Posts etiquetados ‘Educación’

imageEL PAPA FRANCISCO IRÁ A BARBIANA
El 20 de junio en visita privada
JOSÉ LUIS CORZO, director de “Educar(NOS)”, jlcorzo@telefonica.net
MADRID.

ECLESALIA, 16/06/17.- Nadie lo hubiera imaginado. Ya era mucho que el pasado 23 de abril Francisco enviara un video-mensaje recomendando leer las Obras Completas de don Milani, que se presentaban aquel día en la Feria del libro de Milán.

Pero al día siguiente el Vaticano comunicaba su rápido viaje privado en helicóptero seis días antes del 50º aniversario de don Milani. Primero – a las 9 –, visitará la tumba de otro cura italiano, incómodo y perseguido por la Jerarquía de su tiempo, don Primo Mazzolari (1890-1959), el párroco de Bózzolo (Mántova) que, por cierto, publicó en su revista Adesso los primeros artículos de Milani. Luego, según la Sala de prensa vaticana, Francisco aterrizará en Barbiana a las 11:15. Primero rezará él solo en el cementerio y, antes de entrar en la escuela y en la casa parroquial, se reunirá en la Iglesia con los exalumnos. A las 12:30, tras saludar a los sacerdotes del entorno y a un grupo de chavales, regresará a Roma.

Hasta el 10 de mayo de 2014 ningún papa anterior había mencionado en público a don Milani. Hasta 2016 no reconoció abiertamente el Vaticano que su prohibición de vender y traducir su libro de Experiencias pastorales estaba obsoleta hacía ya mucho tiempo.

Con esta visita se cumple la rectificación que Milani exigía a su propio Arzobispo en 1964:

“Cuanto más santamente me callaba, más escandalosa aparecía la lejanía del Obispo respecto de los pobres, de la verdad y de la justicia… Dejarse pisotear puede ser santo, pero al pisotearme a mí, Vds. pisaban también a mis pobres, los alejaban de la Iglesia y de Dios”.

Ahora, con esta visita, Francisco honra a los pobres más que a don Milani, y Barbiana no debería transformarse en ningún santuario piadoso para un nuevo profeta lapidado (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

eclesalia@eclesalia.net

m-616-escuela-ideoEN ESCUELA IDEO ¡NOS MUDAMOS!
CÉSAR ROLLÁN, fundador y director de Eclesalia Informativo eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 23/12/16.- Hoy queremos contaros algo nuestro. Eclesalia se cuece en nuestra casa, con nuestros peques por medio, con nuestros trabajos laborales y nuestros sueños. Quienes nos conocéis sabéis que nuestra casa, peques, trabajos y sueños andan metidos en un precioso proyecto educativo que compartimos con un montón de gente. En el curso 2014-2015 comenzamos Escuela Ideo, después de muchos preparativos y, sobre todo, ganas de una educación diferente.

Según se apunta en la última entrada del blog de nuestro colegio: “Los primeros pasos de Escuela Ideo los dimos con la esperanza de que algún día llegaríamos al sitio definitivo en el que desarrollar nuestro proyecto educativo”. Desde Eclesalia buscamos en alguna ocasión la posibilidad de que alguna institución tuviera un buen lugar en el que quedarnos; entonces llegaron algunas propuestas, pero ninguna resultó viable.

Escuela Ideo está gestionada por un numeroso grupo de socias y socios con un consejo de administración que toma las decisiones inmediatas y agiliza los procesos. La confianza es el vínculo que nos agrupa y eso se nota en todo momento. Pues bien, después de sus múltiples visitas, estudios y posibilidades de sitios en los que establecernos definitivamente ayer, 22 de diciembre de 2016, nos comunicaron que ¡nos mudamos!

No será algo inmediato, pues el sitio al que iremos hay que reformarlo y adaptarlo a las características de un centro educativo. Se trata de un monasterio que está situado “a pocos metros de la confluencia de la M-607, autovía Madrid-Colmenar Viejo, con la M-616, autovía Carretera de Colmenar-Alcobendas, en el término municipal de Madrid. A poco más de 8 kilómetros de nuestra actual ubicación”. El edificio albergó a una comunidad de monjas Jerónimas de 1967 al 2004; desde entonces ha estado prácticamente abandonado.

Escuela Ideo es un colegio aconfesional, lo que hace que, como en nuestra sociedad, todas las creencias e increencias tenga cabida desde el primer momento. En el centro se vive la fe en lo humano por encima de todo y eso es lo que nos une.

Desde una mirada cristiana como la mía, observar la evolución de este recinto consagrado a la clausura da que pensar. Aquello que el Vaticano II acuñó como “los signos de los tiempos” tiene aquí también una lectura singular. Yo me pregunto si no será que la fe en el Dios de Jesús es para vivirla en el mundo, en la diversidad de pareceres, comulgando con las experiencias comunes y caminando con todas, con “un bastón y nada más”.

