Posts etiquetados ‘Conversión’

Ante la cuaresma

Publicado: 20 marzo, 2017 en REFLEXIONES
Etiquetas:, , , , ,

eclesalia@eclesalia.net

cuaresmaANTE LA CUARESMA
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 20/03/17.- La palabra es una abreviatura del latinajo quadragesimam diem. Cuaresmal, por tanto, es sinónimo de cuadragesimal por el número de días elegidos para la maduración en la fe hecha vida ante el acontecimiento venidero más tarde de la Pascua. Es un tiempo de conversión, de cambio, de revisión de vida que significa orientarnos a producir efectos en nuestra tolerancia y misericordia. 

La liturgia de este tiempo ha cambiado poco desde el Concilio Vaticano II, pero la sociología que nos envuelve a los fieles y la teología actualizada, han convertido a estas semanas en otra historia. Los carnavales han tomado la calle y los cristianos constatamos que ya no tenemos el viento de popa que tan cómodamente nos llevaba entre penitencias y ritos. La conversión es ahora una tarea que nos descoloca ante la indiferencia generalizada frente al fenómeno religioso. La cuaresma actual parece un anacronismo ante la desconexión social con la fe y con el propio carnaval, que en algunos sitios ya se alarga hasta penetrar en la primera semana de Cuaresma.

Recuerdo la anécdota de unos cristianos de Namibia cuando fueron invitados por la iglesia Evangélica a visitar Alemania. No podían dar crédito a lo que veían: la enorme diferencia entre el nivel de vida alemán comparado con la raquítica expresión religiosa de la asamblea dominical luterana. No entendían que, a más bienes recibidos, hubiese menos actitud generosa y agradecida a Dios, origen de todo lo bueno. Cuando el ser humano cree que tiene todo el mérito de lo logrado, entonces sobra la conversión y la cuaresma. “¿Por qué rezáis tan poco con lo bien que os va?” fue la interpelación de estos africanos ante la paupérrima expresión de fe que vieron en sus hermanos en la fe alemanes.

La Cuaresma de hoy es más que nunca tiempo de cambio esperanzado así como una oportunidad para aflorar las contradicciones y repensarlas a la luz del evangelio. Convertirse es vivir lo que decimos creer. Por tanto, el signo de no comer carne los viernes ha perdido fuerza y puede ser incluso poco religioso si a la hora de comer pescado lo convertimos en una hipocresía insoportable; pensemos en las salchichas y el rodaballo. Los signos que nos transforman pasan por otros caminos que hagan de la cruz diaria (miserias personales, orgullos, envidias, egoísmos varios, dolores sobrevenidos…) un lugar de transformación personal en amor luminoso para nosotros y para quienes nos rodean, ansiosos como están de ver y de que alguien les muestre el Camino y el sentido de esta vida.

He dicho bien: convertirnos en amor que nos ilumine a nosotros primero, claro que sí, para iluminar después a los demás. Si no nos queremos y nos aceptamos como nos quiere y acepta el Padre, ¿cómo vamos a dar a los demás de lo que nos falta? Eso hizo Jesús de Nazaret y por eso se retiraba a orar para nutrirse de luz y de fortaleza. Por eso creo que la alegría tiene sitio en la Cuaresma pues todo intento de transformación a mejor lleva aparejado la esperanza, y esta es una virtud teologal que se fundirá en el día del Resucitado.

Que todo siga igual no tiene sentido. Por tanto, es la madurez cuaresmal la que se impone trabajar para ser la mejor posibilidad de uno mismo y con los demás. Esta es la batalla silenciosa y difícil que debemos afrontar durante estas semanas en medio de nuestras dificultades personales y de un escenario materialista asfixiante. Pero si pensamos en el Maestro, no lo tuvo mejor en aquella sociedad teocrática más asfixiante todavía. Y además, tenemos a su ejemplo.

¡Feliz singladura cuaresmal de la mano del Espíritu!

Anuncios

im26793cuaresmaMISERICORDIA QUIERO
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 01/03/17.- Amigas y amigos: Inauguramos la Cuaresma, que es un tiempo propicio para mirarse en el espejo y retomar nuestra tarea de conversión como cristianos; descubrir lo que nos hace infelices, a nosotros y a los que nos rodean. Para ello puede ayudarnos recordar la centralidad del Mandamiento del Amor y evitar que nos confundan identificando la Cuaresma con época de penitencias. Misericordia quiero, y no sacrificios. Si de algo nos privamos, que sea en beneficio de algún necesitado.

Y precisamente en esta línea, tenemos la suerte de contar con una charla de la teóloga Margarita Pintos: Una vida compasiva (I). De poco vale saber mucho sobre el tema si no se pone por obra, y por ello, el enfoque de esta clase es muy práctico y motivador. En un lenguaje sencillo y directo, nos propone un camino de praxis con doce puntos, seis de los cuales se exponen en esta primera parte.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 4, 1-11. Ayunó cuarenta días con sus noches y al final sintió hambre.

Vicente Martínez: Tentaciones de Jesús. Con frecuencia nos acompañan en la vida las calles con las luces apagadas, y hay que encenderlas para vencer demoníacas sombras y revivir los más ilusionantes sueños.

José Luis Sicre: Necesidades, miedo y ambición. Inmediatamente después del bautismo de Juan y de escuchar “Tú eres mi hijo amado”, Jesús marcha al desierto, y allí va a quedar claro cómo entiende su filiación.

Fray Marcos: La tentación es siempre una oferta engañosa. Déjate llevar por el Espíritu, solo él te ayudará a superar el engaño.

José Antonio Pagola: Nuestra gran tentación. Nuestras necesidades no quedan satisfechas solo con tener asegurado nuestro pan material. El ser humano necesita y anhela mucho más.

Marifé Ramos: ¿Cómo se presentan hoy las tentaciones? No necesitamos desiertos ni diablos; cada día elegimos entre lo que nos libera y lo que nos esclaviza. ¿Somos conscientes?

Artículos seleccionados para la semana

Carmen Herrero Martínez: Crecer en la amistad. Y si crezco en la amistad con el Señor, creceré también en el amor a mi hermano, y unidos celebraremos la Pascua, la plenitud de la vida cristiana.

Ana Cabirta: El mundo ha entrado en un capitalismo senil y la única cura es volver a lo humano. Carlos Abad, filósofo espiritual y comunicador social, relata su visión de la sociedad actual y cómo se le ocurrió una salvación para ésta en su último libro “Jesús, el primer indignado”.

José M. Vidal: El Boston College acoge a los dos “inspiradores teóricos” de las reformas de Bergoglio: Gustavo Gutiérrez y Juan Carlos Scannone. La pobreza nunca es buena, nunca, porque siempre es muerte temprana e injusta.

Gabriel María Otalora: La cruz y el crucificado. Apostar por el bien sobre el mal, la verdad sobre la mentira, la solidaridad frente a la indiferencia egoísta. Nada que ver con la exaltación del sufrimiento.

Andrés Torres Queiruga: El lenguaje religioso: desmitologización y cambio cultural. Confrontados pues con la envoltura mítica en la que en ocasiones viene presentado el mensaje del Nuevo Testamento, es necesario tomar muy en serio la necesidad de una traducción que vaya al fondo de lo que allí se nos revela.

Enrique Martínez lozano: Sentimientos y crecimiento personal (II). Se requiere una sensibilidad mínimamente sana y vibrante para que la persona pueda acceder a su dimensión más profunda.

Gerardo Villar: ¿Colonia? Que la Cuaresma sea un camino hacia la alegría y la Plenitud; hacia la Resurrección; un ensayo y un entrenamiento.

Leonardo Boff: La tolerancia necesaria y urgente. La tolerancia es fundamentalmente la virtud que subyace a la democracia. Esta sólo funciona cuando hay tolerancia con las diferencias partidarias, ideológicas u otras, todas ellas reconocidas como tales.

Noticias de alcance. Los viajes ecuménicos del Papa a los “infiernos”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Génesis 2, 7-9 y 3, 1-7. El Señor Dios modeló al hombre de arcilla del suelo, sopló en su nariz un aliento de vida y el hombre se convirtió en ser vivo.

Romanos 5, 12-19. Lo mismo que por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte.

Florentino Ulibarri: Pregón de Cuaresma.  Entremos en Cuaresma convencidos, dejémonos mecer por la brisa del Espíritu; pongamos nuestro corazón en sintonía con los latidos de Dios y el grito de los afligidos.

Vicky Irigaray: Caminar contigo. Ante la tentación permanente de tener en vez de ser, que seamos capaces de elegir los valores de tu Reino: acogida, justicia y paz.

Anáfora: Tentaciones. Identificar las tentaciones es el primer paso para superarlas.

Monjas Benedictinas de Montserrat. I domingo de Cuaresma.

Material multimedia

Al Amor. Poema de José Mercader Conesa. Cerremos los ojos y dejémonos llevar, por estas preciosas palabras, hasta lo más hondo de nuestro Ser.

