Posts etiquetados ‘Creatividad’

“ESPIRITUALIDAD… ¿CREATIVIDAD O LO DE SIEMPRE?”
IV Foro Red Miriam
CARMEN ALMANSA, carmen_almansa86@hotmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 10/04/17.- Espiritualidad y creatividad ¿pueden ir juntas estas palabras en una misma frase? ¿Qué sentido tiene aunar estos dos conceptos? “Espiritualidad… ¿creatividad o lo de siempre?” Este es el título del  IV Foro Red Miriam de espiritualidad ignaciana femenina que se celebrará en Madrid los días 6 y 7 de mayo de 2017.

Este título provocador pretende lanzar esas ganas de seguir indagando en este camino espiritual, seguir escuchando a qué somos llamadas a día de hoy las mujeres desde nuestra conexión espiritual, potenciar nuestra energía creativa para desde ahí seguir abriéndonos a ese Dios que es amor.

Con creatividad, porque como Pablo d’ORs dice: ” Lo que realmente mata al hombre (y a la mujer) es la rutina, lo que le salva es la creatividad, es decir, la capacidad de para vislumbrar y rescatar la novedad. Si se mira bien -y eso es en lo que educa la meditación- todo es siempre nuevo y diferente”.

Desde ahí con esas ganas de seguir educando la mirada del corazón y las ganas de seguir compartiendo espacios femeninos que nos ayuden a seguir creciendo y caminando en red os invitamos a participar en este encuentro

¿Te apuntas?

Para más informaciónredmiriam.blogspot.com.es

eclesalia@eclesalia.net

original“EL ROBOT SE HA IDO AL FUTURO”
Escuchando a los niños
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 06/05/16.- Desayunando en la cocina antes de ir al colegio, en un ambiente de juego y con las pilas bien cargadas después de un montón de horas de sueño, Miguel, de ocho años, le dice a su hermano Pablo, de tres:

  • El robot se ha ido al futuro…”.

Pablo, pensativo, pregunta a su hermano:

  • “¿Dónde está el futuro?”.

El mayor le contesta:

  • “El futuro está en el salón… entre los libros”.

Tras unos momentos de silencio, apurando el cuenco de leche con cereales, Pablo se gira mirando a su padre y le pregunta:

  • “Papá, ¿tú has visto el futuro de Miguel?”.

La cara de papá podemos imaginarla, especialmente los que hemos tenido hijos pequeños y vivíamos la aventura diaria de levantarlos de la cama, que se tomaran el desayuno y salir a toda prisa camino del colegio y del trabajo. En ese espacio de tiempo vertiginoso surgen muchas veces conversaciones “existenciales” como la que acabo de describir.

Así son ellos y así nos dejan a los adultos con los ojos de plato y la boca cerrada. Nosotros hace ya mucho tiempo que abandonamos el mundo mágico que ellos mantienen latente, presente y permanentemente amenazante o, al menos, así lo vivimos tantas veces cuando no sabemos elegir palabras para contestar semejantes preguntas.

Los niños son ya el futuro para nosotros y, sin darse cuenta nos lo recuerdan constantemente. El futuro está en cualquier espacio en donde les dejemos crecer de forma creativa, educándolos en libertad, buen humor y, sobre todo, mucho amor.

Dejémonos contagiar por su pensamiento mágico y fantástico que nos trae recuerdos de un pasado remoto al que sólo ellos pueden acercarnos de nuevo, llevándonos en volandas hacia un futuro que es solo suyo, y al que nos invitan si, confiados, nos dejamos llevar de su mano (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Paz...PACIFICAR EL AMBIENTE
Obras de misericordia social
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 27/01/16.- Desde que el Papa Francisco inauguró el Año de la Misericordia en el mes de diciembre se están refrescando en el ambiente cristiano lo que todos sabíamos por las enseñanzas recibidas en la catequesis y recordadas hasta con aquellas musiquillas que nos hacían más fácil recordar largas listas cuando éramos pequeños.

Las pongo aquí para contribuir a la difusión iniciada por el Papa, compartiendo pequeños comentarios de lo que me provoca cada una. Después, con todo respeto, explicaré y animaré a la acción de lo que he llamado una obra de misericordia social.

Obras de misericordia espirituales:

  • Enseñar al que no sabe, y tener la suficiente humildad de aprender del sencillo e instruido por la vida.
  • Dar buen consejo al que lo necesita, o sencillamente dar nuestro tiempo gratis para escuchar a quien lo necesita.
  • Corregir al que yerra, siempre y cuando mis propios errores me hagan bajar a comprender el error del otro.
  • Perdonar las injurias, con amor y humor, sin que te echen a perder tu autoestima. El que injuria puede necesitar tratamiento de profesionales en psicología.
  • Consolar al triste, con escucha, abrazos, pañuelos.
  • Sufrir con paciencia los defectos del prójimo, o lo que creo que son defectos: en la familia, al jefe, al compañero trepa o plasta en el trabajo, al vecino, etc.
  • Rogar a Dios por los vivos y las almas perdidas, aplicando la oración por los vivos que son los que más lo necesitamos, seguimos sin ver claro. Lo de las almas perdidas me crea confusión, pues Dios es infinitamente justo y pero también misericordioso. Releo aquello de “la misericordia se ríe del juicio” (Sant 2,13) y sé que Dios resuelve infinitamente.

Obras de misericordia corporales:

  • Visitar y cuidar a los enfermos, especialmente a los de larga duración, a los que no tienen quien los visite, los que sólo puedes hacerles una caricia porque ya no te reconocen.
  • Dar de comer al hambriento, al que tenga cerca pero con la vista puesta en que más de dos tercios de la humanidad está en situación de hambre y necesidad de todo tipo.
  • Dar de beber al sediento, lo mismo que la anterior.
  • Dar posada al peregrino, al refugiado político que huye de situaciones de conflicto y muerte;  al inmigrante que huyen por motivos de supervivencia económica… ellos son más que peregrinos.
  • Vestir al desnudo: desde esta parte del mundo parece imposible que alguien pueda estar desnudo de vestido, con la gran producción de moda que nos caracteriza.
  • Liberar al cautivo, ayudándole mientras cumple condena y procurando que se libere de lo que le tiene preso interiormente.
  • Enterrar a los muertos… pienso en el  mar Mediterráneo convertido en un cementerio acuático en el que siguen muriendo seres humanos que no logran llegar a las fronteras de Europa.

Si se pusieran en práctica las catorce Obras de Misericordia que propone la Iglesia, el mundo sería una balsa de aceite; la calma y la alegría reinarían por doquier y el mundo sería un recinto fraterno donde todos los seres humanos sin distinción de raza, cultura, sexo o religión viviríamos en paz y sin sobresaltos.

Pero como la realidad es bastante distinta reflexionaba con mi grupo de oración hace unos días sobre este tema: estamos demasiado expuestos a los medios de comunicación, olvidamos porqué suceden las cosas y la trayectoria que siguieron hasta llegar al punto actual. No escuchamos al que tiene otro pensamiento, otra ideología, etc.

Peligroso es que entre los mismos grupos cristianos haya confrontaciones que derivan de la política, la crisis, de las ideologías… Peligroso es que el miedo se inyecte en la vida de unos y otros y vivamos en permanente estado de debate.

Propuse en mi grupo que nos empeñáramos en pacificar el ambiente. Romper el estado de debate alrededor de una taza de café y queriendo arreglar el país, el mundo, la Iglesia… Romper la confrontación escuchando a los otros desde una dimensión que, reconozco, es complicada, pero habrá que intentarlo: ver al otro como alguien al que tengo que escuchar. Escuchémonos.

Así que propongo una obra de misericordia social: pacificar el ambiente. Ya sea en casa, con los amigos, en el trabajo, en el grupo de la parroquia, en la reunión de vecinos, en la del colegio de los niños, en el gimnasio, en la universidad, en el supermercado… ¡Venga, pacifiquemos el ambiente, con creatividad, como esas pequeñas flores que crecen en terrenos hostiles!

Personalmente, lo voy a intentar aunque sólo sea, en principio, por lo que mi propio nombre indica (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

trzech_kroli_czyli_warto_6726805IGLESIA, COMUNIDADES Y MINISTERIOS
Comunicado final del Congreso Internacional de Curas Católicos Casados
MOVIMIENTO INTERNACIONAL DE CURAS CASADOS
GUADARRAMA (MADRID).

ECLESALIA, 06/01/16.- Tras casi cuarenta años de recorrido compartido (7 congresos internacionales, 7 latinoamericanos y otros muchos nacionales), el Movimiento internacional de curas casados  en su actual configuración como Federación Latinoamericana y Federación Europea, tras haberse reunido en un congreso en Guadarrama (Madrid, España), bajo el lema “Curas en unas comunidades adultas”, hemos decidido hacer público este comunicado.

A todo el Pueblo de Dios.

Acabamos de celebrar el 50º aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II y las esperanzas y compromisos sembrados por aquel acontecimiento histórico nos han animado a ofrecer una vez más nuestra experiencia y nuestra reflexión como movimiento eclesial y como  integrantes de la comunidad universal de creyentes en Jesús de Nazaret.

En nuestro origen está la reivindicación de un celibato opcional para los curas de la Iglesia católica de Occidente: libertad que debería ser reconocida y respetada no sólo por ser un derecho humano, sino también porque la opcionalidad (y no la imposición) es más fiel al mensaje liberador de Jesús y a la práctica milenaria de las iglesias, así como por estar íntimamente relacionado con el derecho de las comunidades a tener servidores dedicados a su atención, hoy insuficientemente satisfecho.

Pero nuestro recorrido como colectivo ha ido ampliando esa perspectiva inicial -centrada en torno al celibato- para aspirar y avanzar hacia un modelo de cura no clerical y un tipo de iglesia no asentada férreamente sobre un cura exclusivamente varón, célibe y clérigo.

Durante esos largos años, quienes hoy hacemos este comunicado, hemos estado integrados y comprometidos, con sencillez  y fidelidad, en muchos grupos comunitarios, buscando sentido cristiano a nuestras vidas y ayudando a quienes nos hemos encontrado, a descubrir su dignidad como seres humanos y como hijos de nuestro Padre-Madre Dios.

Desde esos compromisos, nos atrevemos a decir:

1º.-  Estamos convencidos -y en ello coincidimos con otras comunidades y movimientos de iglesia, parroquiales y no parroquiales- de que el modelo de cristianismo mayoritariamente imperante está desfasado; y lejos de ayudar a la implantación del Reinado de Dios y su justicia, es con frecuencia un obstáculo para la vivencia de los valores evangélicos. Un nuevo tipo de iglesia y de comunidades es urgente para poder aportar algo válido frente a los retos que el ser humano tiene planteados hoy.

2º.- El eje de este nuevo modelo de iglesia debe ser la comunidad, la vida comunitaria de los creyentes en Jesús. Sin esos grupos vivos que comparten su vida y su fe, que intentan descubrir el Reinado de Dios y vivirlo, no hay iglesia. Y no podemos ignorar que las estructuras parroquiales en  un gran porcentaje  son dispensarios de  servicios religiosos y cultuales más que comunidades vivas.