Seguiremos informando

eclesalia@eclesalia.net

centros-en-el-mundoEN ESTE MOMENTO, ANHELANTE Y PENSATIVO
MARÍA TERESA SÁNCHEZ CARMONA, teresa_sc@hotmail.com
SEVILLA.

ECLESALIA, 11/11/16.- El problema no es Trump: irracionales potencialmente destructivos los hubo y los habrá siempre. El problema son los miles de personas que creen en los valores que él representa. Los que privilegian el capitalismo, la xenofobia, la desconfianza y sus propios intereses en detrimento del bien común. Los que apelan al brexit, el blindaje de fronteras y el separatismo. Los que se entregan a cualquier tipo de radicalismo. Los que piensan que el drama de los refugiados no va con ellos. Los que violan (en Colombia o en Pamplona) porque saben que su crimen quedará impune. Los que agreden a otros en cualquiera de las mil formas posibles (pensamos en asesinatos, pero la violencia empieza por gritar lleno de furia al que va en el coche de al lado).

El problema no es “la cabeza visible” de esa que queremos llamar “la primera potencia del mundo” (y seguimos en este juego donde sólo prima lo económico). El problema son todas las otras cabezas: las que carecen de educación y criterio propio, las que no ven/no quieren ver cómo se repite la Historia, las que lanzan la piedra en cualquier foro de internet para luego esconder la cabeza…

No sé cómo hemos llegado a esta situación. Habrá quien acalle su conciencia diciendo que vivimos/sufrimos el legado que nos dejaron nuestros padres y las generaciones anteriores. No interesa. Los que estamos ahora tenemos la ineludible misión de vivir y educar en conciencia. Vivir y educar en conciencia. A nuestros hijos. A los hijos de nuestros amigos. Al vecino. Al animal incívico que nos cruzamos por la calle.

Porque no es una cuestión de credo político: de rechazar a un candidato en virtud de otro que encarna, o no, un dechado de virtudes. El problema es avalar una serie de comportamientos que no caben en el marco de la civilización (sea en Irak, EEUU o Corea), y dejar que corran y acarreen consecuencias. Es la mediocridad de todos los días, el miedo paleolítico al otro, la precariedad material, pero también de valores y de amor, la imperdonable indiferencia ante la desdicha de los demás (que, no cabe la menor duda, acaba por ser la nuestra). Tenemos lo que tenemos: lo que ha ocurrido en las urnas es apenas el reflejo de este “pan nuestro de cada día”. Es un espejo y una bofetada a nosotros mismos. Porque ya basta de “quejarse y tragar”, o acabaremos dando este mismo alimento a quienes vengan después de nosotros. Sencillamente porque se puede dar a otros lo que no se tiene. ¿Nos acusaran las próximas generaciones de no haber hecho nada por mejorar lo recibido?

No, no hablamos de Trump ni de los Estados Unidos de Norteamérica: hablamos de la Humanidad. Y, repito, hoy más que nunca tenemos la ineludible misión de vivir y educar en conciencia. Resuenen con más fuerza que nunca los versos que escribiera el poeta Walt Whitman en su obra Hojas de hierba:

En este momento anhelante y pensativo, sentado a solas.
Me parece que en otras tierras hay otros hombres en otras tierras, anhelantes y pensativos,
me parece que puedo mirar a lo lejos y divisarlos en Alemania, Italia, Francia, España
– y más lejos aún, en China, o en Rusia, o en India – hablando otros dialectos;
y me parece que si me fuera posible conocer a estos hombres

Con ellos me uniría, como hago con los hombres de mi propia tierra,
¡oh! yo sé que seríamos hermanos y amantes,
yo sé que llegaría a ser feliz con ellos.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Un curso en marcha

Publicado: 23 junio, 2015 en REFLEXIONES
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Escuela IdeoUN CURSO EN MARCHA
Escuela Ideo en Madrid

LIDIA, REBECA, NOEMÍ, ANDRÉS, DANIEL, CRISTINA y CÉSAR, eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 23/06/15.- Se nos ha acabado el curso escolar. El pasado viernes 19 de junio terminamos los meses de colegio. Las aulas se fueron quedando vacías y esta semana ya no hay clases. Para esta familia nuestra, este curso ha sido muy especial, posiblemente el más especial de nuestra vida.

El 10 de marzo del año pasado os contamos que nos habíamos “embarcado en la creación de un colegio que llamamos ‘Escuela Ideo’” (ECLESALIA, 10/03/14) y poco después anunciamos nuestra presentación en “Ecosistema Educativo“. En mayo compartimos el artículo de Alandar que nos mencionaba, en la entrada “Educación del siglo XXI” de nuestra página.  También contamos: “No solo fútbol”, “Culturas, creencias e increencias en el aula”, “Tiempo solidario”, “Dios en el ‘Día del Libro’” y dimos noticia de la campaña “#xnaricesvamosacambiarelmundo” en “Por narices”.

