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Trigo y cizaña

Publicado: 19 julio, 2017 en ACTUALIDAD
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trigo_cizana-topTRIGO Y CIZAÑA
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 19/07/17.- Este domingo la Iglesia nos propone tres parábolas. Las dos últimas sobre el poder de lo pequeño: no se puede despreciar una semilla por su tamaño, porque encierra una potencialidad asombrosa. Sin embargo, querría puntualizar una idea sobre la primera parábola. Siempre se ha entendido el relato del trigo y la cizaña como una enseñanza sobre la convivencia entre buenos y malos. Todas las reflexiones en este sentido son adecuadas pero incompletas, si no vemos que en nuestra propia vida también hay luces y sombras: trigo y cizaña en cada una/a. Luego… paciencia y comprensión con cada persona, sí, pero empezando por mí misma/o.

Y seguimos con admiración apoyando al Papa Francisco en sus intentos por reformar la Curia. Hemos seleccionado un par de artículos al respecto.

En el Tablón de anuncios podéis ver más actividades para estos días: unos ejercicios espirituales a la luz de Ignacio de Loyola y técnicas de salud integral.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mateo 13, 24-42. Las parábolas de la cizaña, el grano de mostaza, la levadura…

Vicente Martínez: Dejadlos crecer juntos. La primera lectura y el Evangelio de hoy con la parábola de la cizaña, son una llamada de atención sobre la tentación en que caemos con frecuencia de meternos a jueces de los demás, excluyéndolos del reino de los cielos.

José Luis Sicre: Parábolas para una crisis (2ª parte). La parábola puede leerse desde diversas perspectivas, según pensemos que la finca es el pueblo de Israel, la comunidad cristia­na, o el mundo entero.

Fray Marcos: Acepta que hay cizaña en tu campo. Y estarás preparado para aceptar al otro, aunque descubras también en él cizaña.

José Antonio Pagola: Importancia de lo pequeño. Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios.

Dolores López Guzmán: Se parece a… Solo a Dios le corresponde recoger la cosecha y separarlos. Porque Él siempre estará atento para que no se pierda ningún tallo por pequeño que sea, que contenga algo aprovechable.

Artículos seleccionados para la semana

Gonzalo Haya: La conciencia, templo laico de Dios. La diferencia entre creyentes y no creyentes (en general) está en las explicaciones que damos sobre nuestros actos.

Martín Gelabert: Mar en calma, tragedia segura. Dejemos el discurso religioso y vayamos a la tragedia humana, que es más religiosa que el discurso. Sí, la tragedia humana, o sea, la tragedia de la imagen de Dios.

Alejandro Fernández: El cardenal Burke, un príncipe presuntuoso. ‘Degradado’ con toda justicia, forma parte de esa iglesia que apesta a los Borgia.

José Mª Castillo: Francisco, por una teología más abierta. Es patente que el depuesto cardenal Müller –y quienes se identifican con su pensamiento– han sido (hasta ahora) un freno para la puesta al día de esta Iglesia, crecientemente envejecida, en sus ideas básicas y decisivas.

Gerardo Villar: Pequeño rebaño. Siento que necesitamos pasar por un desierto con pocas personas para purificar, para vivir la experiencia de Jesús que se queda solo al final de su vida.

Gabriel Mª Otalora: La gratuidad y el descanso. En pleno verano ya, a ver si somos capaces de cumplir los buenos propósitos de cargar las pilas que nos humanizan.

Jesús Bastante: Pablo d’Ors y Juan José Tamayo presentan ‘Sin Buda no podría ser cristiano’. No sólo no veo ninguna contradicción esencial entre el cristianismo y el budismo, sino una profunda afinidad. Budistas y cristianos somos hermanos.

Leandro Sequeiros: Comprender y hablar de Dios desde el budismo (I). El teólogo católico Paul F. Knitter se confiesa: “sin Buda no podría ser cristiano”.

Noticias de alcance. Tarcisio Bertone y George Pell, ante los tribunales.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Sabiduría 12, 13-19. Se recoge este texto por su alusión al postrero juicio de Dios. Convendría releer el importante comentario que nos dejó José Enrique Galarreta.

