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Desde el otro lado

Publicado: 20 enero, 2017 en DENUNCIA / ANUNCIO
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eclesalia@eclesalia.net

velas-960x623DESDE EL OTRO LADO
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 20/01/17.- En 1910, Pío X no veía bien la educación escolar marianista empeñada en formar a una élite de católicos democráticos que “acepten nuestro tiempo tal cual es y simpaticen con la búsqueda sincera de la verdad, sea cual sea la doctrina de la que proceda” para ser alternativa a la disyuntiva de entonces entre ciencia y religión. En Francia, acababan de suprimir las asociaciones religiosas obligando a la dispersión; uno de los lugares en los que recalaron fue San Sebastián. En su colegio donostiarra recibió la primera educación el gran teólogo Xabier Zubiri.

Si algo resulta esencial en la educación, los marianistas en Donosti lo bordaron con sus pupilos: darles a conocer a fondo el terreno del adversario para fundamentar las propias afirmaciones, en lugar de descalificarlo. Cuando lo que arreciaba en el ambiente era un cristianismo incompatible con la ciencia, el progreso o la razón, que no formaba espíritus hechos para pensar, ellos vieron que no era la modernidad sino en la fragilidad católica frente a las ideologías imperantes antirreligiosas las que hacían el mensaje poco creíble. Por tanto, se pusieron manos a la obra ofreciendo una sólida formación religiosa impregnada de humildad junto al conocimiento de dichas ideologías y pensadores no cristianos para consolidar una fe madura alejada de las conciencias infantiles que tantas desafecciones produjeron… y producen.

Mi admiración a aquellos marianistas. Ellos fueron pioneros en quitarle el miedo a las razones del adversario. En este contexto, comparto una breve reflexión con los lectores desde el otro lado, en este caso al calor de Nietzsche, el creador de la máxima: “¡Dios ha muerto, viva el superhombre!”.

Nuestro tiempo es parecido a aquél en lo que a ciencia, razón y religión se refiere, excepto por la irrupción de la indiferencia actual. Creo que el filósofo alemán puede ayudarnos en la fe desde sus propios argumentos ateos. Me explico. Él fue el mayor ateo de todos, el más honesto por llevar su ateísmo hasta el final al fustigar al Dios cristiano como “la peor mentira de seducción que ha habido en la historia” porque no permite ser felices a los humanos. Tal fue su coherencia en su obsesión que predicó la inversión de todos los valores porque entendía lo moral como una construcción ideológica para dominar a los demás.

Pero si Dios no existe, entonces todo está permitido; no tiene sentido la moral ni los deberes éticos: la prohibición de robar o de matar tiene un soporte moral, y si Dios no existe -Nietzsche siempre se refiere al Dios cristiano- nada impide al “superhombre” ser amoral y despojarse del sentido de la existencia. La muerte de Dios es la victoria de la autonomía moral absoluta, el mensaje del deber desaparece, y todo puede ser relativizado hasta el punto de podernos preguntar: ¿Y si lo malo tiene un valor superior a lo bueno?

Dos conclusiones: la primera es que está probado que sus teorías influyeron directamente en el nazismo y en otros totalitarismos europeos del siglo XX. La segunda, que si llevamos su pensamiento hasta las últimas consecuencias, es difícil la existencia de un ateísmo radical y sin fisuras como fruto de la verdadera naturaleza humana: en primer lugar, en todas las épocas, incluidas las más monstruosas, no cabe la existencia de un malo perfecto y de por vida, natural al ser humano. Porque en el caso de que el amor resulta imposible manifestarse en algunas personas, sus patologías psiquiátricas dan razón del desequilibrio humano que padecen, no las razones supuestamente antropológicas del superhombre nietzschiano. Existen varios libros publicados por especialistas que lo atestiguan.

La tendencia universal muestra que, cuanta más bondad, mayor humanidad y desarrollo de las mejores potencialidades humanas; y a medida que crezca la maldad, en paralelo se producirá el desequilibrio. La maldad “total”, en fin, tiene más de enfermedad que de maldad. Si Dios es la pura y total bondad e inteligencia, esto tiene sentido, y el procurar ser buenas personas parece que es cosa de inteligentes. Nos vendrá bien tenerlo en cuenta ante lo que nos depare este año plagado de “superhombres” dirigiendo el mundo. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¡A las barricadas!