Sabemos que algunas de las familias que han venido a Escuela Ideo nos conocieron a través de Eclesalia y hoy son compañeras de aventura. Creemos que estamos haciendo una buena labor y nos sentimos muy agradecidos por todo lo que hemos vivido. Queremos seguir aprendiendo y celebrar nuestro aprendizaje.

El pasado jueves 18 de junio, celebramos “las emociones vividas en los últimos diez meses” con una fiesta, de la que da cuenta el blog del colegio:

“Se acabó el curso. Dejamos atrás meses de vida y aprendizaje, experiencias únicas que nos han enseñado un poco más a caminar por este mundo.

Ha sido el primero de Escuela Ideo y nos sentimos muy orgullosos por todo lo que hemos hecho juntos. Ayer lo celebramos con una fiesta en la que todas las etapas acogieron a las familias para compartir, como Comunidad Educativa, las emociones vividas en los últimos diez meses. Nos acompañó, una vez más, el grupo musical Deja vù. Tuvimos la oportunidad de seguir colaborando con la campaña “Por narices vamos a cambiar el mundo“, junto con la Fundación Luz Casanova, mediante la venta de bebidas y papeletas para el sorteo del premio que recibió el profesorado en la feria ExpoKids 2015, asociado al obtenido por el alumnado.

La mañana de hoy viernes ha transcurrido entre juegos, recogida, recuerdos y alguna que otra lágrima por las despedidas.

tubogán escuela ideoSe acabó el curso. Comenzamos en septiembre después de meses de preparación de un colegio nuevo. Tiempo de confianza mutua y de proyectos en papel que se han hecho realidad poco a poco. Al igual que con el tubogán de Basurama y Secundaria que inaugurábamos ayer, tuvimos que construir antes de jugar.

Hemos disfrutado el curso que acaba y también tendremos la oportunidad de aprender divirtiéndonos en los meses de verano. Nos llevamos Escuela Ideo a casa, en las personas que formamos parte del colegio, sabiendo que nuestro estilo de vida tiene un poco de la enseñanza aprendida.

¡Feliz verano!

Seguimos…  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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Dibujo de Andrés

Dibujo de Andrés

estetoscopio..DE LA EPIDEMIA DE ÉBOLA A LA EPIDEMIA DE ÉBOLO
¡Alerta sanitaria!
JEAN DE DIEU TAGNE, sch.p. sacerdote, tagnejeandedieu@yahoo.fr
KINSHASA (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DE El CONGO).

ECLESALIA, 04/03/15.- ¿Qué es Ébolo? Me preguntarán ustedes. Pues bien, la respuesta es sencilla. Es el marido de la otra. Ustedes hablan de paridad, equilibrio de género, ¿no? Pues ¡ya está! Ébolo es la versión masculina, viril de Ébola y al mismo tiempo es su marido legítimo y fiel. Ébolo y Ébola son una pareja de virus unidos para mal y para lo peor, no hay nada bueno en ellos. Y además tienen una hija a la que han llamado la encantadora Miseria. Es fea como la muerte y sin embargo abraza a todas las víctimas de sus padres.

Ébolo y Ébola funcionan exactamente de la misma forma y tienen un poder disuasorio más o menos igual. Algunos analistas sostienen sin embargo que Ébolo es más severo que Ébola. La razón, según ellos, es muy sencilla: Ébolo es elitista en primer grado. Se interesa sobre todo en la clase dirigente. Sólo en el momento en que esta clase está bien carcomida es cuando las consecuencias de su putrefacción crean víctimas colaterales en la clase media y el resto de la población. En general, cuando de lo que se trata es de hacer sufrir a la plebe, al común de los mortales, Ébolo confía el trabajo sucio a su bien amada hija, la Miseria. Hay como una especie de subcontratación familiar, un poco al igual que en los mercados públicos ¿no? Por supuesto, porque a veces, allí por donde Ébolo pasa, Ébola puede pasar también, pero no siempre, todo depende de lo que está en juego y de los intereses de la familia.

El mayor problema con Ébolo es que sus víctimas no se dan cuenta de su enfermedad hasta que resulta ya demasiado tarde. Este virus entra en contacto directamente con el sistema nervioso central y afecta a los núcleos grises centrales en la zona del tálamo y del striatum. Las neuronas son inmediatamente infectadas, lo que ocasiona a nivel del complejo sináptico una amalgama de datos contradictorios que se expanden por todas las áreas corticales cerebrales. Esto crea en el paciente la ilusión de una lucidez intelectual que se manifiesta en un esfuerzo de justificación de los abusos, de codificación y validación de lo arbitrario, de relativización de daños, etc. Se ha notado en algunos pacientes una actitud suicida, al preferir la aniquilación total a cualquier forma de compromiso y consenso.

