Posts etiquetados ‘Solidaridad’

69511_n_20-08-14-13-42-57DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD SIN FRONTERAS
MIGUEL ÁNGEL MESA BOUZAS, miguelmesabouzas@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 07/07/17.- Siendo mayor de edad, y en plenas facultades mentales, con domicilio en Madrid, pero sintiéndome ciudadano del mundo, abogando por la superación y la eliminación de todas las fronteras en todos los países del mundo:

DECLARO:

Que a pesar de mis insuficiencias, temores e incoherencias, deseo que me inscriban en un registro que conste en todos los estamentos públicos y privados, nacionales e internacionales, en el que conste que me siento muy unido, enteramente cercano, intensamente identificado y en profunda solidaridad:

Con las mujeres, que sufren discriminaciones de todo tipo, acoso y toda clase de violencia, que son obligadas a casarse en edades tempranas, o son víctimas de trata para prostituirse, que son asesinadas por sus parejas, familiares u otras personas, por el simple hecho de ser mujeres, en un inmenso feminicidio a escala mundial.

Con el colectivo LGTBI, con cada una de sus personas concretas, con nombres y apellidos, con sus luchas y reivindicaciones, para superar la exclusión, el rechazo, el insulto, la violencia, la prisión, la muerte que sufren cada día.

Con los niños y niñas obligados a realizar un trabajo esclavo, a vender sus cuerpos, que sufren distintos tipos de agresiones en la escuela, en su casa, en la sociedad, que son empujados a la droga o enrolados a la fuerza en distintas guerrillas…

Con las personas en paro, hombres y mujeres, jóvenes y mayores, que no tienen un trabajo, no pudiendo así independizarse, mantener a sus familias, sentir que pueden vivir con cierta seguridad, felices, con dignidad.

Con las personas refugiadas, que tienen que huir de sus países en guerra, por pobreza, para escapar de las persecuciones de distintos tipos, para mejorar sus vidas… y son engañados, extorsionados, violentados, perseguidos y, al final, al fin cuando llegan a su destino, son rechazados y apartados en campos de aislamiento… quienes han tenido ¿la suerte? de llegar.

Con las personas ancianas, olvidadas, abandonadas, desatendidas por sus familiares, por el Estado, muchas de ellas con alzheimer, parkinson u otras enfermedades, o sin medios para subsistir.

Con todos los hombres y mujeres, niños y niñas, jóvenes y ancianos de toda la tierra, que son víctimas de la guerra, el hambre, el odio, la violencia, el terrorismo, la marginación, la expulsión de su tierra, el racismo, o la persecución por sus ideas políticas o sociales, su identidad sexual, su religión, su etnia…

Con los países del Sur y los colectivos empobrecidos de nuestro mundo, valiosos y ricos por sus tierras y sus gentes, pero colonizados, explotados, enfrentados de forma subliminal entre su propia población, marginados de las decisiones que les afectan, ninguneados, despreciados por los países ricos del Norte, tan cristianos y civilizados, pero que en realidad son los causantes de muchas de sus desgracias, guerras y violencias, de su desesperanza.

Con la Madre Tierra, que sufre la devastación, el expolio, la polución, la despreocupación del género humano hacia ella. El aire, los ríos, lagos, mares y océanos, la superficie terrestre están en gran medida contaminados; los bosques, la selva, la flora y muchos animales están desapareciendo y, por eso, nuestro mundo está dando cada día más señales del dolor que le causan los seres humanos y, en especial, los países ricos, que no quieren tomar medidas drásticas para que se invierta el proceso de cambio climático que estamos causando y sufriendo.

Y para que así conste, reafirmando mi plena solidaridad y mi deseo de seguir siendo fiel, en la medida de mis posibilidades, a todas estas personas, a estos colectivos y sus justas causas, a este hermoso planeta azul, firmo la presente declaración a 30 de junio de 2017 (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

n184p115pACOGER EL ESPÍRITU
INMA CALVO, amigos@feadulta.com
LAS ROZAS (MADRID).

ECLESALIA, 11/01/17.- Amigas y amigos: El relato de este domingo se desarrolla en el mismo escenario y con los mismos protagonistas que la semana pasada. Es la versión joánica del Bautismo en el Jordán, aunque no se narra ningún bautizo, quizás para dejar muy claro a los lectores del evangelio, que Juan bautizaba con agua y los seguidores de Jesús, simplemente acogen el Espíritu que baja y se queda en quien lo reconoce. Qué simple y qué profunda teología, y cómo la hemos complicado con ritos y doctrinas posteriores.

Ya de lleno en el Tiempo Ordinario, tenemos aún el regusto del turrón de las pasadas fiestas navideñas. Algunos artículos y vídeos de esta semana nos ayudan a transformar esos nobles sentimientos en obras de convivencia, respeto y solidaridad.

Evangelio y comentarios al Evangelio

Jn 1, 29-34. Mirad el Cordero de Dios, el que va a quitar el pecado del mundo.

Vicente Martínez: Luz de las Naciones. Cada ser humano que viene a la existencia pertenece al departamento de personal de esta gigantesca Corporación que llamamos Universo. En el Evangelio se consigna el Plan de Acción de todos los cristianos y se muestra cómo llevarlo a cabo.