Publicado: 9 enero, 2017 en ACTUALIDAD
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eclesalia@eclesalia.net

saco20deteriorado20icon¡A LAS BARRICADAS!
JUAN YZUEL*, juan@ciberiglesia.net
ZARAGOZA.

ECLESALIA, 09/01/17.- Muchas veces hemos leído los famosos versos de Martin Niemöller, pastor luterano alemán:

«Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas
guardé silencio porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas
guardé silencio porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas
no protesté porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a por los judíos
no pronuncié palabra porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a por mí
no había nadie más que pudiera protestar.»

Podríamos hacer una paráfrasis de estos paradigmáticos versos utilizando los graves problemas que aquejan hoy a la gran Familia Humana al comienzo de 2017: los efectos del cambio climático; el enquistamiento de las crisis económicas y de valores; el afianzamiento del capitalismo más salvaje con la llegada al poder de Trump aupado por la mentira y la xenofobia; el resurgimiento de los nacionalismos demagógicos europeos; el invierno árabe, la guerra de Siria, el sufrimiento de los refugiados y el auge del terrorismo islamista; la amenaza expansionista de Rusia y de China; las permanentes provocaciones del régimen norcoreano; la sangrante situación de Venezuela, Méjico y varios países centroamericanos; las interminables y silenciadas guerras de África,… A ello podríamos añadir los retos de nuestra Iglesia, donde el Papa Francisco se debate día a día por sacar adelante un proyecto de reforma a la luz del Evangelio que nos permita ser realmente sal y luz.

¿Nos quedaremos de brazos cruzados? No. Este es el año de la acción. Plantemos cara. No podemos dejarnos atenazar por el miedo, la indiferencia o la creencia, como denuncia el poema anterior, de que ya hará alguien algo. ¡Ese alguien somos cada uno de nosotros! Construyamos barricadas que detengan el mal. No las barricadas de la violencia, sino las del amor. No las del odio, sino las del perdón. No las de la descalificación, sino las del diálogo y el entendimiento. No las de la inacción, sino la de la militancia, el voluntariado y la generosidad…

Bienvenidas las barricadas evangélicas: la esperanza como sacos terreros, las bienaventuranzas como bandera, el amor como motor de cambio, la oración como fuente de energía y la comunidad como medicina para sanarnos las heridas.

Aquí va mi hombro, a unirse al vuestro para hacer nacer un mundo mejor (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

*alcierzo.com

eclesalia@eclesalia.net

2017A PESAR DE TODO, ¡FELIZ 2017!
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote,zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 04/01/17.- Permitidme que, a pesar de todo, aún me queden algunas dosis de ilusión para desearos, ¡FELIZ AÑO! Sí, digo “a pesar de todo”, porque pienso que acabamos de finalizar un año demasiado convulso. Ya me gustaría a mí que fuera una opinión personal que no coincidiera en absoluto con la realidad, pero me temo que, si lo repasamos con calma, hay bastantes hechos ocurridos que me llenan de razón. No pretendo ser agorero de malos augurios ni representante de un pesimismo contra el que no se puede luchar ni contra el que no se puede hacer nada. Todo lo contrario, pues precisamente por ello está mi insistencia tenaz en qué, a pesar de todo, estoy convencido de que podemos y debemos hacer algo para poder tener un 2017 un poco más feliz. Y no solo porque así me gustaría que fuera, sino porque creo que aún es posible, pues sigue habiendo mucha gente dispuesta a dar lo mejor que tiene de sí para convertir en realidad semejante posibilidad.

No es momento de sacar ahora a colación toda una serie de retahílas a cuál más preocupante. Pero simplemente para que sirvan de ejemplo, baste recordar, entre otros, el NO al acuerdo de paz en Colombia por parte del pueblo manifestado en un referéndum, las personas refugiadas muertas en el Mediterráneo cuando pretendían huir de la guerra y del hambre, y, lo último, los miedos y temores que ha suscitado tanto a los de dentro como a los de fuera la victoria de Donald Trump en las elecciones de EEUU celebradas el mes de noviembre.

