Posts etiquetados ‘Pobreza’

INMATRICULACIONES DE LA IGLESIA Y POBREZA EVANGÉLICA
Comunicado del Movimiento por el Celibato Opcional
MOCEOP, jucecalomatic591@gmail.com
ESPAÑA.

ECLESALIA, 03/07/17.- Es un tema muy serio. En 1998 el gobierno de Aznar reforma la ley hipotecaria por la que se le permite a la Iglesia Católica y solo a ella inmatricular lugares de culto y otras propiedades (pisos, garajes, parcelas, naves, etc.) aplicando una ley de 1.944 (ley franquista) por la que el obispo es equiparado a un fedatario público (notario). Sólo con su propia opinión, puede dar fe de que los bienes que él diga son propiedad de la Iglesia. Sin más.

Así la Iglesia en España se ha hecho con la propiedad de unas 4.500 propiedades entre 1.998 y 2013: casas parroquiales, parcelas, monumentos, templos, ermitas, cementerios, fincas…

Sólo en Navarra han sido 1087 las propiedades que ha adquirido en estos años.

Es a partir de 2003 cuando se realiza el mayor número de inmatriculaciones. La Mezquita de Córdoba la adquiere la Iglesia por 30 euros y la Seo de Zaragoza por 20 euros.

Además no solo se apropia de ellas sino que además está exenta de hacer pública la adquisición.

Es más. Para colmo del despropósito, ni estos inmuebles destinados al culto ni otros inmuebles, no pagan impuestos de ningún tipo, a pesar de que, en no pocos casos, la Iglesia obtiene beneficios importantes en forma de  ingresos por visitas turísticas (como la Mezquita de Córdoba).

Es en 2015 cuando se cambia la ley hipotecaria y se impide ya a la Iglesia realizar nuevos registros.

En 2016 el Tribunal europeo de Estrasburgo condena a España a pagar más de 615.000 euros a una empresa ganadera a la que el obispado de Palencia le había quitado una ermita cisterciense medieval que estaba en la finca propiedad de la empresa. El motivo ha sido por permitir esta apropiación basándose en una ley franquista, contraria a los derechos humanos.

Estos hechos nos parecen realmente escandalosos, hechos que demuestran una actitud recaudatoria y mercantil de la Iglesia de España, actitud que no se debe seguir manteniendo.

Nosotros no sólo defendemos  que se paguen esos impuestos, al menos de los inmuebles que no se destinan al culto, sino que vamos más allá: pedimos que la Iglesia se desprenda de ellos, los ceda  a los ayuntamientos u otras organizaciones sociales para que se destinen a las personas con menos recursos: inmigrantes, refugiados, desahuciados, sin techo, mujeres maltratadas.

Pedimos, además, que, de una vez por todas, la Iglesia asuma su autofinanciación, promesa que hace años hizo y que sigue sin cumplirla.

Todo ello ayudaría a que la Iglesia, como institución, fuera cumpliendo la exigencia evangélica y la práctica de Jesús, que fue pobre, vivió pobre y  así se lo comunicó a sus discípulos al decirles que no llevaran oro, ni alforjas, ni dos capas…

La Iglesia así sería más pobre, más creíble y más evangélica, ocupándose de los más desfavorecidos, que fue y sigue siendo el sueño del  reino de Jesús.

Y, a la vez, seguiría las directrices de Francisco que al poco de llegar a su pontificado dijo: “¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre para los pobres!” (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

MOCEOP

(Movimiento por el celibato opcional)

30 de Junio de 2017

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Jesús..INYECCIÓN DE OPTIMISMO
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 28/06/17.- Amigas y amigos: El evangelio de este domingo nos anima a un compromiso serio con el proyecto del Reino. Recomendamos leer el resumen del informe de Cáritas España, que por desgracia bien puede aplicarse a tantos países. La recuperación económica no está siendo una recuperación social y nos estamos acostumbrando a convivir con la pobreza: “No nos podemos resignar a un mundo que cada vez olvida más los derechos humanos”. No bajemos los brazos. Todos los días se puede hacer algo para cambiar este mundo enfermo, que como primera medida, necesita una buena inyección de optimismo. En eso creía Jesús y nosotros queremos seguirle con la misma convicción arrolladora.

En la Escuela puede venirnos muy bien recordar la clase de Pope Godoy: El prólogo del Evangelio de Juan que interpreta la teología del Logos como Proyecto de Dios, que desde el principio soñó con un mundo de iguales y herman@s.

Seguimos pidiendo vuestra opinión para la nueva imagen de la web. Los dos primeros días, hasta que un lector nos alertó, no se podía votar la primera opción. Si alguno se quedó sin poder elegirla, que lo haga ahora.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 10, 37-42. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí.

Vicente Martínez: Cordial acogida. Término que hace referencia, tanto a dar hospitalidad como a aceptar la palabra proclamada por Jesús y sus discípulos en el Evangelio. La misión de todos estos mensajeros es hacerle presente entre los hombres.

José Luis Sicre: Indignidad, acogida y recompensa. El largo discurso dirigido a los apóstoles termina con una serie de frases de Jesús que son, al mismo tiempo, muy severas y muy consoladoras.

Fray Marcos: El amar de Dios no es relación, no hay distinción entre objeto y sujeto. Dios nos ama identificándonos con Él. Nosotros solo podemos amarlo en los demás.

José Antonio Pagola: La familia no es intocable. No basta con defender el valor de la familia sin más, porque la familia puede plasmarse de maneras muy diversas en la realidad.

Carmen Notario: La radicalidad evangélica no es para todos. Ese cristianismo que se nos ha asignado junto con el carnet de identidad está a punto de caducar. Ya es hora de hacer una opción personal con todas las consecuencias.

Artículos seleccionados para la semana

Jesús Bastante: Cáritas denuncia que siete de cada diez hogares españoles no han notado los efectos de la recuperación económica. Tres de cada cuatro españoles piensan que no sirve votar o movilizarse para construir una sociedad mejor.

Leonardo Boff: Es importante recuperar el carácter político-transformador de la esperanza. La indignación nos enseña a rechazar las cosas así como están y la valentía, a cambiarlas.

José María Castillo: ¿Cómo se explica que el partido político más cercano a la Iglesia (el PP) sea el partido más corrupto? Después del tan esperado y controvertido “debate de investidura”, el miércoles 14 de junio, es hora (lógicamente) de hacer el balance de lo sucedido.

Dolores Aleixandre: Animales estrangulados. Así somos los humanos: capaces de dejar entrar al camello y de preguntar al mosquito dónde está su pasaporte.

José Carlos Enríquez: Una mujer con convicción y decisión de caminar con los demás. Olga Lucía Alvarez Benjumea, una mujer que ama a su iglesia. “Necesitamos curas, sí, pero diferentes de ellos”.

Alfredo Sepúlveda: La fe como ideología. El cristianismo no elabora un plan de acción para acercarse a lo que la ideología considera como la sociedad ideal.

Juan José Tamayo: Muere François Houtart, sociólogo y teólogo de la liberación belga. Estuvo siempre muy vinculado con las organizaciones sociales y los movimientos religiosos liberadores.

Miguel d’Escoto: Manifiesto para el siglo XXI, por la paz y la vida. Invito de todo corazón a todos a los que así les dicte su conciencia, a que se sumen a un gran ecumenismo ético-práctico motivado por el amor a la Madre Tierra, a la vida, a la paz y a la solidaridad.

Noticias de alcance. El Vaticano estudia excomulgar a mafiosos y corruptos.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

2 Reyes 4,8-11.14-16a. Un día pasaba Eliseo por Sunam, y una mujer rica lo invitó con insistencia a comer.

Romanos 6, 3‑11. ¿O es que ignoráis que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte?

Florentino Ulibarri: Descansar en Ti. Descansar en Ti, y darte gracias, con palabras o sin ellas, por tu presencia solidaria en la gente sencilla y llana.

Vicky Irigaray: Perder la vida. Seguir a Jesús comporta renuncias, conflictos; conlleva posicionarse claramente del lado de los perdedores de este mundo.

Anáfora: Valores humanos. Lo que cuenta son los valores humanos de las personas y sus hechos.

Monjas Benedictinas de Montserrat. 13º domingo de Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Cómo tratar los pensamientos negativos. Por Jeff Foster. Acepta que tú no eres esos pensamientos negativos o recurrentes. Esa es la cuestión.

Permanecer. Por Álvaro Fraile y Siro López. En estos tiempos revueltos en un mar de prisas, sentimientos encontrados, pensamientos negativos, y tanto dolor… ¡¡qué importante es PERMANECER!!

Salomé Arricibita: Me tocas. Me guías, me salvas, me quieres, me tocas sin yo saberlo.

Dejar de ser invisible. Letra por Laura Ramos. ¡¡¡No tiene desperdicio!!! Te llegará a esos lugares recónditos del corazón, que llevamos tiempo sin querer reconocer, pero que tan importantes son, para recuperar la paz interior.

Equipo Quiero Ver. 13º domingo de Tiempo Ordinario.

La hospitalidad rompe muros. Campaña de Cáritas Ecuador, con testimonios impactantes, que nos tienen que hacer reflexionar sobre nuestras actitudes personales.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

Ilegalidad de la pobreza

Publicado: 24 mayo, 2017 en ACTUALIDAD
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INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 24/05/17.- Amigas y amigos: Nos hacemos eco de la iniciativa de la Universidad de Rosario para llevar a cabo una Declaración sobre la ilegalidad de la pobreza, que presione a los organismos mundiales de la ONU para declarar el hambre como ilegal. Podéis ampliar la información en el artículo de Leonardo Boff. Sin duda, una iniciativa con raíces cristianas.

Celebramos la Ascensión, episodio que simboliza una realidad más allá de los sentidos. Copio una frase de Fray Marcos muy clarificadora y que nos invita a revivir la escena en nuestro presente: “Las realidades espirituales, por ser atemporales, pertenecen al hoy como al ayer, son tan nuestras como de Pedro o Juan. No han sucedido en el pasado, sino que están sucediendo en este instante”.

