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Hay vidas y vidas

Publicado: 28 abril, 2017 en DENUNCIA / ANUNCIO
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eclesalia@eclesalia.net

HAY VIDAS Y VIDAS
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 28/04/17.- Hay vidas que conociendo a quien la vive y reconociendo que la vocación, la misión, la entrega y el amor son la constante de cada instante de su vida, que se vive al margen porque se situó, hace ya muchos años, en los márgenes que viven los que no parece que importe a nadie que vivan o no vivan. Hay vidas y vidas.

He recibido el correo electrónico de un buen amigo que desde uno de los márgenes o periferias del mundo (viene de la República Centroafricana) y lo he leído con rapidez primero, y poco a poco después. Cada letra ha sido tecleada a la carrera, sin saber muy bien si podría enviarlo o no.

Me retiro, en silencio, para que la palabra de mi amigo pueda sonar en muchos corazones, al menos para acercarnos a su vida y los que parecen ser invisibles, como tantos otros, en el mapa del mundo, en la responsabilidad de las naciones y en los corazones de quienes todo esto nos pilla lejos, o ya no tan lejos aunque no lo queramos ver.

Escribe mi amigo (*1):

“He leído tu mail con retraso porque he estado fuera de cobertura durante toda la Semana Santa y unos días más. El domingo de Ramos estuve en la Catedral de Bangassou y el martes tuvimos la misa crismal con una parte de mis curas. El miércoles ya te digo que me fui a una zona de alto riesgo, con muchos rebeldes armados rondando y la gente muy asustada. Fui a pasar la Semana Santa con ellos para pacificar el ambiente y que los rebeldes nos dejaran recomenzar la escuela, que no dispararan para no amedrentar a los niños y normalizar la vida de la misión y del pueblo. A la siguiente no pude pasar porque la pista estaba muy peligrosa y todos me decían de no tentar al diablo que nadie había pasado en varias semanas. Muchos musulmanes han muerto en estas semanas, asesinados por gente violenta. El Jueves Santo quise lavar los pies a un musulmán, un poco como para lavar esa sangre inocente derramada. Me he traído un niño de 10 años a quien le han matado a la familia. Lo tengo donde las monjas hasta que encontremos restos de su clan itinerante que andará huyendo por la selva.

El Viernes Santo me fui a una comunidad en plena selva. Había un grupo de viudas a las que les habían matado a los maridos delante de ellas unos días antes, amarradas las manos  con una cuerda a la espalda, les volaron la cabeza simplemente por no tener dinero que dar a estos paramilitares sin escrúpulos. Ellas habían huido cinco kilómetros hasta llegar a donde yo estaba y no paraban de llorar. Pero es que desde la primera lectura de ese Viernes Santo empezó a llover y diluvió hasta el final de la oración de la Pasión. Yo no podía abrir boca porque el ruido de la lluvia sobre las planchas de zinc me lo impedía. Dios amordazó nuestras bocas llorando a cántaros desde el cielo contra la barbarie que esos criminales habían cometido en ese pueblo de 50 habitantes.

El Sábado Santo estuve negociando con otros rebeldes menos armados, que dan caza a los primeros, para que dejaran a las Franciscanas y a los dos curas de recomenzar la escuela. Aceptaron. Mañana iré a otra zona de la diócesis donde otro grupo de rebeldes han ocupado la escuela y violan a las mujeres del pueblo a su antojo. Me quedaré allí hasta el domingo, no sé si podré enviarte este mail mañana antes de irme.

He pedido a la fuerza de la ONU, la Minusca, que me acompañe, pero me dicen que no han recibido órdenes de sus mandos. La ONU no encuentra países con soldados disponibles que quieran venir a Centroáfrica.

Vivo todo esto desde la serenidad sabiendo que Dios llora en las guerras y nos acompaña con su presencia invisible. La semana que viene tendremos una peregrinación de tres días que termina con una ordenación sacerdotal. Viviremos otra vez en zona de alto riesgo pero abrigados bajo el manto de la Virgen María.

Acabo de leer tu libro “Misión Compartida (*2) entre negociaciones con rebeldes. Me ha gustado mucho cómo escribes. No me acordaba del “Pacto de las catacumbas” y me parece un gesto profético de Helder Cámara y los suyos. Usas expresiones que yo uso también como “reciclar la violencia” o “dar o darse” (…) Echo de menos que no hables de los curas de parroquia. Los míos viven como columnas de bronce en zonas muy complicadas. Hay uno que llevo sin verlo dos meses y sigue allí con su pueblo en unión de desasosiegos e incertidumbres, de matanzas y esperanzas. En fin un trinomio muy interesante laicos, monjes y pobres. Mis pobres son míseros y zarandeados por la vida, son familias enteras al borde de la exterminación y me impresiona siempre cómo nunca pierden la esperanza. La lucha del vivir día a día, a contracorriente pero sin perder la esperanza… Mil abrazos y feliz tiempo de Pascua.

Unidos en la oración. Yo me aíslo en una colina y rezo. Hago como la rana, que pasa desde la agitación de la superficie a la tranquilidad de la profundidad con solo dar un salto y allí carga las pilas para poder volver a la superficie, a su bregar cotidiano, aunque sea en zona de alto riesgo, en la boca del lobo y corriendo sobre el filo de una cuchilla. Hasta la próxima, Juanjo Aguirre”

¿Cómo puedes leer, rezar, recoger, acompañar, negociar, reclamar, recordar, mandar recuerdos, abrazos en medio de toda ese sufrimiento y violencia? Sí, ya sé, como la rana y sin perder la esperanza.

Que tus palabras llenas de profunda experiencia ayuden a transformar corazones por este lado del mundo. Gracias y hasta la próxima, siempre (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

(*1) Juan José Aguirre, obispo de Bangassou, República Centroafricana

(*2) “Misión Compartida – Laicos, monjes y pobres – ¿Unidos o hundidos?” (Ediciones   KHAF)      

Obispo Cañizares..EL HARAKIRI DE LA IGLESIA ESPAÑOLA
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 22/03/17.- Amigas y amigos: Mientras que el Papa Francisco rema hacia las aguas limpias de la coherencia y la misericordia, la iglesia española acaba de elegir como Vicepresidente a Cañizares, un obispo que ha hecho declaraciones racistas, homófobas y machistas. En palabras de JuanJo Tamayo, que podéis leer en la entrevista que publicamos, la iglesia española se está haciendo el harakiri con su falta de sensibilidad social y luego dirán que es el libertinaje lo que está acabando con la fe de la gente.

En la Escuela acabamos de completar el Tercer Semestre. Y sin más dilación, comenzamos el Cuarto con una clase central en el mensaje de Jesús. Pepa Torres: Los pobres como lugar teológico (I). La tentación de un cristianismo alejado del proyecto del Reino es tan grande, que es necesario recordar nuestra opción preferencial por los que sufren. Es un vídeo de tan solo 30 minutos y con unas imágenes muy expresivas. Os lo recomiendo.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 9, 1-41. Al pasar vio Jesús un hombre ciego de nacimiento.

Vicente Martínez: Peregrinos en tinieblas. Jesús se hizo hombre para conducir a los peregrinos en tinieblas al esplendor de la fe. En el domingo de Laetare tenemos que seguir renunciando a cuanto nos impide decirle con toda verdad: “Creo en ti, Señor”.