Por ello, ya lo veis, dicha felicidad, fruto precisamente de un mundo un poco más humano, justo y fraternal, no depende de mis deseos ni de mis convencimientos que son muy sinceros, no os quepa la menor duda. El compromiso en favor de la felicidad y de este mundo diferente, en este caso, exige toda una serie de actitudes tanto personales como comunitarias que trascienden lo meramente intelectual y afectivo. Ello quiere decir que semejante propósito no se conseguirá de manera gratuita ni a cualquier precio. Más aún cuando existen unos intereses tan contrapuestos atizados por un egoísmo feroz y en muchos momentos salvaje. Me ha parecido oportuno, al hilo de todo ello, traer a colación la frase que hace ya más de un siglo dijo el poeta y dramaturgo inglés Alfred Tennyson “Nunca será tarde para buscar un mundo mejor y más nuevo, si en el empeño ponemos coraje y esperanza.”

Lo acabo de decir: ser feliz cada una y cada uno de nosotros en un mundo más parecido a una familia que a un mercado especulador no nos será dado de manera gratuita. Hemos de ser cada una y cada uno de nosotros quienes lo vayamos construyendo poniendo en el empeño coraje y esperanza, tal y como decía el autor que acabo de citar. No me canso de decirlo una vez más, no es cuestión de deseos ni de buenas intenciones, que también, sino de un empeño sincero, profundo y en algunos casos, por qué nos decirlo, incluso tozudo.

Coraje: claro que sí, para hacer frente no solo a los contratiempos que nos llegarán muchas veces por sí solos, sino también a los que en otros muchos momentos nos vendrán dados por personas e instituciones, movidas por intereses poco claros, por no decir demasiado turbios. Existen situaciones en la vida que no se pueden afrontar de cualquier manera: exigen claridad de ideas, por una parte y voluntad firme y contundente, por otra.

Y, por último, algunas, si son muchas mejor, dosis de esperanza, en medio de una vida donde parece que todo da lo mismo o donde existe la impresión que ya no se puede hacer nada. Nunca te declares derrotado/a ti mismo/a; y, si otros lo creen, no lo asumas sin más y no ceses en el empeño de mantener viva la llama de que aún es posible que tú seas un poco mejor y, a partir de ello, también el mundo que te rodea.

Es por ello que, a pesar de todo, me sobran razones para desearte de corazón: ¡FELIZ AÑO! (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

eclesalia@eclesalia.net

manos....EL PODER DE DIOS EN NUESTRAS MANOS
YOLANDA CHAVES, yolachavez66@gmail.com; MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
LOS ÁNGELES; MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 30/12/16.- Realmente suena fuerte lo que nos ha puesto a escribir, sintetizado en el título de este artículo. Quizás abrume, quizás escandalice, pero la libertad que nos ha sido dada puede llegar al límite de lo absurdo: frustrar el plan de Dios para con nosotros y con todo lo que nos rodea, que es puro don.

Todo empezó leyendo el episodio de los dos ciegos suplicantes que seguían a Jesús (Mt 9, 27-31). No actuó de inmediato, les implicó en su propia sanación, aunque el poder de sanar procediera de él -“¿Creéis que puedo hacerlo?”-; un contundente “Sí” salió de las entrañas de los dos hombres y aún así, no les liberó de su propia responsabilidad en la sanación – “Que os suceda según vuestra fe”-. Su fe debía ser grande pues “se les abrieron los ojos”.

¿Qué significa creer que Dios todo lo puede? ¿Lo creo? ¿Estamos convencidas hasta el extremo de pasar evaluación de nuestra propia fe?

Lo primero será adentrarnos en la contaminación que sufrimos referente a la idea del Poder. Esa palabra nos lleva instantáneamente a pensar en varios tipos de poderes, que a veces hasta se confunden: el poder de Dios y los poderes del mundo, el poder del dinero, etc…

El poder de Dios, generalmente se identifica con algo sobrenatural, incluso mágico. Un poder ejercido por alguien fuera del mundo, que por voluntad propia o movido por los pedidos, ruegos y súplicas de las personas intervendría para cambiar situaciones. Este poder sería capaz por sí solo de hacer milagros y otros signos de manera antojadiza, ya que en algunas ocasiones cambiaría el rumbo de las circunstancias y en otras no.

Los poderes del mundo, con los esquemas de opresión, discriminación, avaricia, corrupción, etc. manipulan, aplastan y difunden el miedo como mecanismo de sumisión, anestesiando la capacidad de libertad de la gente. Esto mismo sucede muchas veces dentro de las religiones, que en nombre de Dios cometen todo tipo de atropellos.