Los investigadores no son unánimes sobre la génesis del virus. Mientras que algunos afirman que el virus sería la consecuencia de una mutación genética que afectaría indiscriminadamente a víctimas inocentes; otros sostienen que el Ébolo es un producto de laboratorio, un arma biológica que apunta al control de la población y el goce egoístamente organizado de los bienes del suelo y del subsuelo. Los partidarios de esta tesis arguyen que las formas más perversas de Ébolo proceden de una mezcla mal dosificada de apetito de poder, de voluntad de dominio, de ilusión de eternidad alimentados por un egocentrismo a ultranza y un deseo ilimitado de placer solitario. El sujeto que los alcanza, afirman los investigadores, segrega una toxina que produce en los miembros de su círculo reacciones neurálgicas que van de la ingenuidad insolente, a pesar del embalaje de títulos académicos, a la divinización del paciente pasando por la adulación y otros trastornos del comportamiento como la diabolización del adversario y la hipersensibilidad a todas las críticas al sistema.

Se ha observado en ciertos casos graves una agresividad vampirista que se manifiesta en un deseo frenético de sangre del adversario. Esta agresividad nacería de una ilusión óptica que siembra el desconcierto en el individuo que ve peligro por todas partes e interpreta todo gesto, palabra o silencio como un ataque personal, una provocación malsana. Por ejemplo, este insignificante artículo, leído por un individuo aquejado de algún tipo de Ébolo, podría ser interpretado como una ataque en toda regla mientras que un individuo normal vería que en realidad no es más que un esfuerzo de lectura del hecho social puesto que nadie está directamente aludido salvo los que quieran estarlo.

Por el momento nadie ha encontrado todavía un remedio convincente contra los ataques de Ébolo. Muchos especialistas lo consideran como un cáncer de otra magnitud. Sólo que a diferencia del cáncer el Ébolo es contagioso en alto grado y puede ocasionar epidemias y pandemias. Algunos investigadores se han puesto de acuerdo para adoptar en principio tratamientos de choque como la quimioterapia o la amputación, pero se ha advertido desgraciadamente en muchos casos un rebrote del virus en los miembros sanos que se han trasplantado en sustitución de los miembros amputados. Los ejemplos son numerosos, abran simplemente los ojos.

La comunidad internacional (Francia, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Rusia y China) promete una ayuda de urgencia a los países golpeados por la epidemia de Ébolo, pero numerosos observadores temen que esta ayuda esconda intenciones ocultas y tenga, en algunos lugares, una inclinación mineralófila. Han surgido voces entre los estrategas y los especialistas de la geopolítica para acusar a las grandes potencias de ser a la vez pirómanos y bomberos zapadores. En este momento, es difícil decir con exactitud dónde se esconde la verdad, la historia lo dirá por supuesto.

El Vaticano, por su parte, pide que se intensifique la oración por las víctimas e invita a las personas de buena voluntad a trabajar juntos en la búsqueda de una solución global y duradera. Según el portavoz de la Santa Sede, el papa Francisco, que sigue con especial atención el desarrollo de la epidemia, concede su bendición apostólica a todos los agentes comprometidos sobre el terreno y reafirma la solicitud maternal de la Iglesia de cara a todo lo que concierne a la comunidad humana. En el espíritu de Gaudium y Spes del Concilio Vaticano II, el Santo Padre exhorta a los pastores de las Iglesias locales, a dispensar sus cuidados a todas las víctimas y a hacer todo lo que esté en su mano para acompañar a los diferentes agentes en la búsqueda de soluciones que respeten la dignidad de toda la persona y de cada una de las personas.

La hipótesis de una vacuna, para muchos observadores, parece la mejor solución contra la epidemia de Ébolo. Esta vacuna, en teoría, consistiría sobre todo en la consolidación de las instituciones, en el consenso a nivel de reglas de juego y en el fair play en la resolución de conflictos. A pesar de la claridad y de la simplicidad de los elementos de la vacuna, los investigadores se han tropezado con dos grandes dificultades: la inestabilidad del virus y la multiplicidad de sus formas. Un eminente investigador afirmaba recientemente desde las ondas de una radio internacional que el virus es absolutamente impredecible. A veces, proseguía, parece que se le domina poniendo en pie textos y mecanismos de consenso, pero contra toda previsión, cuando menos se lo espera, el virus se manifiesta en una forma solapada, extraña y peligrosa. Además, concluía, el virus se presenta de forma distinta de una localidad a otra, de una estructura a otra. Serían necesarias, por este motivo, vacunas para cada caso; e incluso si se lograra esta hazaña, el virus no se manifestará de la misma forma en el próximo resurgimiento.