José Luis Sicre: El caso del testigo condenado. Lo importante no es ver personas, árboles, nubes, muros, casas, el sol y la luna… La verdadera visión consiste en descubrir a Jesús y creer en él.

Fray Marcos: La gloria de Dios, el bien del hombre. La gloria del hombre, vivir lo que ya es y ayudar a los demás a descubrirlo.

José Antonio Pagola: Para excluidos. Amigos y amigas desconocidos, no lo olvidéis: cuando los cristianos os rechazamos, Jesús os está acogiendo.

Dolores López Guzmán: Otros ojos, otro corazón, otra luz. Mientras estemos “en lo nuestro” será complicado que veamos, algún día, más allá. Necesitamos otros ojos, otro corazón, otra luz.

Artículos seleccionados para la semana

Juan José Tamayo: La democracia española es rehén de la jerarquía católica. “La reforma del papa Francisco no ha pasado los Pirineos”, denuncia Juan José Tamayo sobre el alto clero español: “No estamos en una democracia laica, sino en un Estado que tiene una confesionalidad que no disimula”.

Koldo Aldai: No privarles de la Santa Misa. El Estado ha de mantenerse aconfesional, pero ha de servir también a los ciudadanos a través de sus medios de comunicación.

Lucia Gayón: Reflexión sobre el sacramento de la Reconciliación. Penitencia, es una pena usar esta palabra para un proceso de auto-conocimiento y de conocimiento de Dios a la luz de su Amor.

Enrique Martínez Lozano: Sentimientos y crecimiento personal (V). Los sentimientos tienen su propia “vida”, con una dinámica y un “tempo” que no dependen de nuestras decisiones mentales.

Leonardo Boff: La religión como fuente de utopías salvadoras. Creer en Dios no es pensar en Dios sino sentir a Dios a partir de la totalidad de nuestro ser.

José Arregi: Religión y apostasía. A propósito de “Silencio”. Preferir la religión a la vida propia y ajena: eso es apostatar.

Martín Pérez Millán: A 4 años del “recen por mí”. La tarea asumida hoy por el Papa argentino reside -no sin contradicciones- en deconstruir y desandar, muy lentamente, siglos de opresión cultural…

Jesús Lemus: El Papa y su revolución. El Papa Francisco mueve sus piezas en México, de forma muy inteligente, trata de alejarse de la política conservadora de la vieja Iglesia católica “siempre en busca de ventilarla con ideas progresista que permitan un mayor fortalecimiento de esa institución”.

Noticias de alcance. El papa Francisco viajará a El Cairo los próximos 28 y 29 de abril.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Samuel 16, 1-13. ¿Hasta cuándo vas a estar llorando por Saúl, después que yo le he rechazado para que no reine sobre Israel?

Efesios 5, 8-14. En otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor.

Florentino Ulibarri: Pon tu mano en mis ojos. Para que tengan vista, vuelvan a ver la vida y puedan mirar más allá.

Vicky Irigaray: Cura nuestras cegueras. A veces nos da miedo abrir los ojos y ver nuestra realidad, porque sabemos que “ver” tiene sus consecuencias.

Anáfora: Responsabilidad. Dios no hace milagros, pero nosotros sí podemos y debemos hacerlos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. IV domingo de Cuaresma.

Material multimedia

Cómo usar la sabiduría en la vida diaria. Por Echart Tolle. La sabiduría forma parte de nosotros, solo tenemos que adquirir el hábito de traerla y hacerla presente en nuestra vida.

En armonía con el Infinito. Jamás hemos estado solos, siempre hay alguien que nos guía, como seres espirituales que somos, en armonía con el infinito.

Salomé Arricibita: Cegueras. De tierra y saliva son los milagros… de cosas pequeñas y cotidianas. Que nos dejemos curar esta miopía que tenemos para lo pequeño…

Una puerta hacia la luz. Cada uno de nosotros es responsable de su adelanto espiritual.

Equipo Quiero Ver: Vuelve a mirar. Jesús vuelve a encender una luz en nosotros que nos permite salir de la tiniebla y recuperar el sentido de la vida, la alegría y la felicidad.

Solo puedes ver aquello para lo que tienes ojos. Por Jorge Bucay. Este hermoso cuento, puede darnos luz sobre el evangelio de ésta semana, y ayudarnos a ser más conscientes de cuál es nuestra actitud interior hacia el mundo y todo lo creado.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

jornada-iniestaMEMORIA DE ALBERTO INIESTA
Su legado en la Iglesia de hoy
EMILIA ROBLES, proconcil@proconcil.org
MADRID.

ECLESALIA, 17/02/17.- El sábado 25 de marzo se celebrará en Madrid una jornada dedicada a la recuperación de la memoria del obispo Alberto Iniesta, fallecido el 3 de enero de 2016 en Albacete, su tierra natal, bajo el lema “Memoria y legado de Alberto Iniesta para la Iglesia de hoy”.

Alberto Iniesta fue obispo auxiliar de Madrid, incardinado en la Vicaría IV de Vallecas (primer obispo del madrileño y obrero barrio de Vallecas, compuesto de muchos barrios).

Cuando Alberto Iniesta llegó como obispo a Vallecas, a principio de los años 70, se encontró con una realidad social de pobreza y de desarraigo, con una población muy diversa de gente con raíces vallecanas -los menos- y de emigración forzosa -los más- provenientes de las periferias de Andalucía, Extremadura y La Mancha, principalmente; con parroquias hechas en barracones, cuyos curas trataban de llegar a la gente; con familias que vivían situaciones de precariedad…

Los aires nuevos del Concilio, la encíclica Populorum Progressio de Pablo VI, la Conferencia de Medellín en América Latina tienen sus resonancias en una Iglesia que quiere estar más atenta al mundo y comprometerse con el desarrollo de los pueblos y de las personas. En relación con ello está la actuación y compromiso de los curas obreros, de las religiosas y religiosos en barrios, el desarrollo de los Movimientos Apostólicos como la JOC (Juventud Obrera Cristiana), la HOAC (Hermandad Obrera católica), el MAS (Movimiento Apostólico Seglar), la JAR (Juventud Agraria Rural), la JEC (Juventud Estudiante Católica), la JIC (Juventud Independiente Católica), el Junior, etc.

Respecto a los religiosos/as, Alberto siempre tuvo mucha cercanía y apoyó fuertemente la inserción en los barrios.

Todo esto en un contexto tenso de relaciones entre Iglesia y Estado. A la época de una “luna de miel” entre el primer gobierno de Franco, que se quiere apoyar en la Iglesia y una Iglesia que se deja querer y acepta un concordato que la privilegia, le sucede una época de crítica a esta situación desde dentro de la propia Iglesia y un deseo de tomar distancia entre la Iglesia y el Estado. Una fuerte expresión de ello se da en la Asamblea Conjunta Obispos Sacerdotes en el año 1971. Y allí estaba, participando con todo su entusiasmo, Alberto Iniesta.