Aprovecho para agradecer a nuestros amigos de Pamplona el apoyo mostrado en la presentación del libro de José Enrique Galarreta. Ha sido un placer compartir estas jornadas con vosotros, –Miguel Ángel Munárriz, Isabel, Salomé Arricibita y tantos otros–, que tanta ayuda habéis prestado siempre a nuestra web. Facilitamos los enlaces a los nuevos libros, Comentarios a los Evangelios: Mateo y Marcos en el número 3 de la Colección Exégesis Fe Adulta y Lucas y Juan en el número 4.

Para los de Bilbao y alrededores hay un concierto-oración este viernes 26 de mayo. Más información en el Tablón de anuncios.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Mt 28, 16-20. No se puede dudar de Jesús aunque algunas veces nos resulten difíciles las cosas que nos cuentan los Evangelios, hay explicación para todas ellas.

Vicente Martínez: Buda también se transfiguró. Un hecho mítico que se repite con Jesús en el Monte Tabor. Hechos de los que podemos concluir que en esta ocasión, como en tantas otras, hay historias en todas las culturas que se relatan para ensalzar a sus héroes.

José Luis Sicre: Triunfo y misión. Si el mismo autor, Lucas, cuenta el mismo hecho de formas tan distintas, significa que no podemos quedarnos en lo externo, en el detalle, sino que debemos buscar el mensaje profundo.

Fray Marcos: Muerto Jesús, está fuera de tiempo y espacio. Entendida espacio-temporalmente la fiesta no tiene ningún sentido y entenderla simbólicamente es complicado.

José Antonio Pagola: Abrir el horizonte. ¿Quién nos salvará del envejecimiento, de la muerte inevitable o del poder extraño del mal?

Dolores López Guzmán: Contigo al fin del mundo. La realidad es más amplia que aquello que abarcan nuestros ojos. Se puede reconocer al Señor en signos apenas perceptibles que muestran que de verdad no nos ha abandonado.

Artículos seleccionados para la semana

Leonardo Boff: Declaración de la ilegalidad de la pobreza ante la ONU. El escandaloso aumento de los niveles de pobreza en el mundo ha suscitado movimientos para erradicar esta llaga de la humanidad.

José María García Mauriño: ¿Un Dios debilidad? La mayoría de nuestros textos litúrgicos, escritos entre el siglo IV y el siglo XVI, no dirigen la oración al Padre sino al “Señor Dios todo-poderoso”. Se trata de una desobediencia a Jesús, que mandó rezar invocando a Dios con el nombre de Padre.

Marco Antonio Velásquez: El bien común en tiempos de desconfianza. El 15 de mayo se cumplen 126 años de la promulgación de la primera encíclica social de la Iglesia, la Rerum Novarum de León XIII.

Guillermo Oroz: Testimonio de laico cisterciense. Una Fraternidad laica cisterciense se sabe y se quiere escuela de amor. Y es comunidad de amor y de oración. Oración que conduce al amor.

Enrique Martínez Lozano: El ego se apropia también del compromiso (IV). Y desde la comprensión de su verdadera identidad, la persona espiritual no busca sino quitarse de en medio, “destronarse” a sí misma, para que la Vida se exprese a través de ella.

Gerardo Villar: Rogativas. Así como en la oración comparto con el Padre la falta de agua que sufrimos, también escucho a ver qué pasos podemos dar.

Bruno Álvarez: Lo inexorable de la angustia. El combate forma parte de nuestra vida. La angustia forma parte de nuestra vida.

Comisión de laicidad CCBM: La Eutanasia, ¿un derecho humano? Se entiende por eutanasia el derecho de la persona a decidir, libre y conscientemente, el momento de su muerte, de acuerdo con su propia conciencia.

Noticias de alcance. El Papa emérito ‘baja del monte’ y renuncia a la renuncia.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Hechos 1, 1-11. Nos hemos quedado mirando al cielo y no nos damos cuenta de que la vida está en el aquí y ahora, que el Reino es de aquí y de que aquí nos lo jugamos todo.

Efesios 1, 17-23. Que el Dios de Jesús os dé espíritu de sabiduría para conocerlo. El es la cabeza de la Iglesia y ella es su cuerpo.

Florentino Ulibarri: Haced discípulos. Son muchas las tareas que se nos han encomendado pero parece que hasta ahora no se han entendido bien  porque venimos haciendo todo lo contrario.

Vicky Irigaray: Nos quieres discípulos. Padre bueno, en este domingo que celebramos tu ascensión, te pedimos con confianza que nos renueves el corazón.

Anáfora: La misión. El seguimiento de Jesús nos obliga a continuar su misión y ser fermento de unidad.

Monjas Benedictinas de Montserrat. Ascensión del Señor.

Material multimedia

Conversación entre dos maestros espirituales. El conflicto es un despertador que te dice que has perdido el momento presente, y tu mente ha tomado el control.

Albert Einstein: La maldad. Interesante reflexión, atribuida a este autor, sobre como la mente de las personas, interpreta el mundo y la realidad que le rodea.

Salomé Arricibita: Camino, verdad y vida. Quiero hacer de Ti, mi camino, quiero elegir mirar al otro con bondad.

Escucha tu voz interior. Por Lao Tsé. La voz que te busca y te guía, que trae pureza a tus sentimientos y que te da la libertad de ser la persona que quieres ser.

Equipo Quiero Ver: Con vosotros. Jesús acompaña la misión de sus discípulos. Él estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Papa Francisco: Orar por la Acogida de los Necesitados. VIDEO-ORACIÓN del Papa Francisco para que se ore para que seamos más acogedores y colaboremos con los últimos de las sociedad, que son los primeros para Dios.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

Juan Pablo I Albino Luciani_EL MILAGRO DE JUAN PABLO I
BRAULIO HERNÁNDEZ., brauhm@gmail.com
TRES CANTOS (MADRID).

ECLESALIA, 03/10/14.- El 4 de octubre de 1978, la Plaza romana de San Pedro estaba abarrotada de paraguas. Los cielos despedían, llorando, al llamado “papa de la sonrisa” en su funeral. Treinta y cinco años después, en la tarde del 13 de marzo de 2013, día de la elección de Francisco, la plaza de San Pedro también estaba abarrotada de paraguas. Juan Pablo I -que había decidido terminar con los negocios vaticanos, empezando por destituir al ‘mayordomo de palacio’ (en palabras del profeta Isaías 22,19, que se leía, sorprendentemente, en todas las Iglesias el día de su elección como Papa), es decir, al Obispo Marcinkus, el ‘banquero de Dios’, y hacer frente a la masonería y a la mafia- murió en extrañas circunstancias a los 33 días de ser elegido Papa. Al papa Luciani le sucedió Juan Pablo II, que, a pesar de copiarle el nombre, como sugiriendo línea de continuidad, daría un giro copernicano restaurando “el carácter imperial del papado”, “el absolutismo cesáreo” (M. Politi). El Papa Wojtyla no solo no destituyó a Marcinkus sino que lo afianzó en el cargo, agudizándose durante su dilatado reinado los escándalos del IOR, el “mal Estado Vaticano”, con el añadido del escándalo de la pederastia ante el cual el papa Wojtyla actuó como tapón, silenciándolo. Hasta tal punto, que ante el proceso de su polémica canonización, víctimas de la pederastia pidieron a la ONU que juzgara al Vaticano y se paralizara el proceso de canonización del papa polaco, mientras durasen las investigaciones, por haber actuado directamente como encubridor del pederasta Marcial Maciel, a quien había distinguido y propuesto públicamente como “modelo y guía para la juventud”. En palabras del historiador Alberto Melloni, la degradación de la curia “se ha agudizado en el tercio de siglo que va de la elección de Wojtyla a la renuncia de Ratzinger”.

La elección del argentino Bergoglio, que adoptó el profético nombre de Francisco -Francisco de Asís representa la pobreza evangélica: lo contrario de la Iglesia imperial y poderosa del papa Wojtyla- fue como un milagro. Un milagro que vino precedido de una señal atronadora: un rayo impactando contra la cúpula de san Pedro instantes antes de que el papa Benedicto, sorpresivamente, anunciara su renuncia como Papa: un hecho casi inaudito en la historia del papado. Una renuncia que para el periodista, y uno de los vaticanólogos más prestigiosos, Marco Politi, autor del brillante libro “Francesco tra i lupi” -Francisco entre lobos- (Laterza, 2014) no es fruto de un estado emotivo o de excesiva fragilidad física, sino un “golpe de estado” para cambiar radicalmente el estado de las cosas. Con su renuncia, según el derecho canónico, también estaba obligado dimitir el gobierno central de la Curia y el poderoso secretario de Estado, Tarsicio Bertone, se queda sin poder.

A día de hoy, con el devenir de los acontecimientos, con las decisiones que ha ido tomando Francisco, con tantas sorpresas positivas, con un lenguaje tan cercano, presentándose como Obispo de Roma y no como Pontífice o semidiós, podemos afirmar de Francisco lo que el periodista Enric González tituló en su artículo: La vuelta al mensaje de Juan Pablo I (El Mundo, 20-3-2013): “el Papa que en un mes cambió para siempre la forma de ser Papa”. Son impresionantes las similitudes entre ambos papas. Y es que el milagro de Francisco es el gran milagro de Juan Pablo I. En otras palabras: con Francisco se ha producido “la vuelta de Juan Pablo I”, afirma el sacerdote Jesús López Sáez en su reciente escrito Francisco entre lobos. La vuelta de Juan Pablo I. Este nuevo escrito del cura Jesús es una especie de segundo Pliego. El primero, publicado el 5 de octubre de 1985 en la revista de información religiosa Vida Nueva con el título  La incógnita Juan Pablo I (sobre su muerte sospechosa, pidiendo hacer justicia a su figura) le supuso la expulsión del Secretariado de Catequesis de Adultos en la Conferencia Episcopal Española, por negarse a guardar silencio.