Un pequeño grupo de investigadores propone, sin embargo, una solución innovadora; hablan de una solución proactiva. Para ellos la solución vendría, por un lado, de las familias y, por otro lado, de la creación de islotes de integridad por personas aún no afectadas por Ébolo. El papel de la familia, afirman, es capital; según ellos, es en la familia donde se desarrollan los esquemas de valores del individuo. La educación familiar debería, con la leche materna y la figura paterna, consolidar el sistema inmunitario del niño inculcando en él desde edades tempranas la noción de lo intangible, el valor de lo que cuenta, aunque no se puede contar. Los ingredientes de este jarabe familiar serían: el sentido del honor, el respeto a la palabra dada, la verdad, la lealtad, la generosidad, la justicia y el Amor. Esta educación familiar debería, insisten estos investigadores, continuar en la escuela donde los padres se asegurarán de que las enseñanzas impartidas a sus hijos respetan los valores ya presentes en la familia y les añaden elementos como la aceptación del otro, la vida en común, la tolerancia, la iniciación al diálogo verdadero y sincero y el sentido cívico.

Mientras se lleva a cabo este trabajo en el nivel de la cantera de la humanidad como lo son la familia y la escuela, se realizará otro trabajo por parte de adultos reunidos en islotes de integridad. El concepto de islote de integridad no es nuevo; se trata, claro está, de personas aún no afectadas por el virus de Ébolo de una forma u otra. Estas personas, hombres y mujeres reunidos en pequeños grupos, deberán aceptar remar a contracorriente. Deberían aceptar perder ventajas efímeras a veces para servir de ejemplo a la juventud y limitar la propagación de la epidemia.

Serán, precisa un experto, personas que aceptan llevar una vida sobria, digna y verdadera. Y sí, de eso se trata; un investigador ha publicado recientemente las conclusiones de una investigación sobre una treintena de altas personalidades aquejadas de diferentes formas de Ébolo. Este último ha detectado en estos individuos la existencia de factores que favorecen el ataque del virus. En una lista que él mismo afirma no ser exhaustiva, incluye en primer lugar los delirios de grandeza, la prioridad del tener sobre el ser, el apego a lo tangible, el desconocimiento de lo intangible, la ausencia de reflexión y de autoevaluación, una espiritualidad confusa y a veces esotérica, etc.

El Ébolo existe y causa estragos, golpea incluso en sitios inimaginables. La toma de conciencia de su existencia debería ser un primer paso hacia la búsqueda de soluciones individuales y comunitarias. Ébolo no es una fatalidad y podemos decir con certeza que si disponemos de los medios adecuados, dentro de los límites de nuestras competencias, aplicando las sinergias necesarias, la humanidad cantará en un futuro cercano una sinfonía de victoria sobre Ébolo. ¡Que cada uno se prepare bien su partitura y que empiece la música! (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

tiemposEN EL CURSO DE LOS TIEMPOS
CÉSAR ROLLÁN, eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 31/07/14.- A cada uno, cada una, le toca vivir en un tiempo y en un lugar determinado. Resulta obvio, pero pocas veces nos paramos a pensar qué pasa con lo que nos está pasando ahora, en este lugar. Solemos reflexionar más sobre lo que sucede fuera, más o menos lejos, más o menos cerca, porque nos salva la distancia. Sin embargo, yo en el aquí y en el ahora soy lo más importante que tengo, sin lo que ninguna otra realidad sería posible.

En estas latitudes acostumbramos a medir los años más por cursos que por años. Hoy, se podría decir, terminamos el año de nuestra Eclesalia. Para nosotros ha sido un curso intenso, repleto de aconteceres que nos han llenado de experiencia. Nuestra vida familiar está colmada de momentos preciosos, todos, a pesar de que algunos nos parezcan, en su momento, desagradables, pues todos son vida, la vida en abundancia de la que hablaba Jesús en el evangelio de Juan.

De todo lo que nos ha pasado quiero fijarme en dos historias que han recorrido buena parte del curso escolar y que, precisamente, tienen que ver con la educación. Quiero pensar a vuela pluma, “qué pasa con lo que está pasando” para contar que hay cosas que no deberían pasar.

En este mismo sitio se comentó el conflicto laboral que me tocó vivir a principios de curso (ECLESALIA, 26/11/13). Los juzgados emplazaron la resolución de la reclamación de los despidos hasta hace unos días y no ha sido hasta entonces que la empresa ha reconocido que actuó de forma ilegal. ¿Dónde está la justicia? El tiempo ha diluido la gravedad de la injusticia cometida y cuando se ha querido resolver ya nada se podía arreglar, ni las clases que se dejaron de dar, ni las familias de las tutorías que se dejaron de acompañar, ni el equipo docente que se dejó de formar. El tiempo pasa y pasa desde que suceden los hechos hasta que se juzgan; desconozco la maquinaria de la Justicia española, pero sé que nos ha tocado vivir su injusticia en primera persona.