Sus expresiones más comprometidas tienen que ver con los obreros que sufren injusticia o silenciamiento, con los militantes reprimidos y encarcelados, con la gente que sufre los efectos de la miseria y la marginación, con las penas de muerte…

Fue co-impulsor y acompañante desde su ministerio episcopal de la I Asamblea Cristiana de Vallecas, en la que participaron trabajando durante meses más de 200 grupos cristianos, en un proceso de reflexión a partir de su propia vida, de la realidad de la Iglesia y de sus barrios. Esta Asamblea que se iba a celebrar el 15 de marzo de 1975 fue suspendida por orden gubernativa. Alberto Iniesta no se marchó de la puerta hasta que el último de los asistentes no lo hizo, para evitar detenciones. Hablando de ella dijo “Queremos una iglesia valiente, realista y en marcha”

Acompañó con su reflexión, a veces crítica, pero siempre amorosa y abierta y con su afecto y apoyo, a las primeras iniciativas que cuestionaban la obligatoriedad del celibato para los curas, a quienes estudian las ventajas e inconvenientes del divorcio… Nada humano le fue ajeno. Un hombre que se interesaba por la cultura, de mente abierta, que rebosaba sensibilidad y misericordia, al tiempo que procuraba ser coherente y libre, con lo que sentía que Dios le pedía. Un hombre sencillo, que no ponía ninguna distancia.

Alberto fue un hombre radical y auténtico, un místico y un profeta, sin tentaciones rupturistas, ni en la Iglesia local, ni en la Iglesia universal. Uno de sus puntos fuertes era pensar en la Iglesia como “comunidad de comunidades”, trabajando siempre la unidad profunda en la diversidad y practicando una comunión multidireccional, una comunión respetuosa y dialogante con las búsquedas profundas sustentadas en el Evangelio, aunque no hubiera coincidencia en todo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Objetivos de la Jornada

A la luz de la vida, la fe y el compromiso eclesial  y social de Alberto Iniesta, queremos hacer un proceso que pasa por:

  1. analizar su testimonio como creyente, como teólogo, como obispo pastor y como ciudadano, con los aportes de quienes más lo conocieron;
  2. profundizar en los valores y actitudes que, desde el Vaticano II, siguen vigentes hoy para construir la Iglesia y la sociedad que Dios quiere en las circunstancias actuales;
  3. para ello debemos afrontar los desafíos de nuestro presente y actuar en consecuencia con alegría y esperanza.

Convocatoria

Nuestra convocatoria es inclusiva como lo fue nuestro obispo y como el Evangelio nos invita a ser. Nos dirigimos a todas personas que han conocido a Alberto Iniesta, pero también a los que no lo han conocido y no tienen una idea clara de lo que representa; nos dirigimos a los grupos, comunidades de base y redes; a las comunidades religiosas,  a las gentes de nuestras parroquias, incluso aquellas que estén en “otra onda” pero tienen curiosidad; nos dirigimos a los medios de comunicación de Iglesia o civiles. Invitamos a personas de cualquier lugar y procedencia; y muy especialmente de toda la diócesis de Madrid en su conjunto, sin hacer acepción de personas, cargos o situación. No es fácil llegar a la gente más joven, pero os pedimos toda la colaboración para que también los más jóvenes de vuestras parroquias, colegios, comunidades, asociaciones… puedan apreciar este testimonio vivo.

Desarrollo de la Jornada.

La jornada constará de tres momentos diferenciados:

Mañana:

  • Trabajo por grupos que ayudará a desbrozar el legado de Iniesta en nuestros días y circunstancias.

Comida compartida,

Tarde:

  • Charla de José Mª Castillo que incidirá en los mismos términos pero desde la reflexión teológica-pastoral.
  • Presentación del libro “Alberto Iniesta, la caricia de Dios en las periferias” que ha coordinado Emilia Robles y publica Herder.
  • Mesa redonda con el obispo Nicolás Castellanos (misionero en Bolivia) José Lorenzo (redactor jefe de Vida Nueva), Luis Aranguren (autor de varias obras y experto en voluntariado)  y Emilia Robles (coordinadora del libro).

Lugar: Colegio Ciudad de los Muchachos, Calle de Santa Marta, 15, 28038 Madrid

Tríptico de la Jornada.

Cartel de la Jornada.

Os invitamos a sumaros a la Jornada a todos aquellos que podáis hacerlo, invitando a otros a unirse.

Si alguien de fuera de Madrid tiene problemas de alojamiento que avise y  en el equipo buscaríamos alternativas.

Lo mismo si alguien quiere participar y tiene que traerse a los niños. Que nos lo diga y dependiendo de si hay un grupito se buscaría una alternativa.

El libro estará a la venta el día de la presentación.

HAGAMOS DE ESE ACTO, ACOMPAÑADOS POR LA MEMORIA DE ALBERTO INIESTA, UNA EXPRESIÓN VIVA DE LA IGLESIA QUE QUEREMOS SEGUIR ALUMBRANDO A LA LUZ DEL EVANGELIO.

QUE SEA TAMBIÉN UN ESPACIO EN EL QUE PODAMOS COMPARTIR, SENTIRNOS EN COMUNIÓN DENTRO DE NUESTRAS DIVERSIDADES  Y RENOVAR FUERZAS PARA SEGUIR TRABAJANDO CON ALEGRIA Y ESPERANZA ALLÍ DONDE ESTAMOS CADA UNO/A

 

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tvMEDIOS DE COMUNICACIÓN LIGADOS
Carta a Ricardo Blázquez, presidente de la CEE
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote, zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 30/05/16.- Apreciado obispo Ricardo Blázquez. Antes de continuar quisiera aclarar el trato que le doy al iniciar la presente carta. Como puede ver omito, en primer lugar, el título de “monseñor” porque siempre he creído que semejante título está totalmente en contra de la sencillez con la que Jesús se movía entre la gente y en contra también de lo que recomendó a los suyos: “No os hagáis decir…”. En segundo lugar, me dirijo a usted dejando claro lo que es, que no es otra cosa que un obispo de la Iglesia. Todo lo demás, entre ello, lo de “arzobispo” o “cardenal” no tiene cabida en una Iglesia llamada a ser cada día más comunidad de iguales, más servidora y menos jerárquica.

Pues bien, hechas estas aclaraciones, quiero decirle que me dirijo a usted como Presidente que es de la Conferencia Episcopal Española. Lo hago para poner sobre la mesa un tema que viene preocupándome desde hace tiempo y que en conciencia pienso que no debo callarme por más tiempo. Dicho tema no es otro que el de los Medios de Comunicación Social que dependen o están muy ligados con la entidad que usted preside; me refiero a la cadena radiofónica COPE y muy especialmente al canal 13 TELEVISIÓN.

Antes de dar el paso a escribir esta carta, he repasado con cierta detención el Decreto “Inter Mirifica” (sobre la Iglesia y los Medios de Comunicación Social) del Concilio Vaticano II, publicado el mes de diciembre de 1963. Quiero recordarle algunas de las muchas cosas que allí se dicen y de las cuales ninguna tiene el más mínimo desperdicio.

Ya en la Introducción dice textualmente “La Iglesia siente una maternal angustia a causa de los daños que de su mal uso (se refiere a los Medios de Comunicación, ¡claro está!) se han derivado con demasiada frecuencia para la sociedad humana”. En el número 11 puntualiza diciendo que “Corresponde a periodistas, escritores, etc., que, informando e incitando, pueden conducir recta o erradamente al género humano”. Y para no extenderme, solamente mencionar dos aspectos muy concretos que aparecen en el número 14 “Foméntese ante todo la prensa honesta. De la misma manera, préstese a sí mismo una ayuda eficaz a las emisiones radiofónicas y televisivas honestas”.