3º.- Para la renovación de la Iglesia y de las comunidades de creyentes hacia un modelo activamente comunitario de asamblea del Pueblo de Dios, es preciso un cambio estructural; no suficientes los meros esfuerzos personales. Hay una inercia de siglos (Estado Vaticano, curias, leyes, tradiciones…) que actúa como un peso muerto y dificulta cualquier reforma progresiva.

4º.-  Nuestro recorrido nos ha hecho experimentar y comprender que el motor  de esa transformación se encuentra en el interior de las mismas comunidades: solamente unas comunidades adultas, maduras, pueden llevar a cabo esa transformación estructural necesaria y urgente. La estructura actual -preferentemente centrada en la parroquia y el culto- no tiende sino a perpetuar el inmovilismo y a adoptar cambios de forma sin ir al fondo.

5º.-  También hemos comprendido y experimentado que los curas –sean célibes o no: no es esa la cuestión principal- no pueden seguir concentrando todo en sus personas y pretender asumir todas las tareas y responsabilidades. Su misma identidad y la calidad de su servicio imponen una evolución hacia una mayor participación y hacia un pluralismo de modelos en función y en dependencia de las comunidades concretas.

6º.-  Esas comunidades adultas existen ya;  en ocasiones son ignoradas o perseguidas; pero es necesario incentivarlas. Son pequeños grupos de dimensiones reducidas, donde sus componentes se conocen, comparten, viven la igualdad, la corresponsabilidad, la fraternidad y sororidad. Tenemos que seguir luchando por ese estilo de comunidades, perfectamente aceptables dentro de la pluralidad de modelos eclesiales.

7º.- Esa adultez y mayoría de edad les permite adaptarse a las exigencias culturales de nuestro mundo cambiante, vivir y formular la fe de forma y en lenguaje comprensibles  y organizarse desde dentro según sus necesidades. Esas comunidades son libres y ejercen la libertad de los hijos e hijas de Dios; no viven ancladas en el pasado. Su referencia no es la obediencia, sino la creatividad desde la fe. Y desde ahí, pueden ser entendidas en nuestras sociedades.

8º.- Desde esta óptica, resulta cada vez más contradictoria e injusta la situación de las mujeres: mayoritariamente presentes en la vida eclesial, pero apartadas tradicionalmente de las tareas de estudio, responsabilidad y  gobierno. No existe ningún fundamento para mantener esta discriminación, que además supone la pérdida de un potencial humano irremplazable. Se puede razonablemente esperar al mismo tiempo que su presencia cambiará las estructuras de animación y de gobierno a mejores, más justas y más equilibradas.

9º.- Y, finalmente, es preciso reconocer a estas comunidades el derecho a elegir y encomendar las tareas, servicios y ministerios a las personas que consideren más preparadas y adecuadas para cada tarea, sin distinción de sexo ni de estado. Que puedan de esta forma  llegar a  ser comunidades abiertas, inclusivas, desde la pluralidad y el respeto mutuo.

Hemos encontrado y participamos en comunidades de este tipo. No son una quimera sino una realidad a pesar de sus deficiencias y dificultades. Y estamos decididos a seguir luchando para que cada día sean más numerosas y auténticas.

Este camino no es sencillo. Somos conscientes de que los compromisos que asumimos, pueden crear problemas: en ocasiones bordeamos la ilegalidad, aunque no por capricho o arbitrariedad y sabemos que, con frecuencia, la vida va muy por delante de la normativa legal y que el Espíritu no está sometido a leyes.

Los retos actuales nos exigen abrir caminos de diálogo y encuentro y en esos campos tan necesitados de cambio, ser creativos, asumir el protagonismo de las comunidades y hacer así realidad aquellas intuiciones y declaraciones del Vaticano II (vida fraterna, solidaria, ecuménica, comprometida por la paz y la justicia con todos los hombres y mujeres de buena voluntad…) que tanta ilusión despertaron, que fueron arrinconadas como peligrosas y que hoy, con la llegada del papa Francisco, han cobrado actualidad y recuperado su carta de ciudadanía en nuestra Iglesia.

Invitamos a todos los creyentes en Jesús a ser valientes y adentrarse en estas sendas de creatividad, adultez y libertad, para hacer cada día más real el Evangelio de la misericordia y de la responsabilidad ante los seres humanos y ante nuestra Madre Tierra.

6 de enero de 2016.

Búsqueda creativa

Publicado: 12 noviembre, 2014 en BIBLIA
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me gusta33 Tiempo ordinario(A) Mateo 25, 14-30
BÚSQUEDA CREATIVA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 12/11/14.- A pesar de su aparente inocencia, la parábola de los talentos encierra una carga explosiva. Sorprendentemente, el “tercer siervo” es condenado sin haber cometido ninguna acción mala. Su único error consiste en “no hacer nada”: no arriesga su talento, no lo hace fructificar, lo conserva intacto en un lugar seguro.

El mensaje de Jesús es claro. No al conservadurismo, sí a la creatividad. No a una vida estéril, sí a la respuesta activa a Dios. No a la obsesión por la seguridad, sí al esfuerzo arriesgado por transformar el mundo. No a la fe enterrada bajo el conformismo, sí al trabajo comprometido en abrir caminos al reino de Dios.

El gran pecado de los seguidores de Jesús puede ser siempre el no arriesgarnos a seguirlo de manera creativa. Es significativo observar el lenguaje que se ha empleado entre los cristianos a lo largo de los años para ver en qué hemos centrado con frecuencia la atención: conservar el depósito de la fe; conservar la tradición; conservar las buenas costumbres; conservar; la gracia; conservar la vocación…

Esta tentación de conservadurismo es más fuerte en tiempos de crisis religiosa. Es fácil entonces invocar la necesidad de controlar la ortodoxia, reforzar la disciplina y la normativa; asegurar la pertenencia a la Iglesia… Todo puede ser explicable, pero ¿no es con frecuencia una manera de desvirtuar el evangelio y congelar la creatividad del Espíritu?

Para los dirigentes religiosos y los responsables de las comunidades cristianas puede ser más cómodo “repetir” de manera monótona los caminos heredados del pasado, ignorando los interrogantes, las contradicciones y los planteamientos del hombre moderno, pero ¿de qué sirve todo ello si no somos capaces de transmitir luz y esperanza a los problemas y sufrimientos que sacuden a los hombres y mujeres de nuestros días?

Las actitudes que hemos de cuidar hoy en el interior de la Iglesia no se llaman “prudencia”, “fidelidad al pasado”, “resignación”… Llevan más bien otro nombre: “búsqueda creativa”, “audacia”, “capacidad de riesgo”, “escucha al Espíritu” que todo lo hace nuevo.

Lo más grave puede ser que, lo mismo que le sucedió al tercer siervo de la parábola, también nosotros creamos que estamos respondiendo fielmente a Dios con nuestra actitud conservadora, cuando estamos defraudando sus expectativas. El principal quehacer de la Iglesia hoy no puede ser conservar el pasado, sino aprender a comunicar la Buena Noticia de Jesús en una sociedad sacudida por cambios socioculturales sin precedentes. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

BUSCA CRIATIVA

José Antonio Pagola. Tradução: Antonio Manuel Álvarez Pérez

Apesar da sua aparente inocência, a parábola dos talentos encerra uma carga explosiva. Surpreendentemente, o “terceiro servo” é condenado sem ter cometido nenhuma ação má. O seu único erro consiste em “não fazer nada”: não arrisca o seu talento, não o faz frutificar, conserva-o intacto num local seguro.

A mensagem de Jesus é clara. Não ao conservadorismo, sim à criatividade. Não a uma vida estéril, sim à resposta ativa a Deus. Não à obsessão pela segurança, sim ao esforço arriscado por transformar o mundo. Não à fé enterrada debaixo do conformismo, sim ao trabalho comprometido em abrir caminhos para o reino de Deus.

O grande pecado dos seguidores de Jesus pode ser sempre o de não nos arriscarmos a segui-lo de forma criativa. É significativo observar a linguagem que se utilizou entre os cristãos ao longo dos anos para ver em que temos centrado com frequência a atenção: conservar o depósito da fé; conservar a tradição; conservar os bons hábitos; conservar a graça; conservar a vocação…

Esta tentação de conservadorismo é mais forte em tempos de crise religiosa. É fácil então invocar a necessidade de controlar a ortodoxia, reforçar a disciplina e a norma; assegurar a pertença à Igreja… Tudo pode ser explicável, mas não é com frequência uma forma de desvirtuar o evangelho e congelar a criatividade do Espírito?

Para os dirigentes religiosos e os responsáveis das comunidades cristãs pode ser mais cómodo “repetir” de forma monótona os caminhos herdados do passado, ignorando as interrogações, as contradições e as abordagens do homem moderno, mas de que serve tudo isto se não somos capazes de transmitir luz e esperança aos problemas e sofrimentos que sacodem os homens e mulheres dos nossos dias?

As atitudes que temos de cuidar hoje no interior da Igreja não se chamam “prudência”, “fidelidade ao passado”, “resignação”… Levam antes outro nome: “busca criativa”, “audácia”, “capacidade de risco”, “escuta ao Espírito” que tudo faz novo.

O mais grave pode ser que, o mesmo que sucedeu ao terceiro servo da parábola, também nós acreditemos que estamos a responder fielmente a Deus com a nossa atitude conservadora, quando estamos defraudando as Suas expectativas. O principal a fazer da Igreja hoje não pode ser conservar o passado, mas aprender a comunicar a Boa Nova de Jesus numa sociedade sacudida por mudanças socioculturais sem precedentes.

 

RICERCA CREATIVA

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

Nonostante la sua apparente ingenuità, la parabola dei talenti racchiude una carica esplosiva. Sorprendentemente, il “terzo servo” è condannato senza aver commesso nessuna azione cattiva. Il suo unico errore consiste nel “non fare nulla”, non mettere a rischio il suo talento, non farlo fruttificare; lo conserva intatto in un luogo sicuro.

Il messaggio di Gesù è chiaro. No al conservatorismo, sì alla creatività. No a una vita sterile, sì alla risposta attiva a Dio. No all’ossessione della sicurezza, sì allo sforzo arrischiato per trasformare il mondo. No alla fede seppellita sotto il conservatorismo, sì al lavoro impegnato nell’aprire vie al Regno di Dio.

Il grande peccato dei seguaci di Gesù può essere sempre non arrischiarci a seguirlo in maniera creativa. È significativo osservare il linguaggio impiegato tra i cristiani lungo gli anni per vedere in che cosa abbiamo concentrato con frequenza l’attenzione: conservare il deposito della fede, conservare la tradizione, conservare i buoni costumi, conservare la grazia, conservare la vocazione…

Questa tentazione di conservatorismo è molto forte in tempi di crisi religiosa. È facile allora invocare la necessità di controllare l’ortodossia, rafforzare la disciplina e la normativa, assicurare l’appartenenza alla Chiesa… Tutto può essere spiegabile, ma non è spesso una maniera di svigorire l’Evangelo e congelare la creatività dello Spirito?

