Posts etiquetados ‘Mujeres’

entendiendolalevaduraNI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO III
YOLANDA CHAVES, yolachavez66@gmail.com; MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
LOS ÁNGELES; MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 15/09/17.- Jesús iba siempre de camino, se abría a los encuentros y por medio de parábolas apostaba por abrir a la gente a la comprensión de lo que era el Reino. Aquel día se metió en harina y les dijo que “El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa (Mt 13, 33).

En esta acción dinámica entre el reino de Dios, Jesús y la vida cotidiana, a las mujeres se nos reintegró la dignidad, la autoridad moral y la libertad que aún nos niegan las estructuras de poder. Con Jesús a las mujeres se nos reconocieron las capacidades religiosas, intelectuales y morales sin un hombre como intermediario entre estas dimensiones.

En la parábola de la mujer, la levadura y las medidas de harina, Jesús habla de “fermentar. Esa es la auténtica llamada a las mujeres en la misión de Dios hoy también. ¿Cómo podemos llevarla a cabo? ¿Cómo podemos ser fermento en la masa de la Iglesia?

Quien alguna vez ha trabajado con levadura sabe que para que la masa leve hace falta que la proporción entre los ingredientes, la temperatura y el tiempo de levado sean los adecuados. La levadura es condición necesaria, sin ella la masa no se transforma, pero no es condición suficiente. La Iglesia, la masa, tiene que poner su parte para el éxito de la gestión. Las mujeres desde siempre están haciendo lo suyo, desde lo pequeño, lo oculto, lo aparentemente sin importancia, sin ellas es obvio que la Iglesia no seguiría viva. Basta para confirmar esto darse una vuelta por cualquier parroquia.

Los ejemplos de la relación de Jesús con las mujeres trabajadas en artículos anteriores nos da la razón. Esta comunidad inclusiva de Jesús se fue perdiendo con el tiempo, así como se perdieron también muchas de sus enseñanzas. El Reino sigue siendo un sueño en el mundo, una utopía. Pero si cada una de nosotras acepta ser levadura, contribuiremos a la trasformación necesaria para que cada vez más el mundo se parezca al Reino.

A continuación proponemos algunas sugerencias:

  • Trabajar para recuperar el cristianismo inclusivo e igualitario del  primer siglo, hasta que lleguemos a acostumbrarnos a la dignidad, la capacidad intelectual y la autoridad moral de las mujeres, reconocida hace poco más de dos mil años por Jesús.
  • Salir de actitudes de subordinación, haciendo oír nuestras voces en las comunidades donde actuamos. Si queremos ser luz no podemos esconder la lámpara debajo de un cajón (Mt 5, 15). No se trata aquí de lucimientos personales, si no de construir comunidades inclusivas.
  • Trabajar juntos para superar falsos estereotipos con respecto a las funciones y aportes que tanto mujeres como varones pueden hacer en la Iglesia y en el mundo.
  • Recuperar la memoria de tantas mujeres que ejercieron un liderazgo dentro de sus comunidades, y que con sus acciones ayudaron a impulsar la historia de la Salvación.
  • Trabajar en nuestras iglesias locales para reconocer que en la Iglesia global todas y todos nos necesitamos, que lo que a una u otra comunidad le afecta, tarde o temprano afectará a la mía.

Hermanas, si todas nos tomamos en serio esa labor de “fermento” en nuestras comunidades eclesiales, estaremos dando un paso firme y definitivo, aún sin esperar a un reconocimiento expreso de las autoridades de la Iglesia… ¡Jesús ya lo hizo!

Con esa confianza tenemos que hacer efectiva la libertad nosotras mismas cada día, desde nuestra vida cotidiana. Así podremos proclamar junto a Pablo: “ya no hay judío ni pagano, esclavo ni hombre libre, varón ni mujer, porque todos ustedes no son más que uno en Cristo Jesús” (Gal 3, 28)  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO I el 08/09/17
NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO II el 11/09/17

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madreNI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO II
YOLANDA CHAVES, yolachavez66@gmail.com; MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
LOS ÁNGELES; MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 11/09/17.- Tampoco pasó de largo cuando una mujer cananea se postró a sus pies y le pidió que expulsara el demonio que atormentaba a su hija. Llama la atención, y escandaliza la respuesta de Jesús: “No está bien tomar el pan de los hijos para tirárselo a los cachorros” (Mt 15, 26). La respuesta de la mujer no se hizo esperar: “Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños” (Mt 15, 27).