Obispo Blázquez, podría continuar escribiendo mucho más en la misma línea de lo que acabo de transcribir; pero creo que con lo dicho ya es suficiente. Para no generalizar, me voy a centrar en el canal 13 TELEVISIÓN que, además, dicho sea de paso, es el que más transgrede de forma muy grosera los límites más elementales de la honradez y de la honestidad. Un canal, por otra parte, que, según los sondeos, es muy visto en según qué zonas del estado español, provocando con ello el desprecio y, lo que es peor aún, el odio hacia otros lugares del mismo estado. Y todo ello debido a que los profesionales (por llamarlos de alguna manera) que allí trabajan no hacen otra cosa sino difamar y crear un clima de intoxicación que en muchos momentos llega a límites tales que se hace totalmente irrespirable.

Obispo Blázquez: debo decirle que muchas cosas que allí se dicen y comentan son auténticas mentiras y burdas patrañas, que no tienen el más mínimo fundamento en la realidad. Yo me imagino que los profesionales que trabajan en dicho canal se esfuerzan cuanto pueden por hacer realidad aquello que a veces se dice a nivel de la calle “difama, que algo queda”. Por ello, yo no puedo dejar de preguntarme cómo es posible que un Medio de Comunicación ligado a la Iglesia no solamente no trate de moverse, como mínimo, entre los parámetros de la ética humana, honesta y honrada, sino que con toda desfachatez transgreda uno de los Mandamientos de la Ley de Dios “No dirás falsos testimonios ni mentiras”. Y, lo que aún es más grave, nada de ello es impedimento para que a continuación de uno de cualquiera de estos programas donde se ha faltado a la caridad y a la justicia más elementales, se retransmita un acto religioso, como puede ser, por ejemplo, la celebración de una Misa.

Estoy convencido que, puesto que la carta proviene de una persona que vive en Cataluña, usted estará pensando que todo lo que le acabo de decir tiene relación con la realidad catalana del momento. No es así, obispo Blázquez, ¡créaselo! Claro que muchas cosas sí que tienen que ver, ¡solo faltaba!, pero no en su totalidad, ni mucho menos. Decirle sencillamente que mi pretensión no es otra que denunciar una forma de actuar que no tiene como objetivo la concordia, sino todo lo contrario, el enfrentamiento y el odio a través de una manera de hacer que está en total contradicción con lo que Jesús, según el evangelista Mateo, recomendó a los suyos “Decid sí, cuando es sí y no, cuando es no; todo lo demás, procede del maligno” (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

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e0ff52b2aac8acec74cee8b52988ce4c_largeOBISPOS SIN “OLOR A OVEJA” PUEDEN DESTRUIR TODO EL REBAÑO
JUAN CEJUDO, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares, jucecalomatic591@gmail.com
CÁDIZ.

ECLESALIA, 16/09/16.- Estos últimos meses estamos escuchando atónitos las declaraciones de un grupo significativo de obispos en una línea muy lejana a la que se esfuerza por marcar el papa Francisco.

Declaraciones contra la igualdad de género o la libertad sexual y actuaciones absolutamente dictatoriales contra algunos sacerdotes que no son de su línea, sin el menor sentido pastoral ni de respeto a las personas, están provocando en no pocos sectores cristianos y de la sociedad civil, verdadero asombro e indignación.

Así:

Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba ha dicho recientemente que “la igualdad de género es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina que profesan y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador”.

También dijo que «la Unesco tiene programado para los próximos veinte años que la mitad de la población sea homosexual». Criticaba así la supuesta implantación a través de diversos programas educativos promovidos por el organismo de la ONU de una ideología de género que permitiría a las personas elegir su sexo sin tener en cuenta la realidad biológica
y que la fecundación artificial es un “aquelarre químico de laboratorio” o que “la ideología de género destroza la familia”.

Fernández se refirió sobre el anuncio papal sobre la nulidad del matrimonio afirmando que “nadie puede deshacer -ni siquiera el Papa- lo que Dios ha unido por voluntad de los esposos en el sacramento del matrimonio”, intentando ser más papista que el papa y mostrando muy poca consideración y respeto hacia los esfuerzos del papa Francisco por implantar reformas muy necesarias en la Iglesia.

Es muy significativo que los partidos con mayor representatividad en el Ayuntamiento de Córdoba, PP, PSOE, IU y Ganemos, hayan condenado unánimemente las últimas declaraciones de este obispo.

Joaquín María López de Andújar, Obispo de Getafe destituye con nocturnidad y alevosía al párroco Francisco Javier Sánchez, aprovechando que éste estaba de vacaciones.

Es significativa la Campaña en Change org contra el obispo. El propio Consejo de pastoral, disconforme, recoge en 120 folios 3.600 firmas contra su decisión

¿Por qué este cese? “Javi no es un cura al uso, no viste de sotana ni usa el lenguaje eclesial ni tampoco impone reglas estrictas, ni ordena ni chilla, aunque sí puedes contar con su ayuda seas quien seas, hagas lo que hagas y pienses lo que pienses. Todo el mundo le conoce cuando pasea por el barrio, y, lo que es más importante, él conoce a todos los que pasan dificultades reales: familias sin empleo, delincuentes, presos, discapacitados, etc. y todos tienen su ayuda”, apuntan desde la parroquia.

Francisco Javier Sánchez asegura que “me sentí humillado, maltratado y vapuleado, quizás como se sienten muchos trabajadores de cualquier empresa, con la diferencia es que mi empresa se llama Iglesia, comunidad, y el que me lo estaba diciendo no era el jefe de personal de la empresa, sino supuestamente mi pastor”. (Jesús Bastante en Religión Digital)

Casimiro López LLorente, obispo de Segorbe-Castellón abre expediente disciplinario a un sacerdote por bendecir el amor entre dos lesbianas. ¡Increíble!

Juan Antonio Reig Plá, Obispo de Alcalá de Henares, ha hecho declaraciones ofensivas contra los derechos de las mujeres; una de las últimas fue contra el aborto y contra el voto. En la primera compara el aborto con los trenes que llevaban a los deportados a los campos de exterminio nazis.

Reig Pla había levantado polémica al celebrar la misa anual en el cementerio de los mártires de Paracuellos del Jarama junto a una bandera de España con el águila franquista, colocada en el mismísimo altar, y ante la presencia de figuras destacadas de la ultraderecha, como Blas Piñar.

Obispos de Getafe (López de Andújar y Rico Pavés) y de Alcalá (Reig Pla) publican carta conjunta contra la ley de transexualidad que provoca escándalo en gran parte de la sociedad y especialmente en el colectivo de LGTB.

Estas actitudes tan poco en consonancia con las actitudes, palabras y gestos del Papa Francisco chocan por su absoluta falta de sintonía con las necesarias actitudes pastorales que se deben exigir a un obispo. Evidentemente no tienen “olor a oveja”. Pero lo que me parece más grave, parece que forman parte de un no pequeño grupo de obispos y cardenales que en todo el mundo se posicionan contra la manera de pastorear del buen papa Francisco que entre otras cosas dijo:”¿Quién soy yo para condenar a los homosexuales?”. Se enfrentan a él.

