Posts etiquetados ‘Religiones’

Fe, creer y creencia

Publicado: 10 julio, 2017 en REFLEXIONES
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cone-147672__340FE, CREER Y CREENCIA
LUCÍA GAYÓN, permanecerensuamor@gmail.com
IXTAPA (MÉXICO).

 

ECLESALIA, 10/07/17.- Hay una diferencia entre  la fe, en el creer y en la creencia.

Muchas veces empaquetamos estos conceptos en uno solo.

La creencia es variable, es algo humano – tenemos creencias culturales, sociales, políticas, religiosas y personales. Podemos tener una experiencia que por ser nuestra, porque nos funciona, la convertimos en una creencia.

Existen miles de creencias culturales y sociales que forman parte de nuestros comportamientos y tradiciones – forman parte del abanico de la cortesía y del “tener maneras”.

Así también tenemos las creencias políticas, las económicas, las laborales y las religiosas. Estas son condiciones que nos hacen adherirnos a un sistema humano. Al “creer”, aceptar o al adherirnos a esas creencias nos hacemos parte, somos aceptados.

La creencia, al venir de lo humano, es específica o concreta. En muchas ocasiones las creencias crean conflicto interno o conflicto con los demás.

La fe no es creer en las creencias (sean las que sean). La fe es un regalo de Dios que nos llega al corazón.

Utilizamos el verbo “creer” como algo que aplica indistintamente al “tener” fe o al adherirnos a un sistema de creencias.

La fe no es algo que adquirimos; no pertenece al terreno del tener – pertenece al terreno del ser. La fe es una diferente forma de ver, de escuchar, de tocar, de sentir, de pensar. No aplica a los sentidos físicos – aplica a los sentidos del alma.

Entramos al “terreno” de la fe cuando nos percatamos del Amor que es en nosotros, en los otros y en la creación y descubrimos que la fuente de ese Amor es Dios en su “forma” inmanente y trascendente. Poder ver, descubrir esta nueva forma de percepción es la fe.

La fe nos da sus señales que podemos ver en los frutos del Espíritu Santo – nos hace sentir en un estado de enamoramiento, de felicidad, de armonía. La fe nos hace saber que somos en lo paradójico y en el misterio – nos hace saber que tenemos el DNA de Dios. El nos da el privilegio de hacernos humanos para poder entonces con-templar el Amor que ya es (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¿Dónde está Dios?

Publicado: 22 mayo, 2017 en REFLEXIONES
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silencio¿DÓNDE ESTÁ DIOS?
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 22/05/17.- Es una constante desde los albores de la presencia humana que las personas expresen su sentido de la trascendencia con profusión de signos externos. En todas las culturas se han manifestado el deseo de trascenderse a uno mismo, de relacionarse con el Otro (religare) en una permanente búsqueda del sentido último de la existencia y del encuentro que con Alguien que dé coherencia y sentido a lo que nos ocurre; pero nada ha demostrado que Dios existe. Ni que no existe, claro. Lo cierto es que aumenta la insatisfacción de una sociedad atrapada entre sus ruidos y la crisis de principios que remeda lo peor de la Ilustración al idolatrar los saberes como fuente de seguridad humana dejando de lado casi todo lo demás, a Dios incluido. Son tiempos difíciles.

Aunque el ateísmo es un fenómeno social moderno, la historia de las religiones solo demuestra la existencia del sentimiento religioso en todas las épocas y de muy distintas maneras; sentimiento que ha convivido con otra parte más oscura, la de las tremendas confrontaciones entre personas religiosas, que han terminado en matanzas por la pretensión de imponer la idea de dios (el suyo propio) a los que sienten y viven de diferente manera demostrando que sus actos lo peor de la condición humana, lejos de mostrar una experiencia de fe religiosa. Incluso quienes creen que Dios no existe, se preguntará en alguna ocasión: los que dicen conocer de Dios, ¿dónde le ven? ¿Por qué creen? ¿Qué significa en sus vidas creer cuando llega el fracaso? ¿Qué sienten o saben? ¿Por qué tienen ese tipo de experiencias? ¿Por qué no las tengo yo?

El jesuita hindú Anthony de Mello, contaba esta parábola: “Viendo a una niña marginada, aterida y con pocas perspectivas de conseguir una comida decente, me encolericé y le dije a Dios: ¿Por qué permites estas cosas? ¿Por qué no haces nada para solucionarlo? En pleno silencio, esa noche Él me respondió: “Ciertamente que he hecho algo. Te he hecho a ti.”

No podemos demostrar donde está Dios pero muchas personas han dado sobradas muestras de haber tenido a Dios consigo. El más original, sin duda, es el Dios de los cristianos que basa todo su mensaje en el amor. Dios está en medio -o mejor, dicho, dentro y fuera por aquello de lo inmanente y trascendente- de toda manifestación auténtica de amor que brote en cualquier persona de todo tiempo y lugar. Y ese amor-manifestación se anuncia como el motor de la historia en el sentido de ser la llave maestra para la experimentación de la plenitud humana.

Estamos ante un Dios chocante, de lo pequeño, de lo sencillo, de lo auténtico. En su pedagogía no cabe el interés calculador, como corresponde a un Dios amoroso. Es un Dios “absurdo” porque no se apoya en su poder para transformar por dentro a todos aquellos que practican su mensaje, sino que actúa respetando el buen o mal uso de la libertad de los hombres. Es alguien nada abstracto que se le siente en la humildad y en la escucha; es el Amor con mayúsculas.

Este Dios es pura pedagogía en el sentido de que nos descubre, poco a poco, trocitos de su divinidad en la medida que el ser humano se abre a la escucha, libremente. Pero Dios no es nunca comodidad sino experiencia entre claroscuros que amenazan con apagar la fragilidad de la fe. Pero esta fe no se pierda jamás por buscar sin miedo la verdad, como repetía frecuentemente Anthony de Mello.