José Luis Sicre: El testimonio de Juan Bautista. El cuarto evangelio sigue un camino muy distinto a los sinópticos: Jesús va al Jordán, pero no cuenta el bautismo; en cambio, introduce un breve discurso de Juan Bautista.

Fray Marcos: Jesús nos salvó eliminando de sí toda opresión. El único pecado que existe es el oprimir a otro o dejarte oprimir.

José Antonio Pagola: Con el fuego del espíritu. Solo ese Espíritu nos puede dar luz y fuerza para emprender la renovación que necesita hoy la Iglesia.

Dolores Aleixandre: Palabras de Juan, el bautizador del Jordán. Al principio sólo la soledad y el silencio fueron mis compañeros y, junto con ellos, la convicción oscura de estar esperando a alguien que estaba a punto de llegar.

Artículos seleccionados para la semana

Álvaro de Juana: El Papa alerta del cáncer de la «orfandad espiritual». Ensalza el papel de las madres, a las que considera «el antídoto más fuerte ante nuestras tendencias individualistas y egoístas».

Juan Zapatero Ballesteros: A pesar de todo, ¡feliz 2017! Sería más fácil encontrar la felicidad en un mundo más parecido a una familia que a un mercado especulador.

Gonzalo Haya: Lectura personal de los evangelios. Dios se nos manifestó en Jesús. Los discípulos lo interpretaron según la experiencia de sus comunidades.

Gerardo Villar: Decimos Bien… Pienso que no nos creemos del todo que estamos salvados, llenos de Dios, amados por Él. Y por eso, en lugar de reconocer su bondad, nos dedicamos a pedirle.

Luis Miguel Modino: José Marins: “La mayoría de los obispos no están imitando al Papa, lo están aplaudiendo, pero nada más que eso”. La Iglesia necesita evaluar si estamos en un rumbo seguro. Existen vientos y otros elementos por los que el avión se puede desviar, pero tiene que volver al rumbo inicial.

José Arregi: Que seas feliz. Ser feliz es vivir en paz, vivir en armonía, sentirse bien consigo y con todos los demás, con todo. En paz con todo, a pesar de todo.

José María García Mauriño: Quedeme y olvideme. El grito de mi fe es el seguimiento de Jesús, mi insobornable lealtad hacia su persona y su mensaje. La cercanía con Jesús, un descanso.

Augusto Zamora: La gerontocracia condena a España a la extinción. Como pescadilla que se muerde la cola, el envejecimiento poblacional ha instaurado una sociedad gerontocrática y refractaria al cambio. Desde los 90, el voto de los mayores de 60 años ha devenido en decisivo.

Noticias de alcance. La fe no es recitar el Credo los domingos en misa, la fe es confiar en Dios, confiarse en Dios.

Para unas eucaristías más participativas y actuales

Isaías 49, 3-6. Tú eres mi siervo (Israel), en quien me gloriaré.

1 Corintios 1, 1-3. Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios.

Vicky Irigaray: Nos perdonas siempre. Padre bueno, queremos ser tus testigos manifestando y ofreciendo al mundo tu amor salvador y liberador.

Florentino Ulibarri: Inicio de un tiempo evangélico. Al escuchar de nuevo esa voz que anuncia tu presencia, hago un alto en mis sendas, y permanezco atento por si llegas… y quieres hacerme de tu cuadrilla nazarena.

Anáfora: Ecumenismo. Confesamos que Tú eres el único Dios, al que bendecimos desde todas las religiones del universo. Por eso, uniéndonos a todos los creyentes del mundo, te dirigimos esta plegaria para darte gracias, Padre santo.

Monjas Benedictinas de Montserrat. 2º Domingo del Tiempo Ordinario.

Material multimedia

Tu estado natural. Por Sergi Torres. El enamoramiento de la Vida, es nuestro estado natural, así como nuestra naturaleza humana básica, que es bondadosa y compasiva.

Discurso de Meryl Streep. Valiente, emotivo y muy comprometido mensaje de un ser humano, que no permanece impasible ante la injusticia y el abuso del poder.

Salomé Arricibita: Transparencia tuya. Todo lo que me entristece y amedranta, no viene de Ti. Todo lo que me encorseta y encierra, no viene de Ti.

Revolución del alma. Aristóteles. Es nuestra responsabilidad y compromiso, trabajar nuestro mundo interior, para ser felices y hacer felices a los demás.

Equipo Quiero Ver: Hambre de espiritualidad. Está creciendo el número de personas que buscan algo que les dé fuerza para afrontar la vida de manera diferente. El Espíritu despierta siempre el amor a la vida y vivir «espiritualmente» es «vivir contra la muerte», afirmar la vida a pesar de la debilidad o el miedo.

Mensaje de Año Nuevo 2017. Por Eckhart Tolle. El silencio es el idioma que Dios habla.

En la Escuela EFFA facilitamos el enlace al temario donde están la totalidad de las charlas y bibliografía disponibles, para los que no hayan podido verlas o quieran volver a repasar alguna. A la vuelta de las vacaciones de Navidad tenemos muchas clases que subir y mucho que seguir aprendiendo.

