Posts etiquetados ‘Adviento’

Divina humanidad

Publicado: 14 diciembre, 2016 en ACTUALIDAD
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divina-humanidadDIVINA HUMANIDAD
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 14/12/16.- Amigas y amigos: Hoy estamos de enhorabuena. A pocos días de la Navidad, nos han hecho un auténtico regalo, y es que publicamos un nuevo libro de Fray Marcos: Divina Humanidad. Una reflexión sobre el sentido de la vida con muchos datos de divulgación científica y exegética para explicar el origen del mundo, la especie humana, las religiones o las escrituras sagradas que han llegado hasta nosotros.

Para los que queráis adquirir algún ejemplar del libro, valen las fórmulas de siempre: librerías, email, teléfono o tienda online.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 1, 18-24. Así nació Jesús el Mesías: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

Vicente Martínez: Teatro de los sueños. Esta fue, es y será la ensoñación universal de María y nuestra. Cuando una flor se abre, es primavera en todas partes.

José Luis Sicre: Asombro ante el misterio. Mateo escribe su evangelio teniendo presente a su comunidad, perseguida y rechazada por aceptar a Jesús como Mesías. Indica desde el comienzo que las dificultades son normales. Incluso los padres del Mesías, sufren problemas desde que es concebido.

Fray Marcos: Lo divino en Jesús no puede percibirse por los sentidos. Ni en su nacimiento ni en su vida hubo espectáculo alguno de luz y sonido. Lo divino se funde con lo humano.

José Antonio Pagola: Experiencia interior. ¿A quién se le puede llamar con un nombre que significa «Dios con nosotros»?

África de la Cruz: El nombre de Jesús. Estamos salvados y somos salvadores si experimentamos esa misma cercanía de Dios en nuestra vida.

Artículos seleccionados para la semana

El Papa en la curia de los jesuitas. El Papa conversa con los jesuitas y advierte sobre clericalismo y pobreza. La conversación fue publicada íntegramente por la revista Civita’ Cattolica.

Enrique Martínez Lozano: Meditar y despertar. Nuestras personas no son “reales”, sino un simple momento de “Eso”, lo único que realmente es.

Gabriel Mª Otalora: El adviento hoy. El materialismo consumista ha logrado una fiesta navideña que envuelve en papel cuché al becerro de oro bajo la marca “Niño Jesús”.

Miguel Ángel Munárriz: Convivencia. Una sociedad madura basa la convivencia en el arraigo de unos valores que cambian a la persona por dentro… y ya no necesita imponer sus leyes.

Gerardo Villar: La vela de la Navidad. A la luz de la vela, vislumbramos el rostro de Jesús. Luego ya vemos que es un Sol, que ilumina toda la humanidad.

Rogelio Cárdenas: ¡¡En adviento regocíjate!! El regocijo y la esperanza se hacen, de aquí en adelante, la clave para disponerse en serio a vivir la Navidad.

Koldo Aldai: Vieja ermita. Olvidamos “vísperas” y “maitines”, mas no renegamos del cristianismo, a lo sumo una nueva canción, una palabra actualizada, una fe reinventada y sin doctrina…

Iñigo García: Contigo Mujer. Nunca se entra por la violencia dentro de un corazón (Winston Churchill)

Noticias de alcance. El Papa escribe al presidente de Siria para pedirle “un final a la violencia”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 7, 10-14. Pide una señal el Señor tu Dios en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo.

Romanos 1, 1-7. Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol escogido para anunciar el Evangelio de Dios.

Florentino Ulibarri: El adviento de José y María. Ojos limpios y serenos, brazos fuertes y extendidos, manos suaves y cálidas, oídos abiertos y atentos, pies firmes y ligeros…

Vicky Irigaray: Solidarios con todos. Padre bueno, en estas vísperas de la celebración de la Navidad, concédenos la gracia de abrirnos y transformarnos por dentro para que seamos Buena Noticia en nuestros entornos.

Anáfora: Dios en nosotros. Conmemoramos dichosos los primeros momentos de Jesús en la tierra. Gracias, Padre, por habernos enviado a Jesús de Nazaret, que es luz para la humanidad.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo IV de Adviento.

Material multimedia

No hay problemas. Por Borja Vilaseca. Sólo hay oportunidades de aprendizaje. Vivir en armonía con la Vida, con Dios, con el Amor, conlleva estos momentos.

Hijos de la oscuridad. Franco de Vita. Recuerda siempre que cada día de tu vida puedes vestir las alas de aquel ángel que alguien espera.

Salomé Arricibita: No es lo mismo. Apareciste en mi vida y ya nada fue lo mismo. Tu llegada me cambió para siempre.

Salomé Arricibita: Ven a mí. Quiero aprender a verte, quiero escucharte mi Dios, adivinarte entre estas notas recuperando fuerzas, para vivir y no hacerlo en vano, quiero moverme y andar el camino hacia tu abrazo.

Equipo Quiero Ver. Domingo IV de Adviento.

El momento presente. Viviendo el momento presente, podré ver el Amor Incondicional, que está en la esencia de todo lo creado. Texto: Claudio M. Domínguez.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

El adviento hoy

Publicado: 9 diciembre, 2016 en DENUNCIA / ANUNCIO
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eclesalia@eclesalia.net

refugiados1-780x780EL ADVIENTO HOY
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 09/12/16.- El término “Adviento” viene del latín adventus, que significa venida, un tiempo de preparación espiritual y celebración del nacimiento del Niño Dios. Su duración incluye a los cuatro domingos más próximos a la liturgia de la Navidad (la Natividad), aunque en el caso de la iglesia Ortodoxa llega hasta los 40 días, desde el 28 de noviembre hasta el 6 de enero. Lo que debería ser un tiempo para los cristianos de hacer sitio a la Palabra, es la época del año en la que respondemos mejor al bombardeo por tierra, mar y aire de la publicidad para gastar y comprarlo todo.

Esta grave inconsecuencia adquiere unos tintes muy poco festivos cuando reflexionamos el Adviento al calor del principal mandamiento de amar a Dios sobre todo y al prójimo como a nosotros mismos. En nuestro tiempo, el Aviento litúrgico está inseparablemente unido al adviento de los millones de refugiados que vienen a nosotros, y los suyos, sus hermanos en el Señor, nosotros, no les recibimos. Mansamente nos vamos olvidando del drama que tenemos ahí, en la puerta de una Europa capaz de decidir en un santiamén el incremento de las partidas de defensa militar de los 25 millones de euros previstos en 2017 a los 90 millones previstos en 2020.

tcaAunque me parece más bochornoso todavía la manera de incentivar el gasto en defensa de los Estados europeos en proyectos de equipamiento común, que sigue siendo todavía una adhesión voluntaria. El argumento para convencer a los gobiernos estriba en que este gasto militar en misiones comunes quedará exento en la contabilización del déficit dentro del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Ya en los últimos años han dejado fuera del cómputo las ayudas a los bancos con dinero público.