También apareció en estas páginas la Escuela Infantil “La Caracola” (ECLESALIA, 10/01/13). Es una escuela pública de nuestro barrio que, como otras en Madrid, está gestionada, desde hace más de 20 años, por una cooperativa, gracias a que su proyecto educativo es excelente. Pero esta vez, para renovar su concesión del curso próximo, la Administración ha optado por dar prioridad a las iniciativas más baratas. Se han presentado a concurso como en otras ocasiones rebajando sus sueldos pero apostando por mantener la calidad. A estas alturas de julio debían de haberles notificado ya si se quedan o se tienen que marchar a pesar de haber sacado la mayor puntuación en el proyecto educativo que han vuelto a presentar. ¿Dónde está la justicia? No hay derecho a que les quieran quitar de en medio siendo la mejor opción educativa, ni a dilatar la espera de la resolución hasta mediados de agosto, por eso estamos haciendo todo lo posible para defenderla antes de que se pueda cometer una injusticia.

“Pocas veces nos paramos a pensar qué pasa con lo que nos está pasando ahora”. Estas son solo dos historias de las muchas que nos han pasado. Las dos nos han tocado muy de cerca y en ambas hemos visto el sufrimiento de personas que no deberían más que alegrarse de lo bien que trabajan por la comunidad. El proyecto humanizador de Jesús (como bien dice José Antonio Pagola) es una realidad si lo construimos en el tiempo y lugar en los que nos toca vivir. En el fondo, la injusticia que se comete lejos de nosotros, aquella que llega incluso a la muerte, es la misma que la que arremete cerca. Podemos cambiar el mundo si empezamos también por lo que nos toca vivir. Podemos, ¡claro que podemos! Creo firmemente que la “vida en abundancia” que trae Jesús es para todo el mundo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Educar para la vida

Publicado: 10 abril, 2014 en ACTUALIDAD
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corazón.EDUCAR PARA LA VIDA
ANTONIO SILVESTRE, silvestre12@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 10/04/14.- Queridos hijos:

Hace poco que he terminado una asignatura que se llama como esta carta: “Educar para la vida”, y repasando sus textos me he puesto a pensar en si realmente os estamos educando para la vida. Quizá la primera pregunta sería: ¿Os estamos educando? La respuesta a esta cuestión me la sé: Claramente, sí. Tanto Mamá como yo os hemos dado, os estamos dando, la mejor de las educaciones que somos capaces. Nunca tengáis ninguna duda sobre eso, aunque ahora haya cosas que no entendáis. Pero ¿educar para la vida?

Me he puesto a pensar si mis padres o los padres de mamá nos educaron para la vida, y se me han saltado las lágrimas. Ninguno de ellos acabó nunca una carrera universitaria, casi ni el equivalente del bachillerato de ahora. Y vaya si nos educaron para la vida.

Nos enseñaron que todas las personas somos iguales, que no hay personas superiores a otras, da igual de donde vengan. No se si alguna vez usarían la palabra solidaridad, que suena a mas moderna, pero nos enseñaron que hay que arrimar el hombro, con lo que se pueda. Ayudar al que lo necesita en la medida de tus posibilidades.

Nos dijeron que la educación y el respeto son las cosas más importantes para relacionarte con las personas. Respeto por todas las personas y por su trabajo, aunque te parezca insignificante. Cada persona es importante.

También nos dijeron lo importantes que eran otras cosas, quizá más pequeñas, menos  trascendentales, como ser puntuales, y disfrutar de todo lo que haces. Que merece la pena seguir luchando por muchas veces que la realidad se obstine en demostrarte lo contrario. Nos mostraron el valor de la amistad y seguro que tuvieron su parte de culpa en que sigamos conservando tan buenos amigos.  Nos dieron la oportunidad de encontrarnos con Dios, a su manera, sencillamente, un Dios que luego hemos ido conociendo y asumiendo  nosotros.

Pero, sobre todo, nos enseñaron a querernos. Aprendimos lo que es querer con pasión a tu pareja, a comprender lo que significa la familia, lo que es tener a tu lado, a alguien que te quiere incondicionalmente.

Eso si que es un master. Y eso es exactamente lo que nos gustaría dejaros. Esos valores que queremos compartir con vosotros y tratamos, no sé si con mas o menos éxito, de trasmitiros.

Queremos que seáis capaces de asombraros. Que miréis a vuestro alrededor y cada día descubráis algo nuevo, que sintáis la vida como un don. Y que penséis en todo lo que ha tenido que pasar para que estéis aquí y ahora, y que por eso os sintáis pequeños, humildes pero absolutamente indispensables. Sin vosotros todo sería distinto.