Y como os prometía, las cartas terminarán con estos tres enlaces muy útiles: la carta de la semana, la carta de la semana pasada y cartas de otras semanas. Cuando alguien pierda -o no le haya llegado- el email con las novedades, podrá usar una carta antigua para acceder a la nueva.

Un abrazo,

Inma Calvo

eclesalia@eclesalia.net

DESEOS PARA LOS MAGOS DE ORIENTE
MIGUEL ÁNGEL MESA BOUZAS, miguelmesabouzas@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 06/01/17.- Que ni el estrés ni la impaciencia me impidan en el naciente año
atender a quien desconsolado se cruce en mi sendero,
regalar abrazos para cicatrizar la amargura del desengaño,
bailar dichoso cuando esté a solas o con mi amigo verdadero,

carona01disculpar las palabras punzantes, homicidas,
no tener miedo de pedir ayuda cuando la necesite,
construir puentes sobre los distanciados ríos de la vida
y brindar mi mano a quien me lo pida e invite,

saber decir no a lo que ya no me llegue el pellejo,
y comprometerme a encender nuevas estrellas,
para que brille la solidaridad como un espejo,
la ternura, el brillo especial de la mirada y su centella.

Comunicar lo que sienta que me emociona en mi interior,
no permitir que se me corrompa dentro lo que me ha dañado.
no dormirme sin disculpar el agravio recibido y su dolor,
ni dejar de pedir perdón por la herida que he causado.

Y siempre, siempre, que de mi espíritu agradecido
brote la dulce melodía del gozo, la satisfacción
por tanto cariño donado, por tanto amor recibido,
porque solo así rebosa de abundancia el corazón.

Me dejaré siempre en la copa un último sorbo de vino
para brindar por lo que me fascine en cada momento,
ese instante bañado por el sabor inefable, divino
de la sorpresa, la intimidad y el estremecimiento.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda
la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

eclesalia@eclesalia.net

manos....EL PODER DE DIOS EN NUESTRAS MANOS
YOLANDA CHAVES, yolachavez66@gmail.com; MARI PAZ LÓPEZ SANTOS,pazsantos@pazsantos.com; PATRICIA PAZ, ppaz1954@gmail.com
LOS ÁNGELES; MADRID; BUENOS AIRES.

ECLESALIA, 30/12/16.- Realmente suena fuerte lo que nos ha puesto a escribir, sintetizado en el título de este artículo. Quizás abrume, quizás escandalice, pero la libertad que nos ha sido dada puede llegar al límite de lo absurdo: frustrar el plan de Dios para con nosotros y con todo lo que nos rodea, que es puro don.

Todo empezó leyendo el episodio de los dos ciegos suplicantes que seguían a Jesús (Mt 9, 27-31). No actuó de inmediato, les implicó en su propia sanación, aunque el poder de sanar procediera de él -“¿Creéis que puedo hacerlo?”-; un contundente “Sí” salió de las entrañas de los dos hombres y aún así, no les liberó de su propia responsabilidad en la sanación – “Que os suceda según vuestra fe”-. Su fe debía ser grande pues “se les abrieron los ojos”.

¿Qué significa creer que Dios todo lo puede? ¿Lo creo? ¿Estamos convencidas hasta el extremo de pasar evaluación de nuestra propia fe?

Lo primero será adentrarnos en la contaminación que sufrimos referente a la idea del Poder. Esa palabra nos lleva instantáneamente a pensar en varios tipos de poderes, que a veces hasta se confunden: el poder de Dios y los poderes del mundo, el poder del dinero, etc…

El poder de Dios, generalmente se identifica con algo sobrenatural, incluso mágico. Un poder ejercido por alguien fuera del mundo, que por voluntad propia o movido por los pedidos, ruegos y súplicas de las personas intervendría para cambiar situaciones. Este poder sería capaz por sí solo de hacer milagros y otros signos de manera antojadiza, ya que en algunas ocasiones cambiaría el rumbo de las circunstancias y en otras no.

Los poderes del mundo, con los esquemas de opresión, discriminación, avaricia, corrupción, etc. manipulan, aplastan y difunden el miedo como mecanismo de sumisión, anestesiando la capacidad de libertad de la gente. Esto mismo sucede muchas veces dentro de las religiones, que en nombre de Dios cometen todo tipo de atropellos.

El poder del dinero como espejismo que doblega la cultura, la creatividad, la capacidad intelectual, transformando la vida en una cadena de producción y de consumo. Cada instante del tiempo se mercantiliza y se valora según la rentabilidad que produce. Ahí caen los más débiles: los niños, los ancianos, los enfermos, lo que huyen de conflictos sangrientos… Así ejerce el mitológico Rey Midas actualizando las formas y maneras a estos tiempos. Desgraciadamente también por este poder, las religiones son tentadas.