Con las decisiones que está tomando Francisco (las mismas que tenía en su agenda el papa Luciani), se palpa que, 36 años después de su extraña muerte (aunque sin nombrarlo), se está haciendo justicia a la figura de Juan Pablo I. Pero llama poderosamente la atención que nadie en el Vaticano, incluido el propio Francisco, hace alusión alguna sobre Juan Pablo I. Permanece un silencio sepulcral en torno a su muerte y a su figura. Todo apunta a que Francisco está decidido a desmontar el ‘carácter imperial, semidivino’, del papado. “La corte es la lepra del papado”, declaró Francisco a E. Scalfari, fundador del Diario la República. Sin duda alguna, Juan Pablo I y Francisco, habrían suscrito el “Pacto de las catacumbas”, que un grupo de padres conciliares, liderado por Hélder Cámara (“el obispo de los pobres”), suscribieron el 16 de noviembre de 1965 (poco antes de la clausura del Concilio Vaticano II) al terminar una eucaristía celebrada en las catacumbas de santa Domitila. El pacto, de 13 puntos, era una invitación a los” hermanos en el episcopado” a volver al espíritu de Jesús, a la Iglesia de las primeras comunidades cristianas, rechazando todos los símbolos o privilegios de poder. Una Iglesia “servidora y pobre”, tal como quería Juan XXIII. Entre los firmantes, cerca de 40 obispos, había una mayoría de latinoamericanos y brasileños.

El 9 de julio de 1977, un año antes de ser elegido Papa, el patriarca de Venecia, junto a un grupo de 35 venecianos, sobrevolaron Madrid de noche (por una avería) camino de Lisboa. Peregrinaban a Fátima. El Patriarca sorprendió a uno de los organizadores del viaje con una insólita petición: “desearía gozar de una panorámica de Madrid”, le dijo. Cuando el Patriarca franqueó la puerta de la cabina de la tripulación fue invitado a asomarse a los cristales. Embelesado, contempló Madrid iluminado, a vista de águila. “Era un espectáculo maravilloso” escribe el testigo. Hoy, 36 años después, Juan Pablo I sigue asomándose a Madrid, donde una Comunidad de base, con el cura Jesús al frente, mantienen viva la causa de este “papa profeta” del que algunos dijeron que era “inepto” y que murió aplastado por el peso del papado, o que “su elección había sido un descuido del Espíritu Santo”.

Cuenta el cura Jesús López Sáez que, un mes antes de ser elegido papa el cardenal Bergoglio, recibió un correo, el 5 de febrero: aniversario del cardenal argentino Eduardo Pironio (la misteriosa ‘persona de Roma’ a quien Juan Pablo I le confió sus intenciones), de un italiano, Efrem Ori, residente en España, en Castellón, para felicitarle por su libro: Juan Pablo I. Caso abierto, donde, entre otras cosas, le comunicaba que él, sin tener presente a Juan Pablo I, había escrito años atrás un libro titulado “Papa Francesco”, pero con la lectura de su libro cayó en la cuenta de que “el papa Francisco, mi papa soñado, había venido, pero no me había dado cuenta”. A día de hoy, en la Comunidad de Ayala, de Madrid, se percibe que en el modo de actuar de Francisco ha vuelto Juan Pablo I. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

????????????????????????????????????En Madrid, del 4 al 7 de septiembre
“LA REFORMA DE LA IGLESIA DESDE LA OPCIÓN POR LOS POBRES”
XXXIV Congreso de Teología
JUAN JOSÉ TAMAYO, Secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, juanjotamayo@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 01/09/14.- Corren tiempos de cambio en la escena internacional, al menos en el Sur, que está ejerciendo su protagonismo en la conformación de su propio destino rechazando las injerencias imperiales. Corren aires de cambio político en España gracias a las movilizaciones populares de la ciudadanía que apuntan al nacimiento de un nuevo modelo de democracia participativa en todos los campos y de nuevas formas más equitativas de distribuir y gestionar los bienes comunes frente la corrupción instalada en las cúpulas de poder.

¿Están llegando esos cambios a la Iglesia católica o esta sigue apegada a los usos y costumbres jerárquico-patriarcales de su estructura antidemocrática? ¿Camina hacia atrás mirando al pasado, como hizo durante más de un tercio de siglo en los dos últimos pontificados, o avanza al ritmo de la historia mirando al futuro? Con el pontificado de Francisco parecen apreciarse síntomas de cambio, que hay que valorar positivamente y deben profundizarse. Pero se mantienen inercias del pasado e incluso prácticas de exclusión, que desdicen algunos pasos que se están dando hacia adelante.

El Congreso de Teología en su trigésimo-cuarta edición, que celebraremos del 4 al 7 de septiembre en la sede de Comisiones Obreras de Madrid, a quien mostramos nuestra agradecimiento por tan generosa acogida, no podía ser ajeno a los aires de cambio que se están produciendo en el mundo y en nuestro país y, conforme al compromiso asumido desde el principio de estar atento a los procesos históricos, tratará este año de la necesaria y urgente Reforma de la Iglesia desde la Opción por los Pobres. Peo no aisladamente, sino en sintonía con los movimientos alter-globalizadores que trabajan por Otro Mundo Posible; con los movimientos sociales que trabajan por Otra Sociedad Posible inclusiva sin la viejas discriminaciones; con los movimientos ecológicos que trabajan por Otra Relación Humano-Cósmica Posible con la Naturaleza; con los movimientos religiosos y espirituales que trabajan por Otra Religión y Otra Espiritualidad Posible; con los movimientos cristianos de base que trabajan por otra Iglesia Posible. Y esto bajo la guía de una teología intercultural e interreligiosa de la liberación desde la perspectiva de género, la mejor expresión de Otra Teología Posible.

Introducirá el Congreso la teóloga feminista Margarita Mª Pintos, miembro de la Asociación Juan XXIII, con una reflexión sobre las grandes líneas por las que caminará el encuentro y sobre las prioridades a tener en cuenta en la Reforma de la Iglesia. Comenzaremos de forma interrogativa con algunas peguntas fundamentales que están en la base de todo intento reformador: ¿Fundó Jesús la Iglesia? ¿Está en continuidad con Jesús de Nazaret y con el movimiento que puso en marcha? La respuesta será fruto de un estudio exegético de la Biblia Cristiana de Federico Pastor, Presidente de la Asociación Juan XXIII, a partir de las recientes investigaciones sobre el Jesús histórico y los orígenes del cristianismo.

Teniendo como referencia la reflexión bíblica, los análisis posteriores girarán en torno a los aspectos fundamentales y a las características que debe tener la Reforma para que sea auténtica, profunda, radical, y no un simple revoque de fachada. El primero es la práctica de la democracia y el respeto, el reconocimiento y el ejercicio de los derechos humanos dentro de la Iglesia católica para, así, superar la “incoherencia vaticana”, que consiste en defender los derechos humanos en la sociedad y no aplicarlos en su seno. Esta reflexión correrá a cargo del teólogo José María Castillo, vicepresidente de la Asociación Juan XXIII.

La Reforma de la Iglesia no puede hacerse solo de puertas para adentro. Tiene que traducirse en una nueva relación con la sociedad y en una nueva actitud ante la política y la economía, sobre todo ante el modelo social y económico actual, el neoliberalismo, con el que la Iglesia ha sido demasiado complaciente y a veces legitimador. El papa Francisco lo califica de “injusto en su raíz” y en sus consecuencias ya que fomenta “una economía de exclusión”, “una globalización de la indiferencia”, “una nueva idolatría del dinero”, un medio ambiente “indefenso ante los intereses del mercado divinizado, convertidos en regla absoluta” y una incapacidad para “compadecernos ante los clamores de los otros”. Sobre la crítica de la Iglesia al neoliberalismo y sus alternativas reflexionará la filósofa polaca Zofia Marzec, catedrática de la universidad de Varsovia.

La Reforma de la Iglesia requiere también un cambio de actitud ante las culturas. Durante siglos ha estado identificada con la cultura europea hasta el punto de ser intercambiables Europa y el cristianismo y de ejercer un colonialismo cultural, religioso, teológico y organizativo, sobre todo sobre las culturas del Sur. Las Iglesias cristianas han sido colaboradoras necesarias en el origen y el desarrollo del colonialismo y, en buena medida, lo siguiente siendo en su mantenimiento hoy. A esto cabe añadir que la Iglesia del Norte se ha auto-proclamado sin legitimidad alguna la hegemónica y ha considerado a la del Sur una mera sucursal, que tenía que someterse a las condiciones que impusiera aquella. La más humillante fue el tener que renunciar a su identidad cultural para abrazar la fe cristiana.

Si la Iglesia cristiana quiere ser universal, ha de serlo por la vía del respeto a la diversidad cultural y del reconocimiento de la dignidad de todas las culturas, no de su eliminación. Lo contrario sería un imperialismo religioso y cultural. Por ello el Congreso de Teología contará con voces teológicas del Sur, las procedentes de la teología y de las iglesias de África y de América Latina. Escuchará sus análisis, sus interpelaciones, sus críticas, su riqueza cultural, sus potencialidades de liberación y sus propuestas alternativas de Reforma, que no tienen por qué coincidir con las del Norte. Una escucha no puramente pasiva, sino que requiere un cambio en la manera de pensar, de vivir, de producir, de relacionarse el Norte con el Sur, no opresora sino co-operadora, no hegemónica, sino contra-hegemónica, no arrogante y altanera, sino servicial, no colonizadora, sino decolonial.

Serán dos mujeres quienes que nos hablen de la Reforma de la Iglesia en África y América Latina: de África, Anne Sidonnie Zoa, teóloga de Camerún, que sigue la tendencia de la teología de la liberación desarrollada por Jean-Marc Ela; de América Latina, la teóloga y psicóloga mexicana Guadalupe, del movimiento mundial Católicas por el Derecho a Decidir. Centrarán su reflexión en la defensa y fundamentación de una Iglesia inclusiva que supere las numerosas discriminaciones y exclusiones todavía vigentes y operantes por razones de género, religión, cultura, etnia, clase social, orientación y opción sexual, opción política, procedencia geográfica, relaciones de pareja, concepción de familia. En la Iglesia católica son numerosos los sectores y las personas excluidas.

La Reforma requiere una nueva ubicación social: situarse en el lugar y del lado de los excluidos del sistema, que son escandalosamente mayoría en la población mundial y que están creciendo por mor del modelo económico vigente, como demuestra el crecimiento de la desigualdad con motivo de la crisis. Requiere, asimismo, un horizonte que la oriente: la Iglesia de los pobres, y un principio ético-evangélico a seguir para no desviarse de su verdadero objetivo: la opción por los pobres. Esta reflexión centrará la conferencia de clausura, que será dictada por el teólogo Juan Antonio Estrada, profesor de la Universidad de Granada.