Romanos 8, 26-27. El Espíritu viene en nuestra ayuda para orar como conviene.

Florentino Ulibarri: Sembrar. Quien siembra, siembra con esperanza, lanza buenas nuevas y anhela la cosecha.

Vicky Irigaray: Fermento de tu Reino. El Reino de Dios se hace presente en la ambigüedad de la historia. Todo es susceptible de transformarse y mejorar.

Anáfora: La vocación de Jesús. Apuesta por la humanidad, por la felicidad de todos los seres humanos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. 16º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Ejercicio de mindfulness. Por Mario Alonso Puig. Como una semilla de mostaza, pequeña y primigenia, puede esta meditación, ayudarnos muchísimo en nuestra vida interior y exterior.

A eso… ¡¡¡Cuántas veces vivimos estas experiencias!!! Pero Dios nos ama con el trigo y la cizaña de nuestro corazón.

Salomé Arricibita: Que brote. Que dejemos brotar la vida, que alimentemos la tierra, que nos queramos tal y como somos, con lo bueno y lo menos bueno, con el fruto y la cizaña, tal y como Dios nos ama…

Qué piensa Dios de mí. Por Michelle Barahona Sánchez. “¡¡¡Valórate!!!”. Hermosas e íntimas palabras, que brotan de una experiencia espiritual profunda y que te ayudan a quererte mucho más.

Equipo Quiero Ver: Dar oportunidades. Nos tenemos que dar, a nosotros y a los demás, las oportunidades que hagan falta, sin dar a nadie por perdido. Como una semilla que da fruto, como un grano de mostaza bien pequeño, o como la levadura en medio de la masa.

El poema eres Tú. Por Deepak Chopra. La amenaza del sufrimiento, sólo acabará, cuando descubras y reconozcas, que la esencia de tu ser es amor, es seguridad, es plenitud.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

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40 moceop4 y 5 de noviembre de 2017 en Guadarrama
“CANTANDO LOS/LAS CUARENTA”

Celebración de los 40 años de MOCEOP
TERE CORTÉS, almaruecha@gmail.com
GETAFE, (MADRID).

ECLESALIA, 17/07/17.- Os invitamos a cantarle las cuarenta al tiempo y al lucero del alba (tradúzcase por jerarquía, derecho canónico, clericalismo, vieja tradición…), recordándoles que durante cuarenta años no han podido con nosotros, con nuestra apuesta, nuestro sueño de una nueva tierra y una nueva Iglesia, unos nuevos ministerios, una nueva comunidad.

Cuarenta años de Moceop han sido muchos días, mucha lucha, mucha fe y mucha esperanza como para no celebrarlos.

¡Lo vamos a hacer! Vamos a cantar, bailar y festejar esta larga andadura con una jornada de convivencia, recuerdos y acción de gracias.

El programa que hemos preparado es sencillo, sin grandes discursos teológicos, cálido, familiar y fraterno. Seguro que lo pasaremos bien.

Os esperamos a todas y todos. Id reservando vuestro tiempo y apuntaos. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Un abrazo.

Tere Cortés

Para más información: moceop.net

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Sábado 4
14:00.- Comida
16:00.- Saludo y ambientación: Tere y Ramón
Línea del Tiempo. (Técnica didáctica con la que repasaremos los 40 años moceoperos y circunstancias)
Tiempo libre y convivencia
21:00.- Cena
22:00.- Fiesta en el aire (con productos de la tierra de cada uno/a)
Domingo 5
09:00.- Desayuno
11:00.- Eucaristía de acción de gracias
12:30.- Aperitivo
14:00.- Comida y despedida

Centro de Congresos “Fray Luis de León”. (Agustinos) – Guadarrama (Madrid).

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eclesalia@eclesalia.net

resucitado1¡FELIZ PASCUA!
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote, zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 21/04/17.- Amigas y amigos de Eclesalia: ¡Feliz Pascua!, compartiendo con vosotras y vosotros el hecho que durante la Pascua la vida recobra un sentido especial.