El poder del dinero como espejismo que doblega la cultura, la creatividad, la capacidad intelectual, transformando la vida en una cadena de producción y de consumo. Cada instante del tiempo se mercantiliza y se valora según la rentabilidad que produce. Ahí caen los más débiles: los niños, los ancianos, los enfermos, lo que huyen de conflictos sangrientos… Así ejerce el mitológico Rey Midas actualizando las formas y maneras a estos tiempos. Desgraciadamente también por este poder, las religiones son tentadas.

Nuestro modo de entender el poder está influido por el modo en que lo ejercen quienes dominan las naciones, pero, sorprendentemente, al detenernos con seriedad frente a la figura de Jesús entregándose hasta la cruz por solidaridad con quienes estaban llenos de miedo y atormentados por la injusticia, nos llega un modo distinto de entender el poder de Dios. Es el poder de lo humilde, de lo chiquito, de lo escondido que irrumpe como la levadura en la masa transformándolo todo. Así el poder de Dios en nuestras manos tiene una fuerza arrolladora. Y con ese nuevo modo de entenderlo nos llegan nuevas palabras. Solidaridad, la primera palabra, solidaridad hasta la muerte, y esta solidaridad es una que nace desde la impotencia que nos lleva a reinterpretar la vida desde Dios. Otra palabra que nos llega es responsabilidad, al darnos cuenta de que es a través de nosotros como se manifiesta el poder solidario de Dios.

La solidaridad se hará realidad mirando el sufrimiento del mundo, dejando que la empatía y la compasión se hagan presentes en los espacios donde la violencia destruye sin ton ni son; pero también en el epicentro del poder del mundo, en donde se toman las decisiones de matar o no matar, de acoger o repatriar, de fabricar armas o vacunas.

Tenemos responsabilidad activa en la administración de ese poder infinito que Dios tiene y que ha querido poner en nuestras manos, implicándonos en su acción salvífica. Y cada día nos pregunta: “¿Creéis que puedo hacerlo?”. ¿Qué respondemos?

Si el silencio y la cabeza agachada son la respuesta, seguirán sufriendo tantos inocentes.

“¡Qué suceda según vuestra fe?… ¿Será nuestra fe capaz de mover montañas? Seremos capaces de ser luz y sal o dejaremos escondido el poder que Dios nos ha dado para transformar el mundo?

Viviendo ya el tiempo de Navidad,  revisemos que para Dios todo empieza siempre en pequeño, incluso de restos. A veces suspendemos en solidaridad y en responsabilidad, pero la esperanza sale al paso. “Ven, Señor, Jesús…” y aquí llega, es Navidad (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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En ediciones anteriores: 

 

 

eclesalia@eclesalia.net

10002977-interrogantes-sobre-un-fondo-blanco-foto-de-archivo¿INMACULADA, PURÍSIMA O LLENA DE GRACIA?
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote,zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 07/12/16.- El día 8 de diciembre la Iglesia celebra una de las fiestas, con más arraigo dentro del calendario litúrgico, que está dedicada a la Virgen. Dicha fiesta es conocida por unos como fiesta de la Inmaculada, mientras otros la denominan fiesta de la Purísima.

Ambas denominaciones vienen ya de lejos, aunque el momento clave lo marcó la definición del dogma de la Inmaculada concepción de María el 8 de diciembre del año 1854. Dicha definición fue proclamada por el Papa Pío IX, según la cual María habría sido preservada en el momento de su nacimiento del pecado original con que según el dogma, nacemos todas las personas.

Me gustaría partir de estos dos vocablos, inmaculada y purísima, para llegar a lo que para mí es incomparablemente mucho más como es el de “Llena de gracia”, según el anuncio que el ángel la dirige.

De entrada, yo diría que ya empezamos con desventaja, por el hecho de partir de una fiesta fundamentada en un dogma. Está definido, lo cual quiere decir que no hay nada más que decir. En principio cada persona puede buscar las razones que la ayuden a entenderlo o quizás a verlo todavía más oscuro respecto a lo que dicha fiesta significa. Pero a la larga, no hay otras razones por las cuales nos lo tengamos que creer.