La causa de Dios es la causa del prójimo, pasa por el próximo, por el hermano como epicentro que es de la Buena Noticia del Dios de Jesús de las bienaventuranzas. El silencio de Dios ante tanto dolor no deja de ser una llamada para que le dejemos actuar a través de nuestras manos ¿Dónde está Dios? Está dentro de nosotros manifestándose con cada gesto de amor que realizamos. Enredarnos en otras prioridades puede resultar un escándalo para tantísimos que buscan al Dios de la misericordia.

Al final, la pregunta de fondo es: ¿Creemos en alguien o creemos en algo? Amar significa dejarnos transformar por ese Alguien desde los acontecimientos de la vida, aceptar el riesgo de una nueva manera de ver y obrar, de comprender y actuar; en definitiva, de abrirnos al amor de Dios. Solo quienes se mantienen en la voluntad de avanzar en esta dirección llegan a descubrir donde está Dios: nos está esperando, a cada ser humano, junto a la inocencia que sufre (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Misterio y grandeza.

 

rv24507_articoloCONSTRUCTORES DE PAZ
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 04/05/17.- Amigas y amigos: Dedicamos varios artículos al viaje de Francisco a Egipto. Una vez más se reúne con otros líderes religiosos para dejar muy claro que las verdaderas religiones son las que construyen la paz y no las que siembran odio.

En la Escuela, seguimos recomendando algunas conferencias ya publicadas por su relación con la actualidad. Proponemos la primera parte de la charla de Xabier Pikaza: Las Tres Grandes Religiones (I). Interesante repaso de los principios comunes de las grandes religiones monoteístas: Judía, Cristiana y Musulmana.

En el tablón de anuncios podéis ver el programa de las III Jornadas sobre Fe, Orientación Sexual e Identidad de Género que tendrán lugar en Madrid los días 12 y 13 de mayo.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 10, 1-10. Quien entra por la puerta, en el recinto de las ovejas, es pastor de las ovejas; camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz.

Vicente Martínez: Rebelde con causa. Jesús fue un predicador de paz, amor, y solidaridad. Sus enseñanzas revolucionaron y cambiaron moral, espiritual y humanamente una gran parte del mundo.

José Luis Sicre: Señor, Mesías, modelo, puerta del aprisco. Las lecturas nos proponen una catequesis sobre Jesús, lo que significó para los primeros cristianos y lo que debe seguir significando para nosotros.

Fray Marcos: Jesús nos comunica su Vida, que es la Vida de Dios. Jesús nos conduce al pasto, después de haberlo probado él.

José Antonio Pagola: Nueva relación con Jesús. En las comunidades cristianas necesitamos vivir una experiencia nueva de Jesús reavivando nuestra relación con él. Ponerlo decididamente en el centro de nuestra vida.

Carmen Notario: Vida que rebosa. Llamados a vivir rebosando vida, ¿por qué nos arrastramos? ¡Qué regalo tan grande poder saborear el comienzo de cada nuevo día como una posibilidad de vivir en libertad!

Artículos seleccionados para la semana

Jesús Bastante: Se necesitan constructores de paz, no provocadores de conflictos. Como líderes religiosos estamos llamados a desenmascarar la violencia que se disfraza de sacralidad.

José Manuel Vidal: Tres Papas cristianos… y uno musulmán en El Cairo. El odio entre las religiones es una idea de los terroristas, no de los líderes ni de la mayoría de los fieles de las diversas religiones.

Jesús Bastante: “Su sangre inocente nos une”: Bergoglio y Tawadros sellan el ecumenismo de los mártires. Tras el acto, los dos papas rezaron unidos en una iglesia atacada por el Estado Islámico. Los dos Papas, el copto y el católico, lo tienen claro: “Debemos hablar cada vez más la lengua común de la caridad”.

Magdalena Bennasar: ¿Vocación? ¡Discípula! Porque fuiste tú, discípula amada, la que fuiste convocada en el sepulcro, para que presenciaras la Vida y se la comunicaras a los hermanos…

Mari Paz López Santos: Hay vidas y vidas. Hay vidas donde la entrega y el amor son la constante de cada instante. Hay quien vive al margen donde parece que a nadie importe que vivan o no vivan.

Enrique Martínez Lozano: El ego se apropia también del compromiso (II). “Espiritualidad” y “compromiso” son, sin duda, hermosas palabras. Pero, separadas –desconectadas entre sí–, son fuente de confusión y, en último término, de sufrimiento.

Koldo Aldai: El ocaso de la ideología. Erramos cuando reducimos la esencia del humano a las siglas de su opción ideológica. Esta condición ideológica es pasajera, la humana no.

José Arregi: Si no lo veo, no lo creo. Vio la Vida en el fondo de la muerte, y se convirtió en Testigo y en Viviente.

Noticias de alcance. Éxito total del viaje arriesgado de un Papa valiente.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Hechos 2, 14 y 36-41. El día de Pentecostés, Pedro les dirigió unas palabras que les traspasaron el corazón y preguntaron “¿Qué tenemos que hacer?”.

1 Pedro 2, 20-25. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.

Florentino Ulibarri: A veces, Señor, a veces… Se me rompen los esquemas, a veces, Señor, a veces, sólo anhelo que Tú me llames, y entonces, Señor, entonces, te sigo y salgo al mundo con ilusión.

Vicky Irigaray: Camino y vida. Jesús es nuestro pastor y nuestra puerta, nuestra plenitud y nuestra máxima libertad. Él nos acompaña en nuestro compromiso con la vida de los demás.

Anáfora: La puerta y el pastor. Jesús es la puerta para llegar a Dios y el modelo de entrega a los demás.