Estamos muy orgullosos de vosotros y sabemos que en algunas cosas lo estamos haciendo bien, por lo menos en lo que tiene que ver con la familia, porque se nota en esos abrazos espontáneos que de vez en cuando nos dais, o en esos “te quiero” que a veces se os escapan. Queremos mostraros nuestros valores con el ejemplo. La solidaridad, el esfuerzo, el respeto, la tolerancia. Pero no os confundáis, la tolerancia no es que todo vale, eso sería relativismo y de eso ya tenemos bastante en esta sociedad.

Hay que luchar por lo que uno cree, sin imposiciones pero con la firmeza necesaria.

Y sobre todo queremos transmitiros nuestra fe. Nunca dejéis de creer. Sentíos siempre privilegiados y elegidos de Dios. Y de una manera o de otra, como podáis, hacedlo en comunidad. Nuestra experiencia nos ha mostrado que es fundamental.

Sería lo mejor que nos podría pasar, que un día, con el pasar de los años, pudierais decir: “Nuestros padres si que nos educaron para la vida”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Un beso.

 

Escuela Ideo

Publicado: 10 marzo, 2014 en ACTUALIDAD
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escuela-ideoESCUELA IDEO
Comenzamos un colegio
CÉSAR ROLLÁN, fundador y director de Eclesalia Informativo, eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 10/03/14.- La familia de Eclesalia está llevando a cabo un sueño que queremos compartir. Y cuando digo familia me refiero, literalmente, al núcleo de personas que realizamos este informativo: matrimonio y cinco hijos. Así se entenderá mejor el sueño.

Los últimos tres años de nuestra vida han estado repletos de todo tipo de acontecimientos educativos y laborales. Como se suele decir, “la vida da muchas vueltas”. En una de esas nos hemos encontrado con personas entusiasmadas por la educación. Con ellas nos hemos embarcado en la creación de un colegio que llamamos “Escuela Ideo”.

Hemos pensado cómo debe ser la educación en nuestros días, qué tipo de centro escolar queremos para nuestros hijos e hijas, dónde se debe fundamentar una sólida formación. Llevamos tiempo planteando preguntas, buscando respuestas y ya tenemos conclusiones. Hemos elaborado un Proyecto Educativo de Centro basado en las pedagogías activas, el trabajo cooperativo, la enseñanza de idiomas, las inteligencias múltiples, la educación emocional, la atención personalizada, los valores humanos, ecología, salud, deporte… Queremos conseguir que quien venga a nuestra Escuela tenga la motivación suficiente que le lleve a ser protagonista de su propio aprendizaje.

Todo esto está sobre el papel, pero ya tenemos el sitio en el que vamos a empezar el curso próximo. Además, hemos encontrado financiación en la banca ética y contamos con un proyecto arquitectónico sostenible. Todo encaja con nuestro proyecto de vida personal y familiar, también con nuestra fe ya que la Escuela será un centro laico en el que pretendemos educar en la interculturalidad, las creencias e increencias, tal como es nuestro mundo global.

No queremos que nada de lo humano nos sea ajeno. Será un centro integrador, atento a la realidad que nos toca vivir para interpretarla y construir un mundo mejor. Nos consideramos una comunidad educativa con el objetivo de formar personas felices, con conciencia crítica, cuidadosas de si mismas y de los demás y, por tanto, solidarias.

El próximo sábado día 15 de marzo de once a una de la mañana, tendrá lugar la presentación en una de las salas del hotel “Dome Madrid” situado en la calle María Tubau 6, del madrileño barrio de Las Tablas. No dudes en contárselo a quien le pueda interesar. Seguiremos informando… (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más informaciónhttp://www.escuelaideo.edu.es

https://twitter.com/EscuelaIdeo

https://www.facebook.com/escuelaideomadrid

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La Caracola

CON TODA LA TERNURA DE MI CORAZÓN
CRISTINA PLAZA, redactora de Eclesalia Informativo, eclesalia@eclesalia.net
MADRID.

ECLESALIA, 10/01/13.- Hemos tenido la suerte de que nuestras hijas acudan a una escuela infantil cercana con un equipo humano valiosísimo. En ella las peques se encuentran como en casa, en un ambiente familiar, con educadores cariñosos y atentos, convencidos de que su labor es educar, no solo “guardar” niños y ocuparse de su aseo, creativos, con iniciativa y trabajando en equipo, por algo son una pequeña cooperativa. Las familias dejamos a nuestros hijos e hijas en la escuela sabiendo que van a recibir atención y cariño, con gran confianza y admiración hacia los educadores.

Hay distintos colores de piel, distintas creencias, distintas configuraciones familiares, distintos idiomas, distintos orígenes, distintas economías familiares… Y en esa diversidad todos los niños se perciben iguales, sin saber quién tiene más y quién tiene menos en su casa.