9788423344710Lo que hace falta, en mi opinión, es que desperecemos la indiferencia y recuperemos, si no al mejor Jesús, al menos a Stéphane Hessel y su proclama ética Indignaos para que se escuchen quejas en forma de denuncia profética y que los gobernantes de los países que consienten estas cosas se encuentren incómodos porque ya no sería Podemos -o no solo- quien estaría detrás sino gentes de las consideradas políticamente correctas. Quejas de los presidentes de las conferencias episcopales europeas, de los cardenales de la curia, que siempre están a otras cosas, de las confederaciones de religiosos de toda Europa, de las iglesias evangelistas y ortodoxas, de los consagrados y laicos, de todas las personas de buen corazón aunque no se sientan religiosas, de los respectivos Defensores del Pueblo, políticos, asociaciones… para dignificar el adviento de los han huido por la guerra y se les hurta el derecho internacional de refugiado de guerra.

Necesitamos recordar el poema del P. Martin Neimöller con el que denunciaba la cobardía de los intelectuales alemanes ante los nazis, aquel que decía: “Cuando vinieron a buscar a los comunistas, yo no dije nada porque no era comunista. Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío. Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera alzar la voz para protestar”.

franciscorezando_cna_2El materialismo consumista ha logrado una fiesta navideña que envuelve en papel cuché al becerro de oro bajo la marca “Niño Jesús”. Es lo absurdo de la fiesta (etimológicamente, absurdo viene de “sordo de oído”). Esta es una parte de la verdad, aunque duela, la de las conciencias adormecidas. El contrapunto es la denuncia profética que existe, aunque minoritaria ante el drama de los refugiados -le incluyo a Francisco-, y las familias y comunidades de cristianos anónimos que optaron por vivir este tiempo de acogida con el corazón abierto al Misterio de la Navidad. No son noticia pública, pero son la verdadera noticia pascual del Adviento y el ejemplo vivo de que Dios se manifiesta en nosotros. Pero necesita de más voces para reivindicar su Adviento (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Profetas

Publicado: 8 diciembre, 2016 en ACTUALIDAD
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profeta-gargalloPROFETAS
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 08/12/16.- Amigas y amigos: Las injusticias de cada época y de cada lugar siempre han movido a algunas personas a denunciar las injusticias, y por desgracia la lista de profetas que acaban perdiendo la vida en ello es infinita. Desde el mismo Jesús y antes que él Juan Bautista, hasta los jesuitas de la UCA, Gaspar García Laviana o tantos héroes y heroínas que se juegan el tipo en guerras como, sin ir más lejos, la de Siria. A veces no se pierde la vida, pero se pierden amigos y se ganan enemigos, como es el caso del Papa Francisco, que lleva una pesada carga intentando renovar la Iglesia. Incluso hay profetas del ecologismo. De todos ellos hablamos hoy.

En la Escuela seguimos profundizando en la figura de Jesús dentro del ciclo de Cristología con la clase que subimos hoy, de José María Castillo: La Humanidad de Jesús. Haber insistido sobre todo en la divinidad de Jesús y no en su humanidad, nos ha incapacitado para conocer realmente a Jesús, el Revelador de Dios y único puente para conectar con la trascendencia de lo divino. Dios no se encarnó en un dogma sino en una persona. Dar la espalda al Jesús Histórico, como hizo San Pablo, nos ha llevado un cristianismo de doctrinas y ritos, dejando a un lado el estilo de vida y las preocupaciones del Galileo.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 11, 2-11. Juan se enteró en la cárcel de las obras que hacía el Mesías y mandó dos discípulos a preguntarle.

Vicente Martínez: Abiertos los ojos del corazón. Ojos que hablan; ojos que son mano que enamora.

José Luis Sicre: El desconcierto de Juan Bautista. La lectura de Isaías trata uno de los grandes problemas antiguos y actuales: el de los deportados y desplazados. El evangelio comenta el desconcierto de Juan Bautista ante la actividad de Jesús. La carta de Santiago ofrece un nuevo consejo para vivir el Adviento.

Fray Marcos: Gran fiesta sería descubrir nuestro propio ser limpio e inmaculado. Si descubrimos lo divino en Jesús y en María, ¿por qué no lo descubrimos en nosotros?

Fray Marcos: Te sentirás defraudado si pones la esperanza donde no debías. Tu verdadero ser no te fallará nunca, tu falso yo, siempre.

José Antonio Pagola: Curar heridas. La actuación de Jesús dejó desconcertado al Bautista.

Marta García: Uno. El número necesario para cambiar el mundo. Así interpela el cartel de una ONG a los viandantes de los pasillos del metro de Madrid. A desinstalarnos y a estimular nuestra audacia contribuye la bocanada de aire fresco del evangelio de Lucas.

Inma Eibe: ¿Tenemos que esperar a otro? Hoy, domingo de Gaudete, se nos invita a renovar nuestra Alegría desde la Buena Noticia que Jesús nos anuncia. Pero… ¡que nuestra alegría esté bien fundamentada! Juan nos cuestionará: ¿es realmente a Jesús a quien estamos esperando, en quien creemos, a quien seguimos…?

Artículos seleccionados para la semana

Jesús Bastante: Alejandro, misionero en Siria: “La guerra ha destruido la humanidad de muchos”. “Por una parte es muy difícil acompañar tanto dolor, pero por otro hay muchas bendiciones”. “¿Quién reconstruye los corazones, el alma, la humanidad?”, afirma el salesiano.

José Antonio Revuelta: Reforma eclesial. “Ecclesia semper reformanda”. El tópico de que vivimos un cambio de época, un cambio de paradigma global ha penetrado en todos los ámbitos y capas sociales.

Leonardo Boff: ¿Por dónde pasa el futuro del cristianismo? Según la mejor exégesis contemporánea, el proyecto original de Jesús se resume en el Padre Nuestro. En él se afirman las dos hambres del ser humano: el hambre de Dios y el hambre de pan.

Enrique Martínez Lozano: Un científico norteamericano afirma que no existe la muerte. “La idea de morir es algo que siempre se nos ha enseñado a aceptar, pero en realidad solo existe en nuestras mentes”, argumenta Robert Lanza.

Ángel Vilariño: Católicos contra el Papa: “Lo que hace Bergoglio es muy preocupante”. Las voces más rigoristas de la Iglesia muestran públicamente su rechazo ante el papado de Francisco. En España son por ahora una minoría y la crítica se expresa en matices.

Juan José Tamayo: Aquella fatídica madrugada de noviembre. Los mataron por haber vivido el cristianismo no como opio del pueblo, sino como liberación de los oprimidos y denunciar la triple alianza del poder político, económico y militar.

José María Álvarez: Gaspar García Laviana, sacerdote MSC y guerrillero. La vida es única y debo aprovecharla siendo fiel a mí mismo y a la misión que crea más positiva para la gente, así me cueste la vida. Por lo demás tengo una extraña paz y sosiego que nunca había sentido y un contento conmigo mismo extraordinario. Parece mentira que me meto en la guerra y siento intensa paz.

