OTRA FORMA MUY DISTINTA DE MIRAR… LA VIDA
LUIS SANDALIO, luisandalio@yahoo.es
CANTABRIA.

ECLESALIA, 09/07/15.- (todos llevamos, sepámoslo o no,

gafas mentales prejuiciosas;

pero nuestra visión interior

está aún por extrenar.)

 

Nos han enseñado a ver la realidad:

personas, cosas, naturaleza, sociedad…

desde las reglas y los logros de la normalidad:

ciencias, cultura, costumbres, legalidad…

 

Y así hemos llegado a forjar esta banalidad

de mundo inhumano, egoísta, materialista, fatal

donde la inmensa mayoría de los ciudadanos

se esfuerzan por vivir una vida tan chata y artificial.

 

El precio lo pagan sobre todo los desdichados:

los sobrantes, desechados, migrantes, refugiados,

los distintos e inadaptados… y ¡cuidado! también lo sufren

todos los seres que conforman nuestro entorno natural.

 

Necesitamos urgentemente otra forma diferente de mirar

que aprendamos desde dentro y nos dé humanidad.

Otra forma de sentir, y comportarnos, de proyectar

nuestra vida desde dentro de nosotros y pensando en los demás.

 

Una nueva educación de lo que somos y buscamos,

que desenmascare la mentira tan dañina

con la que nos han troquelado nuestra forma de pensar.

Urge encontrar nuestra hondura ¡Sí!

para desde allí atentamente mirar…

Tendremos que desprofesionalizar,

abrirnos a la Vida sorprendente que nos llega

y muy atentos caminar por sendas nuevas

que aún no conocemos e inseguros nos inquietan…

Pero sus frutos nos desbordarán.

 

Tendremos que prepararnos con esfuerzo,

confianza y valentía para hallar

esa claridad inexpugnable que nos llega

como regalo imposible de comprar…

Necesitamos con urgencia compañeras/os

decididas/os a apostar la vida entera

en este empeño.

 

¿Te animas? ¡Pues no mires hacia atrás!

 

Pd. Una cosa muy importante se me olvidaba ya:

En esta escuela de la Vida todos nos podemos enseñar:

chicos y grandes, jóvenes y ancianos,

¡Hay tanto que aprender juntos!

¡Tanto que compartir y regalar!

Bienaventurados aquellos que saben conjugar

generosidad y necesidad,

atención exquisita y convivir en gratuidad.

Lo decía el Principito: “Lo esencial es invisible para los ojos,

Solo se puede ver con el corazón”.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda

la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).