Material multimedia

Comenzar a despertar. Por Eckhart Tolle. Un hermoso cuento para iluminarnos y alentarnos a comenzar a despertar.

Todos podemos. Perdona y da siempre lo mejor de ti mismo, nuestro verdadero ser es todo amor.

Salomé Arricibita: Desde siempre. Enséñame a escuchar siempre tu voz, enséñame a sentirte en mi interior. Me conoces desde siempre… y me quieres… desde siempre.

Padrenuestro de la tierra. Por Brotes de Olivo. Impresionante y tierno padrenuestro, que nos acerca al Padre y nos llega al corazón. Presentación Lenin Cárdenas.

Equipo Quiero Ver: El vuelo de la vida. Reconocer su voz, dejarnos guiar por Él, escuchar su Palabra, seguir sus indicaciones, cumplir su voluntad… Son actitudes necesarias para responder a la llamada y llamadas que Dios nos hace.

Una gran idea. Desde aquí apoyamos ideas solidarias para mejorar la calidad de vida y la humanidad de todas las personas, para ayudarse mutuamente y basadas en compartir amor.

 

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

Stitched PanoramaNO PRIVARLES DE LA SANTA MISA

KOLDO ALDAI AGIRRETXE, koldo@portaldorado.com
ARTAZA (NAVARRA).

ECLESALIA, 24/03/17.- He vuelto al templo, en realidad lo he hecho a menudo a lo largo de los últimos años. Voy de acompañante, primero de un padre, ahora de una madre en edad de agradecer filial compañía. Acompaño pero también canto a pleno pulmón, me arrodillo, doy la mano en señal de paz y me arranco sin dudar a comulgar cuando suena aquello de “Tú has venido a la orilla…” Lo paso peor con una “señal de la cruz que nos libra de nuestros enemigos…” y cuyos gestos lamentablemente ya he olvidado.

También he orado, con no menos fe, en los templos budistas, hinduistas, en sinagogas, en mezquitas…, sobre todo en templos universales de los diferentes continentes. En los templos de unos y otros países viví similar devoción, en todos observé gentes rendidas al mismo Dios “que los hombres distintos llamamos con distintos nombres, pero que es el Uno, el Único y el Mismo…” (Lanza de Vasto) De vuelta a mi ciudad natal, he visto a tantas personas de edad y buena voluntad  remontar con sus bastones las escaleras de la parroquia del barrio, que me he visto inundado de un hondo y reconvertido aprecio por su íntima esfera religiosa. Deseo en este sentido expresar mi disenso ante la solicitud de “Podemos” de retirar la misa de la programación de TVE.
Sí, es cierto, el Estado y sus medios de comunicación han de hacer gala de aconfesionalidad, pero ello no contradice el hecho de mantener una escasa hora semanal de misa, mientras otros credos tengan asegurada su ventana a los televidentes, como ahora es el caso. En este sentido también esperamos que el ente público no tarde en abrirse a otras tradiciones espirituales que aún no tienen  cabida en la parrilla.
Es preciso respetar la laicidad en la educación, en el ejército, en los actos oficiales… El Estado ha de mantenerse neutro ante una creciente pluralidad confesional, pero el Estado ha de servir también a los ciudadanos a través de sus medios de comunicación. La cesión en la tele pública de espacios a los diferentes credos en razón de su arraigo es un servicio nada desdeñable. Por lo demás ¿si la misa retransmitida reconforta a muchas personas de edad, por qué precipitar su apagón? Tantos programas deberían desaparecer de la programación antes que ese oficio religioso. Sobran primero las series en las que se dispara y sangra,  las tertulias en las que se falta y ofende, las corridas en las que se tortura y mata  gratuitamente…
Ha de prevalecer una cierta amabilidad intergeneracional. Hemos de honrar a nuestros mayores, hemos de preservar sus referentes culturales y espirituales aunque no coincidan plenamente con los nuestros. Hemos de ser considerados con lo que tiene importancia y relieve para las generaciones que nos precedieron. Barrer la misa es olvidarnos en alguna medida de ellas. Hemos de unir a los pueblos, a las clases, a las razas y tradiciones…, pero hemos de empezar más cerca y tratar de enlazar también a las generaciones.
Por más que puedan aburrir sus fórmulas repetidas hasta la saciedad, por más que nos sorprenda que la mujer no ocupe aún su debido lugar en la presidencia del altar…, la misa es momento sagrado. En realidad todo lo que adquiere vital importancia para el otro es algo sagrado. Somos privilegiados, pues participamos de un mundo rico y diverso en el que se reúnen muy diferentes momentos y territorios sagrados. La consigna de manual de la emergente formación política puede ser poco considerada con el universo vital de quienes nos dieron vida. La necesidad  de superar los antagonismos civiles, nos invita también a ser respetuosos con los mayores y su misa de las once ya en vivo, ya a través de la pantalla.
Nadie nos obliga a sentarnos el domingo por la mañana al televisor, pero pienso en nuestros ancianos, muchos de ellos enfermos o impedidos, que en ese programa encontrarán consuelo y confort del alma. Nunca arrasar, nunca llevarse lo que es significativo para un importante colectivo, más al contrario intentar hacer nuestro algo de su universo. Para muchos de nuestros padres un domingo sin misa no es un verdadero domingo. Honrar a nuestros mayores no significa que tengamos que arreglarnos corriendo y salir al toque de sus campanas, que debamos arrodillarnos ante sus mismos iconos, que debamos necesariamente  oír el sermón de sus sacerdotes…, pero sí intentar facilitar la expresión de su fe, su legado, sus tradiciones.
Ninguna  generación que nos  precede ha  debido de hacer  tamaño  esfuerzo para adecuarse a los nuevos tiempos como la de nuestros progenitores. Privarles de sus imprescindibles referentes, de sus anclajes es un flaco  reconocimiento a ellos y a cuanto nos dieron. No hay nada más revolucionario que el sincero agradecimiento y en ello debiera  también  reparar la  formación morada (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