En primer lugar, la Pascua supone para mí traer a mi mente el recuerdo de un pueblo que recobró la libertad dejando atrás largos años de dura esclavitud; me refiero, sencillamente, al pueblo de Israel que consiguió liberarse del yugo opresor del imperio de Egipto. Una situación que acabó convirtiéndole en objeto de explotación y en pura mercancía.

Después de siglos y siglos la historia de Israel frente a Egipto se ha ido repitiendo en tantos y tantos pueblos, a veces con grados de crueldad inaudita, hasta llegar a nuestro mundo de hoy.  Un mundo global, en el que las situaciones de dolor y de opresión que se dan ya no nos pueden dejar indiferentes, por muy lejos que nos parezca que están las víctimas y los victimarios, aunque estos acostumbran a estar bastante cerca muchas veces. La lista de dolor y de opresión podría ser larga; por ello quiero recordar aquellas que más me hieren y las que considero más escandalosas. En este tiempo de Pascua, me pregunto si es racional, ya no digo “justo”, que la tercera parte de los alimentos que compramos quienes aún contamos con recursos en los países ricos vayan a parar a la basura. Mientras esto sucede, como si fuera algo natural, 6.400 niños mueren materialmente de hambre cada día. Algunos la llaman la esclavitud del estómago, que no permite sobrevivir, sino malvivir, para acabar en la muerte más bien pronto que tarde. No quiero que esto haga sentirte mal, pero continuando con los niños, te recuerdo que en ciertas zonas del planeta son mercancía barata en cuanto a producción de prendas de vestir se refiere o a extraer de las minas materiales que luego se convertirán en los teléfonos móviles de la última generación o en joyas altamente cotizadas en las lujosas avenidas de los países que forman el mundo rico. Y, por si esto fuera poco, estos mismos niños u otros de su misma índole y condición servirán como objetos muy baratos y a la vez muy apetecibles que satisfagan el deseo sexual, fruto de la depravación, de los “señores” (porque así se hacen llamar) de nuestros países ricos que van a aquellas zonas a consumar precisamente semejante perversidad, aunque pongan la excusa de que van a pasar unos días de descanso o simplemente a hacer turismo.

Por ello, en este tiempo quiero felicitar la Pascua de manera especial a todas las personas y organizaciones que se dedican o hacen alguna cosa contra la esclavitud de estos inocentes. También a ti, por muy poco o pequeño que sea lo que hagas. No olvides que al menos tienes tu palabra para denunciar semejantes injusticias y decir que se trata de algo tan grave que clama al cielo.

Las esclavitudes que padecen estos niños nos enternecen quizás más, porque son más débiles; pero es que, a decir verdad, el mundo de los adultos no está mejor, que digamos. Durante lo que llevamos de este año y todo el anterior hemos sido testigos de éxodos dolorosos de hombres, de mujeres y de familias, que se han visto obligados a marchar de sus lugares de origen, dejando a tras lo poco que tenían, pero que era lo que con toda seguridad más querían, porque veían que en cualquier momento podían ser víctimas de una bala o de una bomba, o porque eran perseguidos o estaban a punto de serlo por ser de tal o cual raza, por mantener una ideología, por profesar una religión concreta u otras cosas más que los convertía irracionalmente en culpables o enemigos. Hoy, a diferencia de lo que sucedió hace treinta siglos con el pueblo de Israel, no tienen donde acogerse ni pueden convertir en realidad sus deseos de libertad, porque pueblos y países, muchos de los cuales precisamente nos llamamos cristianos, hemos cerrado a cal y canto nuestras puertas o hemos levantado grandes muros y vallas, para evitar que puedan entrar y “robarnos” el bienestar que durante siglos hemos conseguido, tal y como intentan vendernos muchos de nuestros gobernantes y otras personas, como tú y como yo, que se han puesto una venda en los ojos y han arrancado de sus corazones los más elementales sentimientos de compasión y de misericordia.