Sea como fuere, no puedo por menos de decir que a mí personalmente me resulta muy pobre afrontar la figura de María en este caso desde un dogma que, como todos, se hace difícil de aceptar. Pero no por el hecho de la dificultad que pueda o no entrañar, sino porque para mí la figura de María de Nazaret ha sido y continúa siendo capital respecto a mi vida de fe, hecha realidad después en las tareas y realidades en las que yo me muevo cada día.

El hecho que haya sido concebida sin pecado original no hace más que situármela muy lejos. Si el que se pretende con este dogma es que la venere, yo ya lo hago, pero no por este motivo, sino precisamente por todo el contrario: porque la encuentro muy próxima a mi vida. A la vida que he vivido hasta ahora y a la que continúo viviendo: llena de luces y de sombras, y también llena de esperanzas y de desencantos.

Para mí María me sirve de modelo, porque la veo como la persona que fue creciendo día a día, siempre abierta al proyecto de Dios. Vaciándose de sí misma, renunciando a su voluntad, para que Dios, el Todopoderoso, como ella misma cantará en el Magníficat, entrara a nuestra historia, encarnado en la persona de Jesús. Un Dios “todopoderoso” que no usó su poder para actuar de manera extraña, sino para hacer que en un momento dado una persona concreta se convirtiera en instrumento, para que su amor y su misericordia se hicieran visibles para toda la humanidad. “Su amor se extiende de generación en generación…”, proclamará también en el Magníficat.

Desde esta perspectiva, María me está recordando que, gracias a personas parecidas a ella, es decir, personas que han renunciado a su propia voluntad, Dios ha podido entrar, continúa y continuará entrando en nuestro mundo para traer su Buena Noticia, traducida en tantas y tantas realidades concretas.

Porque es una lástima que cuando nos referimos a Dios como todopoderoso y omnipotente, lo apliquemos a un tipo de actuaciones muchas veces absurdas y fuera de lugar. La omnipotencia de Dios radica precisamente en hacer posible que, en medio de un ambiente marcado por el egoísmo y el egocentrismo, surjan personas que se niegan a sí mismas para que otras, normalmente carentes de amor y de dignidad, puedan llegar a conseguirlo.

Y de la misma manera que, hace veinte siglos en medio de un Israel marcado por la explotación, el dominio, el abuso, etc. surgieron personas generosas, el caso de María seguro que fue excepcional, también hoy en día Dios continúa suscitando personas parecidas a través de las cuales su proyecto continúa entrando a nuestro mundo, sobre todo en las zonas más desfavorecidas. Nombres de personas conocidas en muchos casos; pero, ¿por qué no piensas que quizás tú y yo también podríamos serlo? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¡Ilegal!

Publicado: 1 septiembre, 2016 en DENUNCIA / ANUNCIO
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eclesalia@eclesalia.net

mirada_de_mujer_serena¡ILEGAL!
Yolanda Chaves, Los Ángeles

MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 01/09/16.-

Me niegan la residencia…

Posibilidad de deportación…”

Dolor, impotencia, rabia…

¿Qué podemos hacer?

 

Desde lo profundo

un grito silencioso

junta palabras y,

sin emitir sonido,

nos susurra al oído:

¡A escribir!

 

Esta vez “a cuatro manos”,

suman menos… ¡da igual!

las dos que faltan, están.

 

 “Cuatro manos” intentando

escribir… denunciar,

escribir… aliviar,

escribir… reconfortar

a estas “dos manos

cansadas, silentes…

 

Cuatro inquietas manos

sobre teclados distantes,

empeñadas en vocear

la in-justicia in-humana

que acorrala,

que maniata estas “dos manos” que se ausentan,

de la habitual ronda de “a seis”.

 

¿Por qué?

por ser i-legal.

Lo dicen

quienes

clasifican

al ser humano

sin pizca de humanidad.

 

Tiempos de oscuridad:

malherido el bien común

en medio de una puja

de poder y capital.

 

¿Es i-legal cuidar a los indefensos?

¿Es i-legal acompañar ancianos?

¿Estudiar? ¿Tener hijos?

¿Reconfortar a los enfermos

en las camas de hospital?

¿Trabajar honradamente?

¿Servir a la comunidad?

¿De verdad es i-legal?

 

Pon rostro y nombre

a las situaciones de in-justicia.

Deja que tu conciencia

permanezca, por un instante,

en el sufrimiento

de quienes viven

sin derecho a vivir.

 

¡Aguanta el dolor…!

