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Emancipación religiosa

Publicado: 23 junio, 2017 en REFLEXIONES
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s46EMANCIPACIÓN RELIGIOSA
JOSÉ Mª RIVAS CONDE, CORIMAYO@telefonica.net
MADRID.

ECLESALIA, 23/06/17.- Al calificar de “universal” la imposibilidad de sancionar con pena eterna los preceptos derogables y demás temporales, quise en mi anterior artículo, y quiero aquí, gritar con una sola palabra, que no hay absolutamente nadie con capacidad para hacerlo. Ni hombre, ni ángel ninguno, por más que se presente como mensajero divino y realmente lo fuere. Por cuanto que tal capacidad no la puede tener ni el mismo Dios. Al menos el nuestro, que no es contradictorio, ni arbitrario, ni injusto. Ya hablé de esto en otro escrito. Ni eso, ni nada que suponga defecto o limitación en la suprema plenitud de su perfección infinita.

Juzgo extraordinariamente beneficiosa la toma de conciencia de esa imposibilidad, porque siendo ella verdad inexorable, necesariamente ha de conducir a liberación (Jn 8,32). ¿A cuál? Pues, en primer lugar, a la que es, por un lado, emancipación de autoridades religiosas (imaginadas legisladoras humanas del camino de la vida eterna), y, por otro, desembarazo de mediadores creados en la andadura de ese camino. Tanto en lo que respecta al comunicársenos Dios, manifestarnos su voluntad y conferirnos sus dones; como al pedírselos nosotros mismos o ponernos en contacto de amor con Él.

Esta liberación la atestiguó Jesús mucho antes de estos razonamientos míos, con autoridad axiomática para nosotros, si es que de veras creemos en Él hasta haberle tomado, al igual que Simón (Jn 6,68-70), como el único Pastor de salvación que tiene «palabras de vida eterna». Aunque por nuestra debilidad “petrina…” le neguemos a veces. Jesús atestiguó esa liberación, en lo tocante al comunicarnos nosotros directamente con nuestro Padre, al enseñárnoslo con su proceder (Lc 5,16; Jn 8,12), paradigma y norma del nuestro (Jn 14,6) y con su explícito adoctrinamiento sobre la forma de orar (Mt 5,6-8; Lc 11,1-4; etc.); y en lo referente  al habla de Dios a nuestro corazón, como mínimo cuando anunció «El paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os recordará todo lo que yo os dije” (Jn 14,26).

¿Qué este anuncio fue hecho a los apóstoles y, en consecuencia, debe reservarse su aplicación a sólo a los obispos, sus sucesores? No cuadra en absoluto con la consigna explícita del propio Jesús, precisamente en contra de cualquier reserva: «Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día; y lo que escucháis al oído, pregonadlo desde la azotea» (Mt 10,27). Ni tampoco encaja esa reserva, dado su carácter y efecto privilegiantes, con la igualdad de todos, también asegurada por Jesús: «… no os hagáis llamar ‘Rabí’, porque no tenéis más que un maestro, mientras que todos vosotros sois hermanos; y a nadie de la tierra llaméis padre, porque sólo el del cielo es vuestro Padre. Ni hagáis que os llamen preceptores, porque únicamente el Ungido/el Cristo/el Mesías es vuestro preceptor…». (Mt 23,8-10).

Dicha liberación fue también la presentada por el profeta Jeremías como realidad de la Nueva Alianza (31,33-34), y la mostrada en la Carta a los Hebreos como hecho en realización: «Al dar mis leyes las pondré en su mente y las inscribiré en sus corazones, yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Nadie tendrá que instruir a su conciudadano, ni nadie a su hermano diciéndole: ‘Reconoce al Señor’; porque todos me reconocerán, desde el pequeño al grande, cuando perdone sus crímenes y no recuerde más sus pecados» (8,10-12; etc.).

No faltan quienes rechacen el sentido literal de esos textos de Jeremías y Hebreos, en razón del acontecer religioso del que tenemos constancia en la humanidad. Se dieron, en efecto, brotes de la Nueva Alianza durante el tiempo precristiano e, igualmente de la Antigua en el cristiano. Pero entiendo que lo que el acontecer histórico invalida no es la interpretación literal de las características de ambas alianzas, sino la creencia de su realización consecutiva en el tiempo mutuamente excluyente. La llamada Nueva es en realidad un designio de Dios tan eterno e inmutable como su amor o, si se quiere, como Él mismo. Su enfoque temporal no pasa de expresión humana de lo que quizá no quepa del todo en ningún lenguaje creado. Su realización no está vinculada al tiempo, ni al lugar, ni a cosa ninguna; salvo a la libre aceptación personal dentro de uno mismo (Lc 17,21) en el tiempo o época que fuere.

Se dice que, de todas formas, esas palabras de Jeremías y Hebreos deben armonizarse con lo de «Seréis mis testigos tanto en Palestina y como hasta en el último confín de la tierra» (Mt 28,19-20): «Id, pues, y amaestrad a todas la naciones…» (Mt 28,19-20). De lo contrario ―argumentan― se negaría, igual que los protestantes, el magisterio eclesiástico, efectivamente requerido para la posibilidad y validez de ese encargo postrero de Jesús a los discípulos.

Yo desconozco lo que hacen los protestantes a este propósito. Pero sí sé que no es armonización de dos pronunciamientos barrer con uno de ellos. Es lo que se perpetra con las palabras de Jeremías y las de la Carta a los Hebreos, al calificarlas ―¿peyorativamente?― de “hipérbole oriental”. Porque así se les priva de todo significado salvo el de exageración, sin más prueba encima que el hecho de ser frecuente en los escritos de aquel mundo y cultura el uso de dicha figura literaria. Por esa misma razón, también se podría calificar de hipérbole oriental el anuncio de la enseñanza directa del Espíritu Santo a los discípulos. ¿Por qué no se hace? ¿Porque es texto que suele emplearse como prueba del inquebrantable respaldo divino que se dice tiene la palabra de los sucesores de los apóstoles? ¿Cómo es posible pensar en la existencia de esa clase de respaldo? ¿Quién puede negar la realidad histórica del reguero afirmado de preceptos “tan supuestamente cristianos que ahora ya no lo son”? ¿No hemos vivido muchos de nosotros, al menos parte del medio siglo largo, en que se han producido en la Iglesia los numerosos cambios preceptivos ya recordados? ¿O es que las leyes suprimidas o cambiadas ahora, no fueron urgidas por los sucesores de los apóstoles como condición de vida eterna, si es que no también con otras penas accesorias, incluida la excomunión?

¿Es posible decir que dejará de haber sucedido lo que ya ha sucedido?; ¿que lo sucedido no es más inapelable que la docencia de la Iglesia? ¿Quién puede negar que el acierto y veracidad de esta docencia dependen de lo sucedido, mucho más que de la palabra de la Biblia y de las de la Tradición eclesiástica? ¿Cómo si no, tantas enseñanzas dadas hoy por la propia Iglesia ―p. ej. sobre la creación del universo, el empezar de la vida, la aparición del hombre, el movimiento del sol y los astros, el pecado de Adán y Eva, etc.― son tan distintas de las que impartió hasta hace un siglo?