Así entre los opositores a Francisco figuran el Cardenal Sarah que quiere volver a la misa de espaldas al pueblo, Gerhard Müller, a quien trajo a Oviedo el arzobispo Sanz Montes; junto a estos, como opositores a Francisco figuran también Angelo Sodano, Tarcisio Bertone, Marc Ouellet, Leo Burke, George Pell, Camilo Ruini, Carlo Cafarra, Giovanni Batista Re, Angelo Scola, Elio Sgreccia, Walter Brandmüller, Antonio Rouco con sus afines de Getafe, Oviedo (que en diciembre pasado expulsó, sin justificación ni explicación alguna, a los 35 voluntarios de Pastoral Penitenciaria de la cárcel de Villabona de Asturias), Toledo, Sevilla, Granada, Pamplona y Segovia, así como Martínez Camino, auxiliar de Madrid. (Cita de Faustino Vilabrille en su artículo “Muy bien, Francisco” en Reflexión y Liberación).

Estos obispos por sus posturas tan retrógradas y tridentinas no sólo no huelen a oveja, sino que pueden terminar destruyendo todo el rebaño (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Federico Pagura

Publicado: 17 junio, 2016 en ACTUALIDAD
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eclesalia@eclesalia.net

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Obispo ecuménico fallecido el 6 de junio de 2016
ROBERTO RICARDO BAIGORRI, rrb223@gmail.com
ROSARIO (ARGENTINA).

ECLESALIA, 17/06/16.- Cuando en mi adolescencia y comienzos de mi juventud veía al Papa Pablo VI fundirse en un sincero y fraternal abrazo con líderes de otras confesiones, Cristianas o no, me preguntaba porqué no los laicos. Me dirigí a un amigo sacerdote, el Padre Heraldo Barotto, quien poco tiempo después fuera Obispo Auxiliar de Rosario y el me animó a concretarlo.

Recorrí varios lugares pero sólo encontré interesados en captar gente, imponerles sus ideas y criticar a los que no las compartían por lo que desistí.

En la Parroquia San Miguel Arcángel nuestro Párroco Juan Arregui CRL, otro grande, también intentaba llevar adelante un Diálogo Ecuménico con mucho entusiasmo y dificultad por la influencia de la guerra en el Medio Oriente que mantenía divididos a dirigentes cristianos de nuestra ciudad.

Cuando en el Grupo Obispo Angelelli me invitaron a formar parte de la Cátedra Ecuménica “Mundo Nuevo” no lo dudé y allí encontré lo que buscaba. Puedo afirmar que, después de tanto andar, éste era el momento. Tuve un acercamiento personal a Don Federico y a otros representantes de Confesiones Cristianas, Ministros, como Santiago Bauer de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, y Laicos. Allí vivo un nuevo Pentecostés donde nos mantenemos Unidos en la Oración y en los temas candentes de nuestra Patria Latinoamericana y de toda la Humanidad, iluminados por la Fe, no pocas veces junto a algún experto voluntarioso que se acerca para ayudarnos. En la Cátedra, es bueno remarcarlo, se destacan la fraternidad y el respeto mutuo a pesar de las pequeñas diferencias que se diluyen en la Oración. Posteriormente también nos abrimos al Diálogo Interreligioso donde la convivencia no cambió para nada.

Cuando nos reunimos con los otros grupos que Don Federico sostenía, donde, en algunos, también se integran no creyentes, como el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, el Proyecto Nacional y Popular y el Llamado de los 100 para seguir viviendo, la familia se agranda y el respeto se mantiene.

Con el nuevo Papado, Don Federico tampoco perdió tiempo y mantenía una relación epistolar con Francisco de quien nos comentaba sus cartas.

Debo reconocer que mi búsqueda dio sus frutos. Considero un Don haber estado tan cerca de este ser humano excepcional como lo fue Federico Pagura que, además de todo lo que acertadamente se dijo y se puede seguir diciendo de él, era respetuoso y atento a la opinión de los otros como sólo se ve en los Hombres de Dios.

Por eso doy gracias a Dios por la Fe, a Pablo VI por movilizarme con su ejemplo, a Heraldo Barotto por estimularme, a Juan Arregui por la valentía de intentarlo y a Don Federico por haberme dado la oportunidad de sentirme Hermano de todos.

Federico Pagura se nos adelantó y espero que, bien ubicado, como migrante que parte en busca de nuevos horizontes nos envíe el pasaje para que juntos podamos Alabar a Dios en una Tierra donde ya no hay llanto ni dolor después de intentar con esperanza, como lo hizo él, hacer más Justa la estadía de los seres humanos en estos pagos (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

La Biblia joven

Publicado: 22 abril, 2016 en PUBLICACIONES
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imagessinfotogifLA BIBLIA JOVEN
De la Biblioteca de Autores Cristianos y Verbo Divino
JAIME VÁZQUEZ ALLEGUE, Doctor en Teología Bíblica, jvazquez@cesag.org
PALMA DE MALLORCA.

ECLESALIA, 22/04/16.- Biblia solo hay una, pero versiones de la Biblia, incontables. Y entre tanta Biblia, cómo acertar a la hora de elegir. Esta es una pregunta cada vez más frecuente, sobre todo entre los jóvenes que se asoman por primera vez al texto sagrado. Si la Biblia es una y única, añade el joven interesado, ¿por qué hay tantas versiones, ediciones y traducciones?

En estos momentos por el mercado editorial español circulan algo así como medio centenar de Biblias diferentes. Unas mejor encuadernadas, otras con letra más grande; unas tienen ilustraciones, otras son sólo negro sobre blanco; unas pesan mucho y parecen más grandes, otras son de bolsillo. Hasta cincuenta formas y maneras. Luego está el texto y sus versiones. Unas más literales y cercanas a los textos originales, otras con estupendas adaptaciones al lenguaje infantil, juvenil, latino o hispano. Finalmente están las adaptaciones, con introducciones, comentarios, notas, índices, mapas y todo un sinfín de recursos para ayudar a comprender el texto, su contexto y el pretexto que llevó a los autores a escribir lo que escribieron.

Pero hay una Biblia —acaba de nacer— que quiero destacar. Se trata de La Biblia Joven que acaban de publicar de forma conjunta la Editorial Verbo Divino y la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC) con el texto oficial de la Conferencia Episcopal Española. Esta última Biblia publicada en castellano se me antoja especial por varias razones: Se trata de una edición dirigida a los jóvenes, lo cual me parece un acierto porque piensa en el futuro, en las nuevas generaciones, en aquellos que se acercan a la Biblia con curiosidad y ganas de descubrir su riqueza. La Biblia Joven cuenta con introducciones a cada uno de los libros, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Incluye casi un millar de cuadros explicativos que ayudan a entender el texto y su mensaje. Tiene una gran cantidad de preliminares y apéndices con materiales didácticos que explican la historia del texto, sugieren catequesis y ofrece unidades didácticas para los temas más importantes.