Per i capi religiosi e i responsabili delle comunità cristiane può essere più comodo “ripetere” in maniera monotona le strade ereditate dal passato, ignorando gli interrogativi, le contradizioni e le proposte dell’uomo moderno, ma a che serve tutto questo se non siamo capaci di trasmettere luce e speranza ai problemi e alle sofferenze che scuotono gli uomini e le donne dei nostri giorni?

Gli atteggiamenti che dobbiamo curare oggi all’interno della Chiesa non si chiamano “prudenza”, “fedeltà al passato”, “rassegnazione”…Hanno piuttosto un altro nome: “ricerca creativa”, “audacia”, “capacità di rischio”, “ascolto dello Spirito” che fa tutto nuovo.

La cosa più grave può essere quella che accade al terzo servo della parabola: anche noi crediamo di stare rispondendo fedelmente a Dio con il nostro atteggiamento conservatore, mentre stiamo deludendo le sue aspettative. L’occupazione principale della Chiesa oggi non può essere conservare il passato, ma imparare a comunicare la Buona Notizia di Gesù in una società scossa da cambiamenti socioculturali senza precedenti.

 

CREATIVE SEARCHING

José Antonio Pagola.

In spite of its apparent innocence, the parable of the talents holds an explosive power. Surprisingly, the ‘third servant’ is condemned without having done anything bad. His only mistake consists in ‘not doing anything’: he doesn’t take risks with his talent, he doesn’t get it to bear fruit, he preserves it intact in its safe place.

Jesus’ message is clear. No to conservatism, yes to creativity. No to a sterile life, yes to the active response to God. No to the obsession for security, yes to the effort that dares to transform the world. No to a faith buried under conformism, yes to work committed to opening up paths to God’s Reign.

The great sin of Jesus’ followers would always be not daring to follow him in a creative way. It’s significant to observe the language that has been used among Christians over the years, in order to see on what we have often focused our attention: preserving the deposit of faith, preserving our tradition, preserving our good habits, preserving grace, preserving our vocation…

This temptation of conservatism is stronger in times of religious crisis. It’s easy in such times to invoke the need to control orthodoxy, to strengthen discipline and norms, to keep people in the Church… All this can be justified, but isn’t it all too frequently a way of weakening the Gospel and freezing the creativity of the Spirit?

For religious leaders and those responsible for Christian communities, it could be safer to monotonously ‘repeat’ the inherited ways of the past, ignoring today’s questions, contradictions, and thinking; but where does all this get us if we aren’t capable of transmitting light and hope to the problems and sufferings that shake the lives of men and women of today?

The attitudes we need to cultivate today within the Church aren’t called ‘prudence’, ‘faithfulness to the past’, ‘resignation’… They go rather by other names: ‘creative searching’, ‘boldness’, ‘risk-taking’, ‘listening to the Spirit’, things that make everything new.

What’s most serious could be what happened to the parable’s third servant: we too believe that we are faithfully responding to God with our preserving attitude, when we are actually betraying God’s expectations. The main task of the Church today can’t be to conserve the past, but to learn to communicate the Good News of Jesus in a society shaken by unprecedented socio-cultural changes.

 

BILATZE SORTZAILEA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Oso xaloa ematen duen arren, karga eztandagarria du talentuen parabolak. Harrigarriro, «hirugarren morroia» inolako egintza txarrik egin gabe gaitzetsi du nagusiak. Bere oker bakarra morroiak «ezer ez egitea» izan du: ez du arriskatu bere talentua, ez dio fruiturik kendu, leku seguru batean gorde du bere hartan.

Argia da Jesusen mezua. Ez kontserbatismoari, bai sormenari. Ez bizitza agor bati, bai Jainkoari emandako erantzun eginkor bati. Ez segurtasun-obsesioari, bai mundua aldarazteko ahalegin arriskutsuari. Ez konformismoan hesitutako fedeari, bai lan konprometituari, Jainkoaren erreinuari bideak urratzeko.

Jesusen jarraitzaileen bekatu handia izan liteke hari era sortzailean jarraitzeko arriskurik ez hartzea. Esanguratsua da urtetan eta urtetan kristauen artean erabili izan den hizkuntza, ikusteko, zertan ardaztu izan dugun geure arreta: fedearen gordailua gorde; tradizioa gorde; ohitura onak gorde; grazia gordeko; bokazioa gorde…

Kontserbatismoaren tentazio hau indartsuagoa izan ohi da krisi erlijiosoaren boladetan. Erraz gertatzen da orduan ortodoxia kontrolatu beharra, diziplina eta araudia sendotu beharra; Elizako izatea segurtatu beharra… Dena izan daiteke ulergarri, baina ez al da izaten askotan ebanjelioa desitxuratzeko eta Espirituaren sormena izozteko era bat?

Gidari erlijioentzat eta kristau-elkarteentzat gauza errazagoa izan liteke iraganetik jasotako bideak «errepikatzea» era aspergarri batean, kasurik egin gabe gizaki modernoaren galderei, kontraesanei eta planteamenduei; baina zertako izango genuke on geure lan hori guztia, gai ez bada argia eta esperantza emateko, gaur eguneko gizon-emakumeek bizi dituzten problemei eta sufrimenei?

Gaur egun Eliza barruan zaindu behar dugun jarrerari ez dagozkio izen hauek, ez «zuhurtzia», ez «iraganarekiko leialtasuna», ez «amore ematea»… Ostera, beste izen batzuk dagozkio: «bilatzeko sortzailea», «ausardia», «arriskatzeko gaitasuna», dena berri egin dezakeen «Espirituari entzutea».

Beste hau izan liteke, ordea, gauzarik larriena: parabolako morroiari gertatu zaion bezala, guk ere uste izatea, Jainkoari leial erantzuten ari garela geure kontserbatismo-jarreraz, egiaz egiten ari garena hark espero duenari huts egitea delarik. Gaur egun, Elizan egin beharreko zereginik garrantzizkoena, ez da iragana gordetzea, baizik Jesusen Berri Ona komunikatzen jakitea, inoiz ez bezalako kanbio sozio-kulturalak bizitzen ari de gizartean.

 

RECERCA CREATIVA

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

Malgrat la seva aparent innocència, la paràbola dels talents conté una càrrega explosiva. Sorprenentment, el “tercer servent” és condemnat sense haver comès cap acció dolenta. El seu únic error consisteix a “no fer res”: no arrisca el seu talent, no el fa fructificar, el conserva intacte en un lloc segur.

El missatge de Jesús és clar. No al conservadorisme, sí a la creativitat. No a una vida estèril, sí a la resposta activa a Déu. No a l’obsessió per la seguretat, sí a l’esforç arriscat per transformar el món. No a la fe enterrada sota el conformisme, sí al treball compromès a obrir camins al regne de Déu.

El gran pecat dels seguidors de Jesús pot ser sempre el no arriscar-nos a seguir-lo de manera creativa. És significatiu observar el llenguatge que s’ha emprat entre els cristians al llarg dels anys per veure en què hem centrat sovint l’atenció: conservar el dipòsit de la fe; conservar la tradició; conservar els bons costums; conservar; la gràcia; conservar la vocació…

Aquesta temptació de conservadorisme és més fort en temps de crisi religiosa. És fàcil llavors invocar la necessitat de controlar l’ortodòxia, reforçar la disciplina i la normativa; assegurar la pertinença a l’Església… Tot pot ser explicable, però no és sovint una manera de desvirtuar l’evangeli i congelar la creativitat de l’Esperit?

Per als dirigents religiosos i els responsables de les comunitats cristianes pot ser més còmode “repetir” de manera monòtona els camins heretats del passat, ignorant els interrogants, les contradiccions i els plantejaments de l’home modern, però ¿de què serveix tot això si no som capaços de transmetre llum i esperança als problemes i patiments que sacsegen els homes i dones dels nostres dies?

Les actituds que hem de cuidar avui a l’interior de l’Església no es diuen “prudència”, “fidelitat al passat”, “resignació”… Porten més aviat un altre nom: “recerca creativa”, “audàcia”, “capacitat de risc “, “escolta a l’Esperit” que tot ho fa nou.

El més greu pot ser que, el mateix que li va passar al tercer servent de la paràbola, també nosaltres creiem que estem responent fidelment a Déu amb la nostra actitud conservadora, quan estem defraudant les seves expectatives. La principal ocupació de l’Església avui no pot ser conservar el passat, sinó aprendre a comunicar la Bona Notícia de Jesús en una societat sacsejada per canvis socioculturals sense precedents.

 

 

¡Armad lío!

Publicado: 10 noviembre, 2014 en CONVOCATORIAS
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esperanzarte¡ARMAD LÍO!
EsperanzARTE cumple diez años
JUAN YZÚEL, juan@ciberiglesia.net
ZARAGOZA

El Festival EsperanzARTE volverá a tener su edición anual del 13 al 17 de noviembre. Este año cumple 10 años este evento que, desde sus comienzos, ha pretendido dar a conocer el arte cristiano actual en sus dimensiones espirituales, sociales y evangelizadoras.

El tema de este año será “¡Armad lío!”, expresión usada por el Papa Francisco el año pasado en la Jornada Mundial de la Juventud para indicar a los jóvenes la necesidad de que despierten la conciencia de todos ante los graves problemas a los que se enfrenta la gran familia humana y la Iglesia.

En esta edición, a lo largo de sus catorce conciertos, contará entre otros con los siguientes artistas: Luis Guitarra, cantautor madrileño; Carmen Sara Floriano, cuentacuentos que llega desde Andalucía; Voces y Guitarras y Fila Cero, música y teatro; Kikote (Gabriel Gutiérrez), cómico y clown; los coros del Centro Penitenciario de Zuera, el colegio Cristo Rey-Escolapios de Zaragoza y los colegios oscenses de Salesianos, San Viator y Santa Rosa; Pablo Soláns, joven cantautor aragonés…

Entre los objetivos que persigue el festival, desde sus inicios, están: crear un espacio de esperanza y fe en medio de la crisis que sufrimos; promover la creatividad y el conocimiento del nuevo arte cristiano; apoyar un proyecto solidario, que esta vez será ayudar a las familias más afectadas por la crisis económica (a través de Cáritas) y proyectos en África (a través de la Fundación Itaka-escolapios).

El festival constará de doce conciertos, con la participación de alumnos de seis colegios concertados y siete públicos, que incluirán un concierto en la cárcel de Zuera y dos abiertos a las ciudades de Zaragoza (viernes, 14) y Huesca (sábado, 15), ambos a las 9 de la noche. Además se realizarán varias actividades formativas, entre las que destaca la mesa redonda inaugural con el tema “¡Armad lío!: La dimensión profética del arte cristiano ante las crisis actuales” (Casa de la Iglesia, jueves 13, 7:30) y la presencia del EA en el encuentro de los catequistas de todo Aragón en la diócesis de Huesca.