Por lo que respecta a la armonización que requieren los textos recordados, creo que basta con atender a quiénes se refieren. Los del encargo último de Jesús, a los que no le conocen, ni han oído hablar de Él por no habérseles predicado aún su nombre precisamente en ejercicio del magisterio eclesiástico. Los del anuncio sobre la nueva Alianza, a los que habiendo llegado ya a la fe por la predicación de sus enviados (Rom 10,14-17), tienen recibido el don del Espíritu destinado a todos (Hch 1,1-2; 2,17-18; 19,2; etc.). “Recibido y destinado a todos”; ¡pero no mecánicamente actuante, ni en los sucesores de los apóstoles, ni en los demás!

No pretendo sostener que los creyentes debamos repudiar y excluir tajantemente y siempre todo mediador en lo tocante a la relación con nuestro Padre de los cielos. Sería extremismo incompatible con la realidad de la vida. En ésta, bien por limitación y fragilidad de la psicología humana, que en tantas ocasiones nos afectan; bien por otras causas de formulación más compleja y resumibles en las anteriores, el caso es que se dan con frecuencia situaciones que hablan a favor del recurso a ellos. ¿Quién por ejemplo no ha sentido nunca la necesidad de un mediador, fundamentalmente en el ámbito del esclarecimiento de situaciones confusas y en el de la paz, conforte, gozo, consuelo y aliento interiores? ¿Y quién, por otro lado, ni siquiera ha oído hablar de simples creyentes, a veces sin estudios primarios, especialmente dotados para esa labor?

Permítaseme a ese respecto recordar a mi propia madre, mujer que pese a su recia fe, no dejó de vivir momentos de duda y confusión. En ellos, según ella misma nos contó a más de uno, no dudó en recurrir a la Sra. María, la portera de la casa de Augusto Figueroa 33, hasta que ésta falleció de hambre a finales de 1938. Se trataba de mujer analfabeta, antigua sirviente de la familia en el pueblo del que las dos eran oriundas. Al principió sólo recurría a ella en cuestiones de las que, según mi madre, los sacerdotes conocían lo de los libros, pero no tanto lo de la realidad de la vida. Luego, ya durante la guerra civil, en todo lo que se terciara, por lo escondidos que entonces tenían que vivir en Madrid los sacerdotes y por lo “peligroso” que era en esa situación el “roce” con el clero.

Lo que rechazo aquí es que en nuestras vacilaciones, tinieblas, angustias, desesperanzas…, por más profundas que sean, no podamos acceder todos, en cualquier momento y lugar, directa y fructuosamente a nuestro Padre del cielo. Tal como Jesús en Getsemaní y en otras ocasiones. Lo que rechazo es que no sea simple opción personal recurrir o no a mediadores y decidir el adoptado. Lo que rechazo es que los posibles mediadores deban pertenecer necesariamente al clero y que los de éste sean absolutamente imprescindibles. Ni siquiera como rubricadores o legitimadores de la actuación de los que no pertenecen al “gremio”, salvo quizá en lo meramente organizativo, societario y oficinesco.

La facilidad de acceso a nuestro Padre del cielo no es ninguna “ocurrencia” mía. A mí me la enseñaron sucintamente de niño, y con todo pormenor al estudiar la Teología a principios de la segunda mitad del siglo pasado. Aunque siempre circunscrita a situaciones extremas. Fundamentalmente la imposibilidad de recurrir a sacerdote con la urgencia requerida en la ocasión y el riesgo de violar obligaciones más primarias. Sin embargo, nunca vi justificada esta restricción, aunque no dejara de aceptarla engrilletado como estaba entonces al sentir general. Ahora juzgo que ni los propios datos neotestamentarios, ni el razonar humano la fundamentan, y hasta la veo simbolizada en la entrega de las llaves del reino de los cielos, que recibe como Pedro todo el que cree en Jesús. Porque a la auténtica fe en Él sólo se llega como Pedro (Mt 16,16) por revelación del Padre (Jn 6,66). Me refiero obviamente a llaves para acceder a nuestro Dios y Padre con la libertad de hijo; llaves «para entrar y salir y hallar pasto […] y vida colmada» (Jn 10,9).

A la luz, en efecto, de la propia naturaleza de las cosas, los que no pasamos de hermanos de los demás, ¿quiénes somos para suplantarles en el trato filial con su Padre del cielo?; ¿quiénes, para “entrometernos” a tramitar ante Él sus peticiones o interceder por sus necesidades? ¿Serán hijastros los demás, y no hijos? ¿Quiénes somos para concederles el perdón de su Padre e imponerles en su nombre castigos purgatorios, como si encima Dios Amor fuera tan mezquino y mísero que los reclamara de “nuestra vaciedad ante Él” (Mt 18,24-27)? ¿A qué doctor de la Ley o sacerdote del templo dijo Jesús que fue el pecador a pedir perdón, para sin más volver a casa justificado (Lc 18,13-14)? ¿A “qué hermano mayor”, dijo Jesús que el hijo pródigo reconoció su mal proceder, antes de recibir “sin acompañamiento de penitencias compensatorias”, el abrazo y el “comérsele a besos” de su padre (Lc 15,20)? ¿No llevan todas esas cosas a vivir amarrados a la duda de nuestra condición de hijos de Dios y sin confianza en su amor de Padre? ¿Acaso es esto la cima del cristiano (1Jn 3,1; 9-10; etc.)? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

eclesalia@eclesalia.net

resucitado1¡FELIZ PASCUA!
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote, zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 21/04/17.- Amigas y amigos de Eclesalia: ¡Feliz Pascua!, compartiendo con vosotras y vosotros el hecho que durante la Pascua la vida recobra un sentido especial.

En primer lugar, la Pascua supone para mí traer a mi mente el recuerdo de un pueblo que recobró la libertad dejando atrás largos años de dura esclavitud; me refiero, sencillamente, al pueblo de Israel que consiguió liberarse del yugo opresor del imperio de Egipto. Una situación que acabó convirtiéndole en objeto de explotación y en pura mercancía.

Después de siglos y siglos la historia de Israel frente a Egipto se ha ido repitiendo en tantos y tantos pueblos, a veces con grados de crueldad inaudita, hasta llegar a nuestro mundo de hoy.  Un mundo global, en el que las situaciones de dolor y de opresión que se dan ya no nos pueden dejar indiferentes, por muy lejos que nos parezca que están las víctimas y los victimarios, aunque estos acostumbran a estar bastante cerca muchas veces. La lista de dolor y de opresión podría ser larga; por ello quiero recordar aquellas que más me hieren y las que considero más escandalosas. En este tiempo de Pascua, me pregunto si es racional, ya no digo “justo”, que la tercera parte de los alimentos que compramos quienes aún contamos con recursos en los países ricos vayan a parar a la basura. Mientras esto sucede, como si fuera algo natural, 6.400 niños mueren materialmente de hambre cada día. Algunos la llaman la esclavitud del estómago, que no permite sobrevivir, sino malvivir, para acabar en la muerte más bien pronto que tarde. No quiero que esto haga sentirte mal, pero continuando con los niños, te recuerdo que en ciertas zonas del planeta son mercancía barata en cuanto a producción de prendas de vestir se refiere o a extraer de las minas materiales que luego se convertirán en los teléfonos móviles de la última generación o en joyas altamente cotizadas en las lujosas avenidas de los países que forman el mundo rico. Y, por si esto fuera poco, estos mismos niños u otros de su misma índole y condición servirán como objetos muy baratos y a la vez muy apetecibles que satisfagan el deseo sexual, fruto de la depravación, de los “señores” (porque así se hacen llamar) de nuestros países ricos que van a aquellas zonas a consumar precisamente semejante perversidad, aunque pongan la excusa de que van a pasar unos días de descanso o simplemente a hacer turismo.