Cuando la mente, ya no está. Uno tiene que renacer a cada momento, pues la vida es un nacimiento continuo.

Salomé Arricibita: Un Dios de vivos. Déjame descubrir, creer, amar, errar… y caminar acompañada.

Nosotros… ¿Estamos dormidos o despiertos? Aprendemos la compasión, la misericordia, la humildad…, pero todos necesitamos conocer el amor sobre todas las cosas.

Equipo Quiero Ver: Cambiemos. Nuestra gran tentación es hoy, hacer de la obsesión por un bienestar siempre mayor o del consumismo indiscriminado y sin límites, el ideal casi único de nuestras vidas.

Yo libre: un viaje al instante presente. Por Sergi Torres. Extraordinario video, que nos hace plantearnos muy profundamente, una transformación total de la forma de vivir nuestra vida. ¡¡Ánimo, que empezamos la Cuaresma!!

Seguimos recordando las nuevas entradas en la sección de Cartas que nos llegan y en el Tablón de Anuncios. La primera en apoyo de los manteros y la segunda es el programa del inminente encuentro de cristianos LGTB en Chipiona, Cádiz.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

Crecer en la amistad

Publicado: 27 febrero, 2017 en REFLEXIONES
Etiquetas:, , , ,

renderlikefacebookdesignerfatal

eclesalia@eclesalia.net

CRECER EN LA AMISTAD
Pregón de Cuaresma
CARMEN HERRERO MARTÍNEZ, Fraternidad Monástica de Jerusalén, soeurcarmen@gmail.com
TENERIFE

ECLESALIA, 27/02/17.- Con la celebración del Miércoles de Ceniza, comenzamos una nueva Cuaresma. Tiempo de gracia, de conversión y de misericordia, por parte del Padre bueno que constantemente invita a sus hijos al banquete de la Pascua. Pues, Cuaresma es un caminar con alegría y jubilo hacia Pascua, la resurrección de Cristo y nuestra propia resurrección.

Pero, ¿cómo conducirse por este camino que durante cuarenta días nos lleva a la Pascua? Y, ¿qué provisiones tomar para llegar a resucitar con Cristo y vivir en plenitud la vivencia pascual?

Debemos conducirnos con dignidad, esa dignidad que nos viene de ser lo que somos: hijos e hijas de Dios, amados del Padre desde toda la eternidad, salvados en su Hijo. Desde esta convicción y certeza caminaremos con gozo y los obstáculos y dificultades del camino podrán ser superados; porque no caminos solos, sino con Aquel que es nuestro Camino: Jesús. En él pongo toda mi esperanza, él es mi fortaleza, mi energía y dinamismo que me lleva a caminar con paso firme y ligero a su lado; siempre mirando hacia adelante, sin volver la vista atrás, apoyando mis pasos sobre sus pasos.

¿Qué provisiones poner en mi mochila para este camino de cuarenta días?

La primera condición es que mi mochila tiene que estar muy ligera de peso para que no sea un obstáculo al caminar. Entonces mi primera disposición es la sobriedad.

De qué sobriedad se trata: sobriedad en tus deseos, pensamientos, sueños y fantasías. La sobriedad te lleva a revenir a tu propia realidad concreta, y esto pasa por la conversión. ¡Déjate convertir! Evangelizar las zonas más profundas de tu corazón; es decir, deja que la gracia de la cuaresma entre en ti y te reconstruya desde el interior. Seguro que, si logras hacer esta experiencia, tu caminar será más ligero y rápido, tu alegría mayor y tu esperanza infinita.

La sobriedad te lleva a la verdad. Vivir en verdad, hacer la verdad en tu vida. “la verdad os harás libres” (Jn 8, 32). Y, ¿qué es la verdad? La verdad es Cristo, conocer a Cristo nos lleva a hacer la verdad en nuestra vida, pues no podemos conocer a Cristo y vivir en la mentira, en el pecado, el desorden, la esclavitud de tantos ídolos como nos acechan. La cuaresma, ante todo, tiene que llevarte a un mayor conocimiento de Jesucristo, a rechazar con energía todo ídolo que se te presente y se anteponga al amor a Jesús y a vivir en verdad y libertad.

El conocimiento de Jesús te lleva al amor y el amor a la identificación. La cuaresma tienen que ayudarnos, a nosotros los cristianos, a identificarnos cada vez más con Cristo, y a partir de esta identificación podremos vivir esta muerte y resurrección que nos conduce a la Pascua.

Desde este conocimiento, amor e identificación con Jesús; las cuatro características propias de cuaresma serán la necesidad del: desierto, la oración, el ayuno y la limosna; en nuestro lenguaje actual, el compartir, el ayudar a nuestros hermanos necesitados, manifestada de mil maneras….

Desierto: Vivir el desierto no como una ascesis sin alma, sino como una necesidad para estar asolas con Aquel que se me ama y quiere entablar una relación de amor conmigo: “La llevaré al desierto y le hablaré al corazón” (Oseas 2,4). Retirarse al desierto como necesidad de escucha amorosa y de estar a solas con Dios. Descubrir la mística del desierto, no quedarse solamente en la austeridad que implica el desierto, ésta es real, pero la mística es superior.

Oración: La oración es el fruto del desierto, “acostumbrarse a soledad es gran cosa para la oración” dirá Teresa de Jesús. El desierto nos conduce a la escucha, la escucha al amor y el fruto del amor es la oración que transforma y une con el ser Amado. La oración que le agrada al Señor, es la oración de un corazón sosegado, acallado, unificado; abierto a acoger su Presencia y a vivir en su intimidad. No todos podemos retirarnos al desierto como lugar geográfico para orar; pero si podemos retirarnos, y debemos retirarnos, al desierto de nuestro propio interior. Pues el desierto no es la ausencia de las personas, sino la presencia de Dios. Y orar es vivir en su presencia.

Ayuno: El ayuno es esencial en el seguimiento de Jesús, y también para vivir una relación, justa y armoniosa entre mi yo y las cosas. No dejándome poseer por ellas ni tampoco quererlas poseer. La justa relación con las cosas, y los alimentos, consiste en reconocer con gratitud su valor, su necesidad, y como dice san Ignacio de Loyola. “Las cosas se usan tanto en cuanto me ayudan al fin perseguido”. El saber privarse, sentir la necesidad y hasta el hambre material, nos lleva a la libertad y a valorar las cosas que Dios ha creado para nuestra necesidades; y a pensar en tantos hermanos nuestros como carecen de lo más esencial, en parte por el mal uso que hacemos de los recursos de la naturaleza; del acaparamiento y la posesión desmesurada. Ahí tendría que ir orientado nuestro ayuno.

Y siendo muy importante esta orientación del ayuno material, él debe de conducirnos mucho más lejos, a ese otro ayuno del yo que es el que realmente nos quita la libertad, nos esclaviza y nos impide ver al hermano con amor. Como le pasó al rico de la parábola de Lázaro (Lc 16, 19-31). Su pecado no está en que fuese rico, sino en que ignoró a su hermano en necesidad. Vivía al margen de Dios y como consecuencia no reconoció a su hermano. El papa Francisco en su mensaje de Cuaresma dice: “toda persona es un don”. El ayuno de mi yo me lleva a reconocer el de mi hermano, y juntos caminar hacia la Pascua.

Compartir: el compartir nos lleva al despojo, a la generosidad, a la pobreza evangélica; y, sobre todo, a tener en cuenta al hermano más necesitado. Quien sabe compartir nunca se empobrece, antes bien, se enriquece con creces. La sagrada Escritura nos lo certifica; pero también la vida misma. “El que siembra escasamente, escasamente cosechará; y el que siembra abundantemente, abundantemente cosechará. Cada uno dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, porque Dios ama al  que da con alegría” (2 Cor 9,6-7).

Quiero terminar con las palabras del papa Francisco en su mensaje de Cuaresmas: “El cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor”. Y si crezco en la amistad con el Señor, creceré también en el amor ami mi hermano, y unidos celebraremos la Pascua, la plenitud de la vida cristiana (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Convertirse

Publicado: 1 diciembre, 2016 en ACTUALIDAD
Etiquetas:, , , ,

colores-tarotCONVERTIRSE
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 01/12/16.- Amigas y amigos: La figura del Bautista nos anima a la conversión. Convertirse no significa hacer otras cosas distintas de las que ya hacemos. Eso puede ser la consecuencia, si trabajamos nuestro interior y potenciamos nuestro verdadero ser.

Esta semana en la Escuela hacemos balance de las clases del tercer semestre. Podéis revisar si hay alguna que no habéis visto o que queráis volver a ver.

Y para los de Madrid, este viernes podemos asistir a la presentación de la novela Noviembre, de Jorge Galán, que narra el asesinato de los seis jesuitas y las dos mujeres colaboradoras en San Salvador. Más información en el Tablón de Anuncios.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 3, 1-12. Enmendaos, que está cerca el reinado de Dios.