Para más informaciónwww.esperanzarte.com

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jesús4 Pascua (C) Juan 10, 27-30
ESCUCHAR Y SEGUIR A JESÚS
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 17/04/13.- Era invierno. Jesús andaba paseando por el pórtico de Salomón, una de las galerías al aire libre, que rodeaban la gran explanada del Templo. Este pórtico, en concreto, era un lugar muy frecuentado por la gente pues, al parecer, estaba protegido contra el viento por una muralla.

Pronto, un grupo de judíos hacen corro alrededor de Jesús. El diálogo es tenso. Los judíos lo acosan con sus preguntas. Jesús les critica porque no aceptan su mensaje ni su actuación. En concreto, les dice: “Vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas”. ¿Qué significa esta metáfora?

Jesús es muy claro: “Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco; ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna”. Jesús no fuerza a nadie. Él solamente llama. La decisión de seguirle depende de cada uno de nosotros. Solo si le escuchamos y le seguimos, establecemos con Jesús esa relación que lleva a la vida eterna.

Nada hay tan decisivo para ser cristiano como tomar la decisión de vivir como seguidores de Jesús. El gran riesgo de los cristianos ha sido siempre pretender serlo, sin seguir a Jesús. De hecho, muchos de los que se han ido alejando de nuestras comunidades son personas a las que nadie ha ayudado a tomar la decisión de vivir siguiendo sus pasos.

Sin embargo, ésa es la primera decisión de un cristiano. La decisión que lo cambia todo, porque es comenzar a vivir de manera nueva la adhesión a Cristo y la pertenencia a la Iglesia: encontrar, por fin, el camino, la verdad, el sentido y la razón de la religión cristiana.

Y lo primero para tomar esa decisión es escuchar su llamada. Nadie se pone en camino tras los pasos de Jesús siguiendo su propia intuición o sus deseos de vivir un ideal. Comenzamos a seguirle cuando nos sentimos atraídos y llamados por Cristo. Por eso, la fe no consiste primordialmente en creer algo sobre Jesús sino en creerle a él.

Cuando falta el seguimiento a Jesús, cuidado y reafirmado una y otra vez en el propio corazón y en la comunidad creyente, nuestra fe corre el riesgo de quedar reducida a una aceptación de creencias, una práctica de obligaciones religiosas y una obediencia a la disciplina de la Iglesia.

Es fácil entonces instalarnos en la práctica religiosa, sin dejarnos cuestionar por las llamadas que Jesús nos hace desde el evangelio que escuchamos cada domingo. Jesús está dentro de esa religión, pero no nos arrastra tras sus pasos. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a vivir de manera rutinaria y repetitiva. Nos falta la creatividad, la renovación y la alegría de quienes viven esforzándose por seguir a Jesús. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

ESCUTAR E SEGUIR A JESUS

José Antonio Pagola. Tradução: Antonio Manuel Álvarez Pérez

Era invierno. Jesus andava a passear pelo pórtico de Salomão, uma das galerias ao ar livre, que rodeavam a grande explanada do Templo. Este pórtico, em concreto, era um lugar muito frequentado pelas pessoas pois, ao que parece, estava protegido contra o vento por uma muralha.

De repente, um grupo de judeus junta-se à volta de Jesus. O diálogo é tenso. Os judeus perseguem-no com preguntas. Jesus critica-os porque não aceitam a Sua mensagem nem a Sua atuação. Em concreto, diz-lhes: “Vós não acreditais porque não são das minhas ovelhas”. Que significa esta metáfora?

Jesus é muito claro: “As minhas ovelhas escutam a minha voz, e eu conheço-as; elas seguem-me, e Eu dou-lhes a vida eterna”. Jesus não força ninguém. Ele apenas chama. A decisão de segui-lo depende de cada um de nós. Só se o escutarmos e o seguirmos, estabeleceremos com Jesus essa relação que leva à vida eterna.

Nada há tão decisivo para ser cristão como tomar a decisão de viver como seguidores de Jesus. O grande risco dos cristãos foi sempre pretender sê-lo, sem seguir a Jesus. De facto, muitos dos que se foram afastando das nossas comunidades são pessoas a quem ninguém ajudou a tomar a decisão de viver seguindo os Seus passos.

No entanto, essa é a primeira decisão de um cristão. A decisão que muda tudo, porque é começar a viver de forma nova a adesão a Cristo e à pertença da Igreja: encontrar, por fim, o caminho, a verdade, e o sentido e a razão da religião cristã.

E o primeiro para tomar essa decisão é escutar a Sua chamada. Ninguém se coloca a caminho atrás dos passos de Jesus seguindo a sua própria intuição ou os seus desejos de viver um ideal. Começamos a segui-lo quando nos sentimos atraídos e chamados por Cristo. Por isso, a fé não consiste primordialmente em acreditar em algo sobre Jesus mas em acreditar Nele.

Quando falta o seguir a Jesus, cuidado e reafirmado uma e outra vez no próprio coração e na comunidade crente, a nossa fé corre o risco de ficar reduzida a uma aceitação de crenças, uma prática de obrigações religiosas e uma obediência à disciplina da Igreja.

É fácil então instalar-nos na prática religiosa, sem nos deixarmos de questionar pelas chamadas que Jesus nos faz a partir do evangelho que escutamos cada domingo. Jesus está dentro dessa religião, mas que nos arrasta atrás dos Seus passos. Sem nos darmos conta, habituamo-nos a viver de forma rotineira e repetitiva. Falta-nos a criatividade, a renovação e a alegria de quem vive esforçando-se por seguir Jesus.

 

ASCOLTARE E SEGUIRE GESÙ

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

Era inverno. Gesù passeggiava nel portico di Salomone, una delle gallerie all’aria aperta che circondavano la grande spianata del Tempio. Questo portico, infatti, era un luogo molto frequentato dalla gente poiché un muro, sembra, lo proteggeva dal vento.

Ecco che un gruppo di giudei fa cerchio attorno a Gesù. Il dialogo è teso. I giudei lo accusano con le loro domande. Gesù li critica perché non accettano il suo messaggio né il suo agire. In concreto, dice loro: “Voi non credete perché non siete mie pecore”. Che significa questa metafora?

Gesù è molto chiaro: Le mie pecore ascoltano la mia voce e io le conosco ed esse mi seguono. Io do loro la vita eterna. Gesù non forza nessuno. Soltanto chiama. La decisione di seguirlo dipende da ciascuno di noi. Solo se lo ascoltiamo e lo seguiamo, stabiliamo con Gesù quella relazione che porta alla vita eterna.

Nulla è tanto decisivo per essere cristiani come prendere la decisione di vivere come seguaci di Gesù. Il grande rischio dei cristiani è stato sempre pretendere di esserlo senza seguire Gesù. Di fatto, molti di quelli che si sono andati allontanando dalle nostre comunità sono persone che nessuno ha aiutato a prendere la decisione di vivere seguendo i suoi passi.

Tuttavia, questa è la prima decisione di un cristiano. La decisione che lo cambia totalmente, perché è cominciare a vivere in maniera nuova l’adesione a Cristo e l’appartenenza alla Chiesa: trovare, finalmente, la via, la verità, il senso e la ragione della religione cristiana.

E la prima cosa per prendere questa decisione è ascoltare la sua chiamata. Nessuno si mette in cammino dietro ai passi di Gesù seguendo la sua propria intuizione e il suo desiderio di vivere un ideale. Cominciamo a seguirlo quando ci sentiamo attratti e chiamati da Cristo. Per questo, la fede non consiste in primo luogo nel credere qualcosa su Gesù, ma nel credere in lui.

Quando manca la sequela a Gesù, custodita e riaffermata ripetutamente nel proprio cuore e nella comunità credente, la nostra fede corre il rischio di rimanere ridotta a un’accettazione di credenze, a una pratica di obblighi religiosi e a un’obbedienza alla disciplina della Chiesa.

È facile allora installarci nella pratica religiosa, senza lasciarci mettere in questione dalla chiamata che Gesù ci fa nell’evangelo che ascoltiamo ogni domenica. Gesù è dentro questa religione ma non ci trascina dietro ai suoi passi. Senza rendercene conto, ci abituiamo a vivere in maniera routinaria e ripetitiva. Ci manca la creatività, il rinnovamento e la gioia di quelli che vivono sforzandosi di seguire Gesù.

 

ECOUTER ET SUIVRE JESUS

José Antonio Pagola, Traducteur: Carlos Orduna, csv

C’était l’hiver. Jésus marchait sous la colonnade de Salomon, l’une des galeries à l’air libre qui entouraient la grande esplanade du Temple. C’était un endroit très fréquenté par les gens, car il était, semble-t-il, protégé du vent par une muraille.

Soudain, un groupe de juifs entourent Jésus et ils entament un dialogue assez tendu. Les juifs harcèlent Jésus avec leurs questions. Jésus leur reproche de refuser son message et de son action. Concrètement, il leur dit : « Vous ne croyez pas parce que vous ne faites pas partie de mes brebis ». Quelle est la signification de cette image ?

Jésus est très clair: “Mes brebis écoutent ma voix et je les connais; elles me suivent et je leur donne la vie éternelle”. Jésus ne force personne. Il appelle seulement. La décision de le suivre dépend de chacun de nous. Ce n’est qu’en l’écoutant et en le suivant que nous établissons avec lui une relation qui nous conduit à la vie éternelle.

Pour être chrétien, rien de plus radical que de prendre la décision de vivre en disciples de Jésus. Le grand risque des chrétiens a été toujours celui de prétendre l’être alors qu’on ne suit pas Jésus. En fait, beaucoup de ceux qui se sont éloignés de nos communautés, sont des gens que personne n’a aidé à prendre la décision de suivre les pas de Jésus.

Alors que c’est (cela) la première décision qu’un chrétien doit prendre. La décision qui change tout, car elle signifie commencer à vivre d’une manière nouvelle notre adhésion au Christ et notre appartenance à l’Eglise : trouver, enfin, le chemin, la vérité, le sens et la raison d’être de la religion chrétienne.

Et la première condition pour prendre cette décision, c’est d’écouter son appel. Personne ne peut marcher à la suite de Jésus, en suivant sa propre intuition ou ses désirs de vivre un idéal. Nous commençons à le suivre lorsque nous nous sentons attirés et appelés par le Christ. C’est pourquoi, la foi ne consiste pas d’abord à croire quelque chose sur Jésus mais à le croire, lui.

Lorsque suivre Jésus n’est pas quelque chose d’entretenu et de réaffirmé constamment dans son propre cœur et au cœur de la communauté des croyants, notre foi risque de se voir réduite à une acceptation de croyances, à une mise en pratique d’obligations religieuses et à une obéissance à la discipline de l’Eglise.

Il est alors facile de nous installer dans la pratique religieuse, sans nous laisser questionner par les appels que Jésus nous lance dans l’évangile que nous écoutons chaque dimanche. Jésus est à l’intérieur de cette religion mais il ne nous entraîne pas à sa suite. Sans nous en rendre compte, nous nous habituons à vivre d’une manière routinière et répétitive. Il nous manque la créativité, le renouvellement et la joie de ceux qui s’efforcent de suivre Jésus.

 

HEAR AND FOLLOW JESUS

José Antonio Pagola.