El Congreso de Teología intenta compaginar teoría y práctica, análisis y propuestas correctoras de las disfunciones descubiertas en los análisis, crítica y alternativa, reflexión y experiencia. No resulta fácil la articulación de ambos elementos y no siempre se consigue, pero este año hemos puesto especial empeño en lograrlo. Los relatos de experiencias de vida constituyen la ejemplificación de la teoría y el alimento de esta, así como la mejor demostración de que la Reforma de la Iglesia no descansa cómodamente en el mundo de las ideas formuladas, ni se ha quedado en los ideales por conseguir, sino que ya está en marcha y se hace realidad en experiencias parciales que contribuyen a la reforma global.

Serán experiencias reformadoras que tienen lugar en los diferentes ámbitos sociales y eclesiales. En el mundo de la inmigración resulta significativa la experiencia de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñaui en la lucha por la liberación de las mujeres indígenas, triplemente marginadas: por ser mujeres, por pertenecer a sectores populares y por ser indígenas, que será expuesta por Susana Pozo, presidenta de dicha Asociación. José Chamizo, defensor del Pueblo en Andalucía durante muchos años, dará cuenta del trabajo de la Asociación Voluntarios por Otro Mundo, de la que es presidente, en el mundo de la exclusión. De la reforma de la Iglesia en el mundo rural hablará Emiliano Tapia, párroco de varios pueblos de Salamanca, a partir de su ubicación y compromiso con la realidad rural durante varias décadas.

Contaremos también con el relato de dos experiencias comunitarias que demuestran que la Otra Iglesia Posible está siendo realidad en diferentes lugares de nuestro país: la vivencia del cristianismo en el horizonte de la laicidad, que será expuesta por Ángel Villagrá en nombre de Iglesia de Base de Madrid, y la vivencia de la fe cristiana en el horizonte de la solidaridad, narrada por Javier Celaya, de Gesto Diocesano Solidario de Zaragoza.

Igualmente es posible otra forma de ministerio eclesial no como un oficio que reporta beneficios y privilegios o como una función clerical segregada, sino al servicio del pueblo y de la comunidad. Lo van a demostrar dos nuevas experiencias. Una, el MOCEOP en defensa del celibato opcional con un proyecto de Iglesia alternativo al defendido por la clerecía con celibato impuesto, que desarrollará Teresa Cortés. Otra, la de Joan Godayol, obispo emérito del Sur andino de Perú que selva trabajó en una zona rural de sierra y selva por una Iglesia pobre y de los pobres bajo la guía de la teología de la liberación.

La Juventud es otro de los ámbitos donde se están llevando a cabo proyecto de Reforma eclesial en sintonía con el movimiento de los Indignados. Dos experiencias lo ilustrarán: la del Movimiento Apostólico Juventud de Estudiantes Cristianos (JEC), que expondrá Alejandra Villate, y la de la Asociación Tzadik-Pastoral Juvenil Espíritu Santo de Sevilla bajo el sugerente título “A la Iglesia también le salen Indignados”, que expondrá Inmaculada Bellido.

En el Congreso no pueden faltan dos actividades que reflejan su sentido comunitario y su espíritu solidario: la eucaristía, sacramento del compartir, que será dirigida por la Comunidad La Kasa, y la colecta, que se destinará a proyectos de solidaridad que no cuentan con apoyos de otro tipo.

Este es el programa del 34 Congreso de Teología, que viene celebrándose ininterrumpidamente desde 1981 con la participación de en torno a 1000 personas cada año. Creemos que responde a las inquietudes y preocupaciones de mucha gente. Os invitamos a participar. No es dé pereza. Merece la pena compartir reflexiones y experiencias durante tres sobre un tema de especial trascendencia no solo para la Iglesia, sino también para la sociedad y, teniendo como referente la opción por los excluidos, lo será también para las personas y los colectivos comprometidos en el cambio de sociedad. Si la Reforma de la Iglesia no se lleva a cabo, ella misma se estará haciendo el harakiri. Si se hace de espaldas a los marginados, estará siendo infiel a sus orígenes evangélicos y a los pobres. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Romper la indiferencia

Publicado: 25 septiembre, 2013 en BIBLIA
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camino de jerusalén..26 Tiempo ordinario (C) Lucas 16, 19-31
ROMPER LA INDIFERENCIA
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, lagogalilea@hotmail.com
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

 

ECLESALIA, 25/09/13.- Según Lucas, cuando Jesús gritó “no podéis servir a Dios y al dinero”, algunos fariseos que le estaban oyendo y eran amigos del dinero “se reían de él”. Jesús no se echa atrás. Al poco tiempo, narra una parábola desgarradora para que los que viven esclavos de la riqueza abran los ojos.

Jesús describe en pocas palabras una situación sangrante. Un hombre rico y un mendigo pobre que viven próximos el uno del otro, están separados por el abismo que hay entre la vida de opulencia insultante del rico y la miseria extrema del pobre.

El relato describe a los dos personajes destacando fuertemente el contraste entre ambos. El rico va vestido de púrpura y de lino finísimo, el cuerpo del pobre está cubierto de llagas. El rico banquetea espléndidamente no solo los días de fiesta sino a diario, el pobre está tirado en su portal, sin poder llevarse a la boca lo que cae de la mesa del rico. Sólo se acercan a lamer sus llagas los perros que vienen a buscar algo en la basura.

No se habla en ningún momento de que el rico ha explotado al pobre o que lo ha maltratado o despreciado. Se diría que no ha hecho nada malo. Sin embargo, su vida entera es inhumana, pues solo vive para su propio bienestar. Su corazón es de piedra. Ignora totalmente al pobre. Lo tiene delante pero no lo ve. Está ahí mismo, enfermo, hambriento y abandonado, pero no es capaz de cruzar la puerta para hacerse cargo de él.

No nos engañemos. Jesús no está denunciando solo la situación de la Galilea de los años treinta. Está tratando de sacudir la conciencia de quienes nos hemos acostumbrado a vivir en la abundancia teniendo junto a nuestro portal, a unas horas de vuelo, a pueblos enteros viviendo y muriendo en la miseria más absoluta.

Es inhumano encerrarnos en nuestra “sociedad del bienestar” ignorando totalmente esa otra “sociedad del malestar”. Es cruel seguir alimentando esa “secreta ilusión de inocencia” que nos permite vivir con la conciencia tranquila pensando que la culpa es de todos y es de nadie.

Nuestra primera tarea es romper la indiferencia. Resistirnos a seguir disfrutando de un bienestar vacío de compasión. No continuar aislándonos mentalmente para desplazar la miseria y el hambre que hay en el mundo hacia una lejanía abstracta, para poder así vivir sin oír ningún clamor, gemido o llanto.

El Evangelio nos puede ayudar a vivir vigilantes, sin volvernos cada vez más insensibles a los sufrimientos de los abandonados, sin perder el sentido de la responsabilidad fraterna y sin permanecer pasivos cuando podemos actuar. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

SUPERARE L’INDIFFERENZA

José Antonio Pagola. Traduzione: Mercedes Cerezo

Secondo Luca, quando Gesù gridò “non potete servire Dio e la ricchezza”, alcuni farisei che lo stavano ascoltando ed erano amici del denaro “lo deridevano”. Gesù non si fa indietro. Subito dopo, narra una parabola durissima perché chi vive schiavo della ricchezza apra gli occhi.

Gesù descrive in poche parole una situazione sconvolgente. Un uomo ricco e un povero mendicante che vivono vicini l’uno all’altro, sono separati dall’abisso che c’è tra la vita di opulenza insultante del ricco e la miseria estrema del povero.

Il racconto descrive i due personaggi sottolineando fortemente il contrasto tra i due. Il ricco è vestito di porpora e di lino finissimo, il corpo del povero è coperto di piaghe. Il ricco banchetta splendidamente non solo i giorni di festa, ma ogni giorno, il povero è sdraiato alla sua porta, senza poter portare alla bocca quello che cade dalla mensa del ricco. Si avvicinano a leccare le sue piaghe solo i cani che vengono a cercare qualcosa nell’immondizia.

Non si dice in nessun momento che il ricco ha sfruttato il povero o che lo ha maltrattato o disprezzato. Si direbbe che non ha fatto nulla di male. Tuttavia la sua intera vita è disumana, perché vive solo per il suo proprio benessere. Il suo cuore è di pietra. Ignora totalmente il povero. Lo ha davanti ma non lo vede. È proprio lì, infermo, affamato e abbandonato, ma il ricco non è capace di passare la porta per farsi carico di lui.

Non ci inganniamo. Gesù non sta denunciando solo la situazione della Galilea degli anni trenta. Sta cercando di scuotere la coscienza di noi che ci siamo abituati a vivere nell’abbondanza avendo proprio alla nostra porta, a poche ore di aereo, popoli interi che vivono e muoiono nella miseria più assoluta.

È inumano chiuderci nella nostra “società del benessere”, ignorando totalmente quest’altra “società del malessere”. È crudele continuare ad alimentare questa “segreta illusione d’innocenza” che ci permette di vivere con la coscienza tranquilla, pensando che la colpa è di tutti e di nessuno.

Il nostro primo impegno è superare l’indifferenza. Resistere alla tentazione di continuare a godere di un benessere vuoto di compassione. Non continuare a isolarci mentalmente per spostare la miseria e la fame che c’è nel mondo verso una lontananza astratta, per poter vivere così senza udire nessun grido, gemito o pianto.

L’Evangelo ci può aiutare a vivere vigilanti, senza diventare sempre più insensibili alla sofferenza degli abbandonati, senza perdere il senso della responsabilità fraterna e senza rimanere passivi quando possiamo agire.

 

BRISER L’INDIFFERENCE

José Antonio Pagola, Traducteur: Carlos Orduna, csv

D’après Luc, lorsque Jésus a crié: “Vous ne pouvez pas servir Dieu et l’argent”, quelques pharisiens amis de l’argent qui l’entendaient, « se moquaient de lui ». Mais Jésus ne recule pas. Peu de temps après, il raconte une parabole bouleversante pour que ceux qui sont esclaves de la richesse ouvrent leurs yeux.Jésus décrit en quelques mots une situation cruelle. Un homme riche et un pauvre mendiant qui habitent l’un à côté de l’autre, se trouvent séparés par l’abîme existant entre la vie d’abondance et d’ostentation du riche et l’extrême misère du pauvre.

