos sus ciudadanos, justo por encima del umbral de pobreza en aquel país. Nosotros estamos bastante radicalizados hace tiempo con nuestras RGI y la RIS navarra.

El Papa por su parte, es un radical de libro cuando dijo no a la “economía de la exclusión y de la iniquidad” y pidió (en febrero 2016) renunciar a la autonomía de los mercados y atajar la desigualdad. Para que la economía deje de “matar” y marginar a los pobres (sic). Por tanto, son dos discursos paralelos lo que produce escozor en quienes huyen de la verdadera radicalidad y se disfrazan de sensatos y prudentes; no paran de repetir la recuperación económica de España y de su papel de locomotora de Europa obviando, claro, los datos de grave desigualdad, deuda y déficit público. La realidad es que solo aumenta la desigualdad social por los efectos devastadores de la crisis económica, sino la pobreza.

Este mismo año, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), de la que forman parte organizaciones radicales como Cáritas, Cruz Roja y la Once, dieron a conocer el dato del indicador europeo AROPE, que combina la renta con el consumo y el empleo: más de 12,8 millones de personas (27,3%), se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, con dificultades para alimentarse adecuadamente. No nos engañemos, la manipulación sostenida de la realidad esconde una falta de voluntad para acabar con la desposesión de los derechos más básicos de las personas. Si a esto añadimos “lo” de los refugiados, sobra indiferencia globalizada y falta verdadera radicalidad. También en nosotros, los católicos (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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