It was winter. Jesus was walking along, passing through Solomon’s Portico, one of the open air galleries that surrounded the esplanade of the Temple. This portico, actually, was a favorite place for the people, since it apparently was protected from the wind by a wall.

Suddenly a group of Jews surround Jesus. The dialogue is tense. They bombard him with their questions. Jesus criticizes them because they won’t accept his message or his deeds. Concretely, he tells them: “You don’t believe me because you are no sheep of mine.” What does this metaphor mean?

Jesus is very clear: “The sheep that belong to me listen to my voice; I know them and they follow me. I give them eternal life.” Jesus doesn’t force anyone. He only calls. The decision to follow him depends on each one of us. Only if we listen to him and follow him, do we build up a relationship with Jesus that leads to eternal life.

There is nothing so decisive for being Christian than to make the decision to live as Jesus’ followers. The great risk for Christians has always been to pretend to be one, without following Jesus. As it turns out, many of those who have drifted away from our communities are persons that no one has helped to make the decision to follow his footsteps.

However that is the first decision for a Christian. The decision that changes everything, because the attachment to Christ and the belonging to the Church is the beginning of living in a new way: to finally find the path, the truth, the meaning of and the reason for the Christian religion.

And the first thing needed to make this decision is to listen to his call. We don’t put ourselves on the path of Jesus footsteps by following our own intuition or our own desires to live out an ideal. We begin to follow him when we feel ourselves attracted to and called by Christ. For that reason, faith doesn’t consist principally in believing something about Jesus, but in believing in Jesus himself.

When this following of Jesus is lacking, and isn’t cared for or reaffirmed over and over again in our heart and in the believing community, our faith runs the risk of being reduced to an acceptance of creeds, a practice of religious obligations and an obedience to Church discipline.

It’s easy then to stick with religious practice, without allowing ourselves to be challenged by the calls that Jesus makes to us in the Gospel that we listen to each Sunday. Jesus is within that religion, but we aren’t drawn to his footsteps. Without realizing it, we get used to living in a way that‘s routine and repetitive. We’re lacking creativity, the renewal and the joy of those who live committed to following Jesus.

 

JESUSI ENTZUN ETA JARRAITU

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Negua zen. Jesus paseatzen zebilen Salomonen arkupean, Tenpluko zabalgune handia inguratzen zuten aire zabaleko galerietako batean. Arkupe hau, zehazki, sarritan erabiltzen zuen jendeak; izan ere, itxuraz, murru batek babesten zuen haizearen kontra.

Laster batean, judu-talde bat bildu da Jesusen inguruan. Tirabiratsua da elkarrizketa. Galde eta galde jazarri diote juduek Jesusi. Honek bere mezua eta jarduera ez onartu izana aurpegiratzen die. Zehazki, diotse: «Zuek ez duzue sinesten, ez baitzarete nire ardietarik». Zer esan nahi du, ordea, metafora honek?

Oso argi mintzo da Jesus: «Nire ardiek entzuten dute nire ahotsa, eta ezagutzen ditut nik; haiek jarraitzen didate, eta betiko bizia ematen diet nik». Jesusek ez du inor behartzen. Soilik, dei egiten du. Hari jarraitu ala ez, gutako bakoitzaren esku dago. Soilik, entzuten eta jarraitzen badiogu izango dugu modua Jesusekin betiko bizira eramaten duten harremanak izateko.

Kristau batentzat ez da ezer funtsezkoagorik, Jesusen jarraitzaile bezala bizitzea baino. Kristauen arrisku handia da beti Jesusen jarraitzaile direla esatea, zinez izan gabe. Izatez, gure elkarteetatik urrunduz joan den jende asko, Jesusen urratsei jarraituz bizitzeko erabakia hartzen inork lagundu izan ez diona da.

Alabaina, horixe da kristau baten lehen erabakia. Dena aldarazten duen erabakia da; izan ere, Kristori atxikitzea eta Elizako kide izatea modu berri batean bizitzen hastea dakar erabaki horrek: noizbait ere, kristau-erlijioaren bidea, egia, zentzua eta zergatia aurkitzea.

Eta erabaki hori hartzeko lehen gauza Jesusen deia entzutea da. Ezin ekin dio inork ere Jesusen urratsei jarraitzeari bere intuizio propioaz edo haren ideala bizitzeko bere gogo hutsaz. Hari jarraitzen, orduan hasten gara: Kristok erakartzen eta dei egiten digula sentitzen dugunean. Horregatik, fedea ez da lehenik eta behin Jesusez zerbait sinestea, baizik hari berari sinestea, harengan beragan sinestea.

Jesusi benetan jarraitzea falta denean, norberaren bihotzean eta fededunen elkartean zaintzen eta behin eta berriz baiesten ez denean, fedeak arrisku hau izaten du: mugaturik gelditzekoa sinesgai batzuk onartzera, betebehar erlijioso batzuk praktikatze hutsera eta Elizaren diziplinari obedientzia eskaintze hutsera.

Halakoetan, gauza erraza izaten da erlijioa betetzearekin konformatzea, igande bakoitzean entzuten dugun ebanjeliotik Jesusek egiten digun deiak koloka jar gaitzan utzi gabe. Erlijio horren baitan dago Jesus, bai, baina ez gaitu arrastatzen bere urratsen ondoren. Konturatu gabe, ohikeriaz eta era errepikagarrian bizitzen ohitzen gara. Sormena, berrikuntza eta poza falta ohi zaizkigu, Jesusi nola jarraituko ahalegintzen direnek izan ohi dituztenak.

 

ESCOLTAR I SEGUIR JESÚS

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

Era hivern. Jesús caminava passejant pel pòrtic de Salomó, una de les galeries a l’aire lliure, que envoltaven la gran esplanada del Temple. Aquest pòrtic, en concret, era un lloc molt freqüentat per la gent perquè, segons sembla, estava protegit contra el vent per una muralla.

Aviat, un grup de jueus fan rotllana al voltant de Jesús. El diàleg és tens. Els jueus l’assetgen amb les seves preguntes. Jesús els critica perquè no accepten el seu missatge ni la seva actuació. En concret, els diu: “Vosaltres no creieu, perquè no sou de les meves ovelles”. Què significa aquesta metàfora?

Jesús és molt clar: “Les meves ovelles escolten la meva veu. Jo les conec, i elles em segueixen. Jo els dono vida eterna”. Jesús no força ningú. Ell només diu. La decisió de seguir-lo depèn de cada un de nosaltres. Només si l’escoltem i el seguim, establim amb Jesús aquesta relació que porta a la vida eterna.

No hi ha res tan decisiu per ser cristià com prendre la decisió de viure com a seguidors de Jesús. El gran risc dels cristians ha estat sempre pretendre ser-ho, sense seguir Jesús. De fet, molts dels que s’han anat allunyant de les nostres comunitats són persones a les quals ningú ha ajudat a prendre la decisió de viure seguint els seus passos.

No obstant això, aquesta és la primera decisió d’un cristià. La decisió que ho canvia tot, perquè és començar a viure de manera nova l’adhesió a Crist i la pertinença a l’Església: trobar, per fi, el camí, la veritat, el sentit i la raó de la religió cristiana.

I el primer per prendre aquesta decisió és escoltar la seva crida. Ningú es posa en camí seguint els passos de Jesús seguint la seva pròpia intuïció o els seus desitjos de viure un ideal. Comencem a seguir quan ens sentim atrets i cridats per Crist. Per això, la fe no consisteix primordialment a creure alguna cosa sobre Jesús sinó creure’l a ell.

Quan falta el seguiment a Jesús, mantingut i reafirmat una i altra vegada en el propi cor i en la comunitat creient, la nostra fe corre el risc de quedar reduïda a una acceptació de creences, una pràctica d’obligacions religioses i una obediència a la disciplina de l’Església.

És fàcil llavors instal•lar-nos en la pràctica religiosa, sense deixar-nos qüestionar per les crides que Jesús ens fa des de l’evangeli que escoltem cada diumenge. Jesús està dins d’aquesta religió, però no ens arrossega darrera dels seus passos. Sense adonar-nos-en, ens acostumem a viure de manera rutinària i repetitiva. Ens falta la creativitat, la renovació i l’alegria dels qui viuen esforçant-se per seguir Jesús.

 

ESCOITARMOS E SEGUIRMOS A XESÚS

José Antonio Pagola. Traduciu: Xaquín Campo

Era inverno. Xesús andaba paseando polo pórtico de Salomón, unha das galerías ao aire libre, que rodeaban a grande explanada do Templo. Este pórtico, en concreto, era un lugar moi frecuentado pola xente pois, ao parecer, estaba protexido contra o vento por unha muralla.

Ben axiña, un grupo de xudeus fan corro ao redor de Xesús. O diálogo é tenso. Os xudeus acósano coas súas preguntas. Xesús critícalles que non aceptan a súa mensaxe nin a súa actuación. En concreto, dilles: “Vós non creedes porque non sondes das miñas ovellas”. Que significa esta metáfora?

Xesús é moi claro: “As miñas ovellas escoitan a miña voz, e eu coñézoas; elas séguenme, e eu doulles a vida eterna”. Xesús non forza a ninguén. El soamente chama. A decisión de seguilo depende de cada un de nós. Só se o escoitamos e o seguimos, establecemos con Xesús esa relación que leva á vida eterna.

Nada hai tan decisivo para sermos cristiáns como tomarmos a decisión de vivirmos como seguidores de Xesús. O gran risco dos cristiáns foi sempre pretenderen selo, sen seguiren a Xesús. De feito, moitos dos que se van afastando das nosas comunidades son persoas ás que ninguén axudou a tomaren a decisión de viviren seguindo os seus pasos.

Con todo, esa é a primeira decisión dun cristián. A decisión que o cambia todo, porque é comezar a vivir de xeito novo a adhesión a Cristo e a pertenza á Igrexa: atopar, por fin, o camiño, a verdade, o sentido e a razón da relixión cristiá.

E o primeiriño para tomar esa decisión é escoitar a súa chamada. Ninguén se pon en camiño tralos pasos de Xesús seguindo a súa propia intuición ou os seus desexos de vivir un ideal. Comezamos a seguilo cando nos sentimos atraídos e chamados por Cristo. Por iso, a fe non consiste primordialmente en crermos algo sobre Xesús senón en crérmolo a el.

Cando falta o seguimento a Xesús, coidado e reafirmado unha e outra vez no propio corazón e na comunidade crente, a nosa fe corre o risco de ficar reducida a unha aceptación de crenzas, unha práctica de obrigas relixiosas e unha obediencia á disciplina da Igrexa.

É fácil entón instalármonos na práctica relixiosa, sen deixármonos cuestionar polas chamadas que Xesús nos fai desde o evanxeo que escoitamos cada domingo.

Xesús está dentro desa relixión, pero non nos arrastra tralos seus pasos. Sen dármonos conta, afacémonos a vivirmos de xeito rutineiro e repetitivo. Fáltanos a creatividade, a renovación e a alegría de quen viven esforzándose por seguiren a Xesús.