Por ello, en este tiempo quiero felicitar la Pascua de manera especial a todas las personas y organizaciones que se dedican o hacen alguna cosa contra la esclavitud de estos inocentes. También a ti, por muy poco o pequeño que sea lo que hagas. No olvides que al menos tienes tu palabra para denunciar semejantes injusticias y decir que se trata de algo tan grave que clama al cielo.

Las esclavitudes que padecen estos niños nos enternecen quizás más, porque son más débiles; pero es que, a decir verdad, el mundo de los adultos no está mejor, que digamos. Durante lo que llevamos de este año y todo el anterior hemos sido testigos de éxodos dolorosos de hombres, de mujeres y de familias, que se han visto obligados a marchar de sus lugares de origen, dejando a tras lo poco que tenían, pero que era lo que con toda seguridad más querían, porque veían que en cualquier momento podían ser víctimas de una bala o de una bomba, o porque eran perseguidos o estaban a punto de serlo por ser de tal o cual raza, por mantener una ideología, por profesar una religión concreta u otras cosas más que los convertía irracionalmente en culpables o enemigos. Hoy, a diferencia de lo que sucedió hace treinta siglos con el pueblo de Israel, no tienen donde acogerse ni pueden convertir en realidad sus deseos de libertad, porque pueblos y países, muchos de los cuales precisamente nos llamamos cristianos, hemos cerrado a cal y canto nuestras puertas o hemos levantado grandes muros y vallas, para evitar que puedan entrar y “robarnos” el bienestar que durante siglos hemos conseguido, tal y como intentan vendernos muchos de nuestros gobernantes y otras personas, como tú y como yo, que se han puesto una venda en los ojos y han arrancado de sus corazones los más elementales sentimientos de compasión y de misericordia.

Pero, también hoy como entonces, el Dios del Jesús resucitado continúa actuando a través de hombres y mujeres que, dejando atrás sus miedos y sus comodidades, se han puesto en camino saliendo a los lugares donde se encuentran tirados muchos de estos exiliados, víctimas del hambre, del frío, de la exclusión y de la inhumanidad, en definitiva. Mientras, otras y otros lo hacen desde aquí mismo, denunciando con su palabra, con su protesta y movilizándose a diferentes niveles.

Yo te invito en este tiempo de Pascua a que unamos nuestro grito desde el silencio para felicitarlos de corazón, y decirles que, gracias a sus manos, a sus pies, a sus brazos, a su boca, etc., la libertad, la dignidad, la esperanza y al menos algunas dosis de humanidad llegará a muchas de las personas que viven degradadas o que se han visto obligadas a emigrar (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Tengo razones para pensar que Jesús no es un mito, sino una experiencia real y viva, la cual cosa me lleva a desearos una feliz Pascua, llena de aprecio y cariño:

¡FELIZ PASCUA!

Trata de sueños

Publicado: 24 octubre, 2016 en DENUNCIA / ANUNCIO
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eclesalia@eclesalia.net

tratahumanaTRATA DE SUEÑOS
IÑIGO GARCÍA BLANCO, Hermano Marista, i_garciablanco@maristasiberica.es
MADRID.

ECLESALIA, 24/10/16.- Tras acompañar en aquellos días de septiembre algunas de las acciones emprendidas de sensibilización y capacitación de la ‘Red de Enfrentamiento al tráfico de personas en la Triple Frontera (Brasil-Colombia-Perú)’, estoy un tanto des-soñado (inquieto en la hora de los sueños). Los relatos que hay tras “la trata” me desvelan.

Esta realidad ha sido un nuevo aldabonazo en mí para mirar de otra forma los movimientos migratorios, los sueños negociados y ocultos que se mueven transnacionalmente, los dramas silenciados que pueden ser juzgados por la alienación de los derechos, principalmente el de la dignidad y la autonomía. El 23 de septiembre se celebraba el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños que fue instaurado por la Conferencia Mundial de la Coalición contra la Trata de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999.

La trata de personas es un delito que despoja a los seres humanos de sus derechos, echa por tierra sus sueños y les priva de su dignidad. Es un delito que nos avergüenza en nuestra historia cada vez más anémica de humanidad. La trata de personas es un problema mundial, al que ningún país es inmune. Millones de víctimas se encuentran atrapadas y son explotadas cada año por esta forma moderna de esclavitud.

El Protocolo de Palermo define la trata de personas en su art. 3 como: “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esta explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

Existen en el mundo 200 millones de personas migrantes, 60 millones de desplazados, 20 millones de ellos refugiados y 40 desplazados internos, y 4 millones de víctimas de trata.

Uno de los grupos de alta vulnerabilidad en esta “situación de trata” es el de los niñas y niños. Encontramos aquí factores comunes que propician dicha vulnerabilidad: la pobreza, que lleva a las familias a abandonar a los menores en manos de traficantes en la creencia de que lograrán un futuro mejor; en crisis humanitarias, donde los verdugos aprovechan las situaciones de caos para raptar a sus víctimas; en conflictos armados, donde los niños suelen ser empleados como soldados por lo fácil que resulta manipularlos… De acuerdo con datos ofrecidos por UNICEF, cada día 4.000 niños y niñas son víctimas de trata. En general, el fin de la trata de menores es que éstos sean explotados sexualmente (importante en este punto mencionar el auge de la pornografía infantil, así como a chicas adolescentes obligadas a prostituirse), forzados a matrimonios pre-pactados, o para trabajos forzosos en fábricas o como personal de servicio doméstico.

En expresión del Papa Francisco, cada una de estas personas son consideradas “población sobrante”, producto de la “cultura del descarte”, que nos vuelve incapaces para compadecernos ante los clamores de los otros. Son los nadie-sin-sueños, nadie-sin-futuro, nadie-sin-derechos. Seguramente por eso que pasan desapercibidos sus rostros ante nosotros; se vuelven invisibles para nuestra acomodada medida de justicia y distribución de oportunidades. Las cifras no muestran la realidad que ocultan.

Sigo desvelado, la sola definición de este fenómeno, de esta acción violenta me irrita y me hace temblar al tratar de poner rostro a sus víctimas, niños, niñas, adolescentes, mujeres. Sueños truncados por una trata de intereses deshumanizados.

Me viene a la mente la imagen del atrapasueños tan corriente por estas tierras. La antigua leyenda de los indios ojibwa sobre los atrapasueños habla de que los sueños pasan por la red filtrando y deslizando los buenos sueños a través de suaves plumas hasta que llegan a nosotros. Los malos sueños, sin embargo, son atrapados en el tejido y mueren con el primer haz de luz del día.