Primavera Francisco

Publicado: 15 marzo, 2017 en ACTUALIDAD
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jorge-mario-bergoglioPRIMAVERA FRANCISCO
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 15/03/17.- Amigas y amigos: Acabamos de celebrar un año más del Papado que ha devuelto la esperanza a la Iglesia. En estos cuatro años hay logros importantes como la reforma de la Curia, gestos de unidad con otras confesiones religiosas o decenas de fotos y frases inolvidables en pro de los marginados. Queda mucho por hacer, pero se respira otro ambiente, como cuando tras un frío invierno, empiezan algunos árboles a echar esas primeras flores. La primavera de Francisco está en marcha y no podrán detenerla. Tenéis un esperanzador resumen de estos cuatro años en Noticias de Alcance.

Y en la Escuela hemos llegado a completar el Tercer Semestre con 24 clases excepcionales que podéis repasar en el enlace anterior. También ponemos a disposición de los que quieran, el examen sobre las materias de Hermenéutica Bíblica y Antiguo Testamento, impartidas por Xabier Pikaza y José Luis Sicre.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 4, 5-42. Llegó una mujer de Samaría a sacar agua. Jesús le dijo: “Dame de beber”… “¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?”

Vicente Martínez: Un surtidor de agua eterna. En el amor, lo eterno está presente.

José Luis Sicre: Ni agua ni pan. El agua de Jesús sacia una sed muy distinta; brota de nuestro interior y se transforma en fuente de vida.

Fray Marcos: Dios es Espíritu. Si lo tuviéramos en cuenta, tendría consecuencias devastadoras para nuestro culto idolátrico, la teología y la moral.

José Antonio Pagola: A gusto con Dios. «Mujer, dame de beber».

Dolores Aleixandre: Un encuentro junto al pozo. Como en tantas otras ocasiones, el evangelio nos sitúa ante un Jesús imprevisible, capaz de vencer la estrechez de nuestras expectativas a la hora de recibirle.

Artículos seleccionados para la semana

Leonardo Boff: ¿Existe vida extraterrestre? El universo no es el cosmos inerte de los físicos, con una pizca de vida por precaución. El universo es vida con la estructura necesaria a su alrededor.

José Manuel Vidal: Gustavo Gutiérrez: “El Papa es un ‘kairós’ que nadie esperaba, un gran don”. “Francisco no puede rehabilitarme, porque nunca fui deshabilitado”. “Sólo conocemos el 10% de las resistencias al Papa. El otro 90% está oculto, pero él lo sabe”.

Enrique Martínez Lozano: Sentimientos y crecimiento personal (IV). La inteligencia emocional se define como la aptitud para identificar, comprender, razonar y regular las emociones.

José María García-Mauriño: Por una ética de la subversión. ¿Qué queda de la opción por los pobres? La opción por los pobres fue uno de los pilares de las primeras comunidades de base. Luego, con el paso del tiempo ha ido decayendo. Y ahora, parece ya un disco rayado.

Gabriel Mª Otalora: La esperanza. Tanto la alegría como su antecedente, la esperanza, hay que trabajarlas; no existe atajo posible, porque no vienen solas.

Pedro Miguel Lamet: No sé cómo amarte. Mi primera respuesta fue de emoción apasionada, que iba creciendo a medida que P. M. Lamet recreaba la historia de María de Magdala.

Antonio Aradillas: La falta de vocaciones en España. La mitad de los seminaristas españoles abandonan antes de ordenarse.

Jesús Bastante: El silencio de los obispos vuelve a dejarles en fuera de juego. Haciendo el juego a HazteOir, Ignacio Arsuaga, su presidente, no cabe en sí de gozo.

Noticias de alcance. La primavera del Papa Francisco cumple cuatro años.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Éxodo 17, 3-7.  El pueblo torturado por la sed murmura contra Moisés y el Señor le concede el agua.

Romanos 5, 1-2 y 5-8. Estamos en paz con Dios, el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones, Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.

Florentino Ulibarri: Cántaro en Sicar. Cántaro roto en mil trozos… Eso es lo que soy en este momento, pero espero, Señor, que vuelvas a fundirme con tu fuego.

Vicky Irigaray: Danos de beber. El agua viva es don del Padre y el alimento nuevo, hacer la voluntad de Dios, es lo que nos da vida.

Anáfora: Unidad plural. La unidad no está reñida con el pluralismo. La tolerancia es el primer paso.

Monjas Benedictinas de Montserrat. III domingo de Cuaresma.

Material multimedia

De la ansiedad a la quietud. Por Ramiro Calle. La paz interior es contagiosa. Así como Jesús con la samaritana, nosotros podemos canalizar nuestra energía interior para mejorar como personas y ayudar a los demás a recuperar la serenidad y la quietud profunda.

Salomé Arricibita: El deseo de la Samaritana. Con la colaboración en la música de Teresa Nécega. Jesús conoce nuestro corazón, nuestros deseos… los más íntimos, los que nos constituyen. ¿quién no ha sentido la sed de la samaritana?… la sed de ser amada de verdad, de no ser apartada ni mirada con recelo, la sed de encajar, de ser feliz con lo que tiene… Que sepamos ser cántaro para recibir y repartir el agua de la vida.

Pequeñas maravillas. Un cortito alto en el camino, para respirar profundamente, cambiar la perspectiva, dejarnos impregnar el corazón por las maravillas de la creación…, y recuperar la paz interior, conectando con nosotros mismos. Presentación de Lenin Cárdenas.