Jesús se abre al diálogo reconociendo en ella su perseverancia y su admirable capacidad de argumentación, reflejo de una entera confianza y conocimiento del contundente argumento que utiliza para convencerle que la atendiera, aun si esto significaba romper con los prejuicios culturales y religiosos de ese momento.

La mujer le ha dado a Jesús la oportunidad de mirarse en el tú diferente, y en el intercambio mutuo han construido una realidad nueva que los trasciende a ambos. Jesús ha asumido de manera real y concreta la responsabilidad de configurar su proyecto, afirmando el protagonismo de las mujeres e incluyendo a los gentiles (Elisa Estévez López, “Mediadoras de sanación”. Pág. 300.)

A diferencia de muchos otros diálogos, aquí Jesús no se queda con la última palabra, el argumento de la mujer le abre los ojos acerca de la universalidad de su ministerio y de cómo todos podemos disfrutar de la abundancia del Reino, que no se agota en ninguna religión y en ningún pueblo, sino que es un don para todos, sin distinción.

La confianza de la madre cananea reclama de Jesús una apertura al diálogo, con la misma seguridad de Abraham (Gn. 18:16-21) y Moisés (Ex. 33:13) certidumbre que es reflejo de una profunda fe en Dios y en el caso de ella, en el «Hijo de David», el mismo que irónicamente había sido rechazado en las ciudades (11:20-24), por los dirigentes que permanecían aferrados a su centro de poder.

¿Por qué nos extraña? En Jesús hasta la manera de irrumpir en la historia de la humanidad fue distinta; unas “mujeres que se inventan salidas” (Mercedes López Torres, “Mujeres que se inventan salidas” <Mateo 1,1-17>) fueron estratégicas para su venida al mundo, no es extraño que recurra a otra mujer “escandalosa” como la cananea, una vida hambrienta, para demostrarnos que solamente la fe profunda logra evidenciar la realidad del Reino de los cielos.

Decíamos que en los relatos bíblicos hasta los silencios hablan, y descubrimos que en el silencio de Jesús como primera respuesta al reclamo de la cananea, él pareciera estar ausente (¿dormido?) sin embargo, espera a que su comunidad, sus discípulos le pidan que hable, que la atienda, que calme esa tormenta en el mar (Mt. 8:23-27) de hostilidades físicas, malditas y demoníacas entre Israel y sus enemigos gentiles, y él lo hace “reduciendo la borrasca a susurro y enmudeciendo el oleaje del mar” (Sal. 107:29

Casi lo veo preguntando a los discípulos: ¿”Están seguros de lo que me piden”? Y tras su respuesta, libera a la hija de la madre cananea, de los odios ancestrales demoníacos con esta expresión final:

«Mujer, grande es tu fe! Que se cumpla tu deseo». (Mt 15, 28ª)

Podríamos traducir este episodio a los tiempos actuales, porque la liberación de la hija de la cananea representa, de alguna manera la liberación de todas las mujeres, y la universalidad del Reino nos remite a la superación de las exclusividades religiosas para convertirnos en un solo Pueblo que a través de diferentes “ventanas” va buscando la Presencia Divina dentro de sí mismos y para sus comunidades.

También podemos leer aquí la relevancia que tenía para Jesús la palabra de la mujer, quien se convierte en maestra del Maestro. Esto nos debería hacer reflexionar acerca del lugar que la Iglesia les ha dado a las mujeres a través de los siglos. Estamos viviendo un tiempo bisagra en la humanidad, donde lo femenino emerge con fuerza para equilibrar siglos de patriarcado. Este movimiento no tiene vuelta atrás y creo que va a significar un salto de calidad en las relaciones humanas. La Iglesia puede leer “los signos de los tiempos” o encerrarse en sí misma de manera defensiva y resistir, o potenciar con sus enseñanzas y sus acciones un cambio que la humanidad está necesitando con urgencia. Esto último la pondría en sintonía con las enseñanzas y acciones de Jesús, que ya hace más de dos mil años nos mostró el camino. Ojalá que así sea (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO I el 08/09/17

 

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NI DA LARGAS, NI PASA DE LARGO I
YOLANDA CHAVES, yolachavez66@gmail.com; MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
LOS ÁNGELES; MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 08/09/17.- Se sentó junto al pozo, estaba cansado de andar (Jn 4, 6), no le importó estar en territorio hostil.