Ojalá seamos capaces de proteger los buenos y deseables sueños, mientras que aquellos que amenazan nuestras historias y nuestros derechos no lleguen a nosotros. Llamados a ser protectores de sueños de los más pequeños, de aquellos que nos contagian la ilusión por la vida en cada una de sus expresiones y colores. No podemos seguir permitiéndonos que “la trata” siga siendo impune, que siga ocurriendo a costa de los más pequeños y pequeñas de nuestras comunidades… precisamos desenmascarar esta práctica indigna y aberrante contra el valor más profundo de la vida. Al menos gritar que no permitiremos más trata de sueños (que no son los de nuestros pequeños).

Queremos trabajar en red pues sabemos de su fuerza transformadora que estrecha lazos y el compromiso por la vida y la defensa a ultranza de los derechos humanos, en especial de los niños y jóvenes de nuestras comunidades locales. Precisamos construir juntos un mundo mejor, cuidar entre todos ésta nuestra Casa Común de Todos.

Quisiera saber sumarme
en la lucha contra la ideología y el sistema económico
que provoca la exclusión de millones de personas,
en la denuncia de la sistemática transgresión de los derechos humanos
de las “personas en movimiento” por parte de los Gobiernos,
al trabajo por otro mundo posible hospitalario,
al discipulado y a la práctica solidaria de Jesús de Nazaret, “el flaco”,
a hacer una nueva teología de la emigración,
a pasar de la exclusión a la hospitalidad.

Nadie tiene derecho a robar tus sueños,
ni a perturbar tu creativa imaginación.

Nadie tiene derecho a traficar contigo,
pues no eres mercancía ni objeto de intercambio.

Nadie tiene derecho a robar tu vida,
mucho menos vulnerarla ni encerrarla.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima de trata.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima de violencia.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima de la pobreza.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima de la prostitución.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima del silencio.

Ningún niño, niña o adolescente sea víctima de la exclusión.

Una red se teje, atravesando fronteras, a lo largo y ancho del mundo,
reclamando el fin de la trata de personas y su esclavitud…
reclamando justicia y rescatando la dignidad…
reclamando la libertad y la autonomía para ser sueño vivo…
reclamando los sueños arrebatados y empoderándolos con color…
reclamando el espíritu que llevamos dentro…
reclamando un tiempo nuevo para desplegar la hospitalidad.

El mundo tendrá que escuchar su voz.

Del Libro del Eclesiastés, 4,1:

“Pensé además en todos los abusos que se cometen bajo el sol. Vi las lágrimas de las personas oprimidas, y no hay nadie que las consuele; sufren la violencia de sus opresores, y no hay nadie que venga en su ayuda”

Un cálido abrazo

Iñigo (IO)

Solo Dios basta

Publicado: 21 octubre, 2016 en REFLEXIONES
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SOLO DIOS BASTA
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote,zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 21/10/16.- Estoy convencido de que estas palabras las habéis oído un montón de veces la mayoría de vosotras y vosotros y, por lo mismo, no hace falta que os recuerde que son de la Santa, como así solemos llamar a Teresa de Jesús. No he podido por menos de dedicarle un escrito con motivo de la celebración de su fiesta el día 15 de octubre.

Cada vez que las digo y repito me doy cuenta de que solamente una persona mística podía haberlas pronunciado. Porque si bajamos a la vida, no ya a la real, es decir a la de los quehaceres y sinsabores cotidianos, la de los sufrimientos trágicos e inhumanos muchas veces, sino a la vida de la religión o de lo concerniente a lo religioso cuesta muy mucho entenderlas.

De la misma manera es muy difícil, por no decir imposible, al menos desde mi vertiente personal, saber o por lo menos interpretar qué es lo que Teresa de Jesús quería decir con estas palabras. Aunque sea atrevido por mi parte voy a intentar presentar el Dios que ciertamente me ha hecho feliz, pues no me atrevo a decir que me ha saciado (bastado), al menos en algunas ocasiones, dejando entrever la visión contraria del mismo.

En primer lugar, me basta el Dios cuya misericordia no tiene límites. Sí, ese Dios que a pesar de mis pequeñeces y miserias continuará apostando por mí y no me dejará de su mano por mucho que yo le corresponda con una y mil fechorías. El Dios cuya justicia consiste en ser bueno siempre, en todo momento y con todas las personas; a pesar de que a la mayoría de quienes nos decimos creyentes hablar de justicia signifique casi siempre aplicar aquella vieja ley judía “Ojo por ojo, diente por diente”. Por ello acostumbro a decir que, cuando alguien descubre que Dios es esto o así, ha dado un paso de gigante en ese propósito de ir descubriendo su verdadera imagen un poco más cada día.

Me basta también el Dios que no me exige sacrificios ni mortificaciones para quererme con locura. Eso sí, que no estaría mal si en algún momento me esforzase por dejar de mirarme un poco menos a mí para que mis ojos se proyectasen hacia los demás, especialmente hacia quienes más necesitados puedan estar en el momento. Ese mismo Dios que entiende bien poco, mejor dicho, nada, de cumplimientos ni de rituales. Aunque sí que le alegraría, por qué no decirlo, que yo hiciera todo lo posible por tener una mente limpia y clara y un corazón abierto y siempre disponible.

Me basta el Dios que hace sentirme hijo suyo, no esclavo ni siervo. Pero no para quedarme con ello tranquilo y a gusto, sino para que dé los pasos que hagan falta con tal de descubrir que todo hombre y mujer son mis hermanos. Ese Dios que me quiere libre por encima de todo; pero no con cualquier tipo de libertad, sino con aquella que me lleva a vivir el proyecto del Reino que Jesús anunció y testimonió con su vida.

Me basta finalmente el Dios que he aprendido de Jesús, en contraposición al del de las devociones y de los sentimentalismos sin que ello quiera decir que siempre son malos ni mucho menos. Ese Dios al que le hablo de tú a tú, precisamente como lo hacía Jesús con tanta frecuencia, a pesar de que no siempre le preste la atención que tanto me ayudaría a ver mucho más claras tantas y tantas cosas.

Debo confesar que desde una vivencia así, solamente Dios basta. ¿Por qué no pensar que esta fue la experiencia de Teresa?  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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e0ff52b2aac8acec74cee8b52988ce4c_largeOBISPOS SIN “OLOR A OVEJA” PUEDEN DESTRUIR TODO EL REBAÑO
JUAN CEJUDO, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares, jucecalomatic591@gmail.com
CÁDIZ.

ECLESALIA, 16/09/16.- Estos últimos meses estamos escuchando atónitos las declaraciones de un grupo significativo de obispos en una línea muy lejana a la que se esfuerza por marcar el papa Francisco.

Declaraciones contra la igualdad de género o la libertad sexual y actuaciones absolutamente dictatoriales contra algunos sacerdotes que no son de su línea, sin el menor sentido pastoral ni de respeto a las personas, están provocando en no pocos sectores cristianos y de la sociedad civil, verdadero asombro e indignación.