Los ojos de la eternidad. El universo conspira cuando tú estás a su favor, viviendo desde el amor, amando la Vida. Un video precioso e inspirador, ¡¡disfrútalo!!

Equipo Quiero Ver: Agua viva. El agua, signo de vida, nos renueva, nos purifica y transforma.

El Amor. El Amor no conoce fronteras, ni barreras, ni límites…, el amor nos habita y nos conforma, nos da la Vida.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

 

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DIACONADO DE LAS MUJERES
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 18/05/16.- Amigas y amigos: Aunque sea un paso pequeño y la deuda de la iglesia con “la mujer” esté muy lejos de ser saldada, celebramos con esperanza la apertura de una comisión para estudiar a fondo el diaconado femenino.

En la Escuela EFFA esta semana subimos la primera parte de la clase de Xabier Pikaza sobre las Tres Grandes Religiones (I). Con la perspectiva que le da su profundo conocimiento, Pikaza hace un interesante repaso de los principios comunes de las grandes religiones monoteístas: Judía, Cristiana y Musulmana, valorando los logros de cada creencia y señalando sus riesgos.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 16, 12-15. Mucho me queda por deciros, pero no podéis con ello por el momento.

Vicente Martínez: Comunidades trinitarias. Somos humanos en construcción. Seres inacabados que vivimos en un universo que ha ido evolucionando a lo largo de millones de años.

José Luis Sicre: Fiesta de la Santísima Trinidad. Es lógico que se dedique una fiesta en honor de la Trinidad y que las lecturas hablen de las tres personas. Pero no son lecciones de teología sino una ayuda para descubrir a Dios en los momentos felices de la vida, en medio de las tribulaciones o cuando nos inundan las dudas.

Fray Marcos: La Trinidad es una única realidad. No hay un “Padre” o un “Hijo” o un “Espíritu” con el que yo pueda relacionarme aisladamente.

José Antonio Pagola: Abrirnos al misterio de Dios. A lo largo de los siglos, los teólogos han realizado un gran esfuerzo por acercarse al misterio de Dios formulando con diferentes construcciones conceptuales las relaciones que vinculan y diferencian a las personas divinas en el seno de la Trinidad.

María Dolores López Guzmán: No hay dos sin tres. La Trinidad es motivo de celebración y tiene algo que decirnos a nuestras vidas. Nos habla de un Dios que no es un “solitario” porque todo lo comparte.

Artículos seleccionados para la semana

José Manuel Vidal: El regreso de las diaconisas de la Iglesia primitiva. La Iglesia católica comienza así un camino penitencial para pedir perdón a las mujeres y resarcirlas de su bimilenaria situación de marginación en la institución.

Andrés Torres Queiruga: ‘Amoris laetitia’, talante democrático y corazón evangélico. Algunos no captan la honestidad del casi imposible equilibrio de su respuesta”. “Nunca un Papa tuvo tan abierta oposición en la historia de los pontificados.

José María Castillo: Los cardenales más religiosos andan desconcertados ante un papa que intenta ser más evangélico. Los purpurados que se enfrentan a Francisco destapan un problema de fondo.

Juan Yzuel: Dan Berrigan-Profeta de la paz y la justicia. Su lucha por la paz desafió al Gobierno de Estados Unidos, al Pentágono y a la jerarquía de la propia Iglesia Católica.

Enrique Martínez Lozano: La respiración consciente como práctica meditativa. Se trata, realmente, de descansar. El acento no tiene que estar puesto en el esfuerzo por atender, sino en descansar en la atención que somos.

Humanismo sin credos: Las acciones preferentes que vende la Iglesia. Cosa extraña es que todo un Dios nos diga que uno pueda ser castigado con los mayores tormentos que imaginarse puedan, por toda la eternidad y por cosas que a las personas normales parecen naderías.

José Arregi: Espiritualidad siglo XXI. Una espiritualidad de la vida, de la emoción de la belleza, de la fe en la bondad. Una espiritualidad profética: realista y pacífica, sí, pero también crítica, subversiva e insumisa.

Cristina Plaza: Temporada BBC. Un año más llega la llamada “Temporada BBC” (de bodas, bautizos y comuniones).

Noticias de alcance. Habrá mujeres diaconisas (si la cosa no se tuerce).

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Proverbios 8, 22‑31. Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas. Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.

Romanos 5, 1-5. Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo.

Florentino Ulibarri: Respirando a Dios. En esta sociedad tan contaminada por tanta desigualdad y farsa, y en la que no cicatrizan las heridas porque, para algunos, son fuente de riqueza… respirar tu Espíritu es nuestro sueño y vida.

Vicky Irigaray: Palabra, camino y viento. Conocemos a Dios de tres maneras: como un viento irresistible que sopla en el amor de tanta gente buena; como Palabra del Padre que se da a conocer en Jesús y como Abbá, padre cercano que cuida de sus hijos.

Anáfora: El misterio de Dios. Reconocemos que apenas sabemos de Ti, que sigues siendo el inefable, por mucho que se hayan esforzado por definirte teólogos y concilios.

Material multimedia

Meditación de la respiración. Por Vicente Simón. Sencillo y amable ejercicio, que nos enseña a cuidar de nosotros mismos, de nuestro interior, tomando contacto con el núcleo más profundo de nuestro Ser, y sintiendo paz y agradecimiento.

Ven, Espíritu de Dios. ¡¡¡Inunda mi mente y mi corazón de tu luz, para que viva desde el Amor que soy, acogiendo sin juzgar, la Vida en plenitud!!! Presentación: Lenin Cárdenas.

Salomé Arricibita: Trinidad. Que sople el Espíritu con fuerza hasta despeinarnos… ojalá sepamos vivir despeinados. Presentación de Lenin Cárdenas.