Observó a una mujer que se acercaba al pozo con paso cansino, el sol estaba en el punto álgido del mediodía. Se notaba en su actitud que estaba haciendo lo de todos los días: coger el cántaro, echarse a andar, llegar al pozo, llenarlo de agua y desandar el mismo camino de vuelta a casa. Aquella mujer no esperaba nada nuevo que pudiera hacerle salir del automatismo de lo cotidiano.

Le dijo a la mujer: “Dame de beber”(Jn 4,7), y en ese instante empezó una conversación profunda, tan conocida a través de los siglos que podríamos decir que es de las más famosas del Evangelio. Queremos pararnos aquí en el brocal del pozo.

Jesús entra en la realidad cotidiana de la mujer y le pide el agua que ella tiene y él necesita para calmar la sed del duro camino bajo el sol.

¿Por qué no sucede lo mismo en la Iglesia? ¿Por qué no se adentran en la vida cotidiana de las mujeres? ¿Por qué no se sientan con Jesús en el pozo de la Vida solicitando colaboración, ayuda, alimento, creatividad, etc. abriéndose a recibir a ese cincuenta por ciento que falta en la milenaria vida de la Iglesia?

¿Por qué no miran a las teólogas como sujetos activos con voz y voto, no como meras espectadoras en las reuniones, conferencias, sínodos, etc… y empiezan a considerarlas como iguales en la gestión eclesial?

¿Por qué no miran a las religiosas de vida activa y a la monjas contemplativas exactamente igual que a los religiosos y monjes?

¿Por qué no miran a los millones de mujeres sin recursos en países subdesarrollados, no como sujetos pasivos de ayuda humanitaria o caritativa, sino como sujetos activos que tienen palabra y necesidad de tomar las riendas de sus vidas… y las de sus hijos (ellas son las que atienden a la familia)?

¿Por qué no miran como iguales a las campesinas, migrantes, refugiadas; a las que sufren abandono, violencia, guerras, enfermedades… y se implican con ellas en la defensa de todo tipo de violencias contra la mujer?

No sucede lo mismo en la Iglesia “porque habla de nosotras pero no con nosotras” según dice Lucetta Scaraffia en su libro “Desde el último banco. Las mujeres en la Iglesia”.

Tantas veces sentimos que se da por hecho cómo somos, qué queremos, qué podemos aportar, etc. Tantas veces sentimos que se nos mira como un prototipo universal creado por intereses.

Casi siempre se nos ve como madres y esposas; pero antes somos mujeres, y las hay que no necesariamente son o serán madres y esposas. Quizás cuando algo se mira como prototipo, aglutina pero no compromete.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona que puedo aportar armonía, no sólo será en la familia, también en todos los espacios sociales y eclesiales.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona con capacidad de evangelizar a mis hijos y mis nietos, también lo seré en otros espacios sociales y eclesiales.

Si soy mujer, o mejor dicho, persona con creatividad y preparación para desarrollar cualquier actividad profesional para la que me preparé a nivel social, por qué no a nivel eclesial.

¿Por qué en la Iglesia parece que siempre hemos de ser tuteladas?

La mujer del cántaro pidió explicaciones a Jesús. No entendía como un judío hablaba con alguien de Samaría, y más tratándose de una mujer.

Jesús  miró a la mujer que tenía delante, no a un estereotipo. Jesús mira siempre a la persona y le pide lo que puede dar. Jesús ni da largas, ni pasa de largo.

¿Por qué no sucede lo mismo en la Iglesia? Quizás porque la Iglesia, como institución, no cree tener necesidad de lo que la mujer puede aportar.

Menos mal que a Jesús lo seguimos encontrando junto al Pozo, pidiendo lo que necesita y podemos dar, y dando de beber del agua que “convierte al que la bebe en fuente de agua que brota para la vida eterna” (Jn 4, 14). Nuestra vida espiritual está a salvo y nos fortalece para seguir insistiendo por nosotras y por las que nos sigan.