Inma Calvo: Un mundo nuevo está en marcha. Los cineastas franceses Cyril Dion y Mélanie Laurent emprendieron una investigación para encontrar esas buenas ideas, capaces de cambiar el mundo. En su camino encontraron personas que trabajan por revertir esta degradación del planeta.

Noticias de alcance. La Santa Sede exige la liberación de los presos políticos para continuar su mediación en Venezuela.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 35, 1-6. El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerá como flor de narciso, se alegrará con gozo y alegría.

Santiago 5, 7-10. Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra mientras recibe la lluvia temprana y tardía.

Florentino Ulibarri: Brisa y rocío. Brisa gratuita que nos alcanza, que nos despierta y empuja, que nos abre el horizonte y nos invita a ir más aprisa… Así eres Tú desde que entraste en nuestra historia y vida.

Vicky Irigaray: Día de la Inmaculada. Padre bueno, te damos las gracias por María, y porque, como ella, nos sentimos sostenidos por el amor que Tú nos tienes.

Vicky Irigaray: Vida plena. El gesto que mejor revela la verdadera identidad de Jesús es su empeño en curar, sanar y liberar la vida. Lo que Jesús hace y dice es siempre manifestación del corazón de su Padre Dios.

Anáfora: Testigos. Todos los buenos profetas nos muestran tus caminos, los que hemos de recorrer para salir a tu encuentro. Gracias por tantos testigos tuyos, de ayer y de hoy, en especial por los que viven cerca de nosotros y han iluminado desinteresadamente nuestra búsqueda.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo III de Adviento.

Material multimedia

10 consejos para ser tú mismo. Para amar a los demás, hemos de empezar por nosotros mismos.

Papa Francisco: Orar para que no haya más niños soldado. Año de la Misericordia. Intenciones del Papa. Diciembre 2016.

Salomé Arricibita: Effeta. El día es HOY, y mañana Dios dirá…

La naturaleza. ¿Cómo escogemos vivir cada día?

Equipo quiero ver: Carrera de vida. La presencia de Jesús transforma la vida de las personas. Él se acerca a los que sufren y a las víctimas del mundo. No le importa mirar atrás, pararse, prestar atención o “perder” para que otros ganen. Los cristianos estamos convocados a hacer lo mismo que Jesús: conseguir que nadie quede al borde del camino: dar vida.

La Navidad de la vida. ¿Terminamos de creernos La Navidad?

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

10002977-interrogantes-sobre-un-fondo-blanco-foto-de-archivo¿INMACULADA, PURÍSIMA O LLENA DE GRACIA?
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote,zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 07/12/16.- El día 8 de diciembre la Iglesia celebra una de las fiestas, con más arraigo dentro del calendario litúrgico, que está dedicada a la Virgen. Dicha fiesta es conocida por unos como fiesta de la Inmaculada, mientras otros la denominan fiesta de la Purísima.

Ambas denominaciones vienen ya de lejos, aunque el momento clave lo marcó la definición del dogma de la Inmaculada concepción de María el 8 de diciembre del año 1854. Dicha definición fue proclamada por el Papa Pío IX, según la cual María habría sido preservada en el momento de su nacimiento del pecado original con que según el dogma, nacemos todas las personas.

Me gustaría partir de estos dos vocablos, inmaculada y purísima, para llegar a lo que para mí es incomparablemente mucho más como es el de “Llena de gracia”, según el anuncio que el ángel la dirige.

De entrada, yo diría que ya empezamos con desventaja, por el hecho de partir de una fiesta fundamentada en un dogma. Está definido, lo cual quiere decir que no hay nada más que decir. En principio cada persona puede buscar las razones que la ayuden a entenderlo o quizás a verlo todavía más oscuro respecto a lo que dicha fiesta significa. Pero a la larga, no hay otras razones por las cuales nos lo tengamos que creer.

Sea como fuere, no puedo por menos de decir que a mí personalmente me resulta muy pobre afrontar la figura de María en este caso desde un dogma que, como todos, se hace difícil de aceptar. Pero no por el hecho de la dificultad que pueda o no entrañar, sino porque para mí la figura de María de Nazaret ha sido y continúa siendo capital respecto a mi vida de fe, hecha realidad después en las tareas y realidades en las que yo me muevo cada día.

El hecho que haya sido concebida sin pecado original no hace más que situármela muy lejos. Si el que se pretende con este dogma es que la venere, yo ya lo hago, pero no por este motivo, sino precisamente por todo el contrario: porque la encuentro muy próxima a mi vida. A la vida que he vivido hasta ahora y a la que continúo viviendo: llena de luces y de sombras, y también llena de esperanzas y de desencantos.

Para mí María me sirve de modelo, porque la veo como la persona que fue creciendo día a día, siempre abierta al proyecto de Dios. Vaciándose de sí misma, renunciando a su voluntad, para que Dios, el Todopoderoso, como ella misma cantará en el Magníficat, entrara a nuestra historia, encarnado en la persona de Jesús. Un Dios “todopoderoso” que no usó su poder para actuar de manera extraña, sino para hacer que en un momento dado una persona concreta se convirtiera en instrumento, para que su amor y su misericordia se hicieran visibles para toda la humanidad. “Su amor se extiende de generación en generación…”, proclamará también en el Magníficat.

Desde esta perspectiva, María me está recordando que, gracias a personas parecidas a ella, es decir, personas que han renunciado a su propia voluntad, Dios ha podido entrar, continúa y continuará entrando en nuestro mundo para traer su Buena Noticia, traducida en tantas y tantas realidades concretas.

Porque es una lástima que cuando nos referimos a Dios como todopoderoso y omnipotente, lo apliquemos a un tipo de actuaciones muchas veces absurdas y fuera de lugar. La omnipotencia de Dios radica precisamente en hacer posible que, en medio de un ambiente marcado por el egoísmo y el egocentrismo, surjan personas que se niegan a sí mismas para que otras, normalmente carentes de amor y de dignidad, puedan llegar a conseguirlo.

Y de la misma manera que, hace veinte siglos en medio de un Israel marcado por la explotación, el dominio, el abuso, etc. surgieron personas generosas, el caso de María seguro que fue excepcional, también hoy en día Dios continúa suscitando personas parecidas a través de las cuales su proyecto continúa entrando a nuestro mundo, sobre todo en las zonas más desfavorecidas. Nombres de personas conocidas en muchos casos; pero, ¿por qué no piensas que quizás tú y yo también podríamos serlo? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Convertirse

Publicado: 1 diciembre, 2016 en ACTUALIDAD
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colores-tarotCONVERTIRSE
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 01/12/16.- Amigas y amigos: La figura del Bautista nos anima a la conversión. Convertirse no significa hacer otras cosas distintas de las que ya hacemos. Eso puede ser la consecuencia, si trabajamos nuestro interior y potenciamos nuestro verdadero ser.

Esta semana en la Escuela hacemos balance de las clases del tercer semestre. Podéis revisar si hay alguna que no habéis visto o que queráis volver a ver.