La Biblia Joven de Verbo Divino y BAC no es una Biblia más que se une al elenco de ediciones bíblicas. Es la primera edición de la Biblia dirigida a los adolescentes y jóvenes que estudian la asignatura de Religión, a jóvenes en procesos de catequesis, a catequistas y profesores, a grupos bíblicos de jóvenes. Aquellos que desde la inquietud por el conocimiento quieren introducirse desde la fe y desde la no fe, en el texto sagrado y desde la reflexión académica y el estudio en el libro más editado de la historia de la humanidad. Nos encontramos ante una Biblia para jóvenes creyentes, pero también para jóvenes no creyentes, escépticos o dudosos que curiosean en mundo de la Sagrada Escritura y a través de ella descubren el mensaje de Jesús. No olvidemos que cada vez hay más jóvenes no creyentes que se interesan por la Biblia.

Siempre se ha dicho que para asomarse a la Biblia es necesario el acompañamiento de alguien que ayude a entender su lectura, una persona que guíe su interpretación y explique su contenido. Sin embargo, La Biblia Joven cuenta con un material pedagógico muy bien preparado que hace que cualquiera, hasta el que se asoma por primera vez al texto, tenga las herramientas necesarias para entenderlo y conocerlo en profundidad. Una magnífica edición para jóvenes autodidactas que quedarán sorprendidos de la riqueza que tienen en sus manos.

Una última palabra: La Biblia Joven cuenta con la cuidada traducción de la Sagrada Biblia, versión oficial de la Conferencia Episcopal Española que publicó la Biblioteca de Autores Cristianos (BAC).

Felicitamos a la Editorial Verbo Divino y a BAC por esta edición de La Biblia Joven. Una apuesta arriesgada, pero una obra que dará muy buenos frutos entre los jóvenes a corto y medio plazo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

439ALBERTO INIESTA: AQUELLA PRIMAVERA ECLESIAL
JUAN JOSÉ TAMAYO*, juanjotamayo@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 13/01/16.- Entre los principales actores eclesiales de la transición política y religiosa en España suele destacarse al cardenal Tarancón, y creo que con razón, pero, si queremos ser justos con la historia, hay que citar a otros protagonistas, colectivos unos, personalidades individuales, otras. Entre los primeros están los movimientos apostólicos comprometidos con la clase trabajadora, con el mundo juvenil y estudiantil, las comunidades de base como alternativa de Iglesia, las parroquias populares, los sacerdotes obreros, los religiosos y las religiosas en barrios, etc. Entre las personalidades que ocuparon un lugar relevante en aquella –corta, todo hay que decirlo- primavera de la Iglesia católica española se encuentra Alberto Iniesta, obispo auxiliar de Madrid, fallecido el pasado 3 de enero, un día antes de cumplir 90 años.

Los largos años de silencio, desde poco después de su jubilación, han podido hacer olvidar u oscurecer el significativo papel que jugó en la reforma de la Iglesia católica española, que no acababa de poner en práctica la nueva eclesiología del Concilio Vaticano II, ni desvincularse definitivamente de los cuarenta años de legitimación del franquismo. Por eso, con motivo de su fallecimiento, creo necesario hacer memoria histórica de su figura, como ejemplo y referente de un cristianismo liberador, que tiene mucho enseñarnos de cara al futuro.

Alberto Iniesta fue, sin duda, uno de los testigos y protagonistas más lúcidos y coherentes de la transición política de la dictadura a la democracia y de la transición religiosa de la Iglesia nacionalcatólica a la del Concilio Vaticano II, y uno de los obispos que puso en práctica la reforma conciliar de manera más auténtica y desafió al franquismo en los momentos finales de la vida del dictador. Esto sucedió con la homilía del 4 de octubre de 1975 en la que denunció, junto con el papa Pablo VI, la ejecución de cinco condenados, pidió la supresión de la pena de muerte de la legislación española y reprobó el uso de torturas para conseguir declaraciones de los reos, “lo cual –dijo- ha ocurrido recientemente en nuestro país”. Para protegerse de la indignación del gobierno y de las amenazas de muerte de la extrema derecha que provocó la homilía, se vio obligado a huir a Roma, donde contó con el apoyo de Pablo VI.

Iniesta entendía la Iglesia como pueblo de de Dios, comunidad de creyentes codirigida por los laicos, comprometida con los sectores más vulnerables de la sociedad y conciencia crítica del poder. Con esa orientación participó activamente en la Asamblea Conjunta Obispos-Sacerdotes celebrada en Madrid en 1971, que hizo autocrítica por su alianza con la dictadura, denunció los enormes desequilibrios económicos y la ausencia de derechos humanos, rompió con el franquismo y defendió la democracia. Dentro del clima de reconciliación que reinaba entonces en la Iglesia católica, apoyó una de las conclusiones más conflictivas que contó con un amplio apoyo de los sacerdotes y obispos, pero no fue aprobada por no contar con los dos tercios requeridos: la que pedía perdón por no haber sido testigos de la reconciliación en la guerra entre hermanos.

Hizo realidad ese modelo de Iglesia en el barrio madrileño popular de Vallecas, de clase obrera, de izquierdas y con importante presencia del Partido Comunista. Mantuvo una estrecha relación -personal, social y eclesial- con el padre Llanos, a quien, en el prólogo a Confidencias y confesiones, del propio José María de Llanos, califica de “colaborador cercano” y de quien se consideraba “amigo entrañable”. En su actividad pastoral y socio-política tuvo como guía la teología de la liberación contando con las orientaciones éticos-proféticas del “jesuita sin papeles” José María Díez-Alegría y el asesoramiento de Casiano Floristán y Julio Lois, profesores del Instituto superior de Pastoral y cualificados representantes de dicha tendencia teológica en España, que fueron a vivir a Vallecas coincidiendo con el nombramiento de Iniesta como obispo auxiliar de ese distrito madrileño.

Otro buen amigo de Iniesta fue Alfonso Carlos Comín, en su opinión uno de los principales intelectuales en el debate sobre el posible interacción entre marxismo y cristianismo. Lo visitó unos días antes de su muerte y le recordaba “con su cara afilada, su barba puntiaguda, sus ojos profundos…, y con unas grandes almohadas a su espalda, como el clásico dibujo de don Quijote en su lecho de muerte”. Iniesta solía citarlo como ejemplo de militante comunista y de cristiano comprometido, casi con las mismas palabras del título de uno de los libros de Comín: “Cristianos en el partido, comunistas en la Iglesia” (Laia, Barcelona, 1977).

Sintonizó, y mucho, con el cristianismo liberador latinoamericano. Prueba de ello fue la asistencia como único obispo español, en representación de numerosos colectivos cristianos de base del estado Español, al funeral y entierro del arzobispo de San Salvador, monseñor Romero, asesinado mientras celebraba misa el 24 de marzo de 1980. Su actitud ético-evangélica se caracterizó, en palabras suyas, por la “opción preferencial por los pobres y por los oprimidos, a favor de la justicia, la fraternidad y la solidaridad, siendo la voz de los sin voz y apoyo de los más débiles”.

Conformó la Vicaría de Vallecas al modo asambleario, con la celebración de la Asamblea Conjunta de la Iglesia de Vallecas, cuyo final se vio truncado por la prohibición gubernamental, y en clave comunitaria, con el reconocimiento de los numerosos movimientos cristianos de base, más cercanos a la experiencia de la Iglesia de los orígenes que a la organización jerárquico-patriarcal actual.