La mujer va a seguir teniendo sed en la Iglesia mientras no sea considerada como persona adulta, creyente y comprometida con la expansión del Reino. Y la Iglesia seguirá teniendo sed mientras no pida a las mujeres el agua que ellas pueden dar (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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eclesalia@eclesalia.net

03bishoptheodora3 y 4 de junio en Madrid
MUJERES Y DIACONADO
Sobre los ministerios en la Iglesia
SILVIA MARTÍNEZ CANO, Presidenta de la Asociación de Teólogas Españolas, korei.silviamc@gmail.com
MADRID

ECLESALIA, 08/05/17.- Te invitamos a un seminario sobre las mujeres y el diaconado, de la Asociación de Teólogas Españolas, en colaboración con la Asociación de Teólogas Italianas y del Instituto Superior de Pastoral (sede en Madrid de la Universidad Pontificia de Salamanca). Serán los días 3 y 4 de junio, en Madrid.

El deseo de las dos asociaciones, es la generación de un diálogo eclesial que favorezca la participación de las mujeres en distintos lugares eclesiales. Creemos que colaborar juntas, con otras instituciones, a través del debate y del diálogo entre expertos y personas formadas en la materia puede ayudar a un camino que beneficie a las mujeres creyentes y por tanto a la Iglesia en general.

Las jornadas son, por tanto, unas jornadas tipo seminario, donde las ponencias sirvan de marco para un activo debate posterior que profundice en la eclesialidad, la sacramentalidad y los ministerios como un tema fundamental de las Iglesias hoy y la presencia de las mujeres en ello. Se busca la participación de personas que estén dispuestas a contribuir con sus opiniones y sabiduría, a un nivel teológico académico.

Te convocamos, si sabes de este tema, si lo has estudiado o investigas sobre él. Si eres teólogo/a o experto/a en ciencias religiosas. Te rogamos que divulgues estas jornadas entre instituciones y conocidos y conocidas expertos o interesados en el tema, ya que así podemos acceder a otras mujeres expertas que no están en estas redes (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Para más información: asociaciondeteologas@gmail.com

 

eclesalia@eclesalia.net

unnamed_270x250LLENA DE ESPERANZAS Y ENTUSIASMO
Experiencia en el “I Congreso Continental de Teología Feminista”
Patricia Paz, ppaz1954@gmail.com
BUENOS AIRES (ARGENTINA).

ECLESALIA, 24/04/17.- Me hubiera encantado ir a la conferencia de Juan José Tamayo sobre patriarcado y violencia de género, pero vivo en la Argentina. En vez voy a compartir con los lectores de Eclesalia mi experiencia en el I Congreso Continental de Teología Feminista que se celebró en Ciudad de México los días 1, 2 y 3 de marzo.

Fue para mí una experiencia muy profunda y motivadora, por muchas razones. Lo primero a destacar es que el congreso fue organizado por la Cátedra de Teología Feminista de la Universidad Iberoamericana, universidad dirigida por la Compañía de Jesús. Estos datos son de por sí muy alentadores, y mantienen viva la ilusión de que poco a poco otras universidades latinoamericanas se animarán a abrir sus propias cátedras de teología feminista, para hacer una necesaria re-lectura de los textos y de la antropología cristiana, para que la mujer tenga en la Iglesia y en la sociedad el lugar que sin duda Dios pensó para ella.

Las conferencias magistrales estuvieron a cargo de Norma Morandini, Pilar Aquino, Marta Lamas, Ivone Gebara y estaba también invitada Lydia Cacho pero tuvo que suspender a último por motivos de salud. Todas estas mujeres son íconos dentro de sus disciplinas. Escucharlas y poder conversar con ellas fue un lujo y un privilegio.

El tema del congreso era: “Genealogía crítica de la violencia: hacia la liberación del espacio político-religioso del cuerpo de las mujeres.” Tema que desgraciadamente está en el primer plano de las noticias, y que ha vuelto a poner a los movimientos de mujeres en la calle. Se reflexionó desde diversas disciplinas, la teología, la antropología, la psicología, la lengua, el arte, el periodismo, todas tuvieron algo que decir acerca del tema de la violencia. Se conversó con un enorme grado de libertad. Muchas de las participantes se manifestaron agnósticas, y estoy segura que algunas eran ateas, pero esto no fue obstáculo para que manifestaran sus ideas. Como bien dijo Pilar Aquino, la forma de trabajo feminista es distinta, comparte información, acepta la crítica, es inclusiva, no pone impedimentos a la colaboración mutua, no silencia, fomenta el sentido de comunidad desde el compartir. También participaron varones de los paneles y conversatorios, aportando miradas novedosas y reafirmando que la teología feminista busca espacios de igualdad y de inclusión para mujeres, pero también para varones.