Vicente Martínez: Actos frente a palabras. Ser hombre de palabra es importante, pero sería vano si no fuera acompañado de los hechos.

José Luis Sicre: Paraíso, conversión, acogida. El evangelio del primer domingo nos invitaba a la vigilancia. El del segundo domingo exhorta a la conversión, basándose en la predicación de Juan Bautista.

Fray Marcos: El profeta ve más allá de las apariencias y descubre su ser; profetiza con palabras y gestos, pero la profecía es él mismo.

José Antonio Pagola: Recorrer caminos nuevos. Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.

Marifé Ramos: Juan Bautista, ayer y hoy. ¿Qué nos anunciaría Juan Bautista si viniera hoy a unos grandes almacenes, a unos estudios de televisión o a la puerta del Congreso?

Artículos seleccionados para la semana

Cameron Doody: Cuarenta mil personas viven en la calle en España. Faciam, fePsh y Cáritas lanzan la Campaña de las Personas sin Hogar. Tres millones y medio viven en una vivienda insegura, y otros cinco en una vivienda inadecuada.

Víctor Daniel Blanco: Administradores de Dios. El insistir tanto en la culpabilidad y el pecado no es más que tratar de cortar las alas a todos aquellos que ansían alcanzar esa plenitud humana.

Leonardo Boff: Trump y Hillary, entre lo malo y lo peor. El castigo a los gobiernos del establishment reside en que la gente se cansó de entregarle el poder a quien solo ofrece más de lo mismo.

Gabriel María Otalora: Boff y el otro perfil de Fidel. “El Espíritu aprovecha cualquier rendija”. “Ninguna revolución latinoamericana será verdadera, popular y triunfante, sino incorpora el elemento religioso”.

Benjamín Forcano: La revolución cubana. La revolución cubana tiene graves fallos y contradicciones, pero no es una simple y pura dictadura. Otros países latinoamericanos, titulados democracias, tienen peores males populares que la carencia de una libertad política.

José Arregi: Sueño con que el papa se levante y diga. Os propongo que revirtamos todas las estructuras que impiden que la Iglesia sea pobre, libre y hermana, sin olvidar el pasado ni atarnos a él.

Koldo Aldai: Remendar sociedad. La apuesta por la justicia, por el progreso, por la sostenibilidad, no puede ser por más tiempo una apuesta de confrontación.

José María Alvarez: El Papa investigado. Los cardenales Burke, Brandmuller, Cafarra y Meisner interrogan al Papa Francisco.

Noticias de alcance. Francisco y Fidel Castro: Dos revolucionarios frente a frente.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 11, 1-10. Brotará un renuevo del tronco de Jesé, un vástago florecerá de su raíz.

Romanos 15, 4-9. Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra.

Florentino Ulibarri: En adviento, aventar. Para que el aire penetre en las entrañas, para limpiar nuestros rincones y zonas oscuras, para separar el grano de la paja, y recoger la cosecha anunciada.

Vicky Irigaray: Que tu Espíritu anime nuestra vida. Hoy, de nuevo una voz nos grita a todos: “Preparad los caminos al Señor. No pongáis obstáculos a la llegada de Dios a vuestras vidas. Abridle las puertas de vuestro corazón y su Espíritu animará vuestro día a día”.

Anáfora: Fiesta de María. Acompañamos a María en su canto del Magníficat para darte gracias por tu amor incondicional, porque siempre estás con nosotros, unidos a todos los seres humanos, nuestros hermanos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo II de Adviento.

Material multimedia

Cómo dejar de preocuparse y empezar a vivir. “Todo está bien”, Dios está en nuestras vidas, es el Amor que somos, para encontrar la verdadera felicidad, hemos de volver a nuestra naturaleza humana básica, que es bondadosa y compasiva.

Cómo recuperar la paz interior. Un ejercicio muy sencillo para ayudarnos en ese día a día, que a veces nos hace caer en el desaliento.

Salomé Arricibira: Hoy clama mi voz. Hoy, ¿cómo prepararemos tu camino? Presentación de Lenin Cárdenas.

Miradas. Por Lenin Vladimir Cárdenas. “La espiritualidad va directamente a la raíz, a rescatar tu Ser, que está ahogado por barreras que no lo dejan ser libre”. Este video es para disfrutar de Ti.

Equipo Quiero Ver: El valor de la ternura. Estamos en tiempo de Adviento, tiempo de esperanza de la Iglesia.  ¿Somos testigos de esperanza para los hombres y mujeres hoy? Concretemos nuestros compromisos para ser esperanza hoy.

La transformación de la conciencia humana. Por Eckhart Tolle. Conferencia en Barcelona en español. Una verdadera joya, para profundizar, meditar, reflexionar…, VIVIRLA, en partes o completa, muchas veces. ¡¡¡Disfrutad!!!.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

 

 

 

 

 

leyendo_bibliaLA CUARESMA DE LA PALABRA
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 19/02/16.- La Palabra tiene que ocupar un lugar central en la vida de la comunidad cristiana como fuente directa de nuestra conversión personal y transformación evangélica. Según un estudio de opinión, el porcentaje de familias españolas que tienen una Biblia en casa apenas llega al 50%, pero el dato preocupante es que apenas un 2% la utilizan para una lectura asidua. La Palabra vino al mundo, y los suyos no la recibieron…

La primera reflexión para este tiempo que llega de Cuaresma es que no somos lo suficientemente conscientes de, hasta qué punto, estamos abducidos por la cultura del consumismo y laminados por su consecuencia más letal: la crisis espiritual junto a la indiferencia hacia todo lo solidario y lo que suene a religioso. El ser humano está en una nube de soberbia por los logros increíbles que la ciencia le otorga cada vez con mayor tendencia al consumo y la comodidad. Por tanto, cualquier mensaje de salvación y conversión, al menos en esta cultura hedonista, tiene muchas papeletas de no tener respuesta.

Nos decía el cardenal Martini: “Una espiritualidad cristiana no basada en la Escritura, difícilmente podrá sobrevivir en un mundo complejo, difícil fragmentado y desorientado como el moderno”. Curiosamente, en otras latitudes como la India, América latina o el Extremo Oriente crece el interés de la Palabra bíblica, atraídos por su mensaje de amor, fraternidad y liberación gestado en el rabioso día a día aunque se trate de un Reino que no es de este mundo.

La lectura de la Biblia apunta directamente a cada persona y a cada comunidad eclesial para entender los signos de los tiempos: qué nos dice Dios a cada uno, aquí y ahora, para escucharle y orientar la vida desde la voluntad del Padre. No se trata de una lectura plana de la Palabra, rutinaria e individualista, como hemos socializado en muchas de nuestras celebraciones eucarísticas. Se trata, de acceder al texto sagrado desde la vida y para vida, desde la escucha. Una lectura y relectura del texto elegido, una sencilla meditación en escucha activa para discernir qué me dice Dios. Con esta actitud propiciamos el descanso en Dios y nos fortalecemos en Él sacando conclusiones en forma de compromiso práctico para nuestra vida entre hermanos.

Por tanto, la Palabra nos lleva a la acción como bellamente lo resumió la madre Teresa de Calcuta mostrando un sencillo y profundo camino de conversión liberadora de manera admirable: “El fruto del silencio es la oración; el fruto de la oración es la fe; el fruto de la fe es el amor; el fruto del amor es el servicio; el fruto del servicio es la paz”.

Necesitamos con urgencia, la Iglesia toda, especialmente la de los países más ricos y poderosos, proclamar la Palabra con nuestras obras. Primero, recuperando su lectura y escucha; segundo, llenos del Espíritu, dando ejemplo con nuestras obras. A la vista de nuestro entorno, quizá lo veamos imposible, pero no lo es para Dios. Depende de nuestra voluntad de conversión. Y la Cuaresma ya nos interpela (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Preparad el camino del Señor

Publicado: 2 diciembre, 2015 en REFLEXIONES
Etiquetas:, , , ,

María de advientoPREPARAD EL CAMINO DEL SEÑOR
CARMEN HERRERO, Fraternidad Monástica de Jerusalén, soeurcarmen@gmail.com
ESTRASBURGO (FRANCIA).

ECLESALIA.- 02/12/15.- Un nacimiento se prepara, se espera con gozo exultante, pero unidos a estos sentimientos de alegría y jubilo, también se da cierta angustia, cierta preocupación con sus propios interrogantes. ¿Irá todo bien? ¿Cómo será el niño, la niña que va a nacer? Y, la madre, ¿cómo va a vivir este momento tan importante de su vida? Y, el padre, ¿cómo situarse antes este nacimiento, fruto del amor, entre un hombre y una mujer, para dar la vida a una tercera persona?… ¡Maravilla de maravillas! Ante todo nacimiento, los sentimientos son muy encontrado, las emociones, preocupaciones e interrogantes, son intensos; hasta el momento de oír llorar a la criatura y ver su cuerpecito; entonces y sólo entonces, el pensamiento y el corazón “descansan”. ¡Ha nacido!, todo ha ido bien, ¡felicitaciones! y júbilo. ¡Una nueva etapa comienza!