Le récit décrit les deux personnages en marquant fortement le contraste entre eux. Le riche porte des vêtements de pourpre et de pur lin, alors que le corps du pauvre est couvert de plaies. Le riche organise de grands banquets non seulement les jours de fête mais quotidiennement, alors que le pauvre gisant au portail de la maison, ne peut même pas porter à sa bouche les miettes qui tombent de la table du riche. Seuls les chiens, qui cherchent quelque chose dans la poubelle, s’approchent de lui pour lécher ses plaies.

Il n’est question nulle part que le riche ait exploité, maltraité ou méprisé le pauvre. On dirait qu’il n’a rien fait de mauvais. Cependant, sa vie entière est inhumaine car il ne vit que pour son propre bien-être. Il a un cœur de pierre. Il ignore totalement le pauvre. Celui-ci est devant lui mais il ne le voit pas. Il est à côté, malade, affamé et abandonné mais lui n’est pas capable de franchir la porte pour le prendre en charge.

Ne nous trompons pas. Jésus ne dénonce pas seulement la situation de la Galilée des années trente. Il essaie de secouer notre conscience ; nous qui nous sommes habitués à vivre dans l’abondance, ayant à notre porte, à quelques heures de vol, des peuples entiers qui vivent et qui meurent dans la misère la plus absolue.

Il est inhumain de nous renfermer dans notre “société du bien-être » ignorant totalement cette autre « société du mal-être ». Il est cruel de continuer d’alimenter cette « secrète illusion d’innocence » qui nous permet de vivre, la conscience tranquille, en pensant que c’est la faute à tous et à personne.

Notre première tâche est de briser l’indifférence. Résister à continuer de jouir d’un bien-être vide de compassion. Ne pas continuer à nous isoler mentalement pour déplacer la misère et la faim qu’il y a dans le monde, vers une lointaine abstraction, et pouvoir vivre ainsi sans entendre aucune clameur, aucun gémissement ni aucun pleur.

L’Evangile peut nous aider à rester vigilants, à ne pas devenir de plus en plus insensibles aux souffrances des abandonnés, à ne pas perdre le sens de la responsabilité fraternelle ni à rester passifs lorsqu’il faut agir.

 

BREAKING THROUGH OUR INDIFFERENCE

José Antonio Pagola.

According to Luke, when Jesus cried out: “You can’t be slave of both God and money”, some Pharisees who were listening to him and who were friends of money “jeered at him”. Jesus doesn’t back down. Shortly later he relates a heart-rending parable so that those who live enslaved by wealth would open their eyes.

In just a few words Jesus describers a flagrant situation. A rich man and a poor beggar who live next to each other are separated by the chasm that exists between the life of insulting opulence of the rich and the extreme misery of the poor.

The account describes these two characters, pointing out powerfully the contrast between them. The rich man goes about clothed in purple and the finest linen, the poor man’s body is covered with sores. The rich man feasts splendidly not only in times of festival but daily, the poor man is thrown away at his doorstep, unable to bring to his mouth what falls from the rich man’s table. Only dogs come near to lick his wounds when they come looking for something in the garbage.

At no point does it talk about the rich man exploiting the poor man or that he has mistreated or despised him. You could say that he hasn’t done anything bad. However his whole life is inhuman, since he only lives for his own well-being. His heart is made of stone. He completely ignores the poor man. He has him right in front of him, but doesn’t see him. The poor man is right there: sick, hungry, abandoned, but the rich man is unable to cross the threshold to take care of him.

We mustn’t deceive ourselves. Jesus isn’t just denouncing the situation in 30 AD Galilee. He’s trying to shake the conscience of those of us who have grown accustomed to live in abundance while right outside our door, just a few hours away by plane, are whole countries living and dying in the most absolute misery.

It is inhuman to enclose ourselves in our “society of well-being” while completely ignoring that other “society of not-at-all-well-being”. It is cruel to keep nourishing a “secret fantasy of innocence” that allows us to live with a clear conscience, thinking that it’s their fault and it’s nobody’s fault.

Our first task is to break through our indifference. Stop letting ourselves continue to enjoy a well-being that is void of compassion. Stop keeping ourselves mentally isolated in order to put the misery and hunger that fills our world into some abstract far off place, thereby being able to live without hearing any noise or cries for help or weeping.

The Gospel can help us live wide awake, not letting us end up all too closed to the sufferings of the abandoned, not letting us lose our sense of fraternal responsibility, not letting us stay passive when we can act.

 

AXOLARIK EZA BAZTERTU

José Antonio Pagola. Itzultzailea: Dionisio Amundarain

Lukasen arabera, Jesusek «ezin izan zarete Jainkoaren eta diruaren zerbitzari» oihu egin zuenean, entzuten ari zitzaizkion eta diruaren adiskide ziren fariseu batzuek «barre zegioten». Alabaina, Jesusek ez du atzera egin. Handik gutxira, parabola bihotz-urratzaile bat esango du, aberastasunen esklabo direnek begiak ireki ditzaten.

Odola darion egoera bat deskribatu du Jesusek hitz gutxitan. Gizon aberats bat eta eskale behartsu bat elkarrengandik hurbil bizi dira; aberatsaren oparotasun iraingarriko bizitzaren eta behartsuaren mutur-muturreko miseriaren artean den leizeak bereizten ditu biak.

Kontakizunak, bi pertsonaiak deskribatzean, bien arteko kontrastea azpimarratzen du. Aberatsa purpuraz eta liho fin-finez jantzia da; behartsuaren gorputza, berriz, zauriz josia. Aberatsa banketez bankete bizi da, jaiegunetan bezala astegunetan; behartsua, berriz, haren atarian bizi da etzanik, aberatsaren mahaitik eroritako apurrak ahora eraman ezinik. Soilik, zakarrontzira zer jango datozen txakurrek miazten dizkiote zauriak.

Ez da esaten inoiz ere aberatsak behartsua esplotatu duenik edota tratu txarra eman edo mespretxatu duenik. Esango litzateke aberatsak ez duela ezer txarrik egin. Halaz guztiz, haren bizitza osoa da gizatasunik gabea, zeren bere ongizatea bakarrik baitu buruan. Harrizkoa du bihotza. Behartsua ez da ezer harentzat. Begi aurrean du, baina ez du ikusten. Aurre-aurrean du aberatsak behartsua, gaixorik, goseak eta bertan behera utzia, baina ez da gai atea ireki eta hartaz arduratzeko.

Ez gaitezen engaina. Jesus ez da ari salatzen hogeita hamargarren urteetako Galileako egoera hura bakarrik. Geure atarian, ordu batzuetako hegalaldira, miseriarik ikaragarrienean bizi eta hiltzen ari diren herri osoak ditugula, oparotasunean bizitzen ohituak gaudenon kontzientziari astindu bat eman nahian dabil Jesus.

Gizatasunik eza da «ongizatearen geure gizarte honetan» hesitu nahi izatea, «gaizkizatearen beste gizarte» horri ezikusiarena eginez. Jarrera krudela da «errugabetasun-ilusio ezkutuko» hori, kontzientzia lasai izateko aukera ematen digun ilusio hori alegia, elikatzen jarraitu nahi izatea, pentsatuz errua guztiena dela eta inorena ez dela.

Geure lehen egitekoa axolarik eza baztertzea da. Gogor egitea errukirik ez duen ongizateaz gozatzeari. Ez jarraitzea gogoz urruntzen munduan den miseria eta gosea urruntasun abstraktu baterantz, horrela bizi ahal izateko entzun gabe inolako deiadar, intziri edo lanturik.

Ebanjelioak erne eta azti bizitzen laguntzen ahal digu, gero eta gehiago eskastu gabe geure sentiberatasuna zokoratuen sufrimenduaren aurrean, anai-arreba arteko erantzukizunaren zentzua galdu gabe eta zerbait egin dezakegunean pasiboki bizitzen segitu gabe.

 

TRENCAR LA INDIFERÈNCIA

José Antonio Pagola. Traductor: Francesc Bragulat

Segons Lluc, quan Jesús va cridar “no podeu servir Déu i el diner”, alguns fariseus que l’estaven sentint i eren amics dels diners “es reien d’ell”. Jesús no es fa enrere. Poc temps després, narra una paràbola punyent perquè els que viuen esclaus de la riquesa obrin els ulls.

Jesús descriu en poques paraules una situació sagnant. Un home ric i un captaire pobre que viuen pròxims l’un de l’altre, estan separats per l’abisme que hi ha entre la vida d’opulència insultant del ric i la misèria extrema del pobre.

El relat descriu als dos personatges destacant fortament el contrast entre tots dos. El ric va vestit de porpra i de lli finíssim, el cos del pobre està cobert de nafres. El ric celebra banquets esplèndidament no només els dies de festa sinó diàriament, el pobre està ajagut al seu portal, sense poder arreplegar el menjar que cau de la taula del ric. Només s’acosten a llepar les seves nafres els gossos que vénen a buscar alguna cosa a les escombraries.

No es parla en cap moment que el ric ha explotat al pobre o que l’ha maltractat o menyspreat. Es diria que no ha fet res dolent. Tanmateix, la seva vida és inhumana, ja que només viu per al seu propi benestar. El seu cor és de pedra. Ignora totalment el pobre. El té davant però no el veu. És aquí mateix, malalt, afamat i abandonat, però no és capaç de creuar la porta per fer-se càrrec d’ell.

No ens enganyem. Jesús no està denunciant només la situació de la Galilea dels anys trenta. Està tractant de sacsejar la consciència dels que ens hem acostumat a viure en l’abundància tenint al costat del nostre portal, a unes hores de vol, pobles sencers vivint i morint en la misèria més absoluta.

És inhumà tancar-nos en la nostra “societat del benestar” ignorant totalment aquesta altra “societat del malestar”. És cruel seguir alimentant aquesta “secreta il•lusió d’innocència “que ens permet viure amb la consciència tranquil•la pensant que la culpa és de tots i no és de ningú.