Fueron muchos los temas que me traje de vuelta para seguir trabajando. Pero fundamentalmente volví llena de esperanzas y de entusiasmo. Soñando, como se vuelve muchas veces de los congresos. En esa pequeña burbuja de tiempo y espacio nos parece que todo es posible, que estamos unidas en una misma tarea. La vuelta suele ser dura en ese sentido, porque nos volvemos a chocar con una realidad llena de machismos, conscientes e inconscientes. Pero también traemos la experiencia de que se puede construir una sociedad distinta y de que el trabajo individual, por más humilde que sea, hace una diferencia importante (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

“ESPIRITUALIDAD… ¿CREATIVIDAD O LO DE SIEMPRE?”
IV Foro Red Miriam
CARMEN ALMANSA, carmen_almansa86@hotmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 10/04/17.- Espiritualidad y creatividad ¿pueden ir juntas estas palabras en una misma frase? ¿Qué sentido tiene aunar estos dos conceptos? “Espiritualidad… ¿creatividad o lo de siempre?” Este es el título del  IV Foro Red Miriam de espiritualidad ignaciana femenina que se celebrará en Madrid los días 6 y 7 de mayo de 2017.

Este título provocador pretende lanzar esas ganas de seguir indagando en este camino espiritual, seguir escuchando a qué somos llamadas a día de hoy las mujeres desde nuestra conexión espiritual, potenciar nuestra energía creativa para desde ahí seguir abriéndonos a ese Dios que es amor.

Con creatividad, porque como Pablo d’ORs dice: ” Lo que realmente mata al hombre (y a la mujer) es la rutina, lo que le salva es la creatividad, es decir, la capacidad de para vislumbrar y rescatar la novedad. Si se mira bien -y eso es en lo que educa la meditación- todo es siempre nuevo y diferente”.

Desde ahí con esas ganas de seguir educando la mirada del corazón y las ganas de seguir compartiendo espacios femeninos que nos ayuden a seguir creciendo y caminando en red os invitamos a participar en este encuentro

¿Te apuntas?

Para más informaciónredmiriam.blogspot.com.es

eclesalia@eclesalia.net

mirada_de_mujer_serenaEL PARO DE LAS MUJERES
MIGUEL ESQUIROL VIVES, esquirolrios@gmail.com
COCHABAMBA (BOLIVIA).

ECLESALIA, 10/03/17.- Por el día internacional de la mujer y la persistente violencia contra ella, se convocó para el 8 de marzo un paro general de mujeres en, por lo menos, 30 países.  Por ello el informe especial del periódico Opinión, del domingo 5 de marzo del 2017, lo dedicó a la mujer y sobre todo al tema del machismo, causa de los feminicidios. Se insistía en este informe también en la educación desde la infancia en la escuela y en la familia, que recrean hoy todavía el modelo patriarcal, pero no se decía nada del modelo patriarcal de la Iglesia Católica.

Nadie parece decir nada, por aquello de que la Iglesia es sagrada y de que la Iglesia siempre tiene la verdad y no hay que meterse con ella. Ya hace 400  años que Miguel de Cervantes ponía en palabras de don Quijote: “Con la Iglesia hemos topado Sancho”.

La Iglesia Católica ha sido y siegue siendo eminentemente educadora y sigue teniendo  prestigio en nuestro medio, transmitiéndonos una imagen patriarcal y profundamente machista.

Siempre vemos en los cargos de dirección de la Iglesia a varones. En todos los actos litúrgicos la figura del varón es predominante, siendo las mujeres excluidas.  Muchas religiosas siguen apoyando este modelo de iglesia, estando en un segundo plano para servir a los sacerdotes o a su sombra  en las múltiples actividades pastorales. Pareciera que las mujeres no están a la altura de los varones en las responsabilidades de la Iglesia, y sin voz ni voto como a tantas cristianas y cristianos como de segunda categoría.

Todo ello muy lejos del mensaje de Jesús, quien trató por igual a mujeres que a varones, promoviéndolas en su grupo, y al mismo nivel para transmitir su mensaje que a los varones. Respetó y valorizó como nadie la dignidad de todas las personas,  sobre todo de las mujeres tan minusvaloradas en si sociedad judía y palestina.