Este hecho tan humano como real y maravillo, hemos de trasladarlo al nacimiento de Jesús. En nuestra vida de cristianos, con el nacimiento de Jesús, ¿Comenzara una nueva etapa? O más bien seguiremos, como siempre, como si nada hubiese pasado, una Navidad más…

Es verdad que, Jesús histórico, no nace todos los años, como nació hace ya 2015 años en Belén; pero no es menos real y cierto su nacimiento místico, su nacimiento litúrgico; porque la liturgia no hace simplemente memoria de un recuerdo histórico; sino que la liturgia actualiza el verdadero hecho histórico, convirtiéndose en hecho real, místico, teológico.

¿Cómo acompañar y despertar al pueblo cristiano a comprender este maravilloso nacimiento que se realiza no solamente en la noche de Navidad, sino en toda eucaristía? Tal vez, la pastoral más importante y urgente como fecunda en este tiempo de Adviento, sea la de preparar a las comunidades cristianas a comprender el nacimiento de Cristo desde esta dimensión litúrgica, mística y teológica.

El nacimiento de Jesús, se ha adornado de tantas cosas superficiales y mundanas que no hacen sino distraernos del misterio. ¡Misterio del amor del Padre hacia sus hijos! “Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley” (Gl 4,4). “Recuperar”, “reavivar” el verdadero sentido de la Natividad, ¿no sería una manera de preparar el camino al Señor? Es decir, preparar nuestra “posada”, nuestro corazón, a acoger con gozo Aquel que viene, y que viene a salvarme, a darme la vida. Este niño que nace, Jesús, en el corazón de cada cristiano, y en el corazón del mundo, es un niño que quiere ser acogido, al mismo tiempo que acogernos. Dos movimientos interiores muy importantes para preparar el camino de su venida y celebrar la verdadera Navidad: la acogida a Dios que se encarna y el dejarme acoger por Dios encarnado. Esta sería una celebración de la Navidad real, profunda y cristiana, y no la que la publicidad nos presenta e impone. Ante la cual cedemos.

Acoger a Jesús exige que mi “aposento”, como diría Teresa de Jesús, esté preparado, sea acogedor, para recibir al Emmanuel. Esto nos exige una buena “limpia” del aposento, un poner orden en nuestra vida, un salir del egoísmo que tanto nos esclaviza, de la mentira, para caminar en verdad, porque Navidad y verdad van juntas. No esperemos que Cristo nazca en nuestro interior ni en la sociedad, sino no somos hombres y mujeres que intentan y quieren vivir en la verdad. Preparar el camino del Señor exige la conversión, vivir desde la verdad. Jesús no nace en medio de la mentirá. En medio de la pobreza y sencillez nacer Jesús; en la mentira, la injusticia y explotación no. Entonces, prepararemos nuestro “aposento”, nuestro corazón en este tiempo de adviento para acogerle y vivir la Navidad.

Si importantes es la acogida a Jesús, el dejarnos a coger por Jesús, lo es mucho más. Jesús no solamente se contenta con ser acogido, sino que quiere que también nosotros nos dejemos acoger por él. El se encarna para salvarnos, para llamarnos amigos, para hacernos uno con él, su más profundo deseo es que todos los hombres lleguen a conocer el Padre y se salven. Déjate, pues, acoger por Jesús en la realidad concrete de tu existencia, sea cual sea, Jesús viene a darte la vida, a que vivías en la verdad que es la que te hace libre y a dejarte sanar de todas tus heridas; él viene a sanarte, a darte su paz que tanto necesitas; que tanto necesitamos unos y otros y que el mundo reclama con urgencia.

Viviendo estas dos dimensiones podrás celebrar la Navidad, o mejor, la Navidad se hará en tu vida, porque te habrás encontrado con Jesús que es la verdadera Navidad y toda tu vida será una Navidad prolongada.

No consientas a que la publicidad, el consumismo, materialismo y preparativos inútiles a lo esencial, al misterio, te roben la verdadera Navidad, el gozo de que Jesús nace en tu “aposento”, en tu corazón  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

La valla II

Publicado: 25 febrero, 2015 en DENUNCIA / ANUNCIO
Etiquetas:, , ,

compartir.LA VALLA II
MAGDALENA BENNASAR, espiritualidadcym@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 25/02/15.- Hacía un frío que pelaba y al entrar olía a sardina frita. No, no, no es pescado, fríen patatas pues, con el aceite de lo que han frito otro día…El olorcillo la entrada al salón donde íbamos a reunirnos. Celebrábamos la “cena del hambre” en una parroquia del sur de Madrid, y aquel olorcillo aunque resultara fuerte, era reconfortante sabiendo que aquella gélida noche la cena sería una caldillo y media manzana fría, muy fría ya que la temperatura por aquellos lares era gélida con un vientecillo de los que saludan hasta a las neuronas, sí, porque se meten muy dentro.

Cruzamos medio Madrid en el metro, viendo cómo iba cambiando el perfil de los usuarios según los barrios. De pronto al bajar en nuestra estación de destino le digo a Carmen: “por las caras que veo no podría decir donde estamos, aquí estamos todos menos los que vemos tanto en la tele: políticos, banqueros, artistas, deportistas… los que protestan para tener éxito y votos no se les ve ¡qué raro, con lo comprometidos que parecen algunos!” Estarían en alguna “cenorra” de trabajo o en algún cóctel de los Goya ¡a saber! o en Suiza, rescatando calderilla…

Los autores de la mariscada-patatas fritas eran cinco muchachos africanos a quienes tuvimos el gusto de conocer y escuchar largamente en su narración exhaustiva de su travesía. Poco a poco el estómago se me iba cerrando al escuchar y sentir, sí sentir, como la tristeza de aquellos chicos se me iba pegando a la piel. Veía la lagrimilla de Macu a mi derecha que resbalaba por su mejilla, ella, casada, madrileña ha estado con su marido Ángel en África, hasta que la guerra los trajo de vuelta al otro lado de la valla. La que coordinaba el diálogo y su marido también hace poco volvieron de aquellas tierras tan lejanas y tan cercanas…

Y ellos, con su estilo, lento, tranquilo, uno tras otro, iban contando su historia, y luego les traducían, menos a uno que lleva más tiempo y habla muy bien. Ellos no tienen prisa, al fin pueden contar su drama a un público que quiere escucharles, y al que no piden nada porque la colecta era para Manos Unidas. Contaban su historia. Habían cruzado la valla. Son de los que han tenido suerte, pero esa suerte está impregnada de dolor por los compañeros que vieron morir en el intento, por las veces que habiendo cruzado les devolvieron al otro lado, hasta que intento tras intento, arriesgando lo único que tenían y tienen, su vida, lo consiguen.

Alguien les pregunta ¿y después de la valla qué? No os voy a contar la respuesta porque la vemos todos los días en el Telediario. La respuesta es de libro. Las excepciones confirman la regla.

Y yo me quedé con la pregunta, reconozco que perdí un poco el hilo del que hablaba, pero la mente y entrañas cargaditas ya de un sentimiento difícil de comunicar, se me fue. Intenté desenredar aquella madeja de sentimientos y emociones en el silencio de la madrugada del día siguiente. Intenté conectar con los chicos que estarían esperando hambrientos y helados al otro lado de la valla… y con las mujeres, embarazadas, niños y jóvenes en las pateras, en medio de un Mediterráneo enfadadísimo y helado aquellos días, conduciendo esas vidas, que para tantos contó metros no cuentan o sólo cuentan para agravar la economía ¡que es lo que cuenta!

Yo al otro lado de la valla, de nuestro lado, veo miedo. Siento miedo. Pero no miedo a compartir el ambulatorio o la comida, eso es fácil. Siento miedo a descubrir la valla dentro de mí. La valla que levanto cuando no quiero abrirme bajo riesgo que se conozca mi vulnerabilidad.

La valla que levanto cuando me quiero afirmar en mis opiniones y creencias porque mi lado es siempre el bueno.

La valla que levanto cuando prefiero quedarme de ese lado cómodo y más seguro antes que correr el riesgo de perder posición en cualquiera de mis ambientes.

Ellos arriesgan la vida para dar de comer a los suyos  ¿y yo? ¿Arriesgo algo para deconstruir mi valla? Entiendo que Jesús diga repetidamente que para seguirle hay que dejarlo todo, porque es a lo que me agarro, lo que me impide cruzar al otro lado de mi valla protectora, que en el fondo es la causa de las vallas que construimos los ricos para protegernos de los pobres. La rica en mí, tiene miedo de la pobre en mí, y la rica se afianza en sus saberes y experiencias, mientras la pobre le dice, serías más feliz si dejaras todo eso y de construyeras tu valla, ladrillo a ladrillo, alambre a alambre.