Esto también pasará. Regálate diez minutos para cuidar de tí, de tu corazón; viendo y escuchando este cuento con mirada de aprendiz, dejándote sorprender y descubriendo algo nuevo, quizás pequeño, pero importante en tu vida.

Equipo Quiero Ver: Personas que inspiran. El Dios que nos constituye, es nuestra fuente inagotable de inspiración, fuerza y vitalidad.

La sabiduría de la mente y del corazón. Por Ramiro Calle. Mientras escuchas estas palabras, el espíritu se llena de amor compasivo, paz, e iluminación.

Los vídeos de la Escuela están disponibles en el enlace del Temario para facilitar la formación al ritmo que cada persona precise.

Un abrazo,

Inma Calvo

mujer Siro LópezA VOSOTRAS, MUJERES
JUAN ZAPATERO BALLESTEROS, sacerdote, zapatero_j@yahoo.es
SANT FELIU DE LLOBREGAT (BARCELONA).

ECLESALIA, 11/03/16.- Me da lo mismo si sois o no oficialmente trabajadoras, pues estoy demasiado acostumbrado a tantos trapicheos y mentiras ocultas como para pensar solamente en las que figuráis en un sector tan concreto y específico como puede ser el Ministerio de Trabajo, las Oficinas de Empleo o cualquier otro que se le pudiere parecer o con el que pudiera estar relacionado.

Sí, es a todas vosotras, mujeres, a quien quiero dirigirme sin ningún tipo de excepción, y, dado que hubiera que hacerla en algún caso, no seré yo quien la haga, pues, además de no tener motivos concretos, no me siento autorizado ni capaz para que así sea, pues pudiera correr el riesgo de equivocarme debido a posibles prejuicios.

A vosotras, mujeres, que en tantos lugares del mundo continuáis siendo un objeto o poco más, debido a que las leyes no os consideran que seáis sujeto de ningún tipo de derecho, la cual cosa el sexo masculino lo concibe como algo lógico y normal.

A vosotras, mujeres, que, aunque pueda parecer paradójico, todavía no tenéis el derecho tan fundamental y natural de decidir con quién queréis compartir vuestra vida, puesto que esa es una decisión que solamente la puede tomar el padre o el clan al cual pertenecéis.

A vosotras, mujeres, que, en los países avanzados, ya no digo en los que van a la zaga, continuáis siendo objeto de cuotas a la hora de desempeñar cargos públicos y sociales.

A vosotras, mujeres, que se os ha usurpado el derecho que tenéis a decidir por vosotras mismas, no solo en vuestras vidas personales, sino en otros muchos campos y parcelas, porque se os considera inferiores, de segundo rango o que no estáis suficientemente capacitadas.

A vosotras, mujeres, que sois consideradas como sexo débil por parte precisamente de quienes siguen pensando que es la fuerza física y el poder los únicos y verdaderos atributos de la fortaleza.

A vosotras, mujeres, muchas de las cuales sufrís en silencio vejaciones y humillaciones por parte de vuestras parejas, llegando en algunos casos a experimentar el desenlace trágico de la muerte.

A vosotras, mujeres, que sois no solamente vistas sino utilizadas por tantos y tantos hombres como objetos de un deseo puramente sexual, llegando a ser en muchos casos una mercancía, cuyo precio lo tasan precisamente dichos hombres basándose exclusivamente en vuestra apariencia externa.

A vosotras, mujeres, muchas de las cuales continuáis padeciendo doble discriminación; la familiar, por una parte, pues además de desempeñar vuestra profesión, el trabajo de la casa continúa recayendo en su gran mayoría sobre vuestras espaldas. Mientras, por otra, la laboral, es decir, a igual trabajo desempeñado que el hombre, el sueldo no está en muchos casos al mismo nivel.

A vosotras, mujeres, discriminadas por la mayor parte de religiones, posiblemente porque los dioses de todas ellas continúan teniendo y gozando todavía de una apariencia y una visión exclusivamente masculina, gracias a que así lo han decidido unos hombres.

A vosotras, mujeres, las que os consideráis católicas, por padecer la exclusión al sacerdocio debido a la postura tozuda y rotunda de una jerarquía masculina que se empeña en atribuir dicha exclusión a la voluntad expresa del mismo Jesucristo.

A vosotras, mujeres, todo mi reconocimiento, mi respeto, mi cariño y todo cuanto podáis recibir de mi humilde persona. Pero sea cuanto fuere: para todas vosotras, hoy y siempre, ¡ahí va, de todo corazón! (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

maxresdefaultDECONSTRUIR PARA RECONSTRUIR I
De la religión a la espiritualidad
JOSÉ ANTONIO REVUELTA, revueltaja@yahoo.es
PALENCIA.

ECLESALIA, 26/02/16.- Solo unos “apuntes” escuetos, resumidos, hipersintetizados… para abrir boca en estos tiempos líquidos.

Sin complicarnos demasiado la existencia. Nada más que observarnos y observar: Nosotros cambiamos en todos los sistemas biológicos y niveles de personalidad. Sin prisas, pero sin pausas. Lo/los demás cambian a su vez. La evolución es el fundamento de la vida. Lo que no evoluciona, muere. Imitemos la sabiduría de la Naturaleza. La Historia es el proceso de esa marcha evolutiva. También la Historia de la Salvación, pues solamente existe una Historia.

-Ahora bien, si nada te incomoda, si crees que todo va correctamente; si no te interesa cambiar nada, mejor no leas esto y continúa en tu tranquila rutina-.

“Deconstruir” (el diccionario de la RAE no nos permite decir “desconstruir”) no es destruir, sino revisar, analizar, desmontar a veces, cuestionar para buscar y encontrar nuevas fórmulas, que tampoco serán eternas. El mismo diccionario de la RAE define deconstruir como “deshacer analíticamente los elementos que constituyen una estructura conceptual”.

