PREGUNTAS CONTINUAS
PEDRO ZABALA, pezabala@ono.com
LOGROÑO.

ECLESALIA, 06/05/21.- ¿No se inició el proceso de humanización cuando unos homínidos empezaron a hacerse preguntas? ¿No debía haber, para ello, un cierto lenguaje, aunque fuera rudimentario?

¿No hay en la niñez una etapa en la que los niños no dejan de hacer preguntas? ¿Y no sufren un desencanto al descubrir que sus cuidadores no tienen respuestas para muchas de ellas?

¿No entramos en la senilidad cuando dejamos de hacer preguntas?

¿Qué ignorante dijo que el preguntar es cosa de hombres? ¿No ocurre que la mayoría de las féminas nos superan en el afán de preguntar?

¿No hay preguntas constantes que se hace la humanidad en todos los tiempos? ¿No son éstas: de dónde venimos, a dónde vamos, por qué ocurren las cosas y para qué, quiénes y con quiénes somos?

¿Es científica o filosófica la pregunta sobre lo que es la realidad? ¿Pero puede la filosofía intentar responderla sin conocer los avances científicos? ¿Mas la misma ciencia no descubre que dentro de la realidad hay más enigmas que lo que ha puesto en claro?

¿No hay dos afirmaciones contrarias en la historia de las religiones? ¿Si Dios creó al hombre a su imagen y semejanza o el hombre crea a sus dioses a la suya? ¿Cuál es verdadera o lo son ambas?

¿No hay dos grupos de personas que se niegan a hacer preguntas? ¿No son los fanáticos unos de ellos, pues su miedo les impide desprenderse de sus certezas?

¿Los otros no son los que aceptan sin rechistar las opiniones de sus manadas o las de sus “influencers” de turno?

¿Quiénes sostienen que los que preguntan son ignorantes? ¿No es más bien que tienen ansias de aprender?

¿No es cierto que quien pregunta desconoce algo y quiere saberlo?

¿Habría tantas preguntas si no tuviéramos dudas sobre muchas cosas que nos enseñaron como inamovibles?

¿No es mucho más fácil preguntar que responder? ¿Por qué preguntamos sobre temas, aunque sabemos que no hay seres humanos capaces de responderlas? ¿No dejaríamos de ser personas, si no lo hiciéramos? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).