La nostra primera tasca és trencar la indiferència. Resistir-nos a continuar gaudint d’un benestar buit de compassió. No continuar aïllant-nos mentalment per desplaçar la misèria i la fam que hi ha al món cap a una llunyania abstracta, per poder així viure sense sentir cap clam, gemec o plor.

L’Evangeli ens pot ajudar a viure vigilants, sense tornar-nos cada vegada més insensibles als patiments dels abandonats, sense perdre el sentit de la responsabilitat fraterna i sense romandre passius quan podem actuar.

 

ROMPER A INDIFERENZA

José Antonio Pagola. Traduciu: Xaquín Campo

Segundo Lucas, cando Xesús gritou “non podedes servir a Deus e ao diñeiro”, algúns fariseos que o estaban oíndo e eran amigos do diñeiro “ríanse del”. Xesús non se bota para atrás. Ao pouco tempo, narra unha parábola desgarradora para que os que viven escravos da riqueza abran os ollos.

Xesús describe en poucas palabras unha situación sangrante. Un home rico e un esmoleiro pobre que viven próximos o un do outro, están separados polo abismo que hai entre a vida da opulencia insultante do rico e a miseria extrema do pobre.

O relato describe aos dous personaxes destacando fortemente o contraste entre ambos. O rico vai vestido de púrpura e de lino finísimo. O corpo do pobre está cuberto de chagas. O rico banquetea esplendidamente non só os días de festa senón a diario. O pobre está tirado no seu portal, sen poder levar á boca o que cae da mesa do rico. Só se lle achegan a lamber as súas chagas os cans que veñen a busca de algo no lixo.

Non se fala en ningún momento de que o rico explotou ao pobre ou que o maltratou ou o tiña desprezado. Diríase que non fixo nada malo. Con todo, a súa vida enteira é inhumana, pois só vive para o seu propio benestar. O seu corazón é de pedra. Ignora totalmente ao pobre. Teno alí diante pero non o ve. Está aí mesmo, enfermo, famento e abandonado, pero non é capaz de cruzar a porta para facerse cargo del.

Non nos enganemos. Xesús non está denunciando só a situación da Galilea dos anos trinta. Está tratando de sacudir a conciencia de quen nos afixemos a vivirmos na abundancia tendo xunto ao noso portal, a unhas horas de voo, a pobos enteiros vivindo e morrendo na miseria máis absoluta.

É inhumano encerrármonos na nosa “sociedade do benestar” ignorando totalmente esoutra “sociedade do malestar”. É cruel seguir alimentando esa “secreta ilusión de inocencia” que nos permite vivirmos coa conciencia tranquila pensando que a culpa é de todos e é non de ninguén.

A nosa primeira tarefa é rompermos a indiferenza. Resistírmonos a seguir gozando dun benestar baleiro de compaixón. Non continuarmos illándonos mentalmente para desprazarmos a miseria e a fame que hai no mundo cara a unha distancia abstracta, para poder así vivir sen oírmos ningún clamor, xemido ou choro.

O Evanxeo pode axudarnos a vivirmos vixiantes, sen volvernos cada vez máis insensíbeis aos sufrimentos dos abandonados, sen perdermos o sentido da responsabilidade fraterna e sen permanecermos pasivos cando podemos actuar.

Margarita BarrientosLA LECCIÓN DE TEOLOGÍA DE MARGARITA BARRIENTOS
PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
BUENOS AIRES (ARGENTINA).

ECLESALIA, 20/09/13.- En su charla de TEDx Río de la Plata, Margarita Barrientos nos da una lección de teología. La charla se titula: “Quién es Dios para mí” y termina con la siguiente anécdota que les transcribo más o menos con sus palabras:

Mi mamá dejaba todos los días un plato servido en el centro de la mesa como un florero y un día yo le pregunté por qué quedaba esa comida y si no la podíamos comer y ella me dijo que no entonces le pregunté por qué y ella me respondió “si viene Dios a pedirte comida qué le vas a dar” y yo esperaba que viniera Dios. Un día vuelvo corriendo a casa de cuidar los chivos y veo a un hombre que está comiendo la comida, entonces voy corriendo y le digo a Mamá, él no es Dios, entonces ella me preguntó, ¿lo conocés a Dios? y yo le dije que no y ella me contestó, entonces él es Dios. Por eso será que a toda persona que llega al comedor todos los días no le preguntamos de dónde viene, porque yo siempre digo que es Dios que viene a comer.

Margarita Barrientos, para los que no la conocen es la que fundó y dirige hasta hoy el comedor Los Piletones que da de comer a 1500 personas todos los días. Esto también está en la charla que vale la pena escuchar para conocer a esta persona increíble.

Volviendo a la lección de teología me viene a la memoria las palabras de Jesús, “Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a pequeños” ( Mt 11, 2526). Yo no sé si la mamá de Margarita Barrientos sabía leer, pero de lo que estoy segura es que no leía la Biblia, simplemente porque en aquél tiempo la Biblia no se leía como ahora. Tampoco sé cuántas veces por año llegaría algún sacerdote a celebrar misa en el monte santiagueño donde vivía. Por eso no sé si ella habrá escuchado las palabras de Jesús en Mateo 25. Pero lo que sí sé es que en su sencillez y su vulnerabilidad, ella comprendió perfectamente el mensaje del Evangelio. Puedo ver también que con su vida ella hizo crecer el Reino y además evangelizó a sus hijos para que hicieran lo mismo. Al menos lo hizo con Margarita.

Y esto me lleva a pensar en nuestra Iglesia tantas veces preocupada por imponer doctrinas, normas y ritos, más que en poner en práctica las palabras y las acciones de Jesús. Y en contrapartida la sencillez de esta mujer que engloba en una acción toda la teología. Porque, ¿qué más podemos decir de Dios? Y si reconocemos que Dios está en cada una de las personas con las que me encuentro a diario, y las recibo como lo recibiría a Dios, ¿hace falta algo más para que el mundo se convierta en Reino?

Además desde la teología de Margarita Barrientos y su mamá podemos encontrarnos todas las religiones y juntas aprender a vivir como hermanos. No tenemos que preguntarle a nadie de dónde viene o en qué Dios cree, porque reconoceremos a todos como encarnación del único Dios. Y entonces los trataremos con respeto y veneración reconociendo en cada uno la presencia de un mismo Padre/Madre que nos creó para que juntos construyéramos una historia donde a nadie le falte lugar en la mesa.

Si Margarita Barrientos en su precariedad, le puede dar de comer a 1500, ¿qué pasa en el mundo que todavía hay tantos que tienen hambre? ¿Adónde estamos los cristianos que sí leímos Mateo 25 y que además tenemos muchos más recursos económicos que ella? Algunos están entre las personas que hacen posible que su comedor funcione. Pero la pregunta que debemos hacernos es por qué hay tantos que no tienen lo suficiente para vivir, porque si todos los que nos consideramos discípulos de Jesús realmente viviéramos como él nos enseñó, a nadie le faltaría el pan.

Escucharla a Margarita me interpela profundamente y me demuestra que con voluntad y mucho amor se puede hacer realidad un mundo distinto. Y por eso me digo y les digo, sobre todo a mis compatriotas argentinos, que dejemos de quejarnos y de enfrentarnos entre nosotros y pongamos manos a la obra. Que hay mucha gente que necesita de nuestra mirada amorosa y de nuestras acciones solidarias, que no se agotan en hacer donaciones frente a alguna tragedia, si no en construir todos los días, todos juntos, una nueva Argentina. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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José Luis Sanpedro....COMPROMETIDO, INDIGNADO, SABIO Y ETERNAMENTE JOVEN
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 11/04/13.- El título de este escrito, aunque es largo, se queda escaso para hablar de José Luis Sampedro. Hasta para morirse eligió lo que quería hacer y no dejó que hubiera interferencias.

Ayer cuando supe la noticia por Internet no pude por menos que sonreír pensando que había puenteado al dios Comunicación, eligiendo morir en privado, con sosiego y sin espectáculos funerarios de celebridad.

Cada vez quedan menos. Sampedro vivió con una ética que es noticia porque cada vez resulta más extraña en el día a día; se comprometió en la denuncia de las barbaridades del sistema político y financiero a nivel mundial; mostró su indignación y supo contagiarla a otros, animando especialmente a los jóvenes, desde su propia e incombustible “juventud”, a no resignarse ante tanta injusticia y corrupción; y dejó el testimonio de su sabiduría en la gestión de la libertad con la que vivió 96 años, lúcidos y lucidos (¡atención al acento!) hasta el minuto final… y más: nos deja el testigo para que todos nos animemos a seguir por el camino de la rebeldía ética y la chispa de la denuncia activa con los dones que hemos recibido.

José Luis Sampedro utilizó la palabra, tanto hablada (profesor de Universidad, conferenciante, etc.) como escrita (ha dejado escritos muchos libros), pero también dejó ver otra herramienta: su propia vida, sus elecciones, opciones, renuncias… “En esto fundo la dignidad del hombre: en dar sentido humano a cuanto le sobreviene”, dijo.

Humanista y economista, Sampedro hace compatible lo aparentemente incompatible. Se entenderá leyendo su explicación: “Hay dos tipos de economistas: los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres”.

Otra perla más: “El tiempo no es oro; el oro no vale nada. El tiempo es vida”. Fue rico no por la cantidad de años que vivió sino por cómo los vivió: el destello del oro no le cegó y así podía ver más allá la realidad del mundo, denunciando activamente la injusticia y el deterioro de la sociedad. Insistía: “Poner el dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe”. Lo estamos viviendo.