Pero, también hoy como entonces, el Dios del Jesús resucitado continúa actuando a través de hombres y mujeres que, dejando atrás sus miedos y sus comodidades, se han puesto en camino saliendo a los lugares donde se encuentran tirados muchos de estos exiliados, víctimas del hambre, del frío, de la exclusión y de la inhumanidad, en definitiva. Mientras, otras y otros lo hacen desde aquí mismo, denunciando con su palabra, con su protesta y movilizándose a diferentes niveles.

Yo te invito en este tiempo de Pascua a que unamos nuestro grito desde el silencio para felicitarlos de corazón, y decirles que, gracias a sus manos, a sus pies, a sus brazos, a su boca, etc., la libertad, la dignidad, la esperanza y al menos algunas dosis de humanidad llegará a muchas de las personas que viven degradadas o que se han visto obligadas a emigrar (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Tengo razones para pensar que Jesús no es un mito, sino una experiencia real y viva, la cual cosa me lleva a desearos una feliz Pascua, llena de aprecio y cariño:

¡FELIZ PASCUA!

n184p115pACOGER EL ESPÍRITU
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 11/01/17.- Amigas y amigos: El relato de este domingo se desarrolla en el mismo escenario y con los mismos protagonistas que la semana pasada. Es la versión joánica del Bautismo en el Jordán, aunque no se narra ningún bautizo, quizás para dejar muy claro a los lectores del evangelio, que Juan bautizaba con agua y los seguidores de Jesús, simplemente acogen el Espíritu que baja y se queda en quien lo reconoce. Qué simple y qué profunda teología, y cómo la hemos complicado con ritos y doctrinas posteriores.

Ya de lleno en el Tiempo Ordinario, tenemos aún el regusto del turrón de las pasadas fiestas navideñas. Algunos artículos y vídeos de esta semana nos ayudan a transformar esos nobles sentimientos en obras de convivencia, respeto y solidaridad.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 1, 29-34. Mirad el Cordero de Dios, el que va a quitar el pecado del mundo.

Vicente Martínez: Luz de las Naciones. Cada ser humano que viene a la existencia pertenece al departamento de personal de esta gigantesca Corporación que llamamos Universo. En el Evangelio se consigna el Plan de Acción de todos los cristianos y se muestra cómo llevarlo a cabo.

José Luis Sicre: El testimonio de Juan Bautista. El cuarto evangelio sigue un camino muy distinto a los sinópticos: Jesús va al Jordán, pero no cuenta el bautismo; en cambio, introduce un breve discurso de Juan Bautista.

Fray Marcos: Jesús nos salvó eliminando de sí toda opresión. El único pecado que existe es el oprimir a otro o dejarte oprimir.

José Antonio Pagola: Con el fuego del espíritu. Solo ese Espíritu nos puede dar luz y fuerza para emprender la renovación que necesita hoy la Iglesia.

Dolores Aleixandre: Palabras de Juan, el bautizador del Jordán. Al principio sólo la soledad y el silencio fueron mis compañeros y, junto con ellos, la convicción oscura de estar esperando a alguien que estaba a punto de llegar.

Artículos seleccionados para la semana

Álvaro de Juana: El Papa alerta del cáncer de la «orfandad espiritual». Ensalza el papel de las madres, a las que considera «el antídoto más fuerte ante nuestras tendencias individualistas y egoístas».

Juan Zapatero Ballesteros: A pesar de todo, ¡feliz 2017! Sería más fácil encontrar la felicidad en un mundo más parecido a una familia que a un mercado especulador.

Gonzalo Haya: Lectura personal de los evangelios. Dios se nos manifestó en Jesús. Los discípulos lo interpretaron según la experiencia de sus comunidades.

Gerardo Villar: Decimos Bien… Pienso que no nos creemos del todo que estamos salvados, llenos de Dios, amados por Él. Y por eso, en lugar de reconocer su bondad, nos dedicamos a pedirle.

Luis Miguel Modino: José Marins: “La mayoría de los obispos no están imitando al Papa, lo están aplaudiendo, pero nada más que eso”. La Iglesia necesita evaluar si estamos en un rumbo seguro. Existen vientos y otros elementos por los que el avión se puede desviar, pero tiene que volver al rumbo inicial.