Los dos campos a los que nos asomamos hoy (religión y espiritualidad) llevan milenios con nosotros. Así que tardarán varias generaciones en “deconstruirse”. Y más, en “reconstruirse”. Pero no hay otra salida. “Lo de ahora” no tiene futuro. Habrá que sopesar todo y matizar mucho.

Karl Jasper, en su obra “Origen y meta de la historia” (1985, Madrid: Alianza Editorial), defiende una primera teoría: Determina como ‘tiempo-eje’ o ‘tiempo axial’ de la historia universal los años 500 a.C. (con dos siglos para arriba y dos siglos para abajo). Ahí está el corte cultural más profundo de la Historia. Ahí se produce un quiebre en el proceso de maduración de la Humanidad. Allí tiene su origen el hombre con el que vivimos hasta hoy. Y es que en este tiempo-eje se concentran y coinciden multitud de hechos extraordinarios en China, India, Persia, Palestina y Grecia. Sin que supieran unos de otros.

Hoy se admite esa teoría en el mundo de la cultura. El anterior tiempo-eje habría que buscarlo en el Neolítico. Y el posterior, lo estamos viviendo ahora mismo. No nos extrañemos, pues, de los radicales cambios que alentamos.

Sí, ya conocemos que las religiones no apoyan los cambios. No las conviene. Sin embargo, los cambios continúan, la evolución avanza como a piñón fijo.

Aunque el cuestionamiento a la religión empezó con La Ilustración, desde la segunda mitad del siglo XX, se ha profundizado. Porque la Humanidad ha ido madurando y la persona se ha ido sintiendo más autónoma. Mas las religiones son, por definición, heterónomas = otros deciden desde fuera de mí. Esto repugna a la autonomía de la persona moderna.

Las grandes religiones y su estructura nacieron para cohesionar y hacer viables a las sociedades agrarias que se establecían en el Neolítico. Los nómadas cazadores y recolectores iniciaban sus asentamientos junto a sus tierras cultivadas. Es así que esos tipos de sociedades agrarias están llegando a su fin…, por consiguiente y al mismo ritmo, las grandes religiones también están muriendo. La pena es que la gran sabiduría de las tradiciones religiosas milenarias habla con una lengua muerta a hombres que ya no existen.

La experiencia religiosa o espiritual consiste y revela una capacidad de percepción y relación con esa realidad indefinible que se ha llamado “lo sagrado, el misterio, el absoluto…”. -Podemos admitir que a la persona le nace, por naturaleza, lo religioso/espiritual-.

No obstante es importante recalcar la distinción entre religión y espiritualidad: Técnicamente hablando, “religión” hace referencia a la dimensión institucional de las religiones, a sus dogmas, prácticas, organizaciones… mientras que “espiritualidad” o vida espiritual o experiencia espiritual se refiere a esa vivencia religiosa íntima que acompaña a toda persona, de una manera u otra, y que puede darse tanto dentro como fuera de las religiones. (Esto último lo reitera el Papa Francisco).

Etimológicamente, el término “espiritualidad” no está bien elegido; se sigue con él porque es ya una palabra consagrada. Siempre teniendo en cuenta que espiritualidad es la dimensión profunda del ser humano, su vivencia de sentido, su experiencia entrañable de la realidad, su calidad de honda humanización. Antes de las religiones hubo espiritualidad. Actualmente dejamos la religión y “pasamos” a la espiritualidad.

Hoy, las religiones no son comprensibles, no se adaptan al perfil del hombre nuevo. El lenguaje religioso/espiritual es simbólico, metafórico, poético. Nuestros antepasados interpretaron los símbolos religiosos literalmente, como descripciones. Somos la primera generación que está viviendo este cambio epistemológico cultural: De lo literal a lo metafórico.

El cambio, la evolución, la vida continúa. No podemos esperar pasivamente, sino tomar conciencia de la peculiar epistemología religiosa; saber que nuestro discurso religioso no describre la realidad, y plantearse la necesidad de renovarlo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Por hoy vale.

mapa-de-las-migracionesMIGRACIONES, HUMANISMO Y CIVILIZACIÓN
Alocución reproducida en La Civiltà Cattolica, traducida por Juan V. Fernández de la Gala*
ADOLFO NICOLÁS, S.J.
ROMA (ITALIA).

ECLESALIA, 17/02/16.- El 14 de enero de 2016, la iglesia del Gesù en Roma acogió, en un conmovedor clima de oración y de escucha, los testimonios vitales de numerosos refugiados. Se vivió así, desde la solidaridad y la cercanía, la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado. Reproducimos aquí la intervención improvisada del P. Adolfo Nicolás, Superior general de la Compañía de Jesús, durante su encuentro con los inmigrantes, refugiados y voluntarios del Centro Astalli, institución del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS).

Sin duda, tendríamos que estar agradecidos a los migrantes que llegan a Italia y a Europa por un motivo: nos ayudan a descubrir el mundo. He vivido en Japón durante más de treinta años y he trabajado cuatro años en un centro para inmigrantes. La mayoría de ellos no disponía de papeles en regla, así que puedo hablar por experiencia propia. Y, precisamente desde la luz de lo que he vivido, lo confirmo: las migraciones son una verdadera fuente de beneficios para el país. Lo han sido siempre, por encima de las dificultades y las incomprensiones.

La comunicación entre las diversas civilizaciones se alcanza, de hecho, a través de los refugiados y de los migrantes; así es como se ha formado el mundo que conocemos. No ha sido solo el hecho de sumar una cultura a otra: se ha producido una verdadera transformación. Eso es lo que nos enseña la Historia. También las religiones: el cristianismo, el islam y el judaísmo se han difundido por el mundo gracias a los migrantes que abandonaron su país y se desplazaron de un sitio a otro.