Para terminar “escuchemos” a José Luis Sampedro en la parte final de su discurso titulado “De la frontera” al entrar en la Real Academia Española de la Lengua, el 2 de junio de 1991:

“No hay convivencia sin tolerancia mutua, y así vuelvo a mis palabras iniciales, para rogaros tolerancia hacia el hombre que soy, humilde y fronterizo; aunque acaso no sea tanta mi humildad, puesto que vengo envaneciéndome de ella. ¿O quizás en el fondo la humildad tiene también su orgullo? «Llaneza muchacho, y no te encumbres, que toda afectación es vana», recomienda el maestro de todos por boca de maese Pedro, el del retablo. En todo caso, me sosiega saber que mis venideros pasos hacia mi última frontera los daré en vuestra compañía y al amparo de vuestro saber. Me esforzaré por no desentonar en esta Casa y, por si en alguna ocasión no lo consigo, permitidme justificarme de antemano concluyendo con una leyenda japonesa:

“En un antiguo monasterio el monje jardinero llevaba varias semanas preocupado. Había anunciado su visita el abad de otro cenobio cuyo jardín era reputadísimo, e importaba no desmerecer ante sus ojos. Para eso el monje venía perfeccionando el pequeño microcosmos de su jardín, repasando las ondas de arena finísima que representaban el océano, tallando el boj delimitador, aclarando el musgo y los líquenes que envejecían la roca central, símbolo de la montaña sustentadora del cielo. La víspera de la anunciada visita su propio abad acudió a felicitarle, pero el monje se sentía inquieto ante su jardín: algo faltaba. De pronto tuvo una inspiración. Se acerco al cerezo que descollaba entre los arbustos y sacudiéndolo con cuidado logró desprender de una rama la primera hoja del otoño. La hoja osciló despacio en su caída y se convirtió en una mancha amarillenta sobre el verdor impoluto del césped. El monje sonrió: el jardín perfecto quedaba completado con la imperfección. Ahora si representaba el cosmos”.

Quisiera poder desempeñar aquí, al menos, la misma función que aquella hoja. Y quisiera creer, además, que mis palabras no han disonado demasiado en la serena armonía de esta solemnidad. Muchas gracias”.

No era hombre creyente, en el sentido que tenemos los creyentes del ser creyente, así que para los que no crean en los no-creyentes, recordar que la fe es un don, se tiene o no se tiene; pero el amor es un sello impreso en el corazón humano y José Luis Sampedro demostró que ese sello lo llevaba grabado a fuego; el que nunca se apaga. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

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José Luis Sanpedro en POR (Piensa, Opina, Reacciona)

iglesia.....

SI TODAS LAS IGLESIAS DEL MUNDO…
SUSANA MERINO, suemerino@yahoo.com.ar
ARGENTINA.

ECLESALIA, 09/04/13.- Hace unos días regresó a mi memoria el recuerdo de una película, que a mediados de los cincuenta, filmara el cineasta francés Christian Jaque y que en su momento tuviera gran repercusión, “Si todos los hombre del mundo…”. Narraba en ella la odisea de un pequeño barco pesquero cuya tripulación se ve atacada de botulismo en alta mar y cuyas posibilidades de supervivencia son absolutamente nulas pero que se salva gracias a la solidaridad de una red de radioaficionados que capta el desesperado pedido de auxilio del capitán del barco, primero en Togo y luego a través de varias ciudades europeas y consigue hacerles llegar el imprescindible antídoto. Ese recuerdo me llevó a pensar en la situación de nuestra nave planetaria. Estamos a la deriva y atacados no por una sino por varias enfermedades que pueden llevarnos al más insondable de los abismos, el consumismo, la drogadicción, la destrucción de la naturaleza, el hambre, la miseria, la violencia… de modo que estamos en una situación tanto o más grave que la de la tripulación de aquel barco. Sin embargo contamos ahora con una tecnología mucho más desarrollada, dinámica y efectiva que la de aquella época y organizaciones que puestas al servicio del bien común pueden cambiar el rumbo de la historia.

A principios del siglo pasado, más exactamente en 1910, en Edimburgo (Escocia), en el seno de un Congreso Misionero surge la idea de restaurar la unidad de las religiones cristianas, lo que luego se dio en llamar el Movimiento Ecuménico (Del griego” oikoumenē», que significa «lugar o tierra poblada como un todo»). Fueron primero tres protestantes los que le dieron el impulso inicial: el obispo luterano Natan Sôderblom, el episcopaliano canadiense Carlos Brent y el metodista Juan Mott a los que más tarde, bajo el pontificado de Juan XXIII, se sumó la iglesia católica. Anteriormente en 1919, ante una invitación de los obispos protestantes, el entonces papa Benedicto XV había contestado que “la única unidad posible se encontraba en el retorno a la Iglesia católica”. Uno de los productos más relevantes de este movimiento fue la creación y permanencia de la Comunidad de Taizé en Francia, el signo más visible de la reconciliación y de la unidad de los cristianos, a partir de los principios evangélicos y sobre la base de una realidad concreta.

Esta realidad es la que hoy pareciera convocar a un cambio profundo en la participación (o mejor dicho en la no participación) de las iglesias en la vida contemporánea, Veinte siglos de predica no han dado los frutos esperados, los cristianos salvo unos pocos muy pocos no dan en la vida cotidiana testimonio de su fe, de sus principios, de lo que debieran ser sus convicciones, ni manifiestan mayor arraigo a las enseñanzas de Jesús de Nazareth. Es cierto que hemos tenido algunos ejemplos heroicos, tales como los de los obispos Romero y Angelelli y entre los hermanos separados los de Luther King y Desmond Tutu incansable luchador de la época del apartheid, por citar solo a los más conocidos, pero lo que hoy urge es un cambio de rol de la institución eclesial.

La iglesia si quiere encarnar al buen pastor no puede mantenerse alejada de su rebaño, cuando el rebaño sufre y se rebela contra la opresión y el abandono de sus propios gobernantes, sino que debe ponerse resueltamente a la cabeza de ese rebaño, acompañándolo no solo exhortando a los creyentes a “cumplir con fidelidad sus deberes temporales” sino compartiendo la genuina rebeldía que provocan las injusticias, incentivando y prestando su activa colaboración en las demandas por las que actualmente claman los movimientos sociales, verdaderos sujetos de ese rebaño que las iglesias han pretendido desde siempre condicionar con la promesa del Reino. El Reino es aquí y ahora como lo proclaman muchos teólogos contemporáneos pero debemos construirlo entre todos y para eso es necesario convocar a todas las fuerzas de que disponemos: las iglesias tienen estructura, tienen territorialidad tienen grandes reservorios morales y seguramente creatividades subyacentes capaces de despertar y de convertirlas en las verdaderas líderes del cambio. Las iglesias no solo deben conducir con la palabra sino también con las obras y no me refiero a las tradicionales obras de caridad las que, aún sin negarles su profundo valor, son apenas paliativos, remiendos bienintencionados que por el contrario siguen contribuyendo involuntariamente a que nada cambie. Dijo alguna vez Juan Pablo II “Los Pastores tienen el derecho y el deber de proponer los principios morales también en el orden social” lo que a mi juicio implica también condenar abierta y resueltamente todo aquello que como un cáncer progresivo va destruyendo el tejido social no solo en el orden moral sino también en el material, el ambiental, en suma en el de la vida misma.

El ecumenismo constituye sin duda un considerable avance en la puesta en común de los problemas de nuestro tiempo a la luz de los evangelios y debe incorporarse orgánicamente a la vida y a la acción de nuestra iglesia de manera que se transforme y cito nuevamente a Juan Pablo II en “el fruto de un árbol que, sano y lozano, crece hasta alcanzar su pleno desarrollo” Un movimiento actualmente compuesto por 334 iglesias de diferentes tradiciones eclesiales, de casi todos los países del mundo, que conforman el Consejo Ecuménico de las Iglesias y que mantiene además relaciones fraternales con otras iglesias que no forman parte aún de su organización, puede llegar a conformar uno de los poderes más extraordinarios de nuestro tiempo y convertirse en un verdadero factor de cambio en la medida en que como instituciones comiencen a cooperar activamente con los movimientos sociales pero también a incentivarlos y a orientarlos en la búsqueda de nuevas formas de convivencia, de producción, de administración planetaria, de transformación en paz de las actuales estructuras de sometimiento, de explotación, de aniquilación de los más débiles, de agotamiento e injusta distribución de los bienes naturales indispensables para la vida, ya que como dice el teólogo José María Castillo desde el punto de vista cristiano la solución del problema contemporáneo es muy clara: lo “primero en la vida es defender la vida, asegurar la vida, dignificar la vida, proteger la vida” y agrega que aunque “los obispos dicen que ellos tienen por misión anunciar a Jesucristo, la verdad es que dan la impresión que a muchos de ellos les preocupan más determinados asuntos , relacionados con el poder político y económico que con el Evangelio que anunció Jesús” Y en tal sentido no estaría tal vez del todo mal que toda nuestra iglesia hiciera un examen colectivo de conciencia y evaluando los resultados de su prédica en la historia humana decidiera preocuparse menos por la liturgia y más por los desamparados, siempre presentes, nunca olvidados por el Maestro a quién dicen anunciar.

Pero para lograr un cambio tan profundo hacen falta conversión, convicción y nuevas ideas, aunque estas últimas serán sin duda el fruto de las dos primeras. Es innegable que la creatividad humana no tiene límites ¿por qué no poner en funcionamiento los cerebros de nuestras jerarquías para instrumentar nuevas formas de lucha pacífica en el seno de nuestras sociedades? ¿por qué no pedirles que asuman la cristiana responsabilidad de poner la imaginación, la voluntad, el esfuerzo individual y colectivo al servicio de esa transformación por la que, con intensidad creciente, reclama nuestro mundo? Y ¿cuáles podrían ser esas nuevas tareas, esas nuevas responsabilidades?

Creo tener algunas pistas, aunque habrá muchas otras sin embargo tal vez más efectivas o más eficientes. A nadie, por ejemplo, le pasa desapercibido que algunos programas de televisión (e increíblemente hasta radiales) se han transformado en un venero de inmoralidad, de estupidización y de deformación cultural de gran parte de la población, el exhibicionismo sin límites de que hacen gala merecerían sanciones que nadie les impone y contribuyen en no poca medida a la banalización del sexo, a la iniciación temprana en las relaciones sexuales y sus muchas veces dolorosas consecuencias. No nos rasguemos después las vestiduras clamando por la no despenalización del aborto. Busquemos atacar los males en sus raíces y en sus causas profundas. Estoy convencida de que está en manos de la sociedad poner coto a tales excesos, una de ellas organizar campañas para comprometer por lo menos a aquellos que se dicen cristianos a no comprar productos de las empresas que patrocinan esos programas y a cumplirlo y a comunicárselo a dichas empresas de la forma más masiva posible Es probable que en la medida en que estas campañas fueran estimuladas y respaldadas por las mismas iglesias, sus prelados, sus organizaciones, sus colegios, sus universidades… podrían alcanzarse algunos resultados, aunque desde luego partiendo siempre de la convicción de que será necesario mantenerlas con perseverancia y en el tiempo.