Jesús me dice que le gusta la pobre en mí. Es un tipo rarete, ya sabéis. Parece que lo que le gusta es lo maleable, lo flexible y por ello cuanto menos alambre y ladrillo mejor. Le gusta que como él me atreva a buscar otras maneras de vivir y compartir que sean inclusivas y sencillas e igualitarias. Le gusta que llore por reconocer que me siento cansada de buscar esos lugares y a veces parezca imposible eso del Reino que para él era tan importante, y que yo creo a pies juntillas. Bueno, en sí no le gusta que llore, pero sí que reconozca que no puedo y que las lágrimas me limpien la retina de egoísmos y cataratas comodonas.

Por eso es que yo creo que Jesús está al otro lado de la valla. Te lo digo por si llevas tiempo buscándole y no le encuentras. Lo bueno que tiene es que como no se establece en ningún sitio, el hombre va y viene y se hace difícil acomodarle y tenerle quietecito para que me escuche en mi tiempo de silencio. Cuando me quiero dar cuenta está tomando café con esos chicos para caldearles el alma y me echa un guiño “¡ven pacá, estoy del otro lado!”

Muchos textos del evangelio nos hablan de “la otra orilla”, pienso que hoy diríamos algo así como “la otra valla”.

Y al terminar la cena del hambre, ahí estaban nuestros hombres, contentos de que les hubiésemos escuchado, ávidos de cariño y trabajo. Si sabes de algo, tal vez nos puedan ayudar a deconstruir vallas, no sé, habrá que pensarlo.

Y llego a casa, y está Yolanda, compañera de comunidad, que lo tiene claro, ella en la selva, o sea en la civilización de la selva peruana, donde hay más cordura y bondad. Dice que no hay curas ni monjas siquiera que quieran ir, porque es la otra valla. No como aquí que el día de la vida consagrada estaba la Almudena a rebosar…no sé, habrá que pensarlo también. Tendré que madrugar muchos días o sea todos los días para tomar café en la valla del lado de Jesús y aclarar esa madeja porque es que no lo consigo sola.

Tal vez si nos juntamos algunos que nos atrevamos a sacar la pobre y el pobre de dentro, igual pillamos lo de la otra valla y juntos con los del sur y los de dentro hacemos algo que merezca la pena.

¡Habrá que pensarlo y sentirlo! ¡Vaya, cuanto! (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Jesús..¡AQUELLAS PIEZAS ARQUEOLÓGICAS!
Ayuno y abstinencia-2015
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 23/02/15.- Empieza la Cuaresma un año más. Han pasado ya diez años desde que escribí sobre este tema. He vuelto a leer el artículo (ECLESALIA, 18/02/05) con ánimo de ponerme a tono ante la llegada de la Cuaresma.

¡Qué livianas me parecen mis palabras de entonces! Después de tres mil seiscientos cincuenta y pico días y, aunque “lo escrito, escrito está” y era para un tiempo concreto, han cambiado muchos las cosas.

Entonces aún nadábamos en la abundancia (o eso creíamos); aún no habían saltado por los aires los engranajes de un pozo de corrupción financiera, económica y política a nivel mundial; aún no nos sonaban nombres como Lemans Brothers, Prima de Riesgo, Rescate, Perdonar Deuda a países del Bloque Occidental; aún no aguantábamos un Paro desorbitante pues fluía dinero no controlado (eso se ha visto luego); había Paro pero no a los niveles que tocamos ahora. Aunque es buena la memoria y recordemos que, aún en la abundancia, la denominación “mileurista” es de aquellos tiempos. Aún podíamos hablar del 0,7 para los países en vías de desarrollo; aún… aún no había estallado la Crisis.

Aquí estoy de vuelta preguntándome como hace 10 años si el ayuno y la abstinencia tienen un sentido traducido a nuestros días: los del año 2015, después de siete años de caída libre y recortes sociales hasta en lo más esencial y pagando siempre los de abajo.

¿Cómo vivir el ayuno y la abstinencia en este momento cuando ya casi no sirven los planteamientos de hace unos pocos años?

… Y si el ayuno y la abstinencia se convirtieran en ayuda y asistencia a quienes no tienen ingresos.

… Y si la denuncia de las injusticias se convirtiera en un deber diario sumando voces más allá de ideas y colores políticos.

… Y si empezáramos a hacer gestos de apoyo mutuo, intercambiando tiempo y cuidado unos por otros.

… Y si la televisión pasara a un segundo o tercer plano en la realidad de nuestros hogares. De esto ya hablaba en el anterior… pero seguimos dependiendo más y más de los medios.

… Y si apagamos el móvil de vez en cuando. No dije poner en vibración ni en silencio (¡hace diez años no teníamos whatsapp!) digo practicar la desconexión como una forma de terapia.

… Y si diéramos tiempo a la conversación, a la escucha, a dar nuestro tiempo con quienes están más solos.

… Y si hiciéramos más cosas de esas que no cuestan dinero.

… Y si no nos dejáramos saquear por las grandes compañías y exigiéramos un trato más humano, por ejemplo: no hablar con ordenadores por teléfono; no pagar por pedir información a un banco, aseguradora o compañía de telefonía; no dar datos personales sin que a su vez nos faciliten los de la empresa.

… Y si cada vez más participáramos en Mareas (blancas, verdes… científicas, artísticas, etc.) que siguieran impulsado la protesta ante tanto despropósito.

… Y si fomentáramos el encuentro interreligioso en pequeños detalles de la vida para que dejáramos de mirar “al otro” como estereotipo, el diferente, el “no-yo”.

… Y si dedicamos más tiempo al silencio, a la oración, a la meditación para recobrar energía y sentido, necesarios para salir al ruedo de la vida de todos los días.

… Y si dejáramos de escuchar tanta confrontación y violencia política hasta que se dieran cuenta de que hay que ponerse de acuerdo en beneficio de todos y en perjuicio de los que abusan y se corrompen.

… Y si en esta Cuaresma, el ayuno es el de muchos padres que han visto partir a sus hijos a buscar trabajo en otros países. Ayunar de hijos… es muy triste.

… Y si en esta Cuaresma, la abstinencia la vemos materializada en quienes se abstienen de ir a su casa, porque han sido desahuciados por los bancos; en quienes esperan su medicación contra el cáncer, la hepatitis C (y otras) que no llega porque el presupuesto se gastó en otra cosa.

Creo que después de estos 10 años, el ayuno y la abstinencia que es mucho más que si como carne o pescado, se han convertido para muchas personas en el modo de vida; una vida no elegida pero sí sufrida. Cáritas sabe muy bien qué es ayunar y qué es abstenerse mucho más de 40 días.

La Cuaresma puede ser el principio de un camino de conversión. Los cuarenta días que dura es el pistoletazo de salida. Si algo caló, el año se quedará pequeño para vivir una vida en coherencia y solidaridad y querremos comprometernos cada día de nuestra vida.

Que no tengamos que escuchar un año más las palabras de Jesús: “¿Todavía no comprendéis ni entendéis nada?” (Mc 8, 14-21). No, no atendemos, no entendemos y no comprendemos; por mucho que nos advierta seguimos tragando la levadura de los que engañan y manipulan.

Unas palabras del Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma 2015 también ayudarán en este tiempo: “Toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres”.

Vayamos, entonces, como mujeres y hombres libres: con ojos que miran y ven; oídos que oyen y saben escuchar; con mente que clara que sepa discernir y no se deje manipular; y con un corazón atento y amante ante el sufrimiento humano. Sin olvidar la alegría que produce la levadura que, compartiendo el pan con otros, al final sobra. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Profesionales CristianosESPIRITUALIDAD Y COMPROMISO EN IGLESIA
Sebastiá Taltavull acompañó a los Profesionales Cristianos en su Sesión de Estudios
PROFESIONALES CRISTIANOS, movimientopx@gmail.com
POZUELO (MADRID).

ECLESALIA, 29/05/14.-La Sesión de Estudios de Profesionales Cristianos (PX), celebrada en Pozuelo del 23 al 25 de Mayo, recogió el trabajo de este curso, centrado en la Espiritualidad, para proyectarlo en el que será su continuación el próximo: la Comunión fraterna en la Iglesia.

Sebastiá Taltavull, obispo auxiliar de Barcelona, introdujo el tema con una ponencia trufada de referencias conciliares y de la reciente exhortación apostólica del papa Francisco. Conocedor por experiencia propia de la vida de los movimientos especializados, Taltavull recordó que los militantes son “voz de iglesia que descubre el paso de Dios en la vida ordinaria de cada día”. En esa perspectiva, la pertenencia a la Iglesia no es algo externo, la Iglesia, remarcó, “somos”. Ese sentido eclesial es esencial para hablar de identidad y está es imprescindible para clarificar la misión. Además de ser un requisito para la salud psíquica frente al individualismo dominante.

