aquarius_2b46ed41AQUARIUS, ORIONE Y NAVE DATTILO
El descubrimiento del nuevo mundo
CÉSAR ROLLÁN SÁNCHEZ, eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 18/06/18.- En la mañana del 17 de junio de 2018, después de una expedición de 9 días, llegaron al puerto de Valencia, el Aquarius, el Orione y la Nave Dattilo, un hecho que ya es considerado como uno de los más importantes… de la historia del hambre.

La Nave Dattilo fue la primera embarcación en alcanzar las costas del nuevo mundo. El Aquarius llegó a puerto después. El desembarco del Orione concluyó a las 17’40 horas, con lo que los 630 migrantes ya están en tierra firme.

No cabe duda que para las personas que han estado acompañando esta expedición, para quienes hemos seguido los acontecimientos, para quienes tienen el deber de representar a la ciudadanía desde su cargo político, ha sido desembarco emocionante.

Pero, a diferencia del encuentro de Colón con América, las naves que arribaron en Valencia no son las únicas que han descubierto la “Isla Española” este fin de semana.

Un poco más al sur, en aguas andaluzas, setenta naves de nombre desconocido, han tratado de alcanzar la costa. 43 tripulantes han desaparecido y cuatro fallecieron en la travesía. 1.138 han sido rescatados por efectivos de Salvamento Marino.

Hay muchas personas voluntarias, en todos los lugares de llegada, dispuestas a ayudar, tanto si aparecen en los medios como si pasan desapercibidas. Buena fe y gran profesionalidad para salvar vidas y tratar de acoger y orientar cada situación.

Podríamos parar aquí, pero perderíamos el hilo de la reflexión si no tenemos en cuenta todo lo que se oculta detrás de esta “llegada masiva de inmigrantes”, como se suele bautizar.

¿Cómo vivimos hoy en el “nuevo mundo”? ¿Cómo hemos llegado a tener esta “sociedad de bienestar”? ¿A costa de qué? ¿Qué hacemos en aquellos países desde los que parten personas desesperadamente hasta aquí?…

No puedo parar de hacer preguntas, de hacerme preguntas sobre mi forma de vivir, mi implicación social, mi compromiso cristiano, mi vivencia profética de anuncio y denuncia, mi malestar, mis lágrimas de impotencia, mi desesperanza…

En Valencia les recibían con una pancarta en la que se podía leer “Bienvenidas a vuestra casa”. Los autobuses que les llevaban tenían pegado un papel que ponía “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre”.

“Think global, act local”. Justo en estos días trabajamos en clase el último tema de Filosofía sobre sociedad y democracia; ha pasado un tanto desapercibido porque, supuestamente, no era “para nota”. El próximo curso será el primero que abordemos. Necesitamos pensar un “nuevo mundo” global para comenzar a filosofar  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).