¡No huyas

antes de contestar!

 

¿Acaso puede alguien

ser i-legal

en el corazón de Dios?

 

 

Venga a nosotros tu Reino

Publicado: 20 julio, 2016 en ACTUALIDAD
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open-hands-with-waterVENGA A NOSOTROS TU REINO
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 20/07/16.- Amigas y amigos: Esta semana, Jesús nos enseña a rezar y a tratar a Dios como “Abbá”.

Ante los dolorosos y recientes atentados y con el telón de fondo del hambre, la injusticia y las guerras constantes, le pedimos a Dios, Padre y Madre, que mueva los corazones de los hombres para que cesen los sufrimientos y venga a nosotros tu Reino.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Lc 11, 1-13. Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.

Vicente Martínez: Jesús Maestro de oración. Se ha dicho que orar es conversar con Dios. Cierto, creo yo, siempre que nos olvidemos del “Padre nuestro que estás en los cielos”, que propone la oración evangélica de Lucas.

José Luis Sicre: Regateo e insistencia. Un tema típico del evangelio de Lucas es la oración. Él escribe para cristianos procedentes del paganismo, que no están habituados a rezar y hay que descubrirles ese mundo proponiendo modelos.

Fray Marcos: Padre celeste de mi ser terrenal, que tu divinidad se manifieste siempre a través de mi humanidad.

José Antonio Pagola: Reaprender la confianza. Lucas y Mateo han recogido en sus respectivos evangelios unas palabras de Jesús que, sin duda, quedaron muy grabadas en sus seguidores más cercanos.

Dolores López Guzmán: Solo le pido a Dios. El Padrenuestro nos deja claro, desde la perspectiva de Dios, lo que realmente es vital para el hombre.

Artículos seleccionados para la semana

José M. Castillo: La preocupante teología intemporal de nuestros obispos. Es Jesús el que nos dice cómo ahora, en el momento que vivimos, podemos y debemos encontrar la Buena Noticia, el Evangelio que nos hace más humanos y más creyentes.

Pedro Miguel Lamet: Un río de color. La gran pregunta es por tanto: ¿A qué me agarro en la vida? Mi entorno cambia, mi cuerpo envejece, ¿qué me queda?

Juan José Omella: El necesario diálogo con el islam. No hay duda de que este encuentro ha sido importantísimo para reanudar el diálogo entre cristianos y musulmanes y para trabajar por la distensión y la paz en el mundo.

Gabriel Mª Otalora: La paciencia llega lejos. Paciencia como sanación del equilibrio interior pero también como el alimento que nos ayude a experimentar las gracias recibidas en forma de virtudes teologales.

Antonio Aradillas: Catedrales y museos religiosos. La nuda propiedad de los referidos “lugares sagrados” no importa tanto como el respeto y aprovechamiento de las posibilidades de educación integral que ellos facilitan.

Elena Cué: Jean-Luc Nancy: «Occidente no existe». En su libro «La deconstrucción del Cristianismo» habla de la situación de la religión en el mundo actual. ¿Podría hablarme de ello?

Humanismo sin credos: Mitra también resucitó. Como religión sumamente popular en el Imperio Romano, el Mitraísmo fue la creencia más perseguida por el cristianismo oficial.

Miguel Ángel Mesa: Bienaventuranzas de lo cotidiano. Felices quienes realizan las labores cotidianas con gozo, sabiendo que contribuyen a crear un ambiente más cordial, alegre y agradable.

Noticias de alcance. Jorge Costadoat sj: “No se necesitan sacerdotes más divinos, sino que su fe los haga más humanos”.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Génesis 18, 20-32. La acusación contra Sodoma y Gomorra es fuerte, y su pecado es grave.

Colosenses 2, 12-14. Hermanos, por el bautismo fuisteis sepultados con Cristo y habéis resucitado con él, porque habéis creído en la fuerza de Dios, que lo resucitó.

Florentino Ulibarri: Enséñanos a orar. Enséñanos Señor, a orar como tú lo hacías, con silencios y palabras, con sentimiento, gestos, y cantos, con la cabeza y las entrañas, con la vida cotidiana y las esperanzas.

Vicky Irigaray: Siempre nos escuchas. Que la Iglesia sea maestra de oración, que invite a la relación con Dios porque sólo desde y en el corazón de Dios seremos transformados.