En estos tiempos de crisis por primera vez el equipo educativo nos ha llamado a las personas que dedicamos parte de nuestro tiempo a estar en la asociación de padres y madres para pedirnos ayuda. Y así hemos descubierto que algunas familias tienen graves problemas que combinan varios elementos tales como trabajo precario, paro, prestaciones económicas por desempleo o por ayudas familiares o ningún ingreso, amenazas de desahucio, ausencia de apoyo familiar, malos tratos, familias numerosas, familias monoparentales… Un cúmulo de necesidades que no reciben respuesta desde la Administración y que les están ahogando.

Se me ha encogido el corazón cuando nos han contado las situaciones de los más críticos. Los educadores tratan con delicadeza y cariño a todos los niños y asumen los gastos de la mensualidad, los pañales, los productos de aseo… pagando de su bolsillo las cuotas de aquellas familias que no tienen dinero. Su solidaridad ha permitido mantener a todos los niños escolarizados, que ninguno haya tenido que irse por no poder asumir los pagos porque saben que en algunos casos en su casa estarán peor, sin calefacción porque no pueden pagar los recibos, sin apenas comer porque no hay dinero, entre peleas familiares porque no hay trabajo… Gracias a su generosidad pueden ir a la escuela, comer y llevarse a casa la cena (ya que en cocina siempre les preparan algo).

Nos han contado todo esto cuando nos hemos juntado para ver cómo repartíamos la pequeña cantidad de dinero del bote solidario que pusimos en la fiesta de Navidad, cuando un grupo de papás y mamás preparamos una obra de teatro para los niños y familias. Nos han pedido destinar el dinero a pagar cuotas de comedor pero apenas llega… Nos hemos llevado como tarea pensar qué acciones podríamos realizar para recaudar dinero y poder ir pagando cuotas de comedor de aquí a final de curso, confiando en que haya familias que mejoren su situación y puedan pagarla, sabiendo que habrá familias que empeoren y necesitarán ayudan. Son bienvenidas todas las buenas ideas.

En mí bullen sentimientos intensos: admiración hacia los educadores y educadoras que, si hasta ahora eran admirables por el trabajo que desempeñaban con nuestros niños, ahora me resultan más admirables porque son capaces de cuidarlos asumiendo los gastos que no pueden pagar algunas familias con discreción y cariño. La pobreza muestra uno de sus rostros, esta vez junto a mis hijas pequeñas. Estas situaciones se dan en muchos lugares a los que nos acercan los medios de comunicación, la famosa crisis se ceba con los que menos tienen; descubrir sus efectos en rostros infantiles me conmueve aún más.

Desde el Evangelio Jesús nos invita a estar con los pobres, los necesitados… y yo hoy los he descubierto en un sitio inesperado, en una escuela infantil donde los niños son queridos y cuidados y no viven los problemas que los mayores tenemos entre manos, en un lugar donde he experimentado la Buena Nueva: Jesús se ha hecho niño y me invita a cuidarle con toda la ternura de mi corazón. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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Cambio sentido colegio EstudiantesEDUCACIÓN Y JUSTICIA
JOSÉ LUIS GRAUS, joseluisgraus@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 26/11/13.- He podido hablar con César… uno de los tres profesores que despidieron de su Colegio Estudiantes Las Tablas… en paro desde principios de mes. El tema no hay por dónde agarrarlo… injusto desde el momento en el que la empresa que compró el colegio piensa que la educación puede mercantilizarse… y con el consentimiento de la Comunidad de Madrid, ¡cómo no!

César es un buen hombre, muy buen hombre, preocupado por la Educación y por ir creando a través de ella un mundo mejor. César ha sido incómodo para la dirección de ese centro… ha peleado, denunciado… ha ido hasta el final. Algunos le reprochan que cómo hace esas “locuras” teniendo cinco hijos…, pero tanto él como Cristina, su mujer, lo han tenido claro y han tirado para adelante, hasta el final.

Están preocupados, claro, son conscientes de los riesgos que corren; quedarse en el paro ahora, sacar adelante la familia… pero están tranquilos… saben que han hecho y dicho lo que tenían que hacer y decir… y saben que ahora toca preocuparse y hasta sufrir… pero saben que no es por nada… que es por un proyecto más amplio. A mí, que me siento cobarde, estas cosas me interpelan, confrontan y animan a un mismo tiempo.

Agradezco mucho el valor de Cristina y César, es aguijón para mí. Comparto esta historia pues me parece que no debe pasar callada y anónima. Mucha gente buena hace muchas cosas buenas para dejar un mundo más bueno, aunque eso signifique dejar algo de uno mismo en esas batallas…

Mientras tanto nuestra oración de cada día está a su lado, con la confianza de que Nuestro Buen Dios no permitirá que nada malo les pase. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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