José Arregi: Que seas feliz. Ser feliz es vivir en paz, vivir en armonía, sentirse bien consigo y con todos los demás, con todo. En paz con todo, a pesar de todo.

José María García Mauriño: Quedeme y olvideme. El grito de mi fe es el seguimiento de Jesús, mi insobornable lealtad hacia su persona y su mensaje. La cercanía con Jesús, un descanso.

Augusto Zamora: La gerontocracia condena a España a la extinción. Como pescadilla que se muerde la cola, el envejecimiento poblacional ha instaurado una sociedad gerontocrática y refractaria al cambio. Desde los 90, el voto de los mayores de 60 años ha devenido en decisivo.

Noticias de alcance. La fe no es recitar el Credo los domingos en misa, la fe es confiar en Dios, confiarse en Dios.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 49, 3-6. Tú eres mi siervo (Israel), en quien me gloriaré.

1 Corintios 1, 1-3. Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios.

Vicky Irigaray: Nos perdonas siempre. Padre bueno, queremos ser tus testigos manifestando y ofreciendo al mundo tu amor salvador y liberador.

Florentino Ulibarri: Inicio de un tiempo evangélico. Al escuchar de nuevo esa voz que anuncia tu presencia, hago un alto en mis sendas, y permanezco atento por si llegas… y quieres hacerme de tu cuadrilla nazarena.

Anáfora: Ecumenismo. Confesamos que Tú eres el único Dios, al que bendecimos desde todas las religiones del universo. Por eso, uniéndonos a todos los creyentes del mundo, te dirigimos esta plegaria para darte gracias, Padre santo.

Monjas Benedictinas de Montserrat. 2º Domingo del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Tu estado natural. Por Sergi Torres. El enamoramiento de la Vida, es nuestro estado natural, así como nuestra naturaleza humana básica, que es bondadosa y compasiva.

Discurso de Meryl Streep. Valiente, emotivo y muy comprometido mensaje de un ser humano, que no permanece impasible ante la injusticia y el abuso del poder.

Salomé Arricibita: Transparencia tuya. Todo lo que me entristece y amedranta, no viene de Ti. Todo lo que me encorseta y encierra, no viene de Ti.

Revolución del alma. Aristóteles. Es nuestra responsabilidad y compromiso, trabajar nuestro mundo interior, para ser felices y hacer felices a los demás.

Equipo Quiero Ver: Hambre de espiritualidad. Está creciendo el número de personas que buscan algo que les dé fuerza para afrontar la vida de manera diferente. El Espíritu despierta siempre el amor a la vida y vivir «espiritualmente» es «vivir contra la muerte», afirmar la vida a pesar de la debilidad o el miedo.

Mensaje de Año Nuevo 2017. Por Eckhart Tolle. El silencio es el idioma que Dios habla.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna. A la vuelta de las vacaciones de Navidad tenemos muchas clases que subir y mucho que seguir aprendiendo.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

ecumenical-blackRELIGIÓN, POLÍTICA Y ECUMENISMO
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 14/11/16.- La dicotomía entre religión y política es uno de los temas más espinosos entre los seguidores de Cristo, católicos o no, que lo entienden de manera diferente. Quizá lo que deberíamos matizar de entrada es el concepto “política”, ya que una cosa es la política partidista como ejercicio necesario para la gobernabilidad de un país, y otra muy diferente la llamada denuncia profética de las injusticias ante las que un seguidor de Cristo no puede quedarse indiferente, o lo que sería peor, directamente cómplice.

Jesús de Nazaret entró de lleno en esta segunda categoría de política hasta el punto de que lo mataron porque llegó demasiado lejos con su ejemplo. Y sus seguidores más directos hicieron exactamente lo mismo. Ninguno entendía nada de la política convencional de alianzas estratégicas ni de espacios de poder o estaban capacitados para administrar el funcionamiento del día a día en lo que los romanos llamaban res publica. Pero no dejaron de incomodar a las autoridades judías por sus graves inconsecuencias hasta convertirse en una molestia peligrosa para los dirigentes romanos. Su fruto enorme se basó en que su coherencia estuvo a la altura de sus convicciones llegando a convertirse en el referente para todas las generaciones posteriores.