Lo vemos respetando y dialogando con una mujer samaritana, por lo tanto hereje para los judíos, y con una adúltera que tenía que ser apedreada por varones mucho más adúlteros que ella, acogiendo igualmente a prostitutas y a extrajeras a lo largo de su vida pública, todas tan dignas como el sumo pontífice.

¿Dónde quedan aquellos cambios que propiciaba hace más de 2000 años el sencillo laico de Nazaret? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

980343EMPODERAMIENTO FEMENINO
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 08/03/17.- Amigas y amigos: Un año más, en torno al 8 de Marzo, nos paramos a pensar si la sociedad valora por igual a hombres y mujeres. La violencia de género, la ablación o la marginación en las funciones religiosas son los exponentes más significativos de esta injusta situación. Pero las soluciones serán parches mientras no hagamos causa común; Y todos juntos, hombres y mujeres, pongamos nuestro empeño en revertir esta inercia.

Lo primero es darnos cuenta, tener esa piel fina para detectar esos maltratos. Perdonadme que ponga un pequeño ejemplo, pero muy gráfico, del lenguaje soez. Lo bueno y lo máximo siempre tiene connotaciones de virilidad, mientras que lo malo es un “coñazo”. Hay veces que repetimos el patrón aprendido sin pensarlo. Hasta las mismas mujeres tienen a veces un bajo concepto de sí mismas: inseguridades para hablar en público o dar la propia opinión; tópicos como que “el hombre es más noble y la mujer más rebuscada” o el de “los peores jefes son las mujeres”; etc. Y cuando percibamos estas actitudes, corregir la expresión o dar ánimo a esa mujer que no se valora lo suficiente. Gesto a gesto, paso a paso, ese es el camino.

En medio de una sociedad más patriarcal que la nuestra, Jesús procuró el empoderamiento femenino de sus discípulas. María Magdalena fue muy importante en los primeros años del cristianismo y representó una amenaza para el poder de algunos discípulos según se deduce de algunos textos apócrifos. ¿Y cómo la descalificaron? Pues de una manera bastante machista… diciendo que fue prostituta sin ningún fundamento histórico.

Y en la Escuela podéis escuchar la segunda parte de la charla de la teóloga Margarita Pintos: Una vida compasiva (II). Tras la exposición de los restantes puntos del camino hacia la compasión, se da paso a un interesante debate acerca de la Cruz y una reivindicación de los valores más propiamente femeninos.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 17, 1-9. Seis días después se llevó Jesús a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y subió con ellos a un monte alto y apartado.

Vicente Martínez: Salir de su tierra. Abrahán sale mirando lejos, respondiendo a la llamada de un Dios que nos ilumina y con la vista puesta en el futuro, aunque sin dejar de atender las necesidades del presente.

José Luis Sicre: Por la renuncia al triunfo. Es el tema común a las tres lecturas de este domingo.

Fray Marcos: Lo divino en Jesús no puede verse ni oírse. Su verdadero Ser, y el nuestro, no pueden ser percibidos ni por los sentidos ni por la razón.

José Antonio Pagola: Escuchar a Jesús. La voz dice estas palabras: «Este es mi Hijo, en quien me complazco. Escuchadlo».

Inma Eibe: Escuchadle. “Este es mi Hijo, el amado, en quien me complazco, escuchadle”. Estas palabras de Dios nos invitan a escuchar sólo a Jesús. En medio de nuestro camino cuaresmal se nos da la clave para seguir avanzando.

Artículos seleccionados para la semana

Iñigo García Blanco: 8 de marzo (y cada día es 8 de marzo). No es posible que sigan perviviendo las diferentes manifestaciones de violencia y control contra las mujeres; necesitamos rescatar la dignidad.

Enrique Martínez Lozano: Sentimientos y crecimiento personal (III). El trabajo psicológico adecuado consiste en aprender a conjugar ajustadamente razón y emoción.

José Arregi: El autobús ultracatólico. El odio es asesino, pero la prohibición a menudo no consigue sino darle aliento.

Gabriel Mª Otalora: Ante la Cuaresma. La Cuaresma de hoy es más que nunca tiempo de cambio esperanzado así como una oportunidad para aflorar las contradicciones y repensarlas a la luz del evangelio.