Y para los de Madrid, este viernes podemos asistir a la presentación de la novela Noviembre, de Jorge Galán, que narra el asesinato de los seis jesuitas y las dos mujeres colaboradoras en San Salvador. Más información en el Tablón de Anuncios.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 3, 1-12. Enmendaos, que está cerca el reinado de Dios.

Vicente Martínez: Actos frente a palabras. Ser hombre de palabra es importante, pero sería vano si no fuera acompañado de los hechos.

José Luis Sicre: Paraíso, conversión, acogida. El evangelio del primer domingo nos invitaba a la vigilancia. El del segundo domingo exhorta a la conversión, basándose en la predicación de Juan Bautista.

Fray Marcos: El profeta ve más allá de las apariencias y descubre su ser; profetiza con palabras y gestos, pero la profecía es él mismo.

José Antonio Pagola: Recorrer caminos nuevos. Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.

Marifé Ramos: Juan Bautista, ayer y hoy. ¿Qué nos anunciaría Juan Bautista si viniera hoy a unos grandes almacenes, a unos estudios de televisión o a la puerta del Congreso?

Artículos seleccionados para la semana

Cameron Doody: Cuarenta mil personas viven en la calle en España. Faciam, fePsh y Cáritas lanzan la Campaña de las Personas sin Hogar. Tres millones y medio viven en una vivienda insegura, y otros cinco en una vivienda inadecuada.

Víctor Daniel Blanco: Administradores de Dios. El insistir tanto en la culpabilidad y el pecado no es más que tratar de cortar las alas a todos aquellos que ansían alcanzar esa plenitud humana.

Leonardo Boff: Trump y Hillary, entre lo malo y lo peor. El castigo a los gobiernos del establishment reside en que la gente se cansó de entregarle el poder a quien solo ofrece más de lo mismo.

Gabriel María Otalora: Boff y el otro perfil de Fidel. “El Espíritu aprovecha cualquier rendija”. “Ninguna revolución latinoamericana será verdadera, popular y triunfante, sino incorpora el elemento religioso”.

Benjamín Forcano: La revolución cubana. La revolución cubana tiene graves fallos y contradicciones, pero no es una simple y pura dictadura. Otros países latinoamericanos, titulados democracias, tienen peores males populares que la carencia de una libertad política.

José Arregi: Sueño con que el papa se levante y diga. Os propongo que revirtamos todas las estructuras que impiden que la Iglesia sea pobre, libre y hermana, sin olvidar el pasado ni atarnos a él.

Koldo Aldai: Remendar sociedad. La apuesta por la justicia, por el progreso, por la sostenibilidad, no puede ser por más tiempo una apuesta de confrontación.

José María Alvarez: El Papa investigado. Los cardenales Burke, Brandmuller, Cafarra y Meisner interrogan al Papa Francisco.

Noticias de alcance. Francisco y Fidel Castro: Dos revolucionarios frente a frente.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 11, 1-10. Brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz.

Romanos 15, 4-9. Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra.

Florentino Ulibarri: En adviento, aventar. Para que el aire penetre en las entrañas, para limpiar nuestros rincones y zonas oscuras, para separar el grano de la paja, y recoger la cosecha anunciada.

Vicky Irigaray: Que tu Espíritu anime nuestra vida. Hoy, de nuevo una voz nos grita a todos: “Preparad los caminos al Señor. No pongáis obstáculos a la llegada de Dios a vuestras vidas. Abridle las puertas de vuestro corazón y su Espíritu animará vuestro día a día”.

Anáfora: Fiesta de María. Acompañamos a María en su canto del Magníficat para darte gracias por tu amor incondicional, porque siempre estás con nosotros, unidos a todos los seres humanos, nuestros hermanos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo II de Adviento.

Material multimedia

Cómo dejar de preocuparse y empezar a vivir. “Todo está bien”, Dios está en nuestras vidas, es el Amor que somos, para encontrar la verdadera felicidad, hemos de volver a nuestra naturaleza humana básica, que es bondadosa y compasiva.

Cómo recuperar la paz interior. Un ejercicio muy sencillo para ayudarnos en ese día a día, que a veces nos hace caer en el desaliento.

Salomé Arricibira: Hoy clama mi voz. Hoy, ¿cómo prepararemos tu camino? Presentación de Lenin Cárdenas.

Miradas. Por Lenin Vladimir Cárdenas. “La espiritualidad va directamente a la raíz, a rescatar tu Ser, que está ahogado por barreras que no lo dejan ser libre”. Este video es para disfrutar de Ti.

Equipo Quiero Ver: El valor de la ternura. Estamos en tiempo de Adviento, tiempo de esperanza de la Iglesia.  ¿Somos testigos de esperanza para los hombres y mujeres hoy? Concretemos nuestros compromisos para ser esperanza hoy.

La transformación de la conciencia humana. Por Eckhart Tolle. Conferencia en Barcelona en español. Una verdadera joya, para profundizar, meditar, reflexionar…, VIVIRLA, en partes o completa, muchas veces. ¡¡¡Disfrutad!!!.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

 

 

 

 

 

Se acerca vuestra liberación

Publicado: 28 noviembre, 2016 en ACTUALIDAD
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adviento semana 1SE ACERCA VUESTRA LIBERACIÓN
Pregón del Adviento
CARMEN HERRERO MARTÍNEZ, Fraternidad Monástica de Jerusalén, soeurcarmen@gmail.com
TENERIFE

ECLESALIA, 28/11/16.- Un día, hace ya mucho, mucho tiempo, tantos años como llevan los hombres y mujeres sobre la tierra, Adán y Eva dijeron que se separaban de Dios y le dieron la espalda; empezando a caminar por otros caminos, no por los caminos que él quería y había elegido para ellos y para toda la Humanidad. Pero Dios, en su paciencia infinita, aunque se entristeció y se quedó apenado, prometió visitarles y seguir siendo su amigo. Así es el corazón de Dios: todo amor, lleno de compasión y de misericordia.

A lo largo del tiempo Dios iba renovando su promesa, su alianza, cada vez que los hombres le daban la espalda y eran infieles a su amistad. Para ello enviaba, al pueblo de Israel, hombres llamados profetas, recordándoles la promesa y alianza de Dios: “Dios va a venir. Prepárense y conviértanse”. Este mensaje tuvieron que repetirlo muchas veces, ya que su pueblo seguía por caminos paralelos a los de Dios. Pero, un día, llegó un profeta, que fue el último de los profetas antes de la visita del Gran Profeta. Este profeta se llamaba Juan Bautista. Él empezó a gritar: “Ya está cerca, ya viene. Dense prisa, arrepiéntase y caminen a la luz del Señor”. Y así fue. Una noche, que no sabemos muy bien ni el año ni la hora, Dios nos visitó por medio de su Hijo, Jesús, nacido en Belén de una doncella llamada María, y José su esposo, le acompañaba.

Los pastores, las gentes sencillas, buenas y pobres, le reconocieron y se hicieron muy amigos de Él, y comenzaron a seguirle y a vivir como Él decía. El gozo y la alegría nacieron en el mundo y para el mundo. Una nueva era comenzaba, el Salvado, el Rey del Universo había plantado su tienda entre nosotros y había asumido nuestra propia carne, haciéndose uno de los nuestros. El gozo y la alegría inundaban los corazones y la tierra entera.