Así:

Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba ha dicho recientemente que “la igualdad de género es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina que profesan y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador”.

También dijo que «la Unesco tiene programado para los próximos veinte años que la mitad de la población sea homosexual». Criticaba así la supuesta implantación a través de diversos programas educativos promovidos por el organismo de la ONU de una ideología de género que permitiría a las personas elegir su sexo sin tener en cuenta la realidad biológica
y que la fecundación artificial es un “aquelarre químico de laboratorio” o que “la ideología de género destroza la familia”.

Fernández se refirió sobre el anuncio papal sobre la nulidad del matrimonio afirmando que “nadie puede deshacer -ni siquiera el Papa- lo que Dios ha unido por voluntad de los esposos en el sacramento del matrimonio”, intentando ser más papista que el papa y mostrando muy poca consideración y respeto hacia los esfuerzos del papa Francisco por implantar reformas muy necesarias en la Iglesia.

Es muy significativo que los partidos con mayor representatividad en el Ayuntamiento de Córdoba, PP, PSOE, IU y Ganemos, hayan condenado unánimemente las últimas declaraciones de este obispo.

Joaquín María López de Andújar, Obispo de Getafe destituye con nocturnidad y alevosía al párroco Francisco Javier Sánchez, aprovechando que éste estaba de vacaciones.

Es significativa la Campaña en Change org contra el obispo. El propio Consejo de pastoral, disconforme, recoge en 120 folios 3.600 firmas contra su decisión

¿Por qué este cese? “Javi no es un cura al uso, no viste de sotana ni usa el lenguaje eclesial ni tampoco impone reglas estrictas, ni ordena ni chilla, aunque sí puedes contar con su ayuda seas quien seas, hagas lo que hagas y pienses lo que pienses. Todo el mundo le conoce cuando pasea por el barrio, y, lo que es más importante, él conoce a todos los que pasan dificultades reales: familias sin empleo, delincuentes, presos, discapacitados, etc. y todos tienen su ayuda”, apuntan desde la parroquia.

Francisco Javier Sánchez asegura que “me sentí humillado, maltratado y vapuleado, quizás como se sienten muchos trabajadores de cualquier empresa, con la diferencia es que mi empresa se llama Iglesia, comunidad, y el que me lo estaba diciendo no era el jefe de personal de la empresa, sino supuestamente mi pastor”. (Jesús Bastante en Religión Digital)

Casimiro López LLorente, obispo de Segorbe-Castellón abre expediente disciplinario a un sacerdote por bendecir el amor entre dos lesbianas. ¡Increíble!

Juan Antonio Reig Plá, Obispo de Alcalá de Henares, ha hecho declaraciones ofensivas contra los derechos de las mujeres; una de las últimas fue contra el aborto y contra el voto. En la primera compara el aborto con los trenes que llevaban a los deportados a los campos de exterminio nazis.

Reig Pla había levantado polémica al celebrar la misa anual en el cementerio de los mártires de Paracuellos del Jarama junto a una bandera de España con el águila franquista, colocada en el mismísimo altar, y ante la presencia de figuras destacadas de la ultraderecha, como Blas Piñar.

Obispos de Getafe (López de Andújar y Rico Pavés) y de Alcalá (Reig Pla) publican carta conjunta contra la ley de transexualidad que provoca escándalo en gran parte de la sociedad y especialmente en el colectivo de LGTB.

Estas actitudes tan poco en consonancia con las actitudes, palabras y gestos del Papa Francisco chocan por su absoluta falta de sintonía con las necesarias actitudes pastorales que se deben exigir a un obispo. Evidentemente no tienen “olor a oveja”. Pero lo que me parece más grave, parece que forman parte de un no pequeño grupo de obispos y cardenales que en todo el mundo se posicionan contra la manera de pastorear del buen papa Francisco que entre otras cosas dijo:”¿Quién soy yo para condenar a los homosexuales?”. Se enfrentan a él.

Así entre los opositores a Francisco figuran el Cardenal Sarah que quiere volver a la misa de espaldas al pueblo, Gerhard Müller, a quien trajo a Oviedo el arzobispo Sanz Montes; junto a estos, como opositores a Francisco figuran también Angelo Sodano, Tarcisio Bertone, Marc Ouellet, Leo Burke, George Pell, Camilo Ruini, Carlo Cafarra, Giovanni Batista Re, Angelo Scola, Elio Sgreccia, Walter Brandmüller, Antonio Rouco con sus afines de Getafe, Oviedo (que en diciembre pasado expulsó, sin justificación ni explicación alguna, a los 35 voluntarios de Pastoral Penitenciaria de la cárcel de Villabona de Asturias), Toledo, Sevilla, Granada, Pamplona y Segovia, así como Martínez Camino, auxiliar de Madrid. (Cita de Faustino Vilabrille en su artículo “Muy bien, Francisco” en Reflexión y Liberación).

Estos obispos por sus posturas tan retrógradas y tridentinas no sólo no huelen a oveja, sino que pueden terminar destruyendo todo el rebaño (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

5e68c657b8d2bf416be649138d0eea4227cdfd950a4a4b3c31eb33cf3856c9ceEL AGOBIO DE CUMPLIR
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 13/07/16.- Amigas y amigos: Siempre hemos leído el Evangelio de Marta y María como un texto que habla de la vida contemplativa y la acción. Sin duda, las reflexiones en torno a este tema son muy provechosas, pero según algunos exégetas, el tema de fondo es otro distinto, que preocupaba mucho a los primeros cristianos.

En torno a Jerusalén se quería obligar a los que empezaban a llamarse cristianos a cumplir la ley de Moisés. Los cristianos de Antioquía, sin embargo, provenían de los gentiles y tenían dificultades para asumir la práctica de los preceptos judíos. La figura de Marta representa a una mujer intentando cumplir todos los preceptos, con un gran agobio porque sabemos que eran muchísimos. María representa a los cristianos que, liberados del agobio de cumplir, beben las Palabras de Jesús y simplifican la ley en un solo mandamiento, el de la fraternidad universal.

Podéis escuchar cómo explica Pope Godoy esta idea en su clase sobre el evangelio de Lucas. (Minuto 36 al 38). Y podéis leer el comentario de África de La Cruz, que también lo desarrolla en este sentido.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Lc 10, 38-42. Mientras iban de camino entró también él en una aldea, y una mujer de nombre Marta lo recibió en su casa.

Vicente Martínez: la hospitalidad pide servicio. Es hora ya de que la Iglesia se libere y nos libere de la estrechez de actitudes tribales que nos han limitado el cumplimiento de las Obras de Misericordia, tan humanamente hospitalarias.

José Luis Sicre: Todas contra Jesús. Todas las mujeres que conozco le reprochan que alabe a María en vez de mandarla a la cocina a ayudar a su hermana Marta.

Fray Marcos: Ni de Marta ni de María podemos prescindir. La escucha de la Palabra es imprescindible para, luego, poder convertir en vida el mensaje.

José Antonio Pagola: Necesario y urgente. Apremiados por la disminución de fuerzas, nos estamos habituando a pedir a los cristianos más generosos toda clase de compromisos dentro y fuera de la Iglesia.