La iglesia de Cristo se ha metido en política en ambas direcciones. Muchos profetas y comunidades enteras han mantenido su coherencia en la fe, la esperanza y el amor a pesar de los peores pesares. Las mayores matanzas y persecuciones de la historia a los seguidores de Cristo se están dando ahora mismo, sin que muchos creyentes en la fe de Jesús apenas levantemos la voz en el Primer Mundo. Pero la Iglesia Pueblo de Dios se ha organizado en la Iglesia institución a medida que ha ido creciendo y a partir de ahí hemos llegado a cohabitar espacios de poder en los que nunca debimos estar, propiciando guerras de religiones hasta romper violentamente la unidad de los cristianos amenazando con la cruz a los contrarios: católicos y protestantes son la realidad más significativa de lo que comento, donde la religión y la política han cohabitado en ambos casos con el poder mundano de manera muy poco evangélica.

De repente, el Papa Francisco nos sorprende una vez más con la mejor política posible: el impulso para la reconciliación entre católicos y luteranos. No se habla de unidad de las iglesias sino de reconciliación, que es mucho más importante, estando cerca, al parecer, la rehabilitación de Martín Lutero al que Francisco tilda de “reformador en un tiempo en el que la Iglesia no era un modelo a imitar: había corrupción, mundanismo, el apego a la riqueza y el poder”. Y apostilla que “las intenciones de Martín Lutero no estaban erradas, no fue un hereje y su gesto de la Dieta de Worms fue necesario”. Le faltó decir que hizo política profética dentro de la Iglesia. Pero a aquella pluralidad de carismas y de miserias humanas le faltó humildad y escucha para gestionarlas propiciando una espiral que luego fue imposible de controlar hasta convertir a Dios en un patrimonio excluyente de cada uno de los bandos.

La realidad es que Lutero no quería dividir la Iglesia sino reformarla, aunque él tampoco fuera un ejemplo de diplomacia ante la simonía generalizada y corrupciones varias que nadie trataba siquiera de ocultar. Pero al final, se impuso la peor de las políticas con la peor de las religiones: violencia doctrinal que derivó en la física hasta el punto de que los principales gobiernos europeos se pusieron a guerrear entre ellos por asuntos de religión. Eso sí que fue una pésima política religiosa.

Volviendo al presente, algunos se afanan en que sus oraciones les den fuerzas para trabajar juntos en la gran tarea del Reino para ser profetas de la coherencia amorosa de Cristo con los que necesitan urgentemente de ayuda, en común unión con todos los que participan de esta sensibilidad ante el dolor humano. Otros, en cambio, ante la mera posibilidad de que exista una confesión mutua al mismo Dios sin descartar que la intercomunión pueda hacerse realidad (es decir, la participación común en la eucaristía entre cristianos cuyas iglesias no están en comunión entre sí) amenazan con otro cisma si esto se produce.

De la misma manera que la denuncia profética es la política evangélica a seguir, no es menos cierto que la reconciliación en clave de sanación con la humildad y el reconocimiento mutuo de aciertos y errores es esencial porque son gestos proféticos. Como afirma el cardenal Kasper refiriéndose a Lutero, el Evangelio es la fuente de la doctrina y la caridad es la fuente de la vida moral.

En definitiva, la mejor política evangélica pasa, en el caso del ecumenismo, por un verdadero trabajo en común en lo esencial. Unidad no es necesariamente uniformidad. De lo contrario, todos seríamos de la misma altura, con igual color de piel, el mismo idioma y parejos gustos y sensaciones. La unidad en lo esencial está en el Amor Dios, con todo lo que supone amar de verdad para un cristiano, sea católico, ortodoxo o reformador. Y es aquí donde no podemos despistarnos como Iglesia por más tiempo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

2015..UN 2015 MÁS ADMIRADO POR LO HUMANO
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote, joanzapatero@gmail.com
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 01/01/15.- Tengo tendencia a mirar hacia adelante, a pesar de que el pasado con todos los recuerdos que conlleva no me deja ni mucho menos indiferente, en el sentido que me gusta traerlo a la mente de vez en cuando para revivir los momentos buenos que me aportó y de paso también para rechazar una vez más aquellas meteduras de pata que tanto mal me hicieron o que yo provoqué en otras personas.