Desde ese momento, cada vez que se acerca la Navidad, muchos hombres y mujeres, de todos los rincones de la tierra, razas y culturas, vuelven a ponerse en camino hacia Dios y abren el corazón a su venida, a su encarnación. Porque el Dios que se encarnó en el tiempo, se sigue encarnando, hoy, y ahora, en tu propio corazón, en la historia que nos toca vivir.

Nosotros, cristianos, en este tiempo de Adviento queremos escuchar la Palabra de Dios, cantar, alabar, suplicarle y darle gracias; porque también queremos disponernos a seguir el camino de Jesús, a ser sus amigos. Y sobre todo queremos que Jesús nazca en nuestro corazón.

Adviento, tiempo de espera y esperanza; tiempo de gracia, tiempo de vivir en vela y oración, para poder escuchar a Aquel que viene y llama a mi puerta, a la puerta de mi corazón. Realmente, cuando llame, ¿la encontrará completamente abierta? ¿Podre ofrecerle un hogar donde se sienta a gusto, como en su propia morada? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¡Ven, Señor Jesús!

Los sabores de María

Publicado: 23 diciembre, 2015 en REFLEXIONES
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maria-de-nazaretLOS SABORES DE MARÍA
JUAN YZUEL*, juan@ciberiglesia.net
ZARAGOZA.

ECLESALIA, 23/12/15.- Vivimos un renacimiento de la gastronomía como arte y como dimensión esencial de toda cultura humana. Siempre hemos tenido la buena mesa como un placer esencial, pero actualmente vivimos la democratización de la alta cocina a través de la televisión. El mensaje es: en cada uno de nosotros, hay un chef en potencia esperando ser despertado… Sólo necesitamos una cosa: experimentar nuevas sensaciones gustativas, estar dispuestos a romper los tabúes culinarios y mezclar ingredientes que antes eran pensados como absolutamente opuestos, redescubrir sabores, darnos cuenta de que queda mucho aún por inventar. Y nuestra cocina, antes un lugar de sal, pimienta, ajo, aceite y vinagre, se ve invadida por decenas de botellitas con especias diversas, aromas exóticos y hierbas de nuestros montes que hasta hace poco habían quedado relegadas a las herboristerías.

Pero, para hallar nuevos mundos de sabor, hay que “deconstruir” nuestra memoria de sabores, educada y condicionada desde la más tierna infancia. Allí se nos dijo lo que estaba bueno, lo que estaba malo, lo que no se podía comer y lo que estaba reservado a momentos o personas especiales. Sólo cuando nos hemos enfrentado, en los viajes por todo el mundo, a culturas diferentes, hemos aprendido que el mundo de los sabores es muchos más amplio y rico de lo que nunca imaginamos.

Hay cinco sabores básicos: dulce, salado, amargo, ácido y umami. Este último se ha ido incorporando en la última década al catálogo que los niños aprenden en la escuela, pero aún no ha llegado a la cultura general de los adultos. Por ello, quedémonos por ahora con nuestros cuatro sabores principales.

El problema que hemos tenido es que se han extendido, sobre todo, dos sabores principales en nuestra cultura, el dulce y el salado. Casi todo está excesivamente azucarado o cubierto de sal. Esto no nos permite apreciar muchas veces el aroma de los frutos secos poco manipulados, el sabor de la carne en su propio jugo, el ácido natural de los cítricos o gusto fuerte del café solo y no edulcorado.

¿A qué me sabe esto?

En mis talleres de escritura del Diario personal me gusta proponer analogías sensitivas de nuestras experiencias. Si aquella mañana fuera un paisaje, ¿de qué paisaje se trataría? ¿O qué canción elegiríamos para asociarla con lo que pasó aquella tarde en el hospital? ¿Cuál es el olor primordial que parece flotar en esta memoria? También propongo sabores, que definamos nuestras experiencias vitales por el gusto. Esto descoloca al escritor, pues normalmente hacemos comparaciones visuales o auditivas con más facilidad que con sabores y los olores. ¿Qué sabor tenía ese día de tu cumpleaños? ¿Qué sabor domina en esta experiencia que estás describiendo? ¿Qué sabor me evoca esta persona tan importante en mi vida? ¿A qué me sabe, por ejemplo, mi hermano, mi padre, mi madre…? Cuando pienso en ella, ¿qué sabor fundamental me recuerda?

¿A qué me sabe María?

Vamos a aplicar esta exploración de sabores a María de Nazaret, madre de Jesús y madre nuestra. Para empezar, hemos de darnos cuenta de que muchas veces tenemos tan metida en nuestra memoria de sabores una forma exageradamente edulcorada de la Virgen, una versión dulzona y acaramelada que olvida, enmascara y oculta los ricos matices de una personalidad inabarcable. Para redescubrirla en todo su sabor, habremos de volver a los evangelios. Naturalmente, hay muchos textos sobre María que los exégetas analizan con lupa porque la María de Nazaret histórica no debió ser exactamente igual a la que vemos en el evangelio. No entraremos ahora en esas sutilezas; nos quedaremos con el retrato evangélico sencillo, el del pueblo llano.

DULCE

Posiblemente es el sabor fundamental de María. Como madre, evoca en nosotros la dulzura, el cariño, las caricias, el amor incondicional. María se muestra dulce en los evangelios: en Belén, junto a Jesús recién nacido, arropado y amamantado por su madre. En Ain Karén, cuidando a su prima. En Caná, preocupándose por la fiesta y la alegría de los recién casados. En Pentecostés, llenándose del vino dulce del Espíritu que alegra el corazón. María es alegría, servicio, acogida, amabilidad… Las letanías del Rosario la reconocen así: Causa de nuestra alegría, Madre amable, Madre del amor, refugio de los pecadores, estrella de los mares, esperanza nuestra,… Celebramos el “Dulce Nombre de María”. Infinidad de canciones la cantan en este sabor: “María tú, que velas junto a mí… enséñame a vivir con ritma alegre de juventud” (Gabaraín); “Madre de los hijos pobres” o “María, la madre buena” (Kairoi) nos invitan a acercarnos al amor materno de María.

María vive la alegría y la expresa. El Magníficat es todo una revelación de esa dulzura interior. Lo analizaremos en sus diferentes sabores, pero se arranca con la alegría: ¡Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador!

SALADO

La expresión “persona salada” incluye, en español, el ser graciosa, chistosa, divertida, chisposa,… Vemos a María como persona con encanto, que llega a ver a su prima y se arranca por soleares cantando al Señor su Magníficat. La podemos imaginar moviéndose por la casa prodigándose en este servicio, llenando la vivienda de vida y optimismo, de pasión y energía. También se necesita tener salero para resolver el problema de Caná de Galilea. “¡Ea, no tienen vino! Hay que hacer algo… Venga, Jesús, que tú puedes ayudar si quieres…”

Hay canciones como “María, Música de Dios” (Kairoi) que canta a esta mujer salada que comunica la alegría. “Madre de los jóvenes” (Gabaraín) nos habla de las tristezas de la juventud, de los peligros y la soledad de los adolescentes, pero que María puede sacarnos de las tristezas: “¡Ven, María a nuestra soledad,… a tantas esperanzas que se han muerto, a nuestro caminar sin ilusión…!