 

聆听并跟随耶稣

若瑟×安多尼帕戈拉. 译者: 宁远

正是冬天,耶稣在撒罗满游廊下散步,这是一个环绕着圣殿的露天走廊。事实上,很多人认为这条走廊避风,因为前面有一堵墙。

很快地,一群犹大人转住了耶稣。气氛很紧张。犹大人以问题质问耶稣。耶稣指责他们既没有接受他的信息也没有接受他的工作。他说:“你们不相信,因为你们不是属于我的羊”。这是什么意思?

耶稣表达得很清楚:“我的羊听我的声音,我也认识他们,他们也跟随我;我赐于他们永生”。耶稣不强迫任何人。他只召唤,邀请。跟随他的决定取决于我们每一个人。只有当我们听从他,并跟随他时,我们才能与他建立起那带给我们永生的关系。

对于基督徒来说,再没有比决定追随耶稣更具决定性意义了。自古以来,基督徒的风险始终在于想要成为一个不跟随耶稣的基督徒。事实上,许多人之所以离开我们的团体,是因为从来没有人帮助他们做出跟随耶稣的决定。

然而,这是基督徒的第一个决定。这个决定改变一切,因为开始以一种全新的方式生活出与耶稣的联系及对教会的归属:终于找到了道路、真理与成为基督徒的意义与理由。

要做出这个决定,首先要聆听他的呼唤。没有人因着个人的意愿而开始追随耶稣。当我们觉得被基督所吸引并召唤时,我们开始追随他。因此,信德首先并不在于相信一些关于耶稣的道理,而是相信他。

当我们没有在自己心中与信友团体中,跟随耶稣时,这就证明了我们的信德有危险了,很可能被缩减为接受一些信理,一些宗教义务,及对教会训导的服从。

很容易地,我们就延续着一些宗教传统,而不再聆听每个主日福音中耶稣对我们的召唤。耶稣在这个宗教之内,但是他无法拖着我们跟随他的脚步。无意中,我们习惯了以一种重复的、惯性的方式生活。我们需要创造性,更新与努力跟随基督生活的喜乐。

La fuerza del Evangelio

Publicado: 6 febrero, 2013 en BIBLIA
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Gracias a Eulalia Zheng con “La fuerza del Evangelio” incorporamos el chino a la lista habitual de traducciones a los comentarios al Evangelio de José Antonio Pagola en 教会盐地 (Eclesalia).

Jesús..5 Tiempo ordinario (C) Lucas 5, 1-11
LA FUERZA DEL EVANGELIO
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com 
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 06/02/13.- El episodio de una pesca sorprendente e inesperada en el lago de Galilea ha sido redactado por el evangelista Lucas para infundir aliento a la Iglesia cuando experimenta que todos sus esfuerzos por comunicar su mensaje fracasan. Lo que se nos dice es muy claro: hemos de poner nuestra esperanza en la fuerza y el atractivo del Evangelio.

El relato comienza con una escena insólita. Jesús está de pie a orillas del lago, y “la gente se va agolpando a su alrededor para oír la Palabra de Dios”. No vienen movidos por la curiosidad. No se acercan para ver prodigios. Solo quieren escuchar de Jesús la Palabra de Dios.

No es sábado. No están congregados en la cercana sinagoga de Cafarnaún para oír las lecturas que se leen al pueblo a lo largo del año. No han subido a Jerusalén a escuchar a los sacerdotes del Templo. Lo que les atrae tanto es el Evangelio del Profeta Jesús, rechazado por los vecinos de Nazaret.

También la escena de la pesca es insólita. Cuando de noche, en el tiempo más favorable para pescar, Pedro y sus compañeros trabajan por su cuenta, no obtienen resultado alguno. Cuando, ya de día, echan las redes confiando solo en la Palabra de Jesús que orienta su trabajo, se produce una pesca abundante, en contra de todas sus expectativas.

En el trasfondo de los datos que hacen cada vez más patente la crisis del cristianismo entre nosotros, hay un hecho innegable: la Iglesia está perdiendo de modo imparable el poder de atracción y la credibilidad que tenía hace solo unos años.

Los cristianos venimos experimentando que nuestra capacidad para transmitir la fe a las nuevas generaciones es cada vez menor. No han faltado esfuerzos e iniciativas. Pero, al parecer, no se trata solo ni primordialmente de inventar nuevas estrategias.

Ha llegado el momento de recordar que en el Evangelio de Jesús hay una fuerza de atracción que no hay en nosotros. Esta es la pregunta más decisiva: ¿Seguimos “haciendo cosas” desde un Iglesia que va perdiendo atractivo y credibilidad, o ponemos todas nuestras energías en recuperar el Evangelio como la única fuerza capaz de engendrar fe en los hombres y mujeres de hoy?

¿No hemos de poner el Evangelio en el primer plano de todo?. Lo más importante en estos momentos críticos no son las doctrinas elaboradas a lo largo de los siglos, sino la vida y la persona de Jesús. Lo decisivo no es que la gente venga a tomar parte en nuestras cosas sino que puedan entrar en contacto con él. La fe cristiana solo se despierta cuando las personas descubren el fuego de Jesús. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

A FORÇA DO EVANGELHO

José Antonio Pagola. Tradução: Antonio Manuel Álvarez Pérez

O episódio de uma pesca surpreendente e inesperada no lago da Galileia foi redactada pelo evangelista Lucas para infundir alento à Igreja quando verifica que todos os Seus esforços para comunicar a Sua mensagem fracassam. O que se nos diz é muito claro: temos de colocar a nossa esperança na força e no atrativo do Evangelho.

O relato começa com uma cena insólita. Jesus está de pé na margem do lago, e “as pessoas vão-se aglomerando à Sua volta para ouvir a Palavra de Deus”. Não vêm atraídos pela curiosidade. Não se aproximam para ver prodígios. Só querem escutar de Jesus a Palavra de Deus.

Não é sábado. Não estão congregados na sinagoga próxima, de Cafarnaum para ouvir as leituras que se leem ao povo ao longo do ano. Não subiram a Jerusalém para escutar os sacerdotes do Templo. O que os atrai tanto é o Evangelho do Profeta Jesus, rejeitado pelos habitantes de Nazaré.

Também a cena da pesca é insólita. Quando de noite, no momento mais favorável para pescar, Pedro e os seus companheiros trabalham por sua conta, não obtêm resultado algum. Quando, já é de dia, atiram as redes confiando apenas na Palavra de Jesus que orienta o seu trabalho, produz-se uma pesca abundante, contra todas as suas expectativas.

No ruido de fundo dos dados que tornam cada vez mais patente a crise do cristianismo entre nós, há um fato inegável: a Igreja está a perder de modo imparável o poder de atração e a credibilidade que tinham até recentemente.

Os cristãos, temos vindo a verificar que a nossa capacidade para transmitir a fé às novas gerações é cada vez menor. Não faltaram esforços e iniciativas. Mas, ao que parece, não se trata só nem primordialmente de inventar novas estratégias.

Chegou o momento de recordar que no Evangelho de Jesus há uma força de atração que não há em nós. Esta é a pregunta mais decisiva: Continuamos a “fazer coisas” a partir de uma Igreja que vai perdendo atrativo e credibilidade, ou colocamos todas as nossas energias em recuperar o Evangelho como a única força capaz de engendrar fé nos homens e mulheres de hoje?

Não temos de colocar o Evangelho no primeiro plano de tudo? O mais importante nestes momentos críticos não são as doutrinas elaboradas ao longo dos séculos, mas a vida e a pessoa de Jesus. O decisivo não é que as pessoas venham a tomar parte nas nossas coisas mas que possam entrar em contato com Ele. A fé cristã só se desperta quando as pessoas descobrem o fogo de Jesus.

LA FORZA DELL’EVANGELO

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

L’episodio di una pesca sorprendente e inattesa sul lago di Galilea è stato redatto dall’evangelista Luca per incoraggiare la Chiesa quando esperimenta che tutti gli sforzi per comunicare il suo messaggio falliscono. Quello che ci viene detto è molto chiaro: dobbiamo porre la nostra speranza nella forza e nell’attrattiva dell’Evangelo.

Il racconto inizia con una scena insolita.  Gesù è in piedi sulla sponda del lago, e la folla gli faceva ressa attorno per ascoltare la Parola di Dio. Non sono mossi dalla curiosità. Non si avvicinano per vedere prodigi. Vogliono solo ascoltare da Gesù la Parola di Dio.

Non è sabato. Non sono radunati nella vicina sinagoga di Cafarnao per ascoltare le letture che si leggono alla gente lungo l’anno. Non sono saliti a Gerusalemme per ascoltare i sacerdoti del Tempio. Quello che li attrae tanto è l’Evangelo del Profeta Gesù, rifiutato dagli abitanti di Nazareth.

Anche la scena della pesca è insolita. Quando di notte, nel tempo più favorevole per pescare, Pietro e i suoi compagni lavorano per conto loro, non ottengono alcun risultato. Quando, già giorno, gettano le reti confidando solo nella Parola di Gesù che orienta il loro lavoro, si produce una pesca abbondante, contro tutte le loro aspettative.

Sullo sfondo dei dati che rendono sempre più evidente la crisi del cristianesimo tra noi, c’è un fatto innegabile. La Chiesa sta perdendo inarrestabilmente il potere di attrazione e la credibilità che aveva solo qualche anno fa.

Noi cristiani veniamo esperimentando che la nostra capacità di trasmettere la fede alle nuove generazioni è sempre minore. Non sono mancati sforzi e iniziative. Ma, sembra, non si tratta solo né principalmente d’inventare nuove strategie.

È arrivato il momento di ricordare che nell’Evangelo di Gesù c’è una forza di attrazione che non c’è in noi. Questa è la domanda più decisiva: continuiamo a “fare cose” a partire da una Chiesa che va perdendo attrattiva e credibilità, o poniamo tutte le nostre energie nel recuperare l’Evangelo come unica forza capace di generare fede negli uomini e nelle donne di oggi?

Non dobbiamo porre l’Evangelo prima di tutto? La cosa più importante in questi momenti critici non sono le dottrine elaborate lungo i secoli, ma la vita e la persona di Gesù. La cosa decisiva non è che la gente venga a prendere parte alle nostre cose, ma che possa entrare in contatto con lui. La fede cristiana si risveglia solo quando le persone scoprono il fuoco di Gesù.

LA FORCE DE L’EVANGILE

José Antonio Pagola, Traducteur: Carlos Orduna, csv

Le récit d’une pêche surprenante et inattendue dans le lac de Galilée a été rédigé par l’évangéliste Luc pour encourager l’Eglise lorsqu’elle constate l’échec de tous ses efforts pour faire passer son message. Ce qui nous y est dit est très clair : il nous faut mettre notre espérance dans la force et dans l’attrait de l’Evangile.

La narration commence par une scène insolite : Jésus, debout au bord du lac, et « les gens qui s’attroupent autour de lui pour entendre la Parole de Dieu ». Ils ne sont pas venus attirés par la curiosité. Ils ne se rapprochent pas pour contempler des prodiges. Ils ne veulent qu’entendre la Parole de Dieu proclamée par Jésus.