Iniesta fue, uno de los redactores, junto con los obispos progresistas Teodoro Úbeda, Ramón Echarren y Javier Osés, del documento “Servicio pastoral a las pequeñas comunidades cristianas”, de 1982, que reconoce humildemente la posibilidad de equivocarse -“y hasta pecar”-, de los obispos, así como su ausencia habitual del vivir cotidiano de dichas comunidades cristianas, al tiempo que expresa la necesidad de abrirse a las críticas, defiende la eclesialidad de las pequeñas comunidades y propone como compromiso preferente de los obispos la promoción de nuevas comunidades. Este documento fue uno de los pocos gestos de aproximación y de comprensión hacia las comunidades de base por parte de la jerarquía católica española, que, desde su nacimiento, las vio con recelo, cuando era una de las experiencias eclesiales más auténticas que surgieron en continuidad con el Vaticano II.

En su libro Convicciones y recuerdos, prologado por el obispo auxiliar, ya emérito, Alberto Iniesta, Casiano Floristán, que fue su compañero de estudios de teología en la década de los 50 del siglo pasado en Salamanca y, luego, colaborador en Vallecas, recuerda que el cardenal Tarancón no estuvo presente en el momento de la prohibición gubernamental de la Asamblea Conjunta de Vallecas, lo que provocó “gran sorpresa e irritación de la feligresía vallecana”. Quizá se debiera a que, como el mismo Casiano afirma, aun reconociendo que “fue el cardenal de la transición, a Tarancón le faltó una punta de profetismo y le sobró concordismo”.

Con Alberto Iniesta se hizo realidad, si bien por poco tiempo, la utopía de Otra Iglesia Posible en un barrio popular de Madrid con una amplia proyección y gran influencia en otros lugares de nuestro país. ¿Por qué no va a hacerse realidad hoy?

*Director de la Cátedra de teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Invitación a la utopía. Estudio histórico para tiempos de crisis (Trotta, 2012).

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7e249-3cartasCARTA DE MONSEÑOR ROMERO AL PRESIDENTE JIMMY CARTER
JUAN JOSÉ TAMAYO*, juanjotamayo@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 25/05/15.- Poco más de un de un mes antes de ser asesinado, al enterarse por la prensa nacional de que Estados Unidos estaba estudiando la posibilidad de enviar ayuda económica y militar a la Junta de Gobierno de El Salvador, Romero escribió una carta al presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter, en la que le expresaba su preocupación por que el Gobierno de los Estados Unidos estuviera estudiando la manera de favorecer la carrera armamentística de El Salvador con el envío de equipos militares y asesores. Si tal información se confirmara, escribe Romero, la medida de Estados Unidos “en lugar de favorecer una mayor justicia y paz en El Salvador agudiza sin duda la injusticia y la represión contra el pueblo organizado que muchas veces ha estado luchando por que se respeten sus derechos humanos más fundamentales”.

El arzobispo de San Salvador acusaba a la Junta de Gobierno, las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad de El Salvador de que “solo han recurrido a la violencia represiva produciendo un saldo de muertos y heridos mucho mayor que los regímenes militares recién pasados”. Por eso pedía a Jimmy Carter que prohibiera dar dicha ayuda militar al Gobierno salvadoreño y que “su Gobierno no intervenga directa o indirectamente con presiones militares, económicas, diplomáticas, etc. en determinar el destino del pueblo salvadoreño”.

Citando la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla, Romero consideraba deplorable e injusta la intromisión de potencias extranjeras en la trayectoria económica y política del país y reclamaba el derecho a la legítima autodeterminación. Dado su elevado nivel de concientización y organización, creía que el pueblo era el único capaz de superar la crisis en la que se encontraba el país y de asumir la gestión responsable del futuro de El Salvador.

Numerosas fueron las muestras de solidaridad con la Carta que llegaron de diversos sectores del pueblo y de la Iglesia, entre ellos religiosas y sacerdotes que trabajaban pastoralmente en El Salvador y varios obispos latinoamericanos que expresaron a Romero su apoyo por dicho gesto de protesta, así como su solidaridad ante la destrucción de la emisora de la archidiócesis.

La carta fue calificada de “devastadora” por un miembro del Gobierno de Estados Unidos. Calificativo que fue respondido por Romero diciendo que “no he querido devastar, sino simplemente, en nombre del pueblo, pedir lo que ya gracias a Dios parece ha hecho abrir los ojos a Estados Unidos”. Jimmy Carter le respondió con una larga misiva en la que justificaba su apoyo a la Junta porque “ofrece las mejores perspectivas” y afirmaba que “la mayor parte de la ayuda económica será en beneficio de los más necesitados”.

No obstante, en la “ayuda militar, Estados Unidos reconoce desafortunadas actuaciones que ocasionalmente han tenido las Fuerzas Armadas en el pasado”. Y dirigiéndose a Romero Carter afirma: “Nos preocupa tanto como a Usted que no sea usado ese subsidio en forma represiva y que se trata de mantener el orden con un uso mínimo de fuerza letal”. La carta de Carter se refería a la necesidad de un ambiente menos beligerante y de menor confrontación y aseveraba que los Estados Unidos no interferirían en los asuntos internos de El Salvador. Mencionaba, además, la amenaza de guerra civil que presenta como alternativa a las reformas del Gobierno.

Romero dio a conocer el contenido de la carta de Carter en la homilía del 16 de marzo de 1980 y también su valoración. Le parecía un juicio político discutible decir que la Junta de Gobierno de el salvador ofrecía mejores perspectivas. Sobre la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de El Salvador, el comentario del arzobispo no podía ser más expresivo: “Esperamos que los hechos hablen mejor que las palabras”. Sobre la alternativa de guerra civil a las reformas de la Junta a la que se refería el Presidente estadounidense como amenaza, Romero creía que su tendencia era a crear psicosis, que no había que estar impresionados por una próxima guerra civil y que había otras alternativas racionales que era necesario buscar.

Sobre la ayuda militar reclamaba una severa vigilancia “para que no redunde en represión de nuestro pueblo. Y esto es evidente porque la postura de la Fuerza Armada se ha ido, cada vez más, haciendo pro-oligárquica y brutalmente represiva”.

La Carta de Monseñor Romero a Jimmy Carter demuestra que la denuncia profética del arzobispo de San Salvador no solo se dirigía al poder político, económico, militar y paramilitar de su país, sino que apuntaba al corazón mismo del Imperio norteamericano en la persona de su Presidente. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia)

*Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría” de la Universidad Carlos III de Madrid y director de la obra colectiva “San Romero de América, Mártir de la Justicia” (Tirant Lo Blanch, València, 2015)

San Óscar Romero“LA SEÑAL DE MONSEÑOR ROMERO”
Un mártir incómodo
BRAULIO HERNÁNDEZ., brauhm@gmail.com
TRES CANTOS (MADRID).