La sal nos recuerda también a las lágrimas. Y María tiene su ración de tristeza en los evangelios: ver a su hijo recién nacido en un establo porque no había para ellos dónde quedarse; contemplar a su pequeña familia huyendo a Egipto; buscar a su hijo con inquietud durante tres días en Jerusalén; verlo insultado y ensangrentado en las calles de Jerusalén camino del Calvario; contemplarlo en la cruz, pobre, desnudo, sufriente…; tenerlo frío y muerto en sus brazos al ser descolgado de la cruz… Se necesita un mar de lágrimas para vivir todas estas experiencias.

Si la María dulce es el primer tema de canciones de María, la María de las lágrimas es el segundo. La Salve nos recuerda que caminamos por un valle de lágrimas. “Hoy he vuelto” (Gabaraín) canta la nostalgia por la infancia; “Pienso en ti” (Matéu) nos dice que caminamos tristes sin María.

Por otro lado, la sal es la analogía elegida por Jesús en el evangelio para simbolizar que debemos ser sal de la tierra para que esta no se corrompa. María, como madre, fue sal con su propio hijo, sembrando en su corazón una forma de mirar al mundo que evitaba el nacionalismo, el extremismo, el machismo, el sexismo y todas las ideologías que ensucian la mirada limpia de un niño. María estuvo entre los apóstoles como sal, para que no se desvirtuara el mensaje del Maestro ni la esperanza en que su promesa se cumpliría. De allí que recibiera el encargo de Jesús crucificado “cuida de tu hijo” y formara parte de aquella primera iglesia a la que el Espíritu Santo animó en Pentecostés. No tenemos documentación sobre el papel de María entre los apóstoles, pero seguro que fue muy importante. Además del testimonio de su presencia en Pentecostés, está la tradición joánica de haber vivido con San Juan en Éfeso, y la jacobea de su aparición en Zaragoza, apoyando, animando, dando “rasmia”, como decimos en Aragón.

AMARGO

La amargura la tenía María garantizada en cuanto dijo “sí” en la anunciación del ángel Gabriel. Por si no lo tenía claro, así se lo aseguró Simeón: “Los bendijo y dijo a María, la madre: —Mira, éste está colocado de modo que todos en Israel o caigan o se levanten; será una bandera discutida  y así quedarán patentes los pensamientos de todos. En cuanto a ti, una espada te atravesará el corazón”. (Lc 2,34-35) María, guardaba todas estas cosas en el corazón (2,19), las meditaba y, a veces, las sufría en silencio, sin aspavientos, con serenidad. Fue amargo tener que ver que José sospechaba de ella y hasta hizo planes de repudiarla en secreto. Fue amargo tener que huir a Egipto, como lo es todo proceso de emigración forzosa. Fue difícil encajar las respuestas desconcertantes de Jesús (en el templo, en Cafarnaúm…) que parecen dar a entender que su Madre no es tan importante en su vida como lo es Dios o su Pueblo. ¡Es la experiencia de tantas madres de religiosos, religiosas, misioneros, cooperantes y locos del evangelio! Es la mezcla agridulce de saberse bendecida por un hijo especial, maravilloso, pero que no le dará las seguridades ni las alegrías pacíficas y sencillas que otro tipo de hijo le habría dado. María experimentará esa espada que atraviesa el alma al ver a Jesús en su pasión y muerte.

María vive su experiencia de amargura desde el silencio y la meditación. De igual manera que exteriorizaba su alegría, es parca en su lamento y su llanto. Lucas repite dos veces en el capítulo 2 que María guardaba todo esto en su corazón. Ni siquiera los artistas la han presentado en un gemido desesperado. Una de las obras más sublimes de la historia de la escultura es la Pietá de Miguel Ángel. Allí, María muestra dolor, pero no desesperación. Su amargura es mitigada por su gran confianza en el poder del amor del Padre.

María vive la amargura desde la salida hacia el otro, para cuidarlo y animarlo. De allí nace la petición de Jesús: “Mujer, he ahí a tu hijo”. María se sacude su propia amargura para dar consuelo, apoyo, paz, confianza… También desde la valentía. Se enfrenta a los problemas con resolución, sin evitar los conflictos.

Las letanías del Rosario no pueden dejar de bendecir a María en este trance: Consoladora de los afligidos, auxilio de los cristianos, reina de los mártires… Canciones como “Tú estás cerca” (Kairoi) canta el hecho de que María vive cerca del dolor de los hombres y mujeres. Muchas canciones están dedicadas a Nuestra Señora de los Dolores, como “Dolorosa” (Espinosa), “Madre de los creyentes” (Palazón), “Madre de todos los hombre” (Espinosa), “María, madre del dolor, das tu corazón al pie de la cruz” (Kairoi), “Quiero decir que sí” (Luis Alfredo)… Yo mismo compuse una canción para los presos de la cárcel de Rickers Island, en Nueva York, titulada “Señora de la prisión” con esta temática. Si la dulce María es la fuente de himnos de alabanza y María la salerosa de cantos de amor, María dolorosa es la fuente de las baladas, de la explicación detallada de nuestras dificultades y dudas y del camino largo e incierto pero, a la vez, alumbrado por la fe.

ÁCIDO

El ácido es un sabor unido a todo lo que limpia hasta el hueso y levanta las postillas, lo que hace salir el mal y lo sana de raíz, lo que quita la podredumbre y señala la fuente de la injusticia y la corrupción. Es el sabor de la crítica, de la denuncia, de la indignación, del descontento, de la manifestación en la calle, de la rebelión y de la lucha contra el tirano y el opresor. Es el sabor del visionario, del profeta, del rebelde.

María nos sorprende con este sabor en el Magníficat:

«Él hizo proezas con su brazo:
dispersó a los soberbios de corazón,
derribó del trono a los poderosos
y enalteció a los humildes,
a los hambrientos los colmó de bienes
y a los ricos los despidió vacíos.»
Lc1,51-53

María hace así una afilada crítica social. Con acidez asegura que los poderosos, los famosos, los prestigiosos, los saciados, los adinerados, los escandalosamente ricos… nada tienen que ver con lo que Dios quiere. El Magníficat es un cántico judío; no hay atisbo todavía de cristianismo en él. María canta todavía desde el Antiguo Testamento, desde la teología de la promesa mesiánica que comienza a despuntar en esta joven muchacha de Nazaret. La promesa se ha hecho realidad. Sólo ella e Isabel lo saben. El Mesías no nacerá de entre los poderosos y los sabios, sino de entre los humildes y pequeños. No será rico ni buscará el poder y la influencia, sino que dejará que el mismo poder de Dios actúe en él. Y vendrá a instaurar un nuevo orden, basado en la fraternidad y la igualdad.