África de la Cruz Tomé: Marta y María. De la observancia de la Ley, a la escucha y seguimiento del mensaje de Jesús. Del temor, al amor, de la obediencia y sumisión, a la libertad y creatividad.

Artículos seleccionados para la semana

Mari Paz López Santos: El mal con mayúsculas. Creo que el Mal se va inyectando cuando empieza en lo poco y no hay justicia que lo pare a tiempo; arrinconando y expulsando del sistema a los más débiles, cada vez en mayor número.

José Manuel Vidal: Los obispos presentan un documento sobre Jesucristo para sus 10 millones de fieles, “una clientela mayor que la de cualquier partido o club”. Un documento que encontró muchas resistencias y oposición tanto en el seno del episcopado como en el de la comunidad de teólogos españoles.

Juan Jauregui: Dios todo nos da gratis. Acostumbrados a “comprarlo todo”, hasta el agua, no resulta fácil a nuestra mentalidad entender que algo sea gratis. Y a Dios no podremos entenderle si no entendemos la gratuidad.

Enrique Martínez Lozano: Cuando caen las creencias: ¿Vacío o liberación? (III). Todo conocimiento humano es situado –dentro de las coordenadas espaciotemporales– y, por ello mismo, relativo, es decir, relacional: dice relación a un tiempo y a un espacio.

Leonardo Boff: El indígena, aquel que debe morir. Por legislación, los indígenas no integrados son considerados como relativamente incapaces (artículo 8º del Estatuto del Indio).

Patricia Paz: Nada nuevo bajo el sol. Lograr el desarrollo armónico de nuestras comunidades no parece estar en el radar de nuestra felicidad. Convivimos con la inequidad y la miseria como algo natural.

Esteban Tabares: ¿Por quién doblan las campanas? Sería abrir un precedente que tendríamos que reiterar frecuentemente, puesto que la emergencia social que lleva a tantos hermanos nuestros a abandonar sus países de origen buscando un porvenir más seguro, no parece cesar.

Pedro Aranda: De la Astronomía a la Corazonía… La magnificencia del micro y macro universo nos enseña cuán fugaz es cada uno de nosotros, la levedad de nuestro ser y cómo la tierra nos alberga un corazón para convivir en sintonías.

Noticias de alcance. Paloma García Ovejero: “Estoy contenta, estoy tranquila, con un nudo en el estómago y muy agradecida”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Génesis 18, 1-10. El Señor se apareció a Abrahán junto a la encina de Mambré, mientras él estaba sentado a la puerta de la tienda, porque hacía calor.

Colosenses 1, 24-28. Me alegro de sufrir por vosotros; así completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo, que es la Iglesia.

Florentino Ulibarri: Déjame estar contigo sin etiquetas, sin normas, tranquila; escuchando tus palabras en silencio, gustando tu presencia en mis vacíos.

Vicky Irigaray: Abre nuestro corazón. Que todos nosotros, seguidores de Jesús, sintamos la necesidad de conocer la Palabra, estudiarla, orarla y dejarnos transformar por ella.

Anáfora: Contemplativos en acción. Gracias de nuevo, Padre santo, por el ejemplo de Jesús. Recordamos cómo sabía hacer compatible la oración con su duro trabajo de misionero itinerante, siempre dispuesto a ayudar a quien lo necesitara.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 16 del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

La etapa oscura del despertar. En la búsqueda espiritual, a veces tenemos miedo, porque el despertar es el reconocimiento de nuestra verdadera naturaleza, aquello no manifestado que está más allá, y que es consciente de todo. ¡¡Ánimo, te sentirás comprendido y lleno de fuerza e ilusión!!

Papa Francisco, orar y trabajar en pro de los pueblos indígenas. Intenciones de oración del Papa del “Año de la Misericordia” Julio 2016.

Salomé Arricibita: Entra en mi vida. Dios espera paciente nuestra invitación… siempre está, siempre se hace el encontradizo pero respeta nuestros momentos, nuestros tiempos… no se impone, porque el Amor no puede imponerse ni forzarse… sí, espera paciente, deseando hacer de nuestra vida, más vida que dar, que vivir, que amar… convierte lo estéril en fecundo, nos completa… nos hace mejores… por eso quiero, como Abraham, dejarle entrar en mi tienda… en mi vida…

Lo imposible es posible. Por Paulo Coelho. Todos los hombres son diferentes y deben hacer lo posible por continuar siéndolo.

Equipo quiero ver. Domingo 16 del Tiempo Ordinario.

Transformar el dolor en amor. Por Ricard Díaz Mallofré. Reconocer el dolor que hay en mí, es otra forma de amarme, de conectar conmigo mismo, con el amor que soy, con mi corazón.

Metidos ya de lleno en el verano, todavía hay tiempo para asistir a talleres, retiros y cursos. Podéis consultarlos en el Tablón de anuncios.

En la Escuela EFFA seguimos facilitando el acceso al informe donde encontraréis las 27 clases que hemos subido durante el curso. En el Temario están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

Tarea de todos

Publicado: 29 junio, 2016 en ACTUALIDAD
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evangelioTAREA DE TODOS
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 29/06/16.- Amigas y amigos: Las diferencias entre los relatos evangélicos son muy elocuentes. Precisamente son las variaciones las que nos dan pistas para interpretar los textos. Cuando Lucas cuenta el envío de los 72 discípulos, nos está hablando de una multitud desorganizada, con una misión universal. Una forma gráfica de interpelarnos a todos en la tarea de dar a conocer el mensaje liberador de Jesús.

En la Escuela EFFA seguimos facilitando el acceso al informe donde encontraréis las 27 clases que hemos subido durante el curso. Para los que no hayan podido ver todas las clases o quieran volver a repasar alguna.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Lc 10, 1-20. Después de esto, el Señor designó a otros setenta y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él.

Vicente Martínez: Artesanos de la paz. Una artesanía de primera división que deben jugar todos los países y seres. Un soñador cuya propuesta era el derrumbe de fortalezas enclaustradas –espirituales o no– y la apertura y el respeto a quienes piensan, hacen o son de otra manera.

José Luis Sicre: Homenaje a los apóstoles anónimos. Las instrucciones de Jesús a los discípulos cuando los envía de misión, en el evangelio de Mateo se dirigen a los Doce, pero en el de Lucas a setenta y dos. En la perspectiva de Lucas, la misión no es obra de un pequeño grupo de selectos.

Fray Marcos: El Reino es Vida que solo puede surgir de otra Vida. Si no vivimos lo que predicamos, trabajaremos en balde.

José Antonio Pagola: Portadores del evangelio. Lucas recoge en su evangelio un importante discurso de Jesús, dirigido no a los Doce sino a otro grupo numeroso de discípulos a los que envía para que colaboren con él en su proyecto del reino de Dios.

Dolores Aleixandre: El secuestro del envío. Como en el fondo nos resulta más cómodo, pensamos que eso no va con nosotros, sin darnos cuenta de que esta actitud supone algo tan grave como negar nuestra condición de discípulos.