Ce n’est pas un jour de Sabbat. Ils ne sont pas réunis dans la synagogue de Capharnaüm pour y entendre les lectures que l’on proclame devant le peuple tout au long de l’année. Ils ne sont pas non plus montés à Jérusalem pour écouter les prêtres du Temple. Ce qui les attire tant c’est l’Evangile du Prophète Jésus, celui que les habitants de Nazareth ont rejeté.

La scène de la pêche est aussi insolite. Lorsque Pierre et se compagnons travaillent à leur compte la nuit, moment le plus propice pour pêcher, ils n’obtiennent aucun résultat. Le jour, lorsqu’ils jettent leurs filets en mettant leur confiance en la Parole de Jésus qui oriente leur travail, ils obtiennent une pêche abondante, contrairement à toutes leurs attentes.

En toile de fond des données qui montrent de façon patente la crise du christianisme parmi nous, il y a un fait indéniable: l’Eglise perd de plus en plus son pouvoir d’attraction et la crédibilité qu’elle avait quelques années auparavant.

Nous, chrétiens, nous expérimentons que notre capacité à transmettre la foi aux nouvelles générations va en diminuant. Les efforts et les initiatives ne manquent pas. Mais il semble bien qu’il ne s’agit pas seulement et prioritairement d’inventer de nouvelles stratégies.

Le moment est venu de rappeler que l’Evangile de Jésus renferme une force d’attraction qui ne se trouve pas en nous. Voici la question la plus décisive : Faut-il continuer à « faire des choses » dans une Eglise qui perd de son attrait et de sa crédibilité, ou faut-il plutôt concentrer toutes nos énergies à retrouver dans l’Evangile la seule force capable d’engendrer la foi chez les hommes et chez les femmes de notre temps ?

Ne faut-il pas placer l’Evangile au premier plan de tout? En ces moments critiques, ce n’est pas l’ensemble des doctrines élaborées au long de siècles qui est le plus important mais la vie et la personne de Jésus. Ce qui est décisif, ce n’est pas que les gens viennent prendre part à « nos affaires » mais qu’elles puissent entrer en contact avec lui. La foi chrétienne ne se réveille que lorsque les personnes découvrent le feu de Jésus.

THE INSPIRATIONAL STRENGTH OF GOSPEL

Translation: Juan V. Fernández de la Gala e Isabel Calvo Donoso

The episode of this surprising, unexpected fishing trip on the Lake of Galilee has been written by the evangelist Luke just to encourage that early Church, especially when it felt disappointed because of the failure of all its efforts to spread Jesus’ message. What we are told is very clear: we have to put our hope just in the original appeal of the Gospel.

The story begins with an unusual scene. Jesus is standing on the banks of the Lake, and the people are crowding around in order to hear the word of God. They are not moved by curiosity. They don’t come to see wonders. They just want to hear the word of Jesus.

It is not Saturday. They are not gathered in the nearby synagogue of Capernaum to hear readings that are usually read to the people throughout the year. They have not gone to Jerusalem to listen to the priests of the Temple, but the Gospel of the Prophet Jesus, rejected by the inhabitants of Nazareth.

Even the fishing scene is also unusual. At night, in the supposed most favorable time for fishing, Peter and his companions had been working hard, but did not have any success at all. Early in the morning, just trusting the inspirational words of Jesus, they got an abundant catch against all expectations.

Nowadays, there is one undeniable fact about the Church: it is losing its formerly unstoppable power of attraction and the credibility that had only a few years ago.

Christians are aware of the fact that our capacity to transmit the faith to the new generations is declining. Some efforts and initiatives have been made. But, apparently, it is not just a question of making up new strategies.

Now it is the time to remember that there is a particular force of attraction in the Gospel of Jesus that cannot be found in ourselves. This is the most significant question: do we continue simply doing things” in a Church that is losing attractiveness and credibility, or do we put all our energies on recovering the Gospel as the only force able to revive faith in present-day men and women?

Should we put again the Gospel into the foreground? The most important thing in these critical moments is not a heavy corpus of doctrine accumulated and dragged over the centuries, but the life and the person of Jesus themselves. The crucial point is not that people come and take part in our particular ideas and celebrations, but that they, with the Church’s witness, could come into contact with Him. Certainly, the true Christian faith can only be awakened when people discover the fire of Jesus.

EBANJELIOAREN INDARRA

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Lukas ebanjelariak Galileako aintziran gertatu den arrantzu harrigarri eta ustekabekoaren pasadizoa idatzi du, Elizari arnasa emateko, konturatu baita bere mezua aditzera emateko egin dituen ahalegin guztiek huts egin dutela. Oso argi dago esan diguna: ebanjelioaren indarrean eta erakargarritasunean ipini behar dugu geure esperantza.

Ezohiko eszena batez hasi du kontakizuna. Jesus zutik dago aintziraren ertzean, eta «jendea haren inguruan pilatzen ari da Jainkoaren Hitza entzuteko». Ez doa jendea ikusminez. Ez da hurbildu gauza miresgarriak ikusteko. Soilik, Jainkoaren Hitza entzun nahi du Jesusen ahotik.

Ez da larunbata. Jendea ez da bildu Kafarnaumeko hurbileko sinagogan, urtean barna herriari irakurri ohi zaizkion irakurgaiak entzuteko. Ez da igo Jerusalemera Tenpluko apaizei entzuteko. Jendea hartaraino erakartzen duena Jesus Profetaren Ebanjelioa da, Nazareteko herritarrek ukatua.

Ezohikoa da arrantzuaren eszena ere. Gauez, arrantzurako garairik egokienean, Pedrok eta lagunek, beren kontura lan egin dutenean, ez dute lortu inolako emaitzarik. Aldiz, egunez, haien lana norabidetzen duen Jesusen Hitzari kasu eginez sareak bota dituztenean, arrantzu ugaria lortu dute, uste zutenaren kontra.

Kristautasunak gure artean bizi duen krisialdia gero eta argiagoa bihurtzen duten datuen hondo-hondoan, bada ukaezineko gertaera bat: Eliza modu ezin gerarazian ari da galtzen duela urte batzuk zuen erakarmen- eta sinesgarritasun-ahala.

Kristauok esperimentatzen ari gara ezen gero eta txikiagoa dela belaunaldi berriei geure fedea eskualdatzeko geure ahalmena. Ez da falta izan ahaleginik eta ekimenik. Baina kontua ez datza, itxuraz, estrategia berriak asmatzean, ezta nagusiki ere.

Iritsia da unea gogoratzeko ezen Jesusen Ebanjelioak baduela guk geuk ez dugun erakartzeko indar bat. Horrenbestez, hau da galderarik funtsezkoena: erakarmena eta sinesgarritasuna galtzen ari den Elizatik «gauzak egiten» jarraitu behar al dugu ala geure indar guztia Ebanjelioa berreskuratzen ipini behar dugu, gaur egungo gizon-emakumeengan fedea sortzeko indarra hark bakarrik duela pentsatuz?

Ez ote dugu Ebanjelioa lehen mailan jarri behar? Gauzarik inportanteenak une kritiko hauetan ez dira mendeen joan-etorrian landu diren doktrinak, baizik Jesus bera eta haren bizitza. Garrantzizkoena ez da jendea gure gauzetan parte hartzera etortzea, baizik Jesusekin harremanetan jartzea. Kristau fedea esnatu, jendeak Jesusen sua aurkituko duenean bakarrik esnatuko da.

LA FORÇA DE L’EVANGELI

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

L’episodi d’una pesca sorprenent i inesperada al llac de Galilea ha estat redactat per l’evangelista Lluc per infondre alè a l’Església quan experimenta que tots els seus esforços per comunicar el seu missatge fracassen. El que se’ns diu és molt clar: hem de posar la nostra esperança en la força i l’atractiu de l’Evangeli.

El relat comença amb una escena insòlita. Jesús s’està dret a la vora del llac, i “la gent s’apinyava al seu voltant per escoltar la paraula de Déu”. No vénen moguts per la curiositat. No s’acosten per veure prodigis. Només volen escoltar de Jesús la Paraula de Déu.

No és dissabte. No estan congregats a la propera sinagoga de Cafarnaüm per sentir les lectures que es llegeixen al poble al llarg de l’any. No han pujat a Jerusalem a escoltar als sacerdots del Temple. El que els atrau tant és l’Evangeli del Profeta Jesús, rebutjat pels veïns de Natzaret.

També l’escena de la pesca és insòlita. Quan a la nit, l’hora més favorable per pescar, Pere i els seus companys treballen pel seu compte, no obtenen cap resultat. Quan, ja de dia, tiren les xarxes confiant només en la Paraula de Jesús que orienta el seu treball, es produeix una pesca abundant, en contra de totes les seves expectatives.

En el rerefons de les dades que fan cada vegada més palesa la crisi del cristianisme entre nosaltres, hi ha un fet innegable: l’Església està perdent de manera imparable el poder d’atracció i la credibilitat que tenia fa només uns anys.

Els cristians estem experimentant que la nostra capacitat per transmetre la fe a les noves generacions és cada vegada menor. No han faltat esforços i iniciatives. Però, pel que sembla, no es tracta només ni primordialment d’inventar noves estratègies.

Ha arribat el moment de recordar que en l’Evangeli de Jesús hi ha una força d’atracció que no hi és en nosaltres. Aquesta és la pregunta més decisiva: Seguim “fent coses” des d’una Església que va perdent atractiu i credibilitat, o posem totes les nostres energies a recuperar l’Evangeli com l’única força capaç d’engendrar fe en els homes i dones d’avui?

No hem de posar l’Evangeli en el primer pla de tot?. El més important en aquests moments crítics no són les doctrines elaborades al llarg dels segles, sinó la vida i la persona de Jesús. El decisiu no és que la gent vingui a participar en les nostres coses sinó que puguin entrar en contacte amb ell. La fe cristiana només es desperta quan les persones descobreixen el foc de Jesús.

A F0RZA DO EVANXEO

José Antonio Pagola. Traduciu: Xaquín Campo

O episodio dunha pesca sorprendente e inesperada no lago de Galilea foi redactado polo evanxelista Lucas para infundir alento á Igrexa cando experimenta que todos os seus esforzos por comunicar a súa mensaxe fracasan.

O que se nos di é moi claro: Temos de poñermos a nosa esperanza na forza e o atractivo do Evanxeo

O relato comeza cunha escena insólita. Xesús está de pé nas beiras do lago, e “a xente vaise apiñando ao seu redor para oíren a Palabra de Deus”. Non veñen movidos pola curiosidade. Non se achegan para veren prodixios. Só queren escoitaren de Xesús a Palabra de Deus.

Non é sábado. Non están congregados na próxima sinagoga de Cafarnaún para oíren as lecturas que se len ao pobo ao longo do ano. Non subiron a Xerusalén a escoitaren aos sacerdotes do Templo. O que lles atrae tanto é o Evanxeo do Profeta Xesús, rexeitado polos veciños de Nazaret.