María la ácida, la activista, la revolucionaria, no está ahora en las grandes basílicas, sino en los barrios pobres y embrutecidos, en las largas horas de trabajo bajo el sol en los inmensos terrenos expropiados por las multinacionales, en las chozas de las mujeres agredidas sexualmente en las guerras africanas, en las luchas por los derechos de las mujeres en los países patriarcales y machistas, entre las abuelas de la Plaza de Mayo, en los círculos de silencio de quienes quieren acabar con la violencia sexista. María se hace así cercana al cambio y la causa del “otro mundo es posible”. Se hace voluntaria de una ONG, cooperante en un campo de refugiados, maestra en un barrio marginal, educadora en un piso de acogida para niños de la calle, médica que lucha incansablemente contra el ébola, guerrillera ecologista en el Rainbow Warrior de Greenpeace, analista de seguridad que denuncia el atropello de los derechos y libertades de todos y todas, abogada laboralista, enamorada de las causa de los últimos pueblos indios del Amazonas…

Su acidez le hace tomar partido, optar por los marginados, haciendo una opción preferencial por los pobres. No acepta ni la indiferencia ni la neutralidad ante lo injusto y lo inhumano. Es la Madre de todos, y como tal opta sobre todo por sus hijos más débiles y vulnerables. Es un amor duro, tajante, claro. No puede admitir en su casa el desorden del hambre, de la miseria, de la desigualdad, del abandono…

María la contestataria, la profetisa, es la más cantada por la Teología de la Liberación. Los poemas de Casaldáliga hablan de ella así. Su “Señora de Guadalupe” es una María que no se queda en el dolor pasivo, sino que sale a luchar por la justicia y la dignidad. Entre las canciones con esperanza ácida, con terca confianza en el compromiso, está “Mientras recorres la vida” (Gabaraín) y el más reciente proyecto artístico de varias cantantes: “Nuestra señora de los indignados”. Algunas canciones de Domingo Pérez, Pepe Laguna (Anawin), Vicente Morales (Brotes de Olivo), canta así a María. Un ejemplo claro: “Romance guadalupano”, de Domingo Pérez, con la letra de Pedro Casaldáliga.

Redescubrir los sabores de María

En las últimas décadas muchos cristianos hemos echado a María de nuestra oración y de la Eucaristía, donde durante siglos tuvo un lugar inapropiado y exagerado. Es tiempo de redescubrir sus sabores y saber combinarlos adecuadamente, encontrando el toque justo, como en la alta cocina. Es importante hacerlo también por razones ecuménicas, dado que el exceso de “salazón” mariano dificultó el diálogo durante siglos. Ni tanto, ni tan poco. La religiosidad popular necesita redescubrir otros sabores de María. Ella fue el regalo que nos dio Jesús y la puerta que han usado mucho para encontrarse con Él. Está allí, dispuesta a servir, como siempre. Gracias, Madre. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

*alcierzo.com

Desde la intemperie

Publicado: 21 diciembre, 2015 en REFLEXIONES
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casa-cueva_mediterraneaDESDE LA INTEMPERIE
MAGDALENA BENNÁSAR OLIVER, espiritualidadcym@gmail.com
MALLORCA.

ECLESALIA, 21/12/15.- Me siento llamada por dentro a reflexionar sobre esa realidad: la intemperie. Me resisto, pienso que total la gente lee tantas cosas, escribes y nadie te dice ni que lo ha recibido apenas… como veis me resisto a “mi intemperie”. Intento disuadir la invitación, la voz interior que me vuelve a sugerir que comparta lo que de intemperie he vivido, vivo, resisto…y al fin, sucumbo. Casi pidiendo perdón porque estos días la gente va cargada, pero ya sabéis que el tiempo de Dios funciona con otros registros. Desearía estar en ellos para compartir lo que me regala.

Muchas de nosotras y nosotros tenemos intemperies pegadas a la piel y tal vez no las vemos o no sabemos cómo gestionarlas. Una de ellas, que comparto, es el duelo. El duelo te hace entrar dentro, y buscar entre los millones de recuerdos y experiencias vividos los compartidos con la persona que se ha ido. A veces consuela, otras duele tanto que cambio de canal.

El duelo te deja a la intemperie, sin cobijo, sin escape, sin zona de confort. El duelo te pone en camino, ¿hacia dónde? hacia el camino, que es lo que importa. La persona que se ha ido te pone en comunicación con una realidad profunda, la Vida, la realidad sin decoración, al vivo.

Las calles de nuestras ciudades y pueblos están sobrecargadas de luces, justo estos días, y sin embargo el Evangelio nos habla de camino oscuro, de una pareja que se tiene que ir a empadronar a su lugar de origen justo cuando ella está a punto de dar a luz… ¡intemperie!

Es otra forma de duelo, de pérdida, cuando tenemos que dejar lo familiar, lo conocido y querido, puede ser un destino que te cae y asumes, y te sientes a la intemperie, no conoces a nadie, no tienes casa, no tienes mucho suelto, pero hay una llamada más fuerte y más clara que lo oscuro del camino. Puede ser una necesidad de emigrar o de buscar refugio y quedarte bastante a la intemperie, dependiendo totalmente de la buena voluntad de las instituciones y de las personas concretas. Ellos y ellas “saben a intemperie”, sin necesidad de definir el término.

Y luego está la intemperie de la enfermedad. No buscada, no deseada por supuesto. Te llega, te asusta, te deja bastante descolocada, a la “intemperie” tanto si es terminal como si te debilitan tanto para debilitar a la enfermedad que te sientes tan a la intemperie que ni osas decirlo. No quieres preocupar a nadie pero, ahí estás, dialogando con el Dios de las intemperies a ver si te da alguna pista, algún consuelo.

Y la intemperie de los que adoptaron un hijo, o dos o tres, que los hay y les conozco. Nunca tranquilos, siempre negociando, siempre como a escondidas, como el hijo adoptado de una gran amiga, por Navidad se dedicó a vaciar los bolsos de todos los tíos y tías… ¡Qué intemperie! En silencio, de noche le llama, para quererle. Los dos están a la intemperie, ella no puede decir nada porque el marido, bueno sí, pero ya sabes…lo ve diferente. La intemperie de la soledad, acompañada a veces, o soledad a secas. La de tantos mayores que no dicen mucho pero su mirada expresa intemperie. Solitos, sonriendo o menos amables, pasando por su larga intemperie.

Trabajando en pastoral universitaria en un campus civil en Boston hace años, nos dijeron que no hablásemos a los jóvenes de “familia” en Navidad. Podía ser dramáticamente contraproducente. Ellos, esos jóvenes y niñas y niños de familias desestructuradas también viven la intemperie. Un fin de semana aquí, otro allá…

Y Jesús va y se le ocurre nacer a la intemperie, de unos padres desestructurados y en un lugar desconocido, inhóspito, exageradamente impropio. Pero sí, sí, eso dicen los textos, y de verdad creo que si no fuera cierto no lo dirían ya que no es la imagen de Dios que quisiéramos normalmente, sólo cuando, como El, nos sentimos a la intemperie.