Nuestro modo de entender el poder está influido por el modo en que lo ejercen quienes dominan las naciones, pero, sorprendentemente, al detenernos con seriedad frente a la figura de Jesús entregándose hasta la cruz por solidaridad con quienes estaban llenos de miedo y atormentados por la injusticia, nos llega un modo distinto de entender el poder de Dios. Es el poder de lo humilde, de lo chiquito, de lo escondido que irrumpe como la levadura en la masa transformándolo todo. Así el poder de Dios en nuestras manos tiene una fuerza arrolladora. Y con ese nuevo modo de entenderlo nos llegan nuevas palabras. Solidaridad, la primera palabra, solidaridad hasta la muerte, y esta solidaridad es una que nace desde la impotencia que nos lleva a reinterpretar la vida desde Dios. Otra palabra que nos llega es responsabilidad, al darnos cuenta de que es a través de nosotros como se manifiesta el poder solidario de Dios.

La solidaridad se hará realidad mirando el sufrimiento del mundo, dejando que la empatía y la compasión se hagan presentes en los espacios donde la violencia destruye sin ton ni son; pero también en el epicentro del poder del mundo, en donde se toman las decisiones de matar o no matar, de acoger o repatriar, de fabricar armas o vacunas.

Tenemos responsabilidad activa en la administración de ese poder infinito que Dios tiene y que ha querido poner en nuestras manos, implicándonos en su acción salvífica. Y cada día nos pregunta: “¿Creéis que puedo hacerlo?”. ¿Qué respondemos?

Si el silencio y la cabeza agachada son la respuesta, seguirán sufriendo tantos inocentes.

“¡Qué suceda según vuestra fe?… ¿Será nuestra fe capaz de mover montañas? Seremos capaces de ser luz y sal o dejaremos escondido el poder que Dios nos ha dado para transformar el mundo?

Viviendo ya el tiempo de Navidad,  revisemos que para Dios todo empieza siempre en pequeño, incluso de restos. A veces suspendemos en solidaridad y en responsabilidad, pero la esperanza sale al paso. “Ven, Señor, Jesús…” y aquí llega, es Navidad (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

.

En ediciones anteriores: 

 

 

eclesalia@eclesalia.net

europe_xenophobia_schengen-png_effectedANTE LA SITUACIÓN DE LAS PERSONAS INMIGRANTES Y REFUGIADAS EN EUROPA
Las migraciones contribuyen al desarrollo de los pueblos si transformamos el miedo en acogida
GRUP DE SEGLARS I RECTORS DEL DISSABTE*, juliociges@gmail.com
VALENCIA.

ECLESALIA, 27/05/16.- Es de lamentar que, hasta hace poco, haya prevalecido la indiferencia ante un sufrimiento tan grande como el de las personas refugiadas y las inmigrantes. La sacudida que experimentamos nos obliga a reflexionar para adoptar un posicionamiento eficaz.

El ver por televisión a gran número de personas huyendo, en condiciones penosas, de bombardeos y ataques indiscriminados nos impacta emocionalmente y nos mueve con mayor impulso a la misericordia, pero no debemos olvidar que, tanto las refugiadas reconocidas legalmente como las no reconocidas y cualquier otra inmigrante, tienen idénticos derechos, y nosotras y nosotros idéntica responsabilidad hacia todas ellas. No podemos hacer acepción de personas.

Que el afán de seguridad se anteponga en Europa a la dignidad y los derechos de la población migrante sólo puede explicarse si el interés económico y de bienestar lo justifica todo.

El avance de posturas racistas en ciertos países europeos en los que partidos xenófobos e islamófobos son los más votados, nos conduce a pensar que el problema no se resolvería solo con leyes sino gracias a la convicción ciudadana. De ahí la necesidad de sensibilizar a las comunidades en la defensa de los derechos de la gente migrante mediante el desarrollo de una cultura de la acogida inspirada en la hospitalidad, es decir, que genere prácticas además de leyes. Las personas intelectuales y las dirigentes de la política o la religión tienen la obligación permanente de recordarnos que la garantía de nuestros derechos en Europa radica en que sean universales, o sea, para todo el mundo.

Hay que superar las miradas del miedo ante el ser humano diferente; la de creerle inferior; la de la defensa de mi bienestar por encima de mi humanidad y mi ser persona; la de la impotencia que nos susurra no se puede hacer nada; la que dice que en España hay demasiada gente refugiada, cuando su número es bien escaso comparado con el de muchos otros países, sean ricos o pobres.

Hay que percatarse de que las leyes discriminatorias estimulan el grado de xenofobia y racismo de la ciudadanía y que, a mayor impedimento legal para acoger y regularizar a personas inmigrantes o refugiadas, mayor es el negocio de las mafias criminales.

Hay que pasar de la mirada de la hostilidad a la mirada de la hospitalidad, a la mirada inclusiva que se refleja en campañas como Migrantes con Derechos, a la mirada de quien sabe que compartiendo recibirá más de lo que da, a la mirada que permite ver a los otros seres humanos como los ve Dios, que no juzga el mérito ni la rentabilidad económica de la gente sino sus necesidades materiales y la de ser aceptada como parte del cuerpo social.

Siendo muchas y variadas las formas de comprometerse, pero nuestras acciones han de estar orientadas al servicio de las personas inmigrantes o refugiadas y ayudar a construir una sociedad acogedora y solidaria, que nos permita verificar que Dios se hace presente en ellas y nos llama siempre a la hospitalidad.