Defendió el papel del laicado con frases rotundas: “Tenemos que pedir perdón: los laicos no ocupan en la Iglesia el lugar que les corresponde en la práctica, aunque sí en los documentos”, o “La evangelización la harán los laicos o no se hará”. Todo ello desde la sinodalidad que implica el diálogo permanente entre el laicado y los pastores. Porque el pastor, dijo, citando al papa “no sólo debe conducir al rebaño; también puede seguirlo, porque el rebaño tiene buen olfato para encontrar el camino”. Y, de nuevo citando al papa, remarcó que “sólo se evangeliza en amistad, en un clima de amor” y que “lo esencial es la experiencia de Dios”. Ella alimentará la vida y el compromiso.

En el trabajo posterior en grupos y en el habitual panel de experiencias se siguió compartiendo la vida y el trabajo del año. Y las preocupaciones de futuro, preguntándose cómo puede la Iglesia servir al hombre de hoy, cómo pueden los profesionales ser voz de la Iglesia en sus ambientes, a la vez que se hacen eco en la Iglesia de la situación, carencias y desafíos de esos medios profesionales.

A lo largo de la puesta en común se evidenció la esperanza y la alegría que suscita el papa Francisco. Su capacidad de generar ilusión es para los PX una exigencia de coherencia, responsabilidad y sentido autocrítico: “tenemos la sensación de que ha soplado el espíritu y el evangelio ha salido a la calle”, “nos llama a hacer visible el evangelio allí donde estemos”, “apunta siempre al camino de la conversión”, “nos obliga a cuestionarnos nuestra relación con los pobres”, “el papa nos llama a volver a la esencia, al encuentro personal con Dios, a evitar el centrarnos en nosotros mismos, nos recuerda que es más importante el evangelio que la iglesia”. En sintonía con la exhortación papal, el movimiento de PX se fija como propio el desafío de estar en “salida continua” para atender a las necesidades del hombre de hoy, comunicando la alegría de ser cristianos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

Todos necesitamos perdón

Publicado: 13 marzo, 2013 en BIBLIA
Etiquetas:, , , , ,

jesús5 Cuaresma (C) Juan 8, 1-11
TODOS NECESITAMOS PERDÓN
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 13/03/13.- Según su costumbre, Jesús ha pasado la noche a solas con su Padre querido en el Monte de los Olivos. Comienza el nuevo día, lleno del Espíritu de Dios que lo envía a “proclamar la liberación de los cautivos… y dar libertad a los oprimidos”. Pronto se verá rodeado por un gentío que acude a la explanada del templo para escucharlo.

De pronto, un grupo de escribas y fariseos irrumpe trayendo a “una mujer sorprendida en adulterio”. No les preocupa el destino terrible de la mujer. Nadie le interroga de nada. Está ya condenada. Los acusadores lo dejan muy claro: “La Ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras. Tú, ¿qué dices?

La situación es dramática: los fariseos están tensos, la mujer angustiada, la gente expectante. Jesús guarda un silencio sorprendente. Tiene ante sí a aquella mujer humillada, condenada por todos. Pronto será ejecutada. ¿Es esta la última palabra de Dios sobre esta hija suya?

Jesús, que está sentado, se inclina hacia el suelo y comienza a escribir algunos trazos en tierra. Seguramente busca luz. Los acusadores le piden una respuesta en nombre de la Ley. Él les responderá desde su experiencia de la misericordia de Dios: aquella mujer y sus acusadores, todos ellos, están necesitados del perdón de Dios.

Los acusadores sólo están pensando en el pecado de la mujer y en la condena de la Ley. Jesús cambiará la perspectiva. Pondrá a los acusadores ante su propio pecado. Ante Dios, todos han de reconocerse pecadores. Todos necesitan su perdón.

Como le siguen insistiendo cada vez más, Jesús se incorpora y les dice: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”. ¿Quiénes sois vosotros para condenar a muerte a esa mujer, olvidando vuestros propio pecados y vuestra necesidad del perdón y de la misericordia de Dios?

Los acusadores “se van retirando uno tras otro”. Jesús apunta hacia una convivencia donde la pena de muerte no puede ser la última palabra sobre un ser humano. Más adelante, Jesús dirá solemnemente: “Yo no he venido para juzgar al mundo sino para salvarlo”.

El diálogo de Jesús con la mujer arroja nueva luz sobre su actuación. Los acusadores se han retirado, pero la mujer no se ha movido. Parece que necesita escuchar una última palabra de Jesús. No se siente todavía liberada. Jesús le dice “Tampoco yo te condeno. Vete y, en adelante no peques más”.

Le ofrece su perdón, y, al mismo tiempo, le invita a no pecar más. El perdón de Dios no anula la responsabilidad, sino que exige conversión. Jesús sabe que “Dios no quiere la muerte del pecador sino que se convierta y viva”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

TODOS NECESSITAMOS DE PERDÃO

José Antonio Pagola. Tradução: Antonio Manuel Álvarez Pérez

Segundo o Seu costume, Jesus passou a noite a sós com o Seu Pai querido no Monte das Oliveiras. Começa o novo dia, cheio do Espírito de Deus que o envia a “proclamar a libertação dos cativos…e dar liberdade aos oprimidos. Depressa se verá rodeado por gente que acode à explanada do templo para escutá-Lo.

De pronto, um grupo de escribas e fariseus irrompe trazendo “uma mulher surpreendida em adultério”. Não lhes preocupa o destino terrível da mulher. Ninguém a interroga de nada. Está já condenada. Os acusadores deixam-no muito claro: “A Lei de Moisés manda-nos apedrejar as adúlteras. Tu, que dizes?

A situação é dramática: os fariseus estão tensos, a mulher angustiada, as pessoas expectantes. Jesus guarda um silêncio surpreendente. Tem ante si aquela mulher humilhada, condenada por todos. Pronto será executada. É esta a última palavra de Deus sobre esta filha Sua?

Jesus, que está sentado, inclina-se para o chão e começa a escrever alguns traços na terra. Seguramente procura luz. Os acusadores pedem-lhe uma resposta em nome da Lei. Ele responderá desde a Sua experiência da misericórdia de Deus: aquela mulher e os seus acusadores, todos eles, estão a necessitar do perdão de Deus.

Os acusadores só estão a pensar no pecado da mulher na condenação da Lei. Jesus mudará a perspectiva. Colocará os acusadores ante o seu próprio pecado. Ante Deus, todos hão-de reconhecer-se pecadores. Todos necessitam o Seu perdão.

Como continuam a insistir cada vez mais, Jesus ergue-se e diz-lhes: “O que esteja sem pecado, que lhe atire a primeira pedra”. Quem sois vós para condenar à morte essa mulher, esquecendo os vossos próprios pecados e a vossa necessidade de perdão e da misericórdia de Deus?

Os acusadores “vão-se retirando um após outro”. Jesus aponta para uma convivência onde a pena de morte não pode ser a última palavra sobre um ser humano. Mais adiante, Jesus dirá solenemente: “Eu não vim para julgar o mundo mas para salvá-lo”.

O diálogo de Jesus com a mulher lança nova luz sobre a sua atuação. Os acusadores retiraram-se, mas a mulher não se moveu. Parece que necessita escutar uma última palavra de Jesus. Não se sente todavia libertada. Jesus diz-lhe “Tampouco eu te condeno. Vai e, não peques mais”.

Oferece-lhe o Seu perdão e, ao mesmo tempo, convida-a a não pecar mais. O perdão de Deus não anula a responsabilidade, mas que exige conversão. Jesus sabe que “Deus não quer a morte do pecador mas que se converta e viva”.

TUTTI ABBIAMO BISOGNO DI PERDONO

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

Secondo la sua abitudine, Gesù ha passato la notte da solo con il Padre amato, sul Monte degli Olivi. Comincia il nuovo giorno, pieno dello Spirito di Dio che lo manda a “proclamare la liberazione dei prigionieri… e a dare la libertà agli oppressi”. Presto si vedrà circondato da una folla che accorre alla spianata del tempio per ascoltarlo.

Subito, un gruppo di scribi e farisei irrompe trascinando una donna sorpresa in adulterio. Non sono preoccupati del terribile destino della donna. Nessuno le chiede nulla. È già condannata. Gli accusatori lo dicono chiaramente: Mosè, nella Legge, ci ha comandato di lapidare donne come questa. Tu cosa dici?

La situazione è drammatica: i farisei sono tesi, la donna angosciata, la gente in attesa. Gesù mantiene un silenzio sorprendente. Ha davanti a sé quella donna umiliata, condannata da tutti. Presto sarà lapidata. È questa l’ultima parola di Dio su questa sua figlia?

Gesù, che è seduto, si china verso terra e comincia a scrivere alcuni tratti nella polvere. Sicuramente cerca luce. Gli accusatori gli chiedono una risposta in nome della Legge. Egli risponderà loro a partire dalla sua esperienza della misericordia di Dio: quella donna e i suoi accusatori, tutti, hanno bisogno del perdono di Dio.