Artículos seleccionados para la semana

Enrique Martínez Lozano: Cuando caen las creencias: ¿Vacío o liberación? En principio, la encrucijada suele ponernos en estado de alerta y, con frecuencia, viene acompañada de un cierto temor.

Gabriel Mª Otalora: La cara y la cruz evangélica. Subir a una montaña se puede percibir desde el cansancio y las dificultades pero también desde la belleza que ofrece la naturaleza y el sano ejercicio.

José Arregi: La iglesia, los dineros y alguna mentira. No quiero ser, pues, purista ni maximalista, pero tampoco mero observador acrítico.

Juan Jáuregui: Aprender a comulgar. Habituados desde niños a recibir la eucaristía, fácilmente podemos hacer de la comunión un gesto vacío y rutinario, sin apenas contenido alguno para nuestra vida.

Miguel Ángel Mesa: El Misterio y la Misericordia. Creo que el Misterio se revela a los sencillos y se oculta a los poderosos y a quienes se creen saberlo todo.

Gonzalo Haya: Teología cuántica. En este libro convergen dos vertientes, la física cuántica y el despertar místico. Nos aventuramos por caminos en parte inexplorados, nos atrevemos a soñar. Una nueva visión siempre es vista como amenaza para el status quo. El espíritu sopla donde quiere.

Ima Sanchís: Jon Kabat-Zinn: “Mindfulness” y consciencia. Si aumentas la conciencia, los cambios en tu vida vienen solos.

Leonardo Boff: La bomba atómica y los juegos olímpicos. En efecto, de poco sirvió el horror, pues siguieron desarrollándose armas nucleares más potentes todavía, capaces de erradicar toda la vida del planeta y de poner fin a la especie humana.

Noticias de alcance. Entrevista a Francisco en el vuelo papal.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 66, 10-14. Festejad a Jerusalén, gozad con ella todos los que la amáis, alegraos de su alegría los que por ella llevasteis luto.

Gálatas 6, 14-18. Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mí, y yo para el mundo.

Florentino Ulibarri: Volvieron muy contentos. Iban ligeros de equipaje, con las entrañas enternecidas, aradas, y la utopía del Reino desatada porque portaban tu mensaje.

Vicky Irigaray: Continuadores de tu misión. Jesús no predica desde la autoridad sino desde el servicio. Jesús no dice que ama; Jesús ayuda. Que la Iglesia no olvide su misión: liberar al ser humano de todo lo que le deshumaniza.

Anáfora: Ecumenismo. Queremos agradecerte también que hayas movido el corazón de tantas personas buenas: misioneros, cooperantes, profesen o no cualquier religión, que viven junto a los que más sufren y les consuelan y ayudan.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 14 del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

La receptividad. Por Wayne Dyer. Abandonarse, dejar hacer, dejar en manos de Dios, practicar la paciencia infinita, y llevar el Reino desde la conexión interior con la fuente de la belleza y el amor.

Oración y reflexión. Si me das éxito, no me quites la humildad. Si me das humildad, no me quites mi dignidad. Enséñame que la tolerancia es signo de fortaleza y el deseo de venganza, manifestación de debilidad.

Salomé Arricibita: La mies. Pongámonos en camino. La mies es mucha, pero no trabajamos solos…. ni en vano.

La canción divina del Universo. ¿Quién eres?, ¿qué has traído contigo?, ¿qué crees que has perdido? TODO lo hemos recibido gratis de Dios, y el cambio es la ley del universo.

Equipo Quiero Ver: Poneos en camino. Todos estamos invitados a trabajar en la tarea de Jesús: anunciar y mostrar el Evangelio, para que todos lo descubran. Sólo con una experiencia de fe y con una opción por vivirlo lo podremos conseguir.

La gratitud como experiencia espiritual. Entrevista a Brother David. Espiritualidad significa aliento de vida, y el agradecimiento es el don que nos permite ser felices viviendo el presente como “oportunidad” de “detenernos, mirar y andar”.

Iremos subiendo a la Escuela algunos vídeos durante este verano, aunque oficialmente no los anunciaremos en la carta hasta septiembre. Para los que no quieran esperar, podrán ver las novedades en el Temario junto al resto de clases y bibliografía disponibles.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

libro-victimas-iglesia-ppc“VÍCTIMAS DE LA IGLESIA: RELATO DE UN CAMINO DE SANACIÓN”
Profeta de la paz y la justicia
JUAN YZUEL*, juan@ciberiglesia.net
ZARAGOZA.

ECLESALIA, 03/06/16.- Estados Unidos fue el primer país donde, hace tres décadas, comenzaron las denuncias por abusos sexuales cometidos por algunos clérigos católicos. La película  Spotlight, ganadora recientemente de 2óscar, entre ellos el de mejor película, ensalza el trabajo de varios periodistas por revelar varios delitos de pedofilia que, entre otras cosas, motivaron la caída del entonces arzobispo de Boston, el Cardenal Bernard Law, por encubrimiento.

¿Qué sabemos de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en la Iglesia Católica española? Apenas nada, solo lo que algunos medios de comunicación airean de vez en cuando, no sin cierto sesgo sensacionalista en muchos casos. De allí que la reciente publicación del libro Víctimas de la Iglesia: relato de un camino de sanación, sea una buena noticia.

El núcleo del libro es el testimonio anónimo, en primera persona, de una mujer que en su juventud sufrió los abusos de un sacerdote que tenía sobre ella una gran influencia: su director espiritual. Este relato viene precedido de la reflexión de José Luis Segovia Bernabé, sacerdote que acompañó a la víctima en su proceso de sanación espiritual, y va seguido de las consideraciones de Javier Barbero Gutiérrez, psicólogo clínico que la ayudó a recuperar su vida.

Quien busque un relato minucioso de los abusos, que se olvide de este libro. El testimonio es parco en dar detalles morbosos y pródigo en enumerar las consecuencias que estos abusos tuvieron en la vida de la víctima y las dolorosas etapas por las que tuvo que pasar hasta recibir el regalo de su encuentro con José Luis Segovia y Javier Barbero.

El punto fuerte del libro es el proceso de sanación de la víctima, tanto desde su dimensión psicológica como espiritual. Las conclusiones que se sacan de su lectura pueden extrapolarse a muchos casos de abusos similares, ocurridos tanto en el seno de la Iglesia como en otros ámbitos (educativos, deportivos, militares, familiares…). Javier Barbero señala que, para empezar, hay tener tener en cuenta que esta situación es, ante todo, un abuso de poder por parte del maltratador, que es una figura de autoridad moral ante la víctima. El conflicto emocional que esto genera lleva a quien sufre este maltrato a vivir una doble vida: la de una estudiante y profesional, por un lado, y la de una víctima. La relación con su propio cuerpo queda muy dañada, incluyendo procesos psicosomáticos y problemas con la comida. El silencio institucional también le afecta gravemente al no sentirse escuchada o al ver que su testimonio es banalizado. El vínculo con el maltratador exige una total revisión, pues suele ser inadecuado o patológico. Es preciso dejar claro a la víctima que ella no es responsable de lo que ha ocurrido; su responsabilidad está, más bien, en tratarse bien a sí misma y vivir sin ambivalencias. Para ello es preciso entender la dinámica del abuso, el mecanismo de la rueda del maltrato que ha permitido que esto ocurriera y le ocurriera a ella precisamente. Finalmente, necesitará estrategias, claves de manejo para salir del círculo vicioso, entrar en una dinámica de perdón, romper el silencio, reabrirse a nuevos vínculos positivos y comenzar una nueva relación consigo misma.