Si discernimos y decidimos colectivamente, confirmaremos que nuestra imagen de Dios y nuestra comunidad cristiana van por el camino de Jesús, inmigrante y refugiado cuyo abajamiento –cuya solidaridad– trajo la salvación al género humano (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Mayo de 2016

*Alberto Guerrero, Javier Almela, Margaret Mayáns, Mª Dolores Simarro, Julio Ciges, Mar Seguí, José Ramón López de la Osa, Toni Garai, Amparo Tordera, Ximo Garcia Roca y 30 firmas más.

 

 

330482-alexfas01ECUADOR, ALIVIO Y CONSUELO
SURIMANA MONTALVO, Directora Ejecutiva y NIDIA ARROBO, fpie@fundacionpuebloindio.org
QUITO (ECUADOR).

ECLESALIA, 20/04/16.- Muy queridos amigos y amigas: Reciban un fraterno saludo de quienes integramos la Fundación Pueblo Indio del Ecuador, así mismo les agradecemos por la preocupación y solidaridad permanentes con nosotros y con todo nuestro pueblo.

Realmente nuestro Ecuador atraviesa por una creciente crisis económica que nos tiene muy preocupados y ahora la situación es más grave aún por el terremoto de 7,8 de magnitud que sacudió a todo el país el pasado día sábado 16 de abril a las 18:58 y que afectó sobre todo a la Costa ecuatoriana de acuerdo con el informe del Gobierno y del Instituto Geofísico.

Seis de las provincias de nuestra Costa: Guayas, Manabí, Esmeraldas, Los Ríos y Santo Domingo, Santa Elena fueron afectadas, pero la que más sufrió el impacto por la ubicación del epicentro fue Manabí. Sus cantones como Manta, Portoviejo, Montecristi, Chone, Pedernales, Sucre (con su cabecera cantonal Bahía de Caráquez), Flavio Alfaro y otros están destrozados.

Hasta el momento el número de víctimas mortales asciende a 360 y siguen los trabajos de búsqueda y rescate bajo los escombros. Mientras tanto la gente que ha sobrevivido a esta tragedia que enluta a todo nuestro pueblo clama por albergue seguro, por atención médica y hospitalaria, por alimentos y agua… Más de mil viviendas están totalmente destruidas, además de hospitales, centros de salud, hoteles, calles, carreteras, puentes… Es el momento de dar la mano a nuestros hermanos que viven aún momentos de angustia y dolor.

Sentir como algo propio el sufrimiento del hermano de aquí y del de allá; hacer propia la angustia de los pobres… es solidaridad.

Clamaba nuestro profeta y es por eso que acudimos una vez más con el pedido de aporte o donativo a todos quienes estén en capacidad de hacerlo y lo pueden realizar a través de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador que como siempre haremos llegar a quienes más lo necesitan.

No importa la cantidad enviada, todo suma, de centavito en centavito, en minga solidaria, lograremos llegar con un alivio y consuelo a nuestros hermanos.

Este donativo lo canalizaremos de la mejor manera a fin de que llegue a las zonas que son menos atendidas.

Reiteramos nuestro profundo agradecimiento por la amistad y cercanía de todos  (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Fraternalmente, Por la Fundación Pueblo Indio del Ecuador.

Para más informaciónfundacionpuebloindio.org

forges-mujerFELICES LAS MUJERES…
MIGUEL ÁNGEL MESA BOUZAS, miguelmesabouzas@gmail.com
MADRID.

ECLESALIA, 09/03/16.- Felices las mujeres que se dejan seducir por los sueños, que tienen la sensibilidad, la fortaleza y el ánimo a flor de piel, que disfrutan creando, poniéndose hermosas para salir de fiesta, divirtiéndose, aprendiendo, compartiendo, amando.

Felices las mujeres que intentan crecer en humanidad, que se esfuerzan por alcanzar nuevas metas personales, de formación, profesionales, optando por la cooperación  con todos y todas y rechazando, en este empeño, el seguir las pautas competitivas que la sociedad patriarcal impone.

Felices las mujeres que se sienten plenas desde su hondón personal; que necesitan vivir con la solidaridad por bandera, para poder sentirse una parte activa de la humanidad; que gritan y se enfurecen contra cualquier abuso de poder; que caminan erguidas, dichosas de ser como son.

Felices las mujeres que se sienten a gusto con su propio cuerpo, que no se agobian cuando suben de talla, que se sienten orgullosas de la edad que tienen, que les gusta lo que ven cada vez que se miran al espejo.

Felices las mujeres que llevan a cabo las actividades con las que más se realizan personalmente, que disfrutan del camino que recorren cada día, que se encuentran contentas cuando están en casa, en el trabajo o tomando una copa con los amigos.

Felices las mujeres que tienen verdaderos amigos y amigas con las que poder compartir todo lo que les pasa en la vida, las dificultades cotidianas, las lágrimas amargas, las alegrías y las esperanzas, los momentos de satisfacción y de tristeza.

Felices las mujeres que se comprometen por conseguir los derechos negados y la dignidad de todas las mujeres del mundo, en especial de las más oprimidas y excluidas; contra la violencia y los asesinatos machistas; para poner su granito de arena en la construcción de una sociedad más justa, igualitaria y fraterna.