Gli accusatori stanno solo pensando al peccato della donna e alla condanna della Legge. Gesù cambierà la prospettiva. Porrà gli accusatori di fronte al loro peccato. Davanti a Dio tutti devono riconoscersi peccatori. Tutti hanno bisogno del suo perdono.

Poiché continuano a insistere sempre di più, Gesù si alza e dice loro: Chi di voi è senza peccato, getti per primo la pietra contro di lei. Chi siete voi per condannare a morte questa donna, dimenticando il vostro peccato e il vostro bisogno del perdono e della misericordia di Dio?

Gli accusatori se ne andarono uno dietro l’altro. Gesù orienta verso una convivenza in cui la pena di morte non può essere l’ultima parola su un essere umano. Più avanti Gesù dirà solennemente: “Non sono venuto per giudicare il mondo, ma per salvarlo”.

Il dialogo di Gesù con la donna porta nuova luce sul suo agire. Gli accusatori se ne sono andati, ma la donna non si è mossa. Sembra avere bisogno di ascoltare un’ultima parola di Gesù. Non si sente ancora liberata. Gesù le dice: Neanch’io ti condanno; va’ e d’ora in poi non peccare più.

Le offre il suo perdono e, nello stesso tempo, la invita a non peccare più. Il perdono di Dio non annulla la responsabilità, ma esige conversione. Gesù sa che “Dio non vuole la morte del peccatore ma che si converta e viva”.

NOUS AVONS TOUS BESOIN DE PARDON

José Antonio Pagola, Traducteur: Carlos Orduna, csv

Comme il en avait l’habitude, Jésus a passé la nuit tout seul avec son Père bien-aimé dans le Mont des Oliviers. Il commence une nouvelle journée, rempli de l’Esprit de Dieu, qui l’envoie « proclamer la délivrance des captifs…et la libération des opprimés ». Il se verra bientôt, entouré d’une foule venue l’écouter sur l’esplanade du temple.

Soudain, un groupe de scribes et de pharisiens fait irruption amenant “une femme prise en flagrant délit d’adultère ». Ce n’est pas le destin terrible qui attend cette femme qui les inquiète. Personne ne lui pose de question. Elle est déjà condamnée. Pour les accusateurs c’est très clair : « La loi de Moïse nous demande de lapider les femmes adultères ». Et toi, qu’en dis-tu ?

La situation devient dramatique: les pharisiens sont tendus, la femme est angoissée et les gens attendent. Jésus garde un silence surprenant. Il a devant lui cette femme humiliée, condamnée par tous. Elle sera bientôt mise à mort. Est-ce aussi le dernier mot de Dieu sur cette femme, sa fille ?

Jésus, qui est assis, se penche vers le sol et commence à écrire quelques traits par terre. Il cherche sûrement de la lumière. Les accusateurs lui demandent une réponse au nom de la Loi. Mais lui va leur répondre à partir de son expérience de la miséricorde de Dieu : eux tous, cette femme et ses accusateurs, ont besoin du pardon de Dieu.

Les accusateurs ne pensent qu’au péché de la femme et à la condamnation de la Loi. Jésus change de perspective. Il met les accusateurs devant leur propre péché. Tous doivent se reconnaître pécheurs devant Dieu. Tous ont besoin de pardon.

Comme ils insistent de plus en plus, Jésus se lève et leur dit: “Que celui qui est sans péché lui jette la première pierre”. Qui êtes-vous pour condamner à mort cette femme, tout en oubliant vos propres péchés et votre besoin du pardon et de la miséricorde de Dieu ?

Les accusateurs “commencent à se retirer l’un après l’autre”. Jésus vise une vie en société où la peine de mort ne peut être le dernier mot sur un être humain. Quelque temps après, Jésus dira solennellement : « Je ne suis pas venu pour juger le monde mais pour qu’il soit sauvé »

Le dialogue de Jésus avec la femme donne un éclairage nouveau à son agissement. Les accusateurs se sont retirés mais la femme n’a pas bougé. Elle semble avoir besoin d’entendre le dernier mot de Jésus. Elle ne se sent pas encore libérée. Jésus lui dit : « Moi non plus, je ne te condamne pas. Va et désormais ne pèche plus ».

Il lui offre son pardon tout en l’invitant à ne plus pécher. Le pardon de Dieu n’annule pas la responsabilité mais il exige la conversion. Jésus sait que « Dieu ne veut pas la mort du pécheur mais qu’il se convertisse et qu’il vive ».

WE ALL NEED FORGIVENESS

José Antonio Pagola.

As is his custom, Jesus has spent the night alone with his dear Father on the Mount of Olives. He’s beginning a new day, full of God’s Spirit who sends him to “proclaim freedom to the captives…and bring liberty to the oppressed.” Right away we see him surrounded by a crowd that fills the plaza of the temple to listen to him.

Suddenly a group of scribes and Pharisees break in, bringing along “a woman who had been caught committing adultery”. They aren’t worried about the terrible destiny awaiting this woman. No one questions anything. She’s already condemned. Her accusers put it very clearly: “The Law of Moses commands us to stone adulterers. What do you have to say?”

It’s a dramatic situation: the Pharisees are tense, the woman terrified, the people waiting expectantly. Jesus keeps a surprising silence. He has before him that humiliated woman, condemned by everyone. She will soon be executed. Is that God’s last word about this daughter of God’s?

Jesus, who is seated, bends down to the ground and begins to write something in the dust. Certainly he’s seeking enlightenment. The accusers demand his response in the name of the Law. He will give them a response from his experience of God’s mercy: that woman and her accusers, all of them, are in need of God’s forgiveness.

The accusers are only thinking of the woman’s sin and the Law’s condemnation. Jesus will change the perspective. He will place the accusers in front of their own sinfulness. Before God, all have to recognize themselves as sinners. All need God’s forgiveness.

Since they keep on insisting , Jesus stands up and says to them: “Let the one among you who is guiltless be the first to throw a stone at her.” Who are you to condemn this woman to death, forgetting your own sins and your own need for God’s forgiveness and mercy?

The accusers “went away one by one”. Jesus points to a way of living together where the death penalty can’t be the last word about a human being. Later on, Jesus will solemnly say: “I haven’t come to judge the world, but to save it.”

Jesus’ dialogue with the woman throws new light on what he’s doing. The accusers are gone, but the woman is still there. It appears that she needs to hear the last word from Jesus. She doesn’t feel freed yet. Jesus tells her “Neither do I condemn you. Go away, and from this moment sin no more.”

He offers her forgiveness, and at the same time, he invites her to sin no more. God’s forgiveness doesn’t do away with responsibility, but does demand conversion. Jesus knows that “God doesn’t desire the death of the sinner, but that the sinner be converted and live.”

GUZTIOK DUGU BARKAZIO BEHARRA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Ohitura duenez, Oliamendin eman du Jesusek gaua, bakarrik, bere Aita kutunarekin. Jainkoaren Espirituaz beterik hasi nahi du egun berria; hark bidali du «gatibuei liberazioa hots egitera… eta zapalduak askatzera». Laster inguratuko zaio jendetza handi bat, tenpluaren zelaigunera hari entzutera etorria.

Bat-batean, idazkari- eta fariseu-talde bat etorri da, «adulterioan harrapatu duten emakume bat» dakartela. Ez zaie axola emakumearen zori izugarria. Emakumeari inork ez dio galderarik egin. Jada heriotzara galdua da. Salatzaileek argi utzi dute: «Moisesen legeak emakume adulteriogileak harrika hiltzeko agindua eman digu. Zuk, zer diozu?»

Dramatikoa da egoera: fariseuak urduri daude, emakumea estu, jendea zer gertatuko. Jesus isilik harrigarriro. Bere aurrean du emakume umiliatu hura, guztiek gaitzetsia. Laster hilko dute. Hau ote da Jainkoaren azken hitza bere alaba honetaz?

Jesus eseria dago, eta lurrerantz makurtu da, eta lurrean zirriborroak idazten hasi. Segur aski, argi bila dabil. Akusatzaileek erantzun bat eskatzen diote Legearen izenean. Jainkoaren errukiaz duen esperientziatik erantzungo die: emakumea eta akusatzaileak, guztiak dira Jainkoaren barkazioaren beharrean.

Alabaina, akusatzaileak, soilik, emakumearen bekatua dute buruan eta Legearen kondena. Jesusek aldatu egingo du ikusmira. Beren bekatua jarriko die begi aurrean akusatzaileei. Jainkoaren aurrean, guztiek aitortu behar dute bekatari direla. Guztiak dira haren barkazio-beharrean.

Gero eta gehiago eskatzen diotelako, zutik jarri eta esaten die Jesusek: «Zuetan bekaturik ez duenak, bola diezaiola lehen harria». Zein zarete zuek emakume hau heriotzara galtzeko, zeuen bekatuaz eta Jainkoaren barkazio- eta erruki-beharraz ahaztuz?