Anáfora: La oración. Te agradecemos que te hayas revelado en Jesús, el mejor guía para llegar hasta Ti; que vivió en continua relación contigo, oración que tradujo en una intensa vida de servicio.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Domingo 17 del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Reflexión sobre la felicidad. Por Dalai Lama. Para encontrar la verdadera felicidad, hemos de volver a nuestra naturaleza humana básica, que es bondadosa y compasiva.

No te dejes vencer por el desaliento. Texto de Walt Whitman. Vive la vida intensamente, sin mediocridades, sin miedo, con orgullo y aprendiendo de las experiencias que en tu camino se presenten.

Salomé Arricibita: Padre de todos. Como los discípulos, pido a Jesús… que me enseñe a orar… a confiar, a creer en la oración, en los pequeños gestos que nos fortalecen y cambian el mundo, a creer en los demás, en cada uno, en mí, en un Padre para todos. Señor… enséñanos a orar…

El Amor. Por Wayne Dyer. Es todo lo que hay y nada más puede surgir, ese estado donde sólo hay UNO, incondicional, sin críticas, juicios o acusaciones hacia ninguna criatura.

Equipo Quiero Ver: ¡Un segundo! ¿Entregas todo tu tiempo a la parte del mundo que más te necesita?

¡¡Acéptate!! Texto por Louis Hay. ¡He aprendido muchísimo en éste video sobre cómo empezar una hermosa historia de amor con nosotros mismos!

En la Escuela EFFA seguimos facilitando el enlace al Temario donde se encuentras la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Un abrazo,

Inma Calvo

Visión estrecha

Publicado: 20 junio, 2016 en REFLEXIONES
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eclesalia@eclesalia.net

Visión estrechaVISIÓN ESTRECHA
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 20/06/16.- Segundas Elecciones en España, sigue el espectáculo; Mundial de Futbol y huelgas en París violencia a discreción;  Brexit en Inglaterra: deshojando la margarita, “To be or not to be, that’s the question”; Juegos Olímpicos en Brasil y seguridad confundida con violencia hacia los ciudadanos brasileños como denuncia Amnistía Internacional; las muertes en Orlando (USA); de Siria y el drama de sus gente se habla poco en los medios últimamente.

Y mientras pienso en estos eventos y sucesos cae en mis manos el siguiente comentario del Dalai Lama: “A menudo, ante el menor escollo, estrechamos la visión”.

Los escollos deberían ser avisos que no pasaran desapercibidos y que nos pusieran alerta para que no llegaran a convertirse en impedimentos intransitables en la vida cotidiana de la gente  amenazada cada vez en mayor número.

Un escollo es una molestia, no tengo duda. Pero también puede ser un aviso, una señal que nos ponga en guardia para evitar situaciones que en el futuro se convertirán en grandes problemas. Así sumando pequeños escollos, se va reduciendo el campo de visión hasta de tal forma que sólo se llega a ver el ombligo tanto de personas, sociedades, problemas… el escueto ombligo sin más paisaje que un erial de despropósitos y violencia.

La visión de largo alcance la tiene poca gente tanto para lo bueno como para lo más perverso. El pueblo llano no suele tener ese tipo de visión y cuando se quiere dar cuenta se ve envuelto en una marabunta que no comprende, que provoca miedo porque los escollos son ya tan grandes que no sabe cómo se pueden abordar.

Creo que, estrechando más y más la visión, hemos llegado a un punto en el que estamos delante de un iceberg del tamaño del que se llevó al Titanic al fondo del mar;  ya no hay posibilidad de estrechar más la visión haciendo como que no pasa nada, porque ocupa la pantalla mundial y en este barco vamos todos.

Se estrechó tanto la visión que desapareció lo mínimo indispensable: el sentido común (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

2015268_refugiadossiriaMÁS HOSPITALIDAD, MÁS DIGNIDAD. FALTAN PROFETAS…
HOSPITALIDAD – Jesuitas (Alicante-Elche-Murcia) / Secretariado Diocesano de Migraciones – ASTI Alicante / Cáritas Diocesana Orihuela Alicante / Comunidades Cristianas Populares (Alicante) / CVX Alicante, sensibilizacion@asti-alicante.org
ALICANTE.