Otro tema que ha despertado mi preocupación es el excesivo consumo de papel, en muchos casos de primera calidad en propagandas de tamaños insólitamente exagerados. En una oportunidad contabilicé cuantas páginas de una revista de esas que los españoles llaman “del corazón” estaban dedicadas en toda su extensión a un determinado producto y descubrí, que el 40% de la revista solo contenía enormes fotos publicitarias de una página y exactamente un solo producto editadas en papel satinado de alto costo…pero fundamentalmente también de alto derroche de celulosa. Y aún más en los diarios de mayor tirada editorial es frecuente encontrar publicidades de página entera y hasta de doble página como la recientemente publicada en el diario La Nación con la propaganda de solo un automóvil de la fábrica Volkswagen. Esto significa que cada vez más bosques implantados reemplazan a las especies autóctonas, cada vez se necesitan más tierras para plantarlas con pinos y eucaliptus que por otra parte absorben mucha agua del subsuelo, desplazando otros cultivos de carácter generalmente alimentario o en grado mucho más inhumano a comunidades indígenas que desde tiempos inmemoriales han tenido en esos bosques naturales sus medios de subsistencia.

De modo que no nos podemos quedar en las voces de alerta ni en el terreno de los lamentos es necesario pasar a la acción: organizar boicots, apoyar a los indignados y orientarlos, colaborar pacíficamente con sus protestas, fortalecer la esperanza, acrecentar su fe. Urge no solo concientizar a la gente sobre las consecuencias de estos nefastos derroches sino también y principalmente asumir liderazgos que condenen estas y otras prácticas similares que amenazan no solo al bienestar moral sino también al bienestar material de nuestras sociedades presentes y eventualmente futuras. Solo así podremos seguir soñando con un mundo más humano, más digno, más cristiano… Si todas las iglesias del mundo… se lo propusieran podrían tal vez salvar a la humanidad de su actualmente previsible aunque evitable final. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

San Óscar RomeroEn el XXXIII Aniversario del martirio de Monseñor Romero
‘EN TI EL HUÉRFANO ENCUENTRA COMPASIÓN’
Homilía del padre Jon Sobrino el 22 de marzo en la Capilla de la UCA
JON SOBRINO, S.J., director del Centro Monseñor Romero de la UCA, jsobrino@cmr.uca.edu.sv
SAN SALVADOR (EL SALVADOR).

ECLESALIA, 25/03/13.- “En ti el huérfano encuentra compasión”. Estas palabras del profeta Óseas dicen, mejor que ningún credo ni dogma, quién era Yahvé, Dios, para los pobres de Israel. Es la confesión verdadera de Dios. En esta eucaristía las aplicamos a nuestro querido hermano Oscar Romero.

Nuestro país es un país de pobres. Hombres y mujeres que no tienen mucho que dar de comer a sus hijos, que no tienen donde vivir cuando la lluvia de los temporales les destruye la casa, que van de puerta en puerta sin encontrar trabajo, y tiene que arriesgar paz, familia y vida en otros países. Estos hombres y mujeres en Monseñor encuentran compasión, consuelo y esperanza.

Nuestro país es un país de jóvenes, desaparecidos, secuestrados, asesinados día a día, y que no encuentran trabajo. Ha sido un país de mujeres que tenían que salir en guinda con sus tiernos en los brazos, y que sufrían cuando sus hijos se iban de la casa, a la organización o al monte. En Monseñor encontraban fuerza para vivir.

Y muchos otros miles en El Salvador, en Guatemala, en Haití, en Colombia han encontrado en Monseñor luz para caminar, generosidad para arriesgar, llanto para llorar, risa para reír.

Fue voz de los sin voz, defensor ex officio de los oprimidos, consuelo de los que lloran. Todavía hoy le llamamos “pastor, profeta y mártir nuestro”. Y con cariño hablamos de él como sólo hablamos de Dios .Y le decimos: “Monseñor, en ti el huérfano encuentra compasión”. En Monseñor muchos salvadoreños han encontrado al misterioso Dios que da fuerza para vivir.

Y en los salvadoreños Monseñor encontró a su pueblo. Lo vamos a decir en palabras suyas:

II

Mirando el sufrimiento de su pueblo en Egipto dijo Yahvé: “Siempre estaré con ustedes”. Viendo el sufrimiento de los salvadoreños dijo Monseñor: “No abandonaré a mi pueblo”. Y no fueron palabras vanas. Solía decir: “Con ustedes correré todos los riesgos”. Y al presidente del país que le ofrecía protección le contestó solemnemente: “Quiero decirle que, antes que mi seguridad personal yo quisiera seguridad y tranquilidad para 108 familias y desaparecidos. Un bienestar personal, una seguridad de mi vida no me interesa mientras mire en mi pueblo un sistema económico que tiende cada vez más a abrir esas diferencias sociales”.

De su dolor habló Monseñor en las homilías. “Hermanos, ya me duele mucho el alma de saber cómo se tortura a nuestra gente”. Y las homilías las preparaba así. “Le pido al señor durante toda la semana, mientras voy recogiendo el clamor del pueblo y el dolor de tanto crimen, la ignonimia de tanta violencia, que me dé la palabra oportuna para consolar, para denunciar, para llamar al arrepentimiento”.

Creaba, estrujaba el lenguaje, para que aflorase su dolor. “Esta semana se me horrorizó el corazón cuando vi a la esposa con sus nueve niñitos pequeños que venía a informarme. Según ella lo encontraron con señales de tortura y muerto. Ahí está esa esposa y esos niños desamparados”.

Arremetió contra los criminales, y más allá de la justicia legal y restaurativa conminó a hacerse cargo de la vida de esos nueve niños: “Yo creo que el que comete un crimen de esa categoría está obligado a la restitución. Es necesario que tantos hogares que han quedado desamparados como este reciban ayuda. El criminal que desampara un hogar tiene obligación en conciencia de ayudar a sostener ese hogar”.

Y la buena noticia de ese pueblo. En ese pueblo sufrido Monseñor Romero encontró luz, cariño y amor. “Siento que el pueblo es mi profeta”. “El obispo siempre tiene mucho que aprender de su pueblo”. “Entre ustedes y yo hacemos esta homilía”. “Con este pueblo no cuesta ser buen pastor”. Me glorío de estar en medio de este pueblo”.

Razón tenía el padre Ellacuría cuando dijo: “Con Monseñor Romero Dios pasó por El Salvador”.

III

Digámoslo ahora brevemente en el lenguaje que en 1979 usaron los obispos en Puebla. Puebla es conocida por la opción por los pobres. Pero habló sobre todo del Dios de los pobres y de los pobres de Dios.

Dios es el primero que ha hecho la opción por los pobres. La Iglesia no ha inventado nada nuevo -y Dios cumple mejor que la iglesia con esa opción. Y en esa opción de Dios hay dos cosas fundamentales que ojalá las tengamos siempre presentes, y ojalá las reproduzcamos nosotros aunque sea en pequeño.

La primera es la gratuidad. “Por el mero hecho de ser pobres, independientemente de su condición personal y moral, Dios los defiende y los ama” (1143). El amor de Dios a los pobres es absoluto, sin condiciones. Como decíamos antes “en Dios el huérfano encuentra compasión”. Dios no reacciona a la bondad de los pobres ni a sus méritos. Dios reacciona a su pobreza. Eso es lo que mueve el corazón.

La segunda es salir en defensa del pobre, y quiero insistir en este punto. Dios no solo ama y ayuda al pobre, sino que antes lo defiende -lo cual no suele ser tenido en cuenta. Y es importante ver la lógica profunda en esa actuación de Dios. Lo que hace que el pobre sea pobre –muy fundamentalmente en nuestro mundo- es que tiene enemigos, adversarios. Optar por el pobre es entonces enfrentarse con quienes les hacen pobres, y es, por ello, entrar en conflicto con sus opresores. Optar por el pobre es, no solo pero sí muy principalmente, luchar contra los victimarios para que dejen de producir víctimas.

No hay opción por los pobres sin decisión a defenderlos. Y por lo tanto, sin una decisión a introducirse en el conflicto histórico. Esto no suele ser muy tenido en cuenta. Ni siquiera teóricamente. Tampoco en Aparecida. Pero, digámoslo una vez más: no hay opción por los pobres sin arriesgar.

IV

Este año el aniversario de Monseñor Romero coincide con la elección de un nuevo papa, Francisco. Para terminar quiero decir brevemente dos cosas:

La primera es mi deseo de que en él los pobres encuentren siempre compasión. Que el papa nos ayude a nosotros a ser compasivos con los pobres. Y que nosotros ayudemos al papa a ser compasivo con ellos.

La segunda es presentarle algunos deseos. Menciono cuatro que me parecen importantes, y que espero sean de su agrado:

1. Que proclame que la Iglesia es Iglesia de los pobres, y que escuche con alegría el aplauso de Juan XXIII, quien descansa en paz en una tumba cercana a su aposento papal.

2. Que de una vez por todas enaltezca a la mujer y resuelva valientemente el problema de la mujer en la iglesia. Y que con las mujeres dentro la Iglesia sea mejor partera de humanidad.

3. Que no abandone la modesta cruz que lleva al pecho. Y que comience a dar pasos para dejar de ser jefe de Estado. Y así, que haga de la iglesia un pueblo que camina, con tanteos, hacia Dios.

4. Que canonice sin necesidad de repetir fórmulas y sin quedar aprisionado en normas, a todos los mártires y a todas las mártires de la justicia en el seguimiento de Jesús. Y si busca un nombre para que todos ellos y ellas tengan nombre, desde aquí le ofrecemos muy humildemente el nombre de Monseñor Romero y el nombre de los mártires de El Mozote. Y que él añada muchos otros nombres de hombres y mujeres -y de pueblos crucificados- que han dado su vida por amor como Jesús crucificado y como el siervo sufriente de Yahvé. Con todos ellos y con todas ellas Dios ha pasado por este mundo.

Que Monseñor Romero le ayude al papa Francisco. Y que nos ayude a todos nosotros a parecernos a Jesús de Nazaret. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).