Felices las mujeres que son fértiles siempre que dan a luz una más honda amistad; cuando crean alternativas; cuando son fieles a sus principios y creencias; cuando generan vida de cualquier forma a su alrededor: con la justicia, el amor, la cercanía; cuando alumbran semillas de liberación para sí mismas, para sus compañeras de camino y luchas, para los hombres, para la sociedad.

Felices las mujeres que tienen a su lado hombres que luchan con ellas contra el machismo, por la igualdad de derechos, que sienten y lloran ante sus sufrimientos y se alegran y festejan sus victorias con las sonrisas que iluminan su horizonte común, compartido (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

-oOo-

DOMINICAN REPUBLIC / Santo Domingo - Fray Antonio de MontesinosVOCES EN EL DESIERTO
GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@outlook.com
BILBAO (VIZCAYA).

ECLESALIA, 04/01/16.- Mucho se ha hablado y escrito sobre el descubrimiento de América, sobre los desmanes coloniales que allí se perpetraron de manera continuada en nombre de nobles causas. Sin embargo, hubo quienes denunciaron sin pelos en la lengua aquella tropelía legalizada a manos de portugueses y castellanos, de cristianos y maleantes, que allí todos fueron mezclados en busca de riquezas y gloria, amparados en la necesaria conversión de aquellos pueblos tratados como infrahumanos.

Hubo de todo, ciertamente, pero el regusto fue de conquista con mucho salvajismo codicioso lleno de racismo. Y entre los que alzaron la voz contra los latrocinios de los compadres del rey Fernando, “El católico”, se encontraban dos dominicos: fray Bartolomé de las Casas, que escribió un alegato que pone los pelos de punta (Alianza lo sigue publicando en edición de bolsillo) y fray Antonio de Montesinos, algo menos popular, pero que se merece igualmente un gran lugar en la historia. Fue un poco antes de estas fechas navideñas de 1511, posiblemente a mediados del Adviento, cuando Montesinos pronunció su célebre discurso en la actual República Dominicana, con el título joánico de “Voz que clama en el desierto”.

Quienes fueron a escucharle, esperaban palabras de refuerzo cristiano para sus acciones sanguinarias contra los indígenas. Pero lo que se encontraron fueron preguntas como estas: ¿Con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre a estos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en su tierras, mansas y pacíficas, con muertes y estragos nunca oídos, habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan presos y extenuados, sin darles de comer ni curarlos de sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dais se os mueren, y por mejor decir, los matáis por sacar oro cada día? ¿Es que estos no son hombres? ¿No tienen almas racionales? ¿No estáis obligados a amarlos como a vosotros mismos?

Y así durante toda su alocución hasta anunciarles que estaban en pecado mortal. Todos se quedaron consternados pero no parece que cambiaron sus costumbres contra aquellos pueblos, tratados como si fueran animales. Cuatro años más tarde, Montesinos y De las Casas volvieron a la metrópoli española para denunciar con hechos las salvajadas y los exterminios que estaban ocurriendo en ultramar. A partir de entonces y durante muchos años, De las Casas defendería con pasión en su país los derechos de los indios incluso frente a poderosos teólogos españoles que justificaban el fin con lo injustificable.

Vaya nuestro reconocimiento a ambos religiosos, sobre todo a Montesinos, que logró al menos una conversión, que ya no se recuerda: influyó decisivamente en la de Bartolomé de las Casas, quien en un principio tomaba parte en las conquistas sanguinarias por las que recibió esclavos indígenas a su servicio así como sus bienes y tierras… hasta que escuchó a su compañero dominico, cambiando radicalmente de actitud.

Todavía estamos en fechas pascuales de Navidad. Todavía somos muchos que nos decimos cristianos, o por lo menos no contrarios al mensaje de Cristo. Y siguen las injusticias estructurales en América latina y bastante más cerca, con muchos inmigrantes víctimas directas de esta crisis tan injusta. La Buena Noticia pasa por este mundo antes de llegar al otro, y precisa de todas las personas de buena voluntad para hacer un mundo mejor, más solidario y menos esclavo, en nuestro caso del consumismo capaz de deshumanizar hasta embrutecernos, como lo estaban aquellos conquistadores esclavos de su tiempo. Tuvieron mucho mérito los dos dominicos que al final no han sido tratados por la Iglesia como se merecen los profetas. Ambos actuaron como los primeros cristianos: tuvieron muy claro el tipo de armas que debían utilizar para ser testigos de Cristo: servicio, coraje, amor y ejemplo. Supieron darse y se hicieron vulnerables por amor a pesar de las consecuencias (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

-oOo-

ofrecer la manoCOMPARTIR PRIVILEGIO
KOLDO ALDAI AGIRRETXE, koldo@portaldorado.com
ARTAZA (NAVARRA).