Tamén a escena da pesca é insólita. Cando de noite, no tempo máis favorábel para pescaren, Pedro e os seus compañeiros traballan pola súa conta, non obteñen resultado algún. Cando, xa de día, botan as redes confiando só na Palabra de Xesús que orienta o seu traballo, prodúcese unha pesca abundante, en contra de todas as súas expectativas.

No transfundo dos datos que fan cada vez máis patente a crise do cristianismo entre nós, hai un feito innegábel: a Igrexa está perdendo de modo imparábel o poder de atracción e da credibilidade que tiña fai só uns anos.

Os cristiáns vimos experimentando que a nosa capacidade para transmitirmos a fe ás novas xeracións é cada vez menor. Non faltaron esforzos e iniciativas. Pero, ao parecer, non se trata só nin primordialmente de inventar novas estratexias.

Chegou o momento de recordarmos que no Evanxeo de Xesús hai unha forza de atracción que non hai en nós. Esta é a pregunta máis decisiva: Seguimos “facendo cousas” desde un Igrexa que vai perdendo atractivo e credibilidade, ou poñemos todas as nosas enerxías en recuperarmos o Evanxeo como a única forza capaz de procrearmos fe nos homes e mulleres de hoxe?

Non temos de poñermos o Evanxeo no primeiro plano de todo? O máis importante nestes momentos críticos non son as doutrinas elaboradas ao longo dos séculos, senón a vida e a persoa de Xesús. O decisivo non é que a xente veña tomaren parte nas nosas cousas senón que poidan entrar en contacto con el. A fe cristiá só esperta cando as persoas descobren o lume de Xesús.

福音的力量

若瑟×安多尼帕戈拉. 译者: 宁远

当初期教会体验到他们为宣讲福音所做的所有的努力都失败了之后,为了激起团体的热情,圣史路加描述了加里肋亚湖畔获得巨大成就的捕鱼事件。他所要传达的信息非常明确:我们应该把希望放在福音本身的力量与吸引力上。

故事的开头是不寻常的。耶稣站在湖边,人们蜂拥而来为聆听天主的话。不是好奇心驱使他们前来,他们不是来看奇迹,而只是为聆听耶稣所宣讲的天主的圣言。这天不是安息日,他们没有聚集在葛法翁附近的会堂里听读经,那里常年为民众宣读经文,他们也没有前往耶路撒冷去聆听圣殿里的司祭们,真正吸引他们的是那被纳肋匝的邻居们所拒绝的先知耶稣的福音。

同样,捕鱼的场景也是不同寻常的。夜晚,正是捕鱼的最佳时间,然而,伯多禄与他的同伴们整夜辛苦,一无所获。白天,他们只是因了耶稣的话而撒网,却出乎意料地捕获了大量的鱼。

这深处的信息让我们越来越清楚地看到在我们基督徒中间存在的危机,有一个不容否认的事实:教会正不断地失去前几年还有的吸引力与可信度。我们深刻体验到我们向新生代传达信仰的能力正不断降低。人们不断努力并创新,可似乎,最首要的并不只是新的策略的问题。

是时候回忆起耶稣的福音有着我们身上所没有的吸引力。问题的关键是:我们继续在一个正逐渐失去吸引力与可信力的教会里“做事”呢,还是把所有的精力都集中在福音上,使它成为推动信仰的唯一力量?

我们不应该把福音放在所有的计划的首位上吗?在这样一个关键的时刻,最重要的并不是几千年来形成的训导,而是耶稣的人与他的生活。问题的关键不在于使人们认同我们,与我们做同样的事,而在于他们能够与耶稣相联系。只有当人们发现耶稣的热火时,基督徒的信仰才能觉醒。

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Cristianisme i Justícia da voz a los jóvenes
REFLEXIÓN DE FIN DE AÑO
“No somos una generación perdida”
MONTSE GIRBAU, mgirbau@jesuites.net
BARCELONA.

ECLESALIA, 31/12/12.- Este es el clamor de un grupo de jóvenes que forman parte de la llamada generación perdida: la mejor preparada de la historia de nuestro país y, al mismo tiempo, la que está sufriendo una precarización laboral más despiadada. Ellos firman la reflexión de fin de año del centro de estudios Cristianisme i Justícia.

Hacen un análisis lúcido de la situación que estamos viviendo, reconociendo los errores, denunciando la creciente desigualdad social y declarando su compromiso de trabajar para transformar esta realidad. “No queremos ser una generación perdida”, afirman, huyendo de la etiqueta que a menudo se utiliza para referirse a los jóvenes de esta franja de edad.

Se definen como “hijos de la bonanza”, de una sociedad mercantilizada donde la democracia se ha ido diluyendo en individualismo y reconocen que “en algún momento de este proceso dejamos de pensar qué modelo de sociedad queríamos porque no lo creímos necesario y el totalitarismo de la indiferencia empezó a hacer presencia en nuestras vidas”. Pero ahora aseguran que “nos han quitado la venda de los ojos” y ahora constatan el déficit democrático, el desprestigio de las instituciones políticas, la polarización ideológica que dificulta el diálogo, los riesgos del absolutismo de la técnica y una creciente superficialidad que invade todos los ámbitos de la vida.

Una llamada a la fraternidad y a trabajar por lo común

Frente a esto denuncian el desmantelamiento del Estado del Bienestar, que está provocando un aumento de las desigualdades sociales y advierten que la crisis “igual que ha producido una ola de solidaridad, está alentando la aparición de un nuevo fascismo social” que puede ser una amenaza a la convivencia y a la democracia.

Constatan como la mercantilización y la superficialidad “nos ha empobrecido como sociedad y como personas, nos ha hecho perder conciencia de nuestra influencia y responsabilidad en la sociedad”. En su reflexión, estos jóvenes consideran que es necesario recuperar la presencia de la ética en la economía y recuerdan que “existe un uso inofensivo y un uso prudente del dinero, pero no un uso inocuo”. También reivindican la figura del pensador, del humanista y reclaman “profundidad y rigor intelectual a todos los niveles de la sociedad”.

A pesar del desconcierto que provoca encontrarse en un cambio de época, enfrentándose a la “imposibilidad de lograr muchos de los proyectos personales y comunitarios con que nos habían enseñado a soñar”, este grupo de jóvenes se niega a formar parte de una generación perdida. “Sentimos la necesidad de encontrar vías de implicación en la recuperación de ciertos valores y una visión humanizadora del mundo”, dicen. Y ponen como ejemplo esperanzador, las “iniciativas locales de carácter colectivo y transformador que son anticipaciones de un futuro que está por venir”.

Su manifiesto quiere ser una llamada a la esperanza. En él se comprometen e invitan a recuperar la fraternidad y a trabajar para lo común, combatir el individualismo y la indiferencia, y cuidar la persona en su integridad.

Este documento lo firman un grupo formado por 13 jóvenes entre 25 y 35 años. Hacen su reflexión desde su condición de jóvenes cristianos, desde la convicción que “el cristianismo de hoy debería ser una utopía entusiasmadora”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más informaciónwww.cristianismeijusticia.net/es

La lógica del don

Publicado: 28 diciembre, 2012 en REFLEXIONES
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campesinosLA LÓGICA DEL DON
JOSÉ MORENO LOSADA, sacerdote capellan de la UEx y consiliario de Acción Católica, jose.moreno.losada@gmail.com BADAJOZ.

ECLESALIA, 28/12/12.- De todas las felicitaciones recibidas en papel y vía internet, quiero seleccionar la de Antonio Sáenz. Junto a una foto de dos pobres campesinos en la mayor de las pobrezas, fruto de un recorrido por algunos de los poblados que atiende en las tierras cajamarquinas del Perú, nos dice: “Dios de la pobreza y la debilidad, necesitamos de tu presencia para que lleguen a todos la justicia, la dignidad, la paz…. ¡LA VIDA! Feliz Navidad PARA TODOS”.

Me gusta de un modo especial lo que subraya en mayúsculas: la vida y para todos. Lo hago en este día tranquilo y sereno, donde me preparo a la celebración de la nochebuena con un libro entre las manos: “La lógica del don” (Ediciones Khaf) de Francesc Torralba -filósofo y pensador cristiano y testimonial en la cultura de hoy-. Venimos trabajando sobre él en el grupo de profesionales cristianos, donde estamos profundizando sobre la espiritualidad de nuestro quehacer y la dimensión comunitaria y social de la profesión. Hoy tiene para mí un significado especial la lectura al hilo de la felicitación de este hermano sacerdote en el Perú, ante la noche que ya llega como “buena” en el don de la encarnación.

Entender la vida como don, dulce y amargo, es reconocer la bondad de nuestro Dios, que se ha dicho dándose, desde la promesa que al irse cumpliendo se ha ido profundizando, hasta que en el culmen de la historia, Dios no es el que promete sino el que “se” promete. Plenitud que se fecunda cuando se hace carne en medio de la humanidad y de la historia, para dejarse afectar por ella e introyectar en la creación la clave del sentido de la vida y de la salvación, que transversaliza a todo hombre y a todo acontecimiento, sea en dimensión de vida y luz, o de muerte y oscuridad. Y este ser y hacer de lo divino, en su absolutez, con la vocación de la universalidad y la totalidad, de lo humano y de lo creado.

El deseo de que provoca en mí esta contemplación del Don, desde Dios y desde la vida de los últimos, es el de comprender mi propia existencia, mi ser, mi persona, mi ministerio, como un don, y mirar todo lo que me rodea como la posibilidad de reconocerme como don y alegrarme en los que son donados para mí de un modo único y gratuito. Ante la fotografía de los campesinos pobres peruanos y sus miradas, descubro cómo el don y el tesoro de la salvación son totalmente gratuitos, y se accede a ellos por la vía de la universalidad que se realiza desde los más pobres, que son los que tienen las puertas abiertas para todos, sin distinción, porque no tienen nada que perder y pueden darse ellos mismos en su indigencia llena de dignidad y de amor. Son los pobres de la tierra, los que sufren, los que lloran… los que nos pueden dar la dicha de la salvación, entender a Dios desde ellos, y a ellos desde Dios es el camino de la verdadera fe, que concentra la ortodoxia del credo -que “el cree tiene ya la vida eterna”-, con la ortopraxis del amor que lo confirma: “venid vosotros, benditos de mi Padre, porque estuve hambriento, desnudo, enfermo, en la cárcel…”. Por eso el camino está abierto y pueden transitarlo todos los que quieran, que es realmente gratis, y no hace falta nada más que el deseo de vivir el absoluto en la lógica del don. Os transcribo unas palabras de la introducción de libro –que aconsejo- que nos pueden servir para enmarcar estos días de la Navidad Cristiana: “Somos don y estamos hechos para el don…Es libre la persona que puede donar lo que es en sus adentros, la que puede expresar en el mundo su riqueza y creatividad interior. Es feliz la persona que da lo que es y observa que, gracias a ese don libremente donado, mejora, ostensiblemente, el mundo que le rodea…Comprender la propia existencia desde la lógica del don significa percatarse de que el fin esencial de vivir consiste en dar lo que uno es, en exteriorizarlo, pues solo de ese modo se enriquece cualitativamente la realidad, se hace más bella, más plural, se continúa el proceso creativo del mundo”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).