Si algo resplandece con especial luz en esta historia es el amor al Señor y a la Iglesia que, a pesar de todo, vive su protagonista, una fe que le ayudó mucho en este camino de liberación. De este amor surge la valentía para dar testimonio sin rencor ni deseo de venganza pero sí con deseo de verdad, solo para ayudar a otros a confiar en la posibilidad de salir de este infierno de remordimiento y autoinculpación y reclamar una vida propia. Echamos en falta, no obstante, algún dato más sobre qué hicieron los superiores de este sacerdote tras conocer la denuncia de esta conducta. ¿Hubo algún proceso de conversión por su parte? ¿Fue capaz de llegar a pedir perdón?

*alcierzo.com

forges-mujerFELICES LAS MUJERES…
MIGUEL ÁNGEL MESA BOUZAS, miguelmesabouzas@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 09/03/16.- Felices las mujeres que se dejan seducir por los sueños, que tienen la sensibilidad, la fortaleza y el ánimo a flor de piel, que disfrutan creando, poniéndose hermosas para salir de fiesta, divirtiéndose, aprendiendo, compartiendo, amando.

Felices las mujeres que intentan crecer en humanidad, que se esfuerzan por alcanzar nuevas metas personales, de formación, profesionales, optando por la cooperación  con todos y todas y rechazando, en este empeño, el seguir las pautas competitivas que la sociedad patriarcal impone.

Felices las mujeres que se sienten plenas desde su hondón personal; que necesitan vivir con la solidaridad por bandera, para poder sentirse una parte activa de la humanidad; que gritan y se enfurecen contra cualquier abuso de poder; que caminan erguidas, dichosas de ser como son.

Felices las mujeres que se sienten a gusto con su propio cuerpo, que no se agobian cuando suben de talla, que se sienten orgullosas de la edad que tienen, que les gusta lo que ven cada vez que se miran al espejo.

Felices las mujeres que llevan a cabo las actividades con las que más se realizan personalmente, que disfrutan del camino que recorren cada día, que se encuentran contentas cuando están en casa, en el trabajo o tomando una copa con los amigos.

Felices las mujeres que tienen verdaderos amigos y amigas con las que poder compartir todo lo que les pasa en la vida, las dificultades cotidianas, las lágrimas amargas, las alegrías y las esperanzas, los momentos de satisfacción y de tristeza.

Felices las mujeres que se comprometen por conseguir los derechos negados y la dignidad de todas las mujeres del mundo, en especial de las más oprimidas y excluidas; contra la violencia y los asesinatos machistas; para poner su granito de arena en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y fraterna.

Felices las mujeres que son fértiles siempre que dan a luz una más honda amistad; cuando crean alternativas; cuando son fieles a sus principios y creencias; cuando generan vida de cualquier forma a su alrededor: con la justicia, el amor, la cercanía; cuando alumbran semillas de liberación para sí mismas, para sus compañeras de camino y luchas, para los hombres, para la sociedad.

Felices las mujeres que tienen a su lado hombres que luchan con ellas contra el machismo, por la igualdad de derechos, que sienten y lloran ante sus sufrimientos y se alegran y festejan sus victorias con las sonrisas que iluminan su horizonte común, compartido (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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Dios es poesía

Publicado: 29 enero, 2016 en REFLEXIONES
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manos Dios y AdánDIOS ES POESÍA
YOLANDA CHÁVEZ, yolachavez66@gmail.com
LOS ÁNGELES (USA).

ECLESALIA, 29/01/16.- La Teopoesía es un alumbramiento grandioso, genial; aflora del encuentro con Dios que libera desde la vida, introduce en el corazón y en las entrañas de los seres la delicada dimensión de la belleza con sus tintes estéticos en todas sus dimensiones para transformarse en palabras.

Produce imágenes, llena los espacios vacíos con su presencia divinizadora, perfuma los sentidos de quienes la perciben; se deja oler, se deja sentir, se deja comer por ellos y los transforma de teólogos a poetas y de poetas a teólogos, Rubem Alves lo explicaba así:

“Desde hace unos años tengo perdida mi respetabilidad académica. Nadie me la quitó, pero un buen día, por razones que no me sé explicar, algo sucedió en mí. No sé qué me pasó, más lo cierto es que de repente me descubrí incapaz, en absoluto, de pensar, hablar y escribir analíticamente. Fui poseído por la forma poética y sigo por ella poseído cuando escribo. Aunque esto me gusta, me crea también muchos problemas con auditorios científicos y académicos, porque esa gente no cree que la poesía sea algo serio; sin embargo, yo creo que es la cosa más seria: creo que Dios es poesía. Si pudiese hacer una nueva traducción del texto de Juan: “y el Verbo se hizo carne”, pondría “y un Poema se hizo carne”.

El Verbo conjugado en todos los tiempos se hace carne y se hace Poema. Se ofrece y se da transmutándose literariamente. Alves descubre la raíz replanteando estos dos conceptos:

 “La literatura es un proceso de transformaciones alquímicas. O, si prefieren una palabra en desuso, utilizada por los teólogos antiguos, “transustancia” su carne y su sangre en palabras y dice a sus lectores: “¡Lean! ¡Coman! ¡Beban! ¡Ésta es mi carne, ésta es mi sangre!”.

“¿Y el lugar de la teología? Forma parte de esta sinfonía de gemidos (Ro 8.22-23): habla sobre Dios, que es la confesión de una nostalgia infinita, que brota de este cuerpo tan bueno y amigo, que puede sonreír, acariciar, plantar, tocar flauta, hacer el amor, entregarse como holocausto por aquellos a quienes ama y también hacer teología. Teología: poesía del cuerpo, sobre esperanzas y nostalgias, pronunciadas como una oración”.

La Teopoesía domina los lenguajes vibrantes contenidos en el cuerpo, se nos comunica emergiendo de las entrañas porque allí habita el misterioso deseo de crear, co-crear y re-crear.

Se nos comunica surgiendo del corazón porque allí late secretamente la nostalgia por lo trascendente, por esa realidad englobante que nos sobrepasa.

Evita el cerebro porque moriría entre sus grises pliegues intelectuales. No se racionaliza, Sopla hacia donde quiere; oyes su rumor, pero no sabes de donde viene ni a donde va (Jn 3: 8).

Después de todo, de Dios sólo se puede hablar poética, humanamente, con metáforas, porque: “La teología no es cosa de quien cree en Dios/ sino de quien tiene nostalgias de Dios”.

“Recordemos la disputa de Jesús con Satán, quien le dijo que debería ser una persona práctica, que debería volverse cocinero. Y Jesús le dijo: ‘No, yo prefiero ser poeta'” (Mt 4:1-4).

Para Rubem Alves, uno de los máximos exponentes de la Teopoética, celebrando su legado año y medio después de su partida para ya no sentir más nostalgias de Dios (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).