ECLESALIA, 23/10/15.- Cuando era mozo viajé en dos ocasiones haciendo auto-stop hasta el paraíso suizo. Después de atravesar la ancha Francia, de sufrir las inclemencias del ruido y el humo al borde de carreteras y autopistas, después de echar el saco de dormir una y otra vez no lejos de la cuneta, era un goce llegar a aquella geografía de cuento. Guardo muy buen recuerdo de ambas aventuras, la primera para visitar a unas amigas que vendimiaban, la segunda para un encuentro internacional de yoga en la pequeña localidad alpina de Signal. Nunca había conocido nada igual. No sospechaba que, a pie de soberbia montaña, naturaleza y civilización unidas escondieran tanta maravilla. Aquellos entrañables pueblos de altura, limpios y bellos con cuidados jardines por todas partes, aquellas grandes balconadas desbordadas de flores, se quedaron grabados para siempre en mi joven retina.

Desde entonces, en mi interior, Suiza siempre significó cercanía de paraíso, el lugar más grato para vivir en la tierra. Su añadida y particular significación como enclave de paz, encuentro y negociación lo corroboraba. Suiza es hoy sin embargo un privilegio cada vez más acorazado. Las últimas y recientes elecciones así lo han demostrado. La mayoritaria opción conservadora significa que los suizos desean cerrar aún un poco más la puerta a esas flores, a esos jardines, a ese paraíso. La victoria de la derecha populista y antiinmigración representa otra vuelta de llave al cerrojo nacional. Pero este artículo no versa sobre política, sobre sus marcas y colores, sino sobre la anchura de nuestros corazones, sobre la necesidad de que bombeen generosos en medio de estos tiempos convulsos de graduación y prueba. Compartir o acorazar paraíso, he ahí el dilema con el que se encuentran en realidad no sólo los suizos, sino todos los ciudadanos de prósperas geografías. Levantar murallas al privilegio o permitir un flujo regulado, ordenado de inmigrantes. Las carreteras de los Balcanes colmadas de refugiados han decantado a muchos europeos por el blindaje de las fronteras.

Vinimos a la tierra para hacer de ella un paraíso sin fronteras, ni muros, ni aduanas y sin embargo la cuarteamos con todas las excusas, ya nacionales, ya religiosas, ya económicas o de privilegio… Cada vez somos más para disfrutar de unos jardines que no se han ensanchado. Nos podemos llenar la boca de bellas palabras solidarias, clamar por un mundo abierto, por la acogida generosa, pero ahora ya no es tiempo de mera retórica, sino de real altruismo. En vísperas del invierno, columnas de miles de refugiados de África, de Oriente próximo o lejano llaman ya a las puertas de nuestros hogares y hemos de decidir si finalmente les vamos a abrir esas puertas o dejarles fuera; si les vamos a permitir que pasen hasta nuestro fuego y moqueta o por el contrario contemplaremos impasibles, bien en el cristal de la ventana, bien en la pantalla del televisor, cómo tiritan familias enteras.

Dicen las enseñanzas ocultas que el más sublime paraíso en la tierra, apenas es un pálido reflejo de una sublime e indescriptible belleza en los Cielos o Devachán. Dicen que esa gloria sólo se alcanza con la entrega y la donación en el más acá. Sin embargo aquí cercamos nuestros jardines pensando que sólo nos pertenecen a nosotros, que no caducan, que son para siempre. Deberíamos más a menudo recordarnos que al más allá no podremos ir cargados con nuestras balconadas y flores. Lo único que nos llevaremos será la acogida prestada, el solidario abrazo consumado.

Cercar nuestro privilegio es comenzar a olvidarnos de nuestro elevado cometido aquí en la tierra. Más ceder, más abrir, más compartir es más afinarnos con el sentido último de la existencia humana en esta morada física. La tierra puede volver a ser un edén. Lo será cuando hayamos alcanzado un cierto nivel de ser o lo que es lo mismo de fraterna conciencia; entonces nuestra belleza de dentro se desbordará por fuera. Podemos hacer de la tierra por lo tanto ese Reino de colectivo y generalizado disfrute, pero más allá de estos jardines que a la larga acaban marchitando, no perdamos de vista aquéllos de color y brillo eternos, aquéllos que nunca caducan. Hasta allí nunca llegaremos sacando el dedo al borde de la carretera, hasta allí sólo se llega en aleteo, en vuelo que arranca en el preciso instante en que nos olvidamos de nosotros mismos (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

pensionesPAREMOS EL DERRIBO DEL SISTEMA PÚBLICO DE PENSIONES
ARABAKO PENTSIONISTAK LANEAN y POR UNA VIDA DIGNA (Aprejual, Comisión Social U.P. Sta. Mª Olarizu, H.O.A.C-D.Vitoria., Elkartzen, Pastoral Obrera, Pensionistas CC.OO., Pensionistas U.G.T., Pensionistas U.S.O., Servicio Diocesano del Laicado y Ur Bizia), tonomeli@hotmail.com
VITORIA-GASTEIZ (ÁLAVA).

ECLESALIA, 20/07/15 .- A finales de los sesenta mi padre, un trabajador artesano, cumplió los 65 años, había podido cotizar y solicitó su pensión. Que alegría cuando le pagaron su primera pequeña pensión de jubilación, le parecía un sueño, supuso para el un gran avance social, porque su padre, después de trabajar casi desde niño, no pudo ni imaginar un derecho así.