ECLESALIA, 30/03/15.- “A monseñor Romero le di la mano en dos ocasiones” dijo Rodolfo, un campesino salvadoreño que tuvo que refugiarse en Honduras durante la cruel guerra civil que asoló El Salvador en la década de los 80. Con aquella frase, pronunciada en una eucaristía comunitaria, el campesino, que era un hombre muy tímido como para atreverse a hablar en público, se sentía dignificado queriendo agradecer ante los presentes aquel gesto de tocar la mano a un arzobispo que había optado, arriesgando su vida, por defender a los sin voz ante la opresión de los poderosos. “En aquella noche memorable Rodolfo nos regaló una homilía preciosa en diez palabras llenas de sentimiento, verdad y significado”. Años después, en 1992, cuando terminó la guerra civil Rodolfo, acompañado de su hijo, visitó su tierra con el fin de reparar su casa, semi destruida y abandonada, y poder regresar a su antiguo hogar. Pero cuando intentaba desalojar un artefacto oculto entre las tejas del tejado hundido, el artefacto explotó y le segó la vida. Esta pequeña historia la recoge Thomas Greenan, en el Prólogo de su Tesis doctoral (editada como libro) El pensamiento teológico-pastoral en las homilías de Monseñor Romero, un homenaje al pueblo salvadoreño y a su arzobispo.

No es habitual que en la Jerarquía eclesial se den procesos de conversión tan impactantes como el experimentado por Monseñor Romero, apenas 20 días después de su toma de posesión como máximo ‘responsable’ de la Iglesia salvadoreña (el 22 de febrero de 1977), a raíz del asesinato de su amigo el sacerdote jesuita Rutilio Grande, producido el 12 de marzo, que había sido el maestro de ceremonias en su consagración como obispo (21/06/70). En la reciente Historia de la Iglesia, hablando de ‘conversiones’, son paradigmáticas las figuras de Juan XXIII, un anciano Papa, ‘de transición’, que convocó de sopetón un Concilio (para revisar) para volver a los orígenes. O el de Juan Pablo I que a los pocos días de ser nombrado Papa estaba decidido a cortar de una vez con los escandalosos negocios vaticanos, empezando por destituir de su cargo al mayordomo de palacio (Is 22,15.19). En Romero, como en el caso del ‘ciego de nacimiento’ en la piscina de Siloé, también se produjo el milagro en su ‘ceguera’ cuando, consternado por el asesinato del Padre Rutilio, confesó (para escándalo de algunos): “Rutilio me ha abierto los ojos”.

En una carta de Monseñor Romero a Juan Pablo II le manifiesta: “Creo en conciencia que Dios pide una fuerza pastoral en contraste con las inclinaciones ‘conservadoras’ que me son tan propias, según mi temperamento”. Sacerdote y obispo de perfil ‘conservador’, y muy cercano a círculos del poder, Óscar Romero desconfiaba de los experimentos pastorales de la teología de la Liberación, especialmente de los curas más jóvenes, siendo los jesuitas de la Universidad Centroamericana (UCA) el blanco de los ataques de su pluma. Pero su proceso de “conversión” le llevará a denunciar desde el púlpito que “Una religión de misa dominical pero de semanas injustas no agrada al Señor” (4/12/1977); o que “no es un prestigio para la Iglesia estar a bien con los poderosos”, frase pronunciada el 17 de febrero de 1980, mes y pico antes de ser asesinado por la ultraderecha católica.

La conversión de Romero no está exenta de ‘señales’, y éstas pueden ser más reveladoras que algunos milagros, cocinados para devolver favores, ‘acreditados’ en algunas canonizaciones polémicas. Cuando el 1 de diciembre de 1979 sacerdotes y amigos de monseñor Romero le quisieron rendir un homenaje en su antigua diócesis, Santiago de María, le tenían preparado una sorpresa a su antiguo obispo: el acto consistía en una representación teatral en la que se escenificaba el martirio de santo Tomás Moro. A Romero, que sufrió humillaciones y silencios vaticanos y que fue cacheado por las Fuerzas de Seguridad en sus desplazamientos pastorales por su país como si fuera un delincuente, apenas le quedaban cuatro meses de vida. El 24 de marzo de 1980, día de su asesinato, Monseñor Romero se dirigió, a las cuatro y treinta, a Santa Tecla, a la casa de los jesuitas, para ver a su confesor: “Vengo, padre, porque quiero estar limpio delante de Dios”. Hora y media después, a las 6 de la tarde, tenía que celebrar una misa en el hospitalito de la Divina Providencia. Cuando las agujas del reloj marcaban las seis y veintiséis (“él cenaba habitualmente a las seis y media”), monseñor Romero caía abatido por el disparo de un francotirador en el altar, en el ofertorio de la misa. En la portada del diario ABC de Sevilla se leía este titular: “Monseñor Romero: un mártir del siglo XX. Asesinado por predicar el evangelio” (27/03/1980). Pero llama la atención que durante el largo pontificado de Juan Pablo II, el Papa que más santos y beatos ha elevado a los altares (tantos como en el conjunto de los últimos siglos), no lo tuviera tan claro con monseñor Romero. Juan Pablo II en el telegrama de condolencia condenó su asesinato como “un crimen execrable”, pero nunca lo elogiaba como mártir, sino como ‘celoso pastor’, escribe el sacerdote Jesús López Sáez, que recoge este detalle contado por el periodista Juan Arias (entonces corresponsal del diario El País en Roma), acaecido en el primer viaje de Juan Pablo II a América latina: cuando el periodista le mencionó lo del martirio de Romero, Juan Pablo II le respondió irritado. “Eso aún hay que probarlo” (El día de la cuenta, pág. 240).

Por fin, el Vaticano ha reconocido que hubo una campaña para denigrar a monseñor Romero y que el proceso de su beatificación estuvo bloqueado en la época de Juan Pablo II (Diario1). En febrero pasado, el arzobispo italiano Vincenzo Paglia, actual presidente del Consejo Pontificio de la Familia, y postulador de la causa de su beatificación, reconoció que el proceso había sufrido numerosas trabas, y que “De no haber sido por el papa latinoamericano Francisco, Romero no hubiera sido beatificado”. Durante largos años, los escritos y homilías de monseñor Romero tuvieron que pasar por sesudos análisis para al final dictaminarse que todo estaba en orden, requisito indispensable para poder iniciar el proceso de beatificación. Cosa que se hizo oficialmente por el Vaticano, en 1997. Pero sufriendo un rosario de obstáculos de todo tipo. Entre ellos se alegó el temor a que su beatificación podría dividir al País. Que es como decir que por encima de la verdad evangélica está la paz social. “Así surgió entre la gente una división por causa de Jesús (Jn 7, 40-53): esta lectura se leía en todas las Iglesias el sábado 24 de marzo de 2007, en el 27 aniversario del asesinato de Romero. Antes de abrirse formalmente su causa, quienes se oponían a la misma alegaban en su contra la proximidad de Óscar Romero con el teólogo jesuita Jon Sobrino, una de las grandes referencias de la Teología de la Liberación y censurado por el Vaticano en marzo de 2007, coincidiendo con el 30 aniversario del asesinato de Rutilio Grande. Jon Sobrino, gracias a un viaje providencial que le surgió, se libró de haber sido asesinado junto a sus seis compañeros jesuitas, entre ellos el padre Ellacuría, en la matanza perpetrada en 1989 por militares salvadoreños en la UCA.

Han tenido que transcurrir 35 años para que se declare oficialmente que Monseñor Romero murió como un mártir. Y, como mártir, a Óscar Romero ya no tendrán que ‘exigirle’ que acredite ningún ‘milagro’. Pero, como manifiesta en un escrito el sacerdote Jesús López Sáez en la Web de la Comunidad de Ayala de Madrid, La señal de monseñor Romero se ha hecho bien presente. Otra cosa es que en los palacios vaticanos la puedan percibir. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).