A pesar de que el tiempo sea cíclico, no en vano cada 365 días tenemos un año, 12 meses, 52 semanas, etc., no quiere decir que cada vez que llega venga con las mismas cosas bajo el brazo. Porque, al fin y al cabo, los dueños del tiempo somos las personas quienes con nuestro actuar y devenir lo llenamos de sentido o de falta del mismo.

Iniciamos un nuevo año. ¡Otro más dirán algunos! Para otros no supondrá sino ir pasando la vida en espera de vete a saber qué o sencillamente aguantar lo que nos echen, según unos terceros.

Sea como fuere, lo que es cierto es que los protagonistas de este tiempo con todo lo que conlleva somos las personas, hombres y mujeres de aquí y de más allá que intentamos afrontarlo con más o menos dosis de ilusión y de esperanza. Sí, hombres y mujeres, como individuos o agrupados en colectivos, comunidades, asociaciones, etc. Digo esto, porque al comenzar un nuevo año, en este caso el 2015, estaría bien que fuéramos capaces de lanzar la vista, si no la de los ojos, sí la del corazón, lo más lejos posible y ensanchar horizontes que nos ayuden a tomar conciencia de que somos hombres y mujeres que formamos un único mundo. Hombres y mujeres que exteriormente podemos tener diferencias, se me ocurre pensar en estos momentos en el color de la piel, en las ideologías o en las creencias, por citar solo algunas. Pero que, en cambio, por lo que al interior se refiere todas y todos tenemos en común algo tan importante como es un corazón hecho exclusivamente para amar, a pesar de que a veces el odio y el egoísmo se apodere del mismo.

Leía hace muy pocos días palabras tales como que “En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”. No son palabras de ningún santo ni tampoco de ningún místico; son precisamente de uno de los representantes más importantes del existencialismo como es Albert Camus.

Estoy convencido que unos cuantos, no sé si muchos o pocos, dirán que hay que tener valor para recordar esto en los tiempos que corren. Si queréis salimos de nuestro país, pero creo que no hace falta hacerlo. Hemos vivido en el 2014 que acaba de finalizar, o por lo menos muchos lo han experimentando en propia carne, mentiras, atropellos, inhumanidad, falta de ética, injusticias por doquier y un etc. que sería demasiado largo. Sin embargo sería injusto a todas luces no decir que hemos vivido también solidaridad en grandes dosis, voces denunciando el mal en todas sus facetas, gente gritando en la calle contra la prepotencia de los poderosos y exigiendo la regeneración de los valores de la convivencia, etc.

No se trata ahora de sospesar en una balanza en qué parte hay más ni saber si son más los buenos que los malos o, si preferís, que los menos buenos. Los seres humanos no podemos convertirnos en pesas y medidas o reducirnos a porcentajes. Quizás el mal haya estado tantas veces en mirar la vida desde estos parámetros.

Sería muy conformista por mi parte acabar esta humilde reflexión deseando no sé qué cosas en este nuevo 2015 que comienza; no quiero ir por la senda de los deseos, pues acostumbran a servir de bien poco, por no decir de nada la mayor parte de las veces. Por ello os rogaría que me permitierais ser un tanto osado como para pediros una cosa (podéis estar bien seguros/as que antes que a vosotros/as me lo he pedido yo a mismo): que os esforzaseis, un poco más si ya lo hacéis, de cara a intentar descubrir lo bueno que hay en toda persona, que es mucho, ya lo veréis. Si lo hacéis os daréis cuenta que la vida de los demás no es solo un impedimento sino lo más grande que existe para poder realizar cosas maravillosas que posiblemente nunca hubierais imaginado que fuerais capaces de llevar a cabo. Si es así, será difícil que el desprecio hacia la otra persona llegue a superar la admiración hacia todo lo bueno que contiene el corazón de la misma. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).