Akusatzaileek, orduan, «alde egin dute batak bestearen ondoren». Jesusek elkar bizitza iradokitzen du; hartan, pertsona bati dagokionez, azken hitza ez du izango heriotza-zigorrak. Geroago, goraki esango du: «Ni ez naiz etorri mundua juzgatzera, salbatzera baizik».

Jesusek emakumearekin izan duen solasak beste argi bat eskaini digu haren jardueraz. Akusatzaileak joan dira, baina emakumea ez da mugitu. Ematen du, Jesusen azken hitza entzun beharra duela. Artean ez da sentitu guztiz liberatua. Jesusek diotso: «Nik ere ez zaitut gaitzesten. Zoaz eta, aurrerantzean, ez gehiago bekaturik egin».

Bere barkazioa eskaini dio; aldi berean, gehiago bekaturik ez egitera gonbidatu du. Jainkoaren barkazioak ez du desegiten erantzukizuna, bihotz-berritzea eskatzen du. Jesusek badaki «Jainkoak ez duela nahi bekataria hiltzea, baizik eta bihotz-berritu eta bizi dadin nahi du».

TOTS NECESSITEM PERDÓ

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

Segons el seu costum, Jesús ha passat la nit tot sol amb el seu Pare estimat a la Muntanya de les Oliveres. Comença el nou dia, ple de l’Esperit de Déu que l’envia a “proclamar l’alliberament dels captius… i donar llibertat als oprimits. Aviat es veurà envoltat per una gentada que va a l’esplanada del temple per escoltar-lo.

Tot d’una, un grup de mestres de la llei i fariseus irromp portant “una dona que havia estat sorpresa cometent adulteri”. No els preocupa la destinació terrible de la dona. Ningú l’interroga de res. Està ja condemnada. Els acusadors ho deixen molt clar: “Moisès en la Llei ens ordenà d’apedregar aquestes dones. I tu, què hi dius?

La situació és dramàtica: els fariseus estan tensos, la dona angoixada, la gent expectant. Jesús guarda un silenci sorprenent. Té davant seu aquella dona humiliada, condemnada per tots. Aviat serà executada. És aquesta l’última paraula de Déu sobre aquesta filla seva?

Jesús, que seu, s’inclina cap a terra i comença a escriure alguns traços a terra. Segurament busca llum. Els acusadors li demanen una resposta en nom de la Llei. Ell els contestarà des de la seva experiència de la misericòrdia de Déu: la dona i els seus acusadors, tots ells, estan necessitats del perdó de Déu.

Els acusadors només estan pensant en el pecat de la dona i en la condemna de la Llei. Jesús canviarà la perspectiva. Posarà als acusadors davant del seu propi pecat. Davant Déu, tothom ha de reconèixer-se pecador. Tots necessiten el seu perdó.

Com que continuen insistint en la pregunta, Jesús s’incorpora i els diu: “Aquell de vosaltres que no tingui pecat, que tiri la primera pedra”. Qui sou vosaltres per condemnar a mort aquesta dona, oblidant els vostres propis pecats i la vostra necessitat del perdó i de la misericòrdia de Déu?

Els acusadors “s’anaren retirant l’un darrere l’altre”. Jesús apunta cap a una convivència on la pena de mort no pot ser l’última paraula sobre un ésser humà. Més endavant, Jesús dirà solemnement: “Jo no he vingut per jutjar el món sinó per salvar-lo”.

El diàleg de Jesús amb la dona ofereix una nova llum sobre la seva actuació. Els acusadors s’han retirat, però la dona no s’ha mogut. Sembla que necessita escoltar una última paraula de Jesús. No se sent encara alliberada. Jesús li diu “Jo tampoc no et condemno. Vés-te’n i, d’ara endavant no pequis més”.

Li ofereix el seu perdó, i, a la vegada, la convida a no pecar més. El perdó de Déu no anul•la la responsabilitat, sinó que exigeix conversió. Jesús sap que “Déu no vol la mort del pecador sinó que es converteixi i visqui”.

TODOS NECESITAMOS PERDÓN

José Antonio Pagola. Traduciu: Xaquín Campo

Segundo o seu costume, Xesús pasou a noite a soas co seu Pai benquerido no Monte das Oliveiras. Comeza o novo día, cheo do Espírito de Deus que o envía para “proclamar a liberación dos cativos…e dar liberdade aos oprimidos.

Ben axiña se verá rodeado dun grande xentío que acode para escoitalo á explanada do templo

De súpeto, un grupo de escribas e fariseos irrompe traendo “unha muller sorprendida en adulterio”. Non lles preocupa o destino terribel da muller. Ninguén a interroga de nada. Xa está condenada. Os acusadores déixano moi claro: “A Lei de Moisés mándanos apedrar ás adúlteras. Ti, que dis?

A situación é dramática: os fariseos están tensos, a muller angustiada, a xente expectante. Xesús garda un silencio sorprendente. Ten diante si aquela muller humillada, condenada por todos. E será executada. Porén, será esta a última palabra de Deus sobre esta filla súa?

Xesús, sentado, inclínase para ao chan e comeza a escribir uns trazos na terra. De seguro que busca luz. Os acusadores, no nome da Lei, pídenlle unha resposta.

El responderalles desde a súa experiencia da misericordia de Deus: Aquela muller e os seus acusadores, todos eles, están necesitados do perdón de Deus.

Os acusadores só están a pensar no pecado da muller e na condena da Lei.

Xesús cambiará a perspectiva. Poñerá aos acusadores diante do seu propio pecado. Ante Deus, todos teñen de recoñecérense pecadores. Todos necesitan o seu perdón.

Como seguen a insistírenlle cada vez máis, Xesús incorpórase e dilles: “O que estea sen pecado, que lle tire a primeira pedra”. Quen sodes vós para condenardes á morte a esa muller, esquecendo os vosos propio pecados e a vosa necesidade do perdón e da misericordia de Deus? Os acusadores “vanse retirando un tras outro”.

Xesús apunta cara a unha convivencia onde a pena de morte non pode ter a última palabra sobre dun ser humano.

Máis adiante, Xesús dirá solemnemente: “Eu non vin xulgar o mundo senón a salvalo”.

O diálogo posterior de Xesús coa muller proxecta nova luz sobre a súa actuación. Os acusadores retiráronse, pero a muller non se moveu. Parece que necesita de escoitar unha última palabra de Xesús. Non se sente aínda liberada.

Xesús dille “Tampouco eu te condeno. Vaite e, en diante, non peques máis”.
Ofrécelle o seu perdón, e, ao mesmo tempo, invítaa a non pecar máis.

O perdón de Deus non anula a responsabilidade, senón que esixe conversión. Xesús sabe que “Deus non quere a morte do pecador senón que se converta e viva”.

我们都需要宽恕

若瑟×安多尼帕戈拉. 译者: 宁远

像往常一样,在橄榄山上耶稣与他所爱的父单独交谈了一夜。新的一天开始了,他充满了天主的神,被派遣去“向俘虏宣告释放……使被压迫者获得自由”。很快地,他被从圣殿赶来聆听他的人群所包围。

突然,一群经师和法利塞人打断了他,带来了“一个正在犯奸淫时被抓住的妇人”。没有人在乎这个女人最后的命运,没有询问也没有审问,她已经被判罪了。指控者们已经说得很明白:“梅瑟的法律命令我们用石头砸死这样的妇人。你怎么说?”

场面是非常戏剧性的:法利塞人紧张而兴奋,妇人忧虑而绝望,人群急于知道下文。耶稣却出乎意料地沉默了。在他面前的这个卑贱的女人已经被众人定了罪,很快就要被处死了。难道这就是天主对他女儿的最后决定吗?

耶稣,原本是坐着,现在弯下腰去开始在地上写字。显然他正在寻找光照。指控者以法律之名向他要求以一个答复。他从父的慈悲的经验中给予一个回答:那个女人和她的指控者,所有的人,都需要天主的宽恕。

这些指控者只看到那个女人的罪和法律规定的惩罚。耶稣却改变了看问题的角度,他把指控者的罪摆在他们面前。在天主面前,我们所有的人都应该承认我们是罪人,我们都需要他的宽恕。

由于他们不停地追问,耶稣就站起身来,对他们说:“你们中间谁没有罪,先向她投石吧”。你们是谁,竟忘了自己的罪与对天主仁慈宽恕的需要而判定这个女人死刑?

指控者们“一个一个地溜走了”。耶稣确信并指出死刑不是人类的最终命运。之后,他将庄严地宣布:“我来不是为审判世界,而是为拯救世界”。

耶稣与罪妇的对话给这个事件注入了新的光照。指控者们已经离开了,可罪妇没有动,似乎她需要听听耶稣的话,她还没有感觉到释放。耶稣对她说:“我也不定你的罪。去吧,以后不要再犯罪了”。

耶稣给予她宽恕,同时,邀请她不再继续犯罪。天主的宽恕并不废除人的责任,而是要求悔改。耶稣知道“天主不愿意罪人死亡,而愿意他悔改而生活”。