José María Castillo: Las resistencias al Papa vienen de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Es cuestión de poder. Se sabe que hay cardenales y obispos que no ocultan su resistencia al papa Francisco. Pero esta resistencia no es por motivos de fe.

Miembros de la Iglesia católica colombiana piden perdón por la participación en la violencia. Recogida de firmas para pedir perdón y avanzar en el proceso de Paz de Colombia.

Rogelio Cárdenas: Vivir desde dentro Desde la sincera necesidad de vivir plenamente.

Miguel Ángel Mesa: Bienvenida. Renacer bajo la transparencia del agua, brindar solidaridad y ternura, dejarme conmover, seguir caminando, ser más humano.

Noticias de alcance. The New York Times elogia al Papa como “constructor de puentes en una época de construcción de muros”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Génesis 12, 1-4. Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré.

2 Timoteo 1, 8-10. Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé.

Florentino Ulibarri: Lugares de encuentro, Tabores gratuitos. Las cosas sencillas de siempre, y las sorpresas, Tabores cotidianos, Tabores muy humanos… para encontrarte y encontrarnos en el camino…

Vicky Irigaray: Escucharte y seguirte. Los cristianos tenemos que afrontar la realidad, sin refugiarnos en la montaña de nuestras experiencias espirituales.

Anáfora: Liderazgo de Jesús. Jesús es el abanderado del cristianismo y patrimonio de toda la humanidad.

Monjas Benedictinas de Montserrat. II domingo de Cuaresma.

Material multimedia

La meditación: el éxito de ser uno mismo. Por Antonio Jorge Larruy. Estar conectados con nuestra propia naturaleza, con nuestro fondo, nos llena desde dentro y nos hace irradiar plenitud.

Nuestra casa es el mundo ¡¡¡Alumbremos con nuestra vida al mundo!!! Queda mucho por hacer. Letra y música Óscar Santos. Presentación Lenin Cárdenas.

Teresa Nécega y Salomé Arricibita: Sé Tú Señor mi riqueza. Sé Tú Señor mi riqueza, mi refugio y fortaleza.

Hasta los 50 respiré, ahora además, vivo. Por Shatzi Bachmann. Me doblé como un junco, pero me volví a levantar, porque no importa la edad, para elegir ser feliz.

Equipo Quiero Ver: El encuentro. Como deteniendo el tiempo, nos invita a un lugar especial, sereno, acogedor, inspirador. En el silencio nos habla. “Escucha”.

Día de la mujer trabajadora. Las injusticias, la violencia y el desamor, se empiezan creando desde la educación recibida en la infancia, ¿vamos a hacer algo?

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

c6lxqc2wgaasam88 DE MARZO (y cada día es 8 de marzo)
IÑIGO GARCÍA BLANCO, Hermano Marista, i_garciablanco@maristasiberica.es
MADRID.

Resuena el eco de eliminar todos y cada uno de los obstáculos

a la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres;

esto es, devolverles su palabra, su decidida creatividad, su danza.

No es posible que siga perviviendo

las diferentes manifestaciones de violencia y control contra las mujeres;

necesitamos rescatar la dignidad

y crear puentes para la igualdad de oportunidades,

donde todos ganamos en nuevos horizontes y desafiantes encuentros.

Necesitamos garantizar el acceso igualitario

a la educación y la atención sanitaria, por ellas, por ellos,

porque son las palancas del cambio y velan por la frágil y única salud.

Fomentemos la independencia (no solo la autonomía) económica de las mujeres

y coloquémoslas en el centro del desarrollo sostenible.

Grandes emprendedoras, fortalecidas en sus ensayos

como tantas otras empresas narradas en la historia de la (r)evolución social.

Desarrollemos al máximo el potencial de las niñas y las mujeres

como tomadoras de decisiones y constructoras de paz.

Bien saben de la necesaria mediación para acercar posturas,

para manejar (des)encuentros

y que prime la posibilidad

de un nuevo ensayo para la convivencia.

Hoy 8 de marzo (y cada día es 8 de marzo),

estamos proclamando el derecho de la humanidad,

de no olvidarnos que, en nuestra historia de cada día,

precisamos de tus narraciones,

de las mías, de las suyas, de un nosotros comunitario.

Todavía nos queda un largo camino.

Empoderando a la humanidad,

empoderando a las mujeres.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda

la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).