Ese derecho que tanto costó conseguir, y con el que contamos, porque nuestros padres lo han podido disfrutar, va disminuyendo lentamente, gracias a leyes y decretos que ha ido sacando el Gobierno, sin enterarnos casi la ciudadanía.

Algunos estamos muy preocupados, porque de seguir así, sólo tendrán pensión, los que hayan podido pagar un plan de pensiones privado.

Toda persona  tiene derecho a una pensión digna.

El colectivo en el que participamos, plural y diverso; venimos oponiéndonos a las últimas medidas del Gobierno Central que están debilitando la seguridad social pública. Sin embargo, el Presidente del Gobierno, en su discurso ante la ejecutiva del PP, UNA Y OTRA VEZ SE JACTA Y VANAGLORIA DE HABER CUIDADO el sistema de pensiones, sin disminuir la prestación. Pero esto no es cierto, aunque así lo vendan y así se lo crean muchos.

Nosotras y nosotros  hemos salido a la calle para manifestar nuestra oposición a la  Ley  de 23 de Diciembre del Factor de Sostenibilidad y del Índice de Revalorización, que ha dado lugar a una subida de las pensiones del 0,25% tanto en 2.014 como en 2.015, y lo que es más importante nos  quita la garantía del mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones.

Pero no nos podemos quedar ahí. Si vemos la evolución  que ha seguido nuestro sistema de seguridad social, comprobaremos que nació como un sistema público con dos señas de identidad: la Solidaridad y el Sistema de Reparto, en el que las aportaciones del Estado, vía presupuestos generales, completaba las fuentes de financiación generadas por las aportaciones de los trabajadores y de las empresas. Ello, frente a la opción inversa de un sistema  individualista de capitalización basado en el seguro mercantil.

     La Constitución de 1.978 en su artículo 50, reforzaba, en cuanto a las pensiones, ese carácter público “Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad…

En la década de los 90 empieza la “cruzada mediática y legal “, para ir privatizando el sistema. La mediática, mediante los interesados augurios de una pronta quiebra del sistema de Seguridad Social.

La legal, para paliar el déficit  del  año 1.994  mediante préstamos. Para ello,  establecen la separación de fuentes de financiación; las prestaciones no  contributivas pasan  a financiarse con impuestos, mientras que las contributivas han de financiarse  “preferentemente” con cotizaciones sociales. (Año 1.995); mediante la aplicación “prioritaria “ del superávit del Sistema de Seguridad Social, al Fondo de Reserva de la Seguridad Social. (Año 2.001). Señalando que  Fondo de Reserva, se ha de dedicar con carácter  “exclusivo” a la financiación de las prestaciones de carácter  contributivo.(Año 2.003)

Srs. pensionistas, ya tienen Vds. su  fondo, que no se puede utilizar para nada que no sea prestaciones contributivas, y si este se agota no pueden pedir nada. El regalo envenenado ya está servido. Ahora se trata de vaciar el fondo, para quebrar el Sistema de Seguridad Social y decir que no es viable y hay que dar “cancha” a planes y fondos de pensiones, seguros mercantiles, productos bancarios etc.

¿Cómo? Mediante una doble vía .De una parte mediante la concesión de ayudas, subvenciones, reducciones, bonificaciones etc., sufragadas con las cotizaciones a la seguridad social o al servicio público de empleo, dedicadas a una supuesta creación de empleo estable y de calidad, que no se ve por ningún lado.  Medidas que han proliferado desde finales de los años 90 hasta la actualidad  y de la que el anteúltimo exponente ha sido la tarifa  plana de cotización y el último y actual  es el Real Decreto Ley 1/2015, de 27 de Febrero, por el que a cambio de la creación de un supuesto contrato indefinido, ahora se trata de dejar de cotizar los primeros 500 € abonados en un salario de jornada completa, de nuevo con cargo a los presupuestos de la seguridad social, con la misma consecuencia de una previsible nueva reducción del Fondo de Reserva.

De la otra, potenciando la Seguridad Social Privada, mediante las deducciones en el Impuesto sobre la Renta por las aportaciones a Planes de Pensiones, y E.P.S.V., como  se viene haciendo ejercicio tras ejercicio. En definitiva destinando dinero público para financiar “pensiones” privadas.

Desde este colectivo hemos llegado a la conclusión de que o paramos este derribo de la Seguridad Social Pública ya, o mañana será tarde, y hemos llegado también a la conclusión de que esto precisa de una acción unitaria, en un ámbito territorial cuanto más amplio mejor,

A partir de Septiembre hay que salir a la calle, hay que lograr compromisos de los partidos políticos, hay que obtener un apoyo unitario de todos los sindicatos, para parar esta sangría y recuperar un Sistema Público de Pensiones que parta del principio de que las pensiones constituyen un derecho del ciudadano que ha de ser garantizado por el Estado, de forma que todo tipo de pensiones contributivas y no contributivas han de ser aseguradas por el Sistema Fiscal, y todas encuadradas en el mismo concepto dentro de los Presupuestos Generales del Estado, única forma en que podamos tener unas pensiones suficientes y periódicamente actualizadas (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

¡Podemos exigir lo que es nuestro!