Por eso les debemos estar agradecidos, porque nos han “dado” el mundo. Sin ellos estaríamos encerrados dentro de nuestra propia cultura, conviviendo con nuestros prejuicios y con nuestras limitaciones. Un país siempre corre el riesgo de encerrarse en horizontes muy estrechos, muy pequeños. Pero gracias a ellos, nuestro corazón puede abrirse y también nuestro propio país puede abrirse a dinámicas nuevas.

Conocer y ser conscientes de los problemas comunes y cotidianos, caer en la cuenta de nuestra interdependencia, nos une en la tarea de llegar a ser hombres y mujeres. Son los migrantes los que han levantado un país como Estados Unidos en el que se ha desarrollado la democracia. Esto no es fruto del azar, se debe a ese melting pot que se ha producido, un crisol de culturas y de personas que ha dado origen a un país así. Hay otros muchos casos en el mundo: Argentina, por ejemplo, y muchos otros.

Así pues, los migrantes podrían ayudarnos a abrir el corazón, a ser más grandes que nosotros mismos. Y eso es un don extraordinario. Por tanto, no son solo huéspedes, son gente que puede alentar la vida civil, ofrecer una aportación notable a la cultura y a sus profundos cambios. Precisamente gracias a ellos continúa enraizándose el humanismo. Tendríamos que ser conscientes de eso.

Un obispo japonés, comentado el versículo del Evangelio “yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14,6), decía que la enseñanza de Jesús se puede aplicar también a otras religiones. Yo mismo, como Superior general de los jesuitas, tengo que viajar con frecuencia por el mundo y constato que este obispo tenía razón. Asia en particular muy bien podría considerarse como “el camino”. En Asia el empeño constante es buscar el camino, el “cómo”: cómo hacer yoga, cómo concentrarse, cómo meditar. El yoga, el zen, las religiones, el judo ─que suele traducirse como “el camino del débil”, porque se sirve de la fuerza del otro─ son todos considerados como caminos. Sin entrar en comparaciones, habría que considerar que Europa y los Estados Unidos andan preocupados especialmente por “la verdad”; mientras que América Latina y África están preocupados por “la vida”; los valores relacionados con la vida son muy importantes. Por ello tenemos necesidad de todos, porque todos tienen una sabiduría y una contribución que hacer a la humanidad.

Ha llegado el momento en que debemos pensar en la humanidad como un todo y no como un conjunto de diversos países, separados unos de otros por sus tradiciones, sus culturas y sus prejuicios. Tendríamos que pensar en una humanidad que necesita a Dios, que necesita un modo de profundidad que solo puede venir de la unión de todos. Así que tendríamos que estar agradecidos por esta contribución de los migrantes y refugiados a esa humanidad integral. Ellos nos hacen caer en la cuenta de que la humanidad no está formada solo por una parte, sino que se forma con la contribución de todos.

Además, ellos son, al propio tiempo, la parte más débil y más fuerte de la humanidad. La más débil porque han experimentado el miedo, la violencia, la soledad y los prejuicios de los otros; todo esto forma parte de su experiencia, bien lo sabemos. Pero nos muestran también la parte más fuerte de la humanidad: nos hacen comprender cómo superar el miedo, con el coraje de afrontar los riesgos que no todos estaríamos dispuestos a afrontar. En sus esperanzas de futuro, han aprendido a no dejarse paralizar por las dificultades. Han sabido superar la soledad mediante la solidaridad, ayudando a los otros y han demostrado así que la humanidad es débil, pero puede ser fuerte. Nos han enseñado incluso que hay valores y realidades más profundas que las que habíamos perdido. Esto es habitual cuando se viven situaciones extremas.

Me acuerdo a este respecto de la experiencia de un hermano mío que vive en Estados Unidos. Mientras ardía una casa vecina, temió que el fuego llegase a su propia vivienda. Y me confesó que, mientras era presa del miedo, aprendió a distinguir lo que era importante de lo que no lo era. No corrió a poner a salvo el dinero, sino que agarró un fajo de fotografías que representaban sus raíces y su vida. En ese momento entendió que lo más importante es lo que guardaba dentro de sí mismo y no lo de fuera, ni siquera la propia casa. Todo eso lo experimentan también los refugiados: han visto el peligro de cara y lo han afrontado. Pensemos al menos por un momento: si no tuviésemos ya una casa, una familia, una lengua… si tuviésemos solo la vida y ésta incluso amenazada, ¿qué haríamos? ¿qué pensaríamos? ¿qué o a quiénes amaríamos?

Celebramos este año el Año de la Misericordia, un concepto central en muchas religiones. En el cristianismo, en el islam, en el judaísmo y en todas las grandes religiones, la misericordia es un concepto muy importante. Sin ella no se puede vivir y los migrantes y refugiados nos muestran precisamente uno de sus rostros. Cuando alguien lo tiene todo, puede ser misericordioso sin miedo, pero cuando una persona no tiene nada y, aún así, se muestra misericordioso con otra, está dando mucho más y el rostro de la misericordia se vuelve en este caso todavía más real.

De este modo, podríamos aprender de los migrantes y refugiados a ser misericordiosos con los otros. Aprendamos de ellos a ser humanos a pesar de todo. Aprendamos de ellos a tener como horizonte el mundo y no nuestra pequeña y estrecha cultura. Aprendamos de ellos a ser personas del mundo (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

*“Migrazioni, umanesimo e civiltà”, alocución reproducida en La Civiltà Cattolica, nº 3976, 27/02/2016. pp. 313-315. Traducción: Juan V. Fernández de la Gala, delagala@telefonica.net