Entonces sí, todo tiene más sentido. El evangelio empieza a tener más luz y relevancia y también más capacidad de movernos por dentro a confiar, a acoger, a acompañar a los y las que están a la intemperie, como nosotros y nosotras que lo estamos o lo hemos estado o lo estaremos cualquier día.

Y no me quiero olvidar de los y las que acompañáis, en esta etapa de vuestra vida, a personas que están a la intemperie. Reconocer tu propio cansancio, tus propios límites que te hacen sentir culpable sin serlo, pero se espera tanto de ti, sobre todo, de tantas mujeres cuidadoras de mayores y de personas enfermas. Recuerdo a otra amiga querida. Lleva meses cuidando muy de cerca por no molesta o invadir, a una hermana que está muy terminal, y hace dos semanas muere su hermano apoyo, de repente, a los 50 años, ¡qué dura intemperie! Qué poco oportuna esa noche oscura, pero qué fuerte la fe de esa mujer fuerte, que sí, claro, se siente a la intemperie, porque además, hay que seguir acompañando con ánimo a la que se está muriendo… ¡Uff! Necesitamos Navidad, y como sugieres Ignacio, meternos en la cueva, olerla, sentirla y coger al crío en brazos para así abrazar nuestra intemperie y la de los que nos rodean. De pronto se me hace más evidente el porqué de los textos de estos días. No los quisiera diferentes. Así cabemos todas y todos (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Mundo en la caraADVIENTO: CAMINANDO Y ACOGIENDO CON ESPERANZA
LUIS SANDALIO, luisandalio@yahoo.es
CANTABRIA.

ECLESALIA, 14/12/15.- Las imágenes y noticias de miles y miles de solicitantes de asilo teniendo que huir de un mundo suyo (su tierra, su casa, sus cosas…) donde no se les deja vivir en paz puede que sean capaces de confundirnos y hacernos olvidar que nosotros también tenemos que estar siempre en camino.

Que no podemos conformarnos con decir: ellos son los que andan buscando, nosotros los que desde nuestro sitio y posibilidades les que tenemos que “acoger”. No basta. Tenemos que acoger no desde nuestra “comodidad” y nuestra “seguridad” (si no tenemos “estabilidad”… ¿cómo vamos a plantearnos “acoger” y “arropar”? podríamos erróneamente pensar). Tenemos que acoger desde nuestro caminar a posibilidades nuevas que aún desconocemos, desde nuestra respuesta a esa invitación de Dios (vocación) que por ser siempre nueva nos “descoloca” y nos enfrenta a lo que no podemos sospechar.

Vale la pena recordar el relato del Nacimiento de Jesús y el tremendo simbolismo de que “no había sitio para ellos” en el mundo de los que estaban establecidos en su sitio.

Pero también es importante que no nos confundamos: “su sitio” no es entre nosotros; aunque durante un tiempo y mientras “fermenta” y se transforma la situación esto sea necesario.

Tenemos que denunciar a los que les están expulsando de “su sitio” y no me refiero a los “terroristas-yihadistas” ¡por supuesto! Estos son empresas bien organizadas y asesoradas, encargadas, habilitadas y financiadas. Me estoy refiriendo a los imperialistas que quieren hacer de la tierra entera su feudo particular (EE.UU.) y a los que con ellos aliados están (siento tener que decir “estamos”; pues España lamentablemente todavía sigue dentro de la OTAN y al servicio de la política canalla norteamericana).

Desde nuestra pequeña experiencia comunitaria de más de tres décadas acogiendo personas de todo el mundo queremos compartir este adviento de camino y esperanza. Y nos unimos a todos los que participan en esta caravana de la esperanza de la que hablaba Rumí:

“Ven, ven, quienquiera que seas ven!
Infiel, religioso o pagano, poco importa.
¡Nuestra caravana no es la de la desilusión!
¡Nuestra caravana es la de la esperanza!”

Y si de algo puede servir, os invitamos a profundizar en este adviento con un cuento que nos habla del valor de ser humanos y del valor del ser humano: El valor del anillo (un viejo y regañón derviche acoge en su incesante caminar a un joven con parálisis cerebral y enamorado. Islam/vocación/acogida/comunidad desde una espiritualidad universal).  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

MisericordiaAÑO DE LA MISERICORDIA
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 11/12/15.- El Papa ha inaugurado un año jubilar muy especial: júbilo y virtud compasiva de la misericordia que perdona y facilita la reconciliación. Dos razones muy cristianas que debieran estar más presentes en quienes nos decimos cristianos, y no ser excepcionales sino lo natural en el seguidor de Cristo. Alegría por la experiencia de que Dios nos ama y misericordia como conducta liberadora que nace de dicha experiencia porque lo prioritario para Jesús no puede ser vivido como un mensaje secundario y al mismo tiempo sentirnos buenos cristianos.

Ser misericordiosos y compasivos es la vocación a la que todos hemos sido llamados, incluso los que no han experimentado todavía el regalo de la fe o la han perdido. Es el camino para lograr una convivencia llevadera; de lo contrario, viviremos mucho tiempo como en una selva. Las Bienaventuranzas van en esta dirección, para que el amor de Dios en nosotros se transforme en el motor de la historia.

Cristo propone caminos de audacia sin asideros ni seguridades mundanas ni dogmáticas (que para eso están las virtudes cardinales) al tiempo que nos pide que nos transformemos en odres nuevos sin esquemas rígidos, por muy consolidados que estén; aunque sean religiosos, si estos impiden que actuemos como lo hizo Jesús. Pero la compasión y la misericordia no están de moda en la sociedad occidental, tan influenciada por Nietzsche, el filósofo que asemejaba compasión con debilidad mientras la enfrentaba con el superhombre. (“Alabado sea lo que endurece”).

Necesitamos recuperar la imagen del Dios todo Él misericordia y compasión, gratuidad y regalo constantes. No son pocos los que dicen ser seguidores suyos aunque muestran una imagen de Dios sombría y justiciera, moldeada a imagen de nuestra cultura religiosa occidental y que produce muchos alejamientos entre gentes que buscan al verdadero Padre. El Reino de Dios y su justicia empiezan aquí y somos sus manos para implantarlo con su gracia pero en libertad; por eso necesita de nuestra fe y de nuestras obras. Sin estos mimbres, todo el castillo de la religión, la teología y la ortodoxia no sirven para la Buena Noticia universal. Solamente con el ejemplo y la coherencia renacerán las fuerzas para la esperanza y la alegría en tantos millones de alejados a pesar de las cruces de la vida y de los fallos humanos.

La misericordia es para los audaces como Francisco, que revolucionan la existencia con conductas maduras de amor profético que llegan a lugares impensables solo con la ortodoxia, en lugar de con amenazas y retóricas de poder más propios de los príncipes de la Iglesia que tanto se incomodan ellos cuando el profeta Francisco desempolva el verdadero evangelio en pleno Adviento. Aleluya (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).