ECLESALIA, 21/03/16.- Hombres y mujeres que defiendan la vida de todo ser humano, en cualquier etapa de la vida y situación que se encuentre. Independientemente de su origen, cultura, sexo, color de piel o religión. Donde la persona y su dignidad sean siempre lo primero.

Desde la Segunda Guerra Mundial la humanidad no se ha visto en otro drama igual que el actual a escala mundial. Hoy día cuando recordamos las consecuencias de aquella Gran Guerra, nadie duda de cómo y cuánto fue degradada la dignidad humana. De ahí la posterior Declaración Universal de los Derechos Humanos, con la que se pretendía evitar situaciones similares en el futuro. Pero cuando comprobamos lo que está sucediendo y las respuestas que se siguen dando ante la mal llamada “Crisis de refugiados”, nos damos cuenta que no están a la altura de quienes promulgaron de buena voluntad lo que entendemos todos y todas por “Derechos Humanos”.

Quedando patente, después de esperar tanto ante la desesperada situación de millones de personas en nuestro mundo, que los llamados “Derechos Humanos” y su cumplimiento al parecer sólo atañe a una parte de la humanidad, dejando así de serlo universalmente para convertirse en los privilegios que tenemos unos sobre otros. Privilegios que habría que resguardar a toda costa, como las medidas ratificadas en las ya existentes expulsiones “en caliente”, la externalización de fronteras (y de Derechos) y el fortalecimiento todavía mayor de fronteras que seguirán provocando más muertes. Según la estimación de las Naciones Unidas más de 25.000 vidas humanas en los últimos 15 años. En 2015 podrían haber muerto más de 1000 niños y niñas. Hoy más de la mitad de las personas que buscan un lugar seguro para vivir son mujeres, niños y niñas en las condiciones que todos conocemos por los medios.

images7ccms-image-000005907Esta situación y sus respuestas vienen a demostrar la verdadera Crisis de humanidad en la que está sumergido nuestro mundo. Especialmente de quienes tienen responsabilidades en la toma de decisiones al nivel que corresponda. El acuerdo UE-Turquía además de ser ilegal no solo afecta a los derechos humanos sino a los mismos tratados legales de la Unión Europea. Es la primera crisis humanitaria en suelo europeo. Los halcones han vencido y los pobres han perdido. Una propuesta propositiva tomada del Papa Francisco son los pasillos humanitarios como han hecho ecuménicamente en Italia. La historia dentro de medio siglo juzgará a esta generación, como el amor de Dios: ¿Cuándo te vimos extranjero y te acogimos? (Mt 25, 35).

Pero no nos hagamos los ciegos, también quienes desde nuestro cómodo silencio, no decimos o hacemos nada para remediarlo. Incluso dando credibilidad a justificaciones que hemos podido escuchar y hasta ser transmisores de mensajes de muerte en este valioso tiempo. Expresiones que menoscaban la dignidad de todo ser humano y hacen un flaco favor a la convivencia y cohesión social de quienes ya convivimos en este espacio protegido.

No nos hagamos los sordos, así como quienes reconocemos lo que está sucediendo y únicamente nos quedamos con resignación y lamentos al ver las noticias que nos llegan.

No nos hagamos los mudos, no podemos seguir permaneciendo callados. No podemos quedarnos pasivos, debemos posicionarnos por la vida y su dignidad. Hace falta seguir despertando nuestras conciencias y las de los que están a nuestro lado. Para reconocernos mutuamente, especialmente en quienes más sufren, también cerca de nosotros. Considerando de qué forma y con quienes podríamos organizarnos para reivindicar juntos una vida digna para todos y todas sin excepciones. Para construir juntos en nuestras comunidades y barrios una verdadera cultura de la hospitalidad a partir de las posibilidades que nos ofrecen nuestras relaciones cada día, en la aceptación y acogida asertiva del otro en quien está Cristo, por muy diferente que sea. Tengamos la voluntad de dejarnos convertir, especialmente por los crucificados y crucificadas de nuestra historia. En tiempos difíciles es urgente amar.

La Iglesia está preparada subsidiariamente para la acogida. Y quiere visibilizar a los emigrantes que ya tenemos aquí. La Palabra de Dios está ya escrita desde los orígenes, antes que en tinta, está en la vida misma. En ti y en mí, en todo ser humano, en cada persona, como lo son migrantes y refugiados que nos interpelan, la respuesta del evangelio de la misericordi (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).