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c6lxqc2wgaasam88 DE MARZO (y cada día es 8 de marzo)
IÑIGO GARCÍA BLANCO, Hermano Marista, i_garciablanco@maristasiberica.es
MADRID.

Resuena el eco de eliminar todos y cada uno de los obstáculos

a la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres;

esto es, devolverles su palabra, su decidida creatividad, su danza.

No es posible que siga perviviendo

las diferentes manifestaciones de violencia y control contra las mujeres;

necesitamos rescatar la dignidad

y crear puentes para la igualdad de oportunidades,

donde todos ganamos en nuevos horizontes y desafiantes encuentros.

Necesitamos garantizar el acceso igualitario

a la educación y la atención sanitaria, por ellas, por ellos,

porque son las palancas del cambio y velan por la frágil y única salud.

Fomentemos la independencia (no solo la autonomía) económica de las mujeres

y coloquémoslas en el centro del desarrollo sostenible.

Grandes emprendedoras, fortalecidas en sus ensayos

como tantas otras empresas narradas en la historia de la (r)evolución social.

Desarrollemos al máximo el potencial de las niñas y las mujeres

como tomadoras de decisiones y constructoras de paz.

Bien saben de la necesaria mediación para acercar posturas,

para manejar (des)encuentros

y que prime la posibilidad

de un nuevo ensayo para la convivencia.

Hoy 8 de marzo (y cada día es 8 de marzo),

estamos proclamando el derecho de la humanidad,

de no olvidarnos que, en nuestra historia de cada día,

precisamos de tus narraciones,

de las mías, de las suyas, de un nosotros comunitario.

Todavía nos queda un largo camino.

Empoderando a la humanidad,

